Si hay algo que se le da especialmemte mal al separatismo es el manejo del tiempo. Suelen prometer horizontes temporales irreales (por ejemplo, los dieciocho meses de Gabriel Rufián) que sirven para ilusionar a sus seguidores, a la vez que para ponerles en evidencia frente a los demás y de eso va el tema.
El ejemplo de hoy son las «tres semanas» del ensayo de Oriol Mitjà, quien está recibiendo lo suyo a cuenta del ensayo, muy especialmente por la falsa promesa de resultados en tres semanas. En el documental que le dedicaron en TV3, emitido a principios de mayo (o sea, mucho después del plazo de «tres semanas» prometido el 16 de marzo), Mitjà se quejaba amargamente de la presión que tenía de la «opinión pública». Sin embargo, obvió señalar que esa presión no se la puso la «opinión pública», sino él mismo, la Generalitat y sus palmeros.
Obviamente, transcurridos más de dos meses desde tan rimbombante anuncio, es mucha gente la que se pregunta qué sucede con el ensayo. Y el problema no es si el ensayo va bien, va mal, si ha tenido problemas para reclutar o no una muestra suficiente o si en el transcurso del ensayo se ha abandonado una línea y se ha reforzado otra, cuestiones todas estas comprensibles para cualquiera con medio dedo de frente.
El problema es el insufrible tono de superioridad implícito con el que se lanzó el ensayo, el habitual «somos los mejores del mundo» que acompaña cualquier iniciativa con descarado tufo separatista, como fue el caso y nos confirma el hecho de que el artículo publicado en EL PAIS titulado «Las falsas promesas del ensayo estrella de Mitjà y Clotet sobre el coronavirus» ha tenido respuesta vía Twitter de Oriol Mitjà (un simple tuit) y, especialmente, de Oscar Camps (el de Open Arms), mediante un hilo que contiene alguna afirmación que unos dirán que es mentira y otros «inexactitud», como veremos.
Y lo que pasa en esta vida: el error es inseparable de nuestra condición humana y un ensayo dice claramente de qué se trata. Pero aquí se vendió un «ensayo» con promesas de resultados casi inmediatos, así que quien no soporte la crítica que llore en otra parte y no acuse, como hace Camps, de catalanofobia, que es el recurso típico del separatismo. Los niños lloran, algunos separatistas recurren a la catalonofobia o Franco y zanjan la discusión.
Veamos. Blog (entrada de 16/03/2020) de la Fundación Lucha contra el Sida y las enfermedades infecciosas: «En el estudio, del que se espera obtener los primeros resultados en sólo 21 días, participarán casos positivos y personas que hayan estado en contacto con ellos…«.
En el ARA del día 14 de marzo, se explicaba que la consellera Vergés había realizado el anuncio del ensayo en TV3 y se decía: «…ha explicat la consellera, que ha afegit que s’espera tenir els primers resultats d’aquí tres setmanes«.
El ensayo se inició el día 16 de marzo y, como bien señala Cristian Segura en su artículo, no llegaron los primeros resultados y empezó una sucesión de retrasos con promesas de que llegarían «pronto».
Tan pronto como que Bonaventura Clotet dijo que a partir del 14 de abril (se supone que 2020) habría análisis preliminares. La prueba la tenéis en este vídeo de elnou.cat, en una noticia que os enlazo con este titular: «Bonaventura Clotet: “Els primers resultats de l’assaig clínic els tindrem a partir d’aquesta setmana”
Algo parecido publicó ElNacional el 13 de abril: «Oriol Mitjà presentará los resultados de su estudio la semana que viene«. Incluso, en la noticia se lee: «El estudio sobre el coronavirus que lidera el epidemiólogo Oriol Mitjà en el hospital Can Ruti de Badalona no podrá ofrecer los primeros resultados hasta a finales de esta semana o de la próxima aunque en principio los primeros resultados se tendrían que haber ofrecido la semana pasada. Así lo ha informado la consellera de Salut, Alba Vergés, este lunes en la rueda de prensa diaria que ofrece el Govern«.
Así que ya sabéis: si se prometen unas fechas, no se cumplen y además se siguen prometiendo otras próximas, pedir explicaciones o reseguir al detalle las FALSAS EXPECTATIVAS creadas es catalanofobia. No sigo recopilando anuncios de nuevas fechas porque también las menciona el artículo de Cristian Segura y la idea ya está clara.
Y ahora, vamos a por el catalanófobo Oscar Camps. En su hilo de Twitter dice esto:

¿Es realmente el «aumento de volumen de la muestra» la razón de los continuos aplazamientos? ¿Pero no nos habían anunciado «análisis preliminares», que uno en su buena fe presupone que serán fruto de muestras parciales del total?
Lo más prudente, como señala Oscar Camps, es atender a lo que dice Oriol Mitjà o gente de su equipo, como Marc Corbacho el 21 de abril en Diari d’Andorra. Entre otras cosas, Corbacho explicaba que: «…Considerem, però, que amb el 20% dels pacients que han entrat i que han acabat el seguiment podrem fer un resultat preliminar. Si aquest resultat fos ja tan bo, tan potent com per donar una conclusió, faríem la recomanació amb seguretat. Que sigui preliminar no té perquè voler dir que s’ha donat massa d’hora. Vol dir que es fa una anàlisi per no donar una conclusió massa tard. És a dir, si amb el 20% tenim un resultat clar no cal esperar més.«
Explicado para niños pequeños: con el 20% de la muestra total prevista (o sea, 600 de 3.000) tenemos una muestra significativa para dar resultados… si son buenos y concluyentes. Y si no son buenos ni concluyentes, nos callamos la boca y despistamos. O sea, que no es que «aumentar la muestra» haya sido la razón del retraso, no. La razón es que los resultados obtenidos hasta ahora no sirven (si sirvieran, ¿alguien duda de que lo sabríamos?). ¡Ah! y que no salga el clásico que razona como un niño aduciendo que Camps no dice nada que no sea cierto: a mí ya me enseñaron en segundo de EGB que podías escribir un texto de párrafo entero como insulto o como elogio solo con cambiar las comas de sitio.
Y antes de defender a Camps y quedar en ridículo, leamos la siguiente pregunta de la entrevista que le hacen a Corbacho (recuerdo, 21 de abril):
«Per tant, els resultats podrien ser imminents.
Sí. Els hem de revisar i si la potència estadística ens ho permet farem una publicació amb els resultats i si les autoritats ho donen per bo es faria una recomanació general. De totes maneres, nosaltres seguirem amb l’assaig perquè si amb el 20% ja tenim una recomanació, el que caldria fer és que tothom rebés el medicament i seguir mesurant el que passa per reforçar la nostra hipotesi. De moment, tots els afectes adversos són lleus, algun mal de panxa lleu. De totes maneres, el format de l’estudi és seqüencial. És a dir, que anem afegint voluntaris fins que arribem al número que havíem previst, que eren 3.040 contactes i 290 casos. Ara mateix ja tenim 2.116 contactes i anem avançant a un ritme que potser en una setmana ja en tindríem prou, però les previsions canvien.«
Sí, amiguitos, yo tampoco leo que Corbacho diga que «vamos a retrasar los resultados porque todavía no hemos alcanzado el total de 3.000 sujetos a analizar» (en realidad, algo más entre casos y contactos), así que podemos concluir que Camps miente y se escuda en la clásica excusa de la catalanofobia para defender a alguien que debería defenderse por sí mismo y, al menos, reconocer que ha sido utilizado por los políticos. Pero, claro, es que se ha dejado utilizar de forma voluntaria, consciente y deliberada.
Para acabar, os dejo algo que ya puse en un comentario anterior:
1. Aquí dice (entiendo que es un registro USA de ensayos) que los resultados se esperan sobre el 15 de junio. https://clinicaltrials.gov/ct2/show/results/NCT04304053?cntry=ES&phase=2&draw=2&rank=6
2. Aquí, una interesante herramienta que compara lo declarado al inicio del ensayo con la última actualización. https://clinicaltrials.gov/ct2/history/NCT04304053?A=1&B=6&C=Side-by-Side#StudyPageTop. Y dice que el Darunavir -que se combinaría con la cloroquina- no hace nada. Y la hidroxicloroquina, no dice nada de su efecto. Última actualización el 14 de abril.
CONCLUSIÓN. Falsas promesas de tiempo y de resultados que son única y exclusiva responsabilidad de quienes las han emitido: Alba Vergés, Oriol Mitjà, Bonaventura Clotet y todos sus palmeros. Además, como sucede con el nacionalseparatismo, la emisión de una crítica resulta ser un ataque personal al que tienen que salir terceros (véase la penosa y desacreditada respuesta de Camps) a defenderlo. Nada nuevo en Cataluña porque es lo habitual: no puedes disentir del Régimen.
Y, si no, leed la entrevista a Albert Soler en La Razón y lo que le dijo Josep Maria Matamala al director de Diari de Girona: «Deberíais frenar a Albert Soler».







