Las fuentes de Vilaweb

Aparte de grandes juristas, en Vilaweb también son grandes investigadores. De los que no citan fuentes y se marcan el tanto de la investigación. Hoy se vanagloriaban de impugnar la validez de la Constitución, amparándose en que fue votada con un “censo falseado“. No irregular o con fallos, no. Falseado. Para eso, se valen de diversos datos que han ido encontrando por ahí y han publicado un artículo en que sostienen que “VilaWeb ha cercat les dades originals que demostren aquestes greus irregularitats…“. Periodismo de investigación, que probablemente estará entre esos candidatos al Pulitzer… que se caen cuando alguien verifica que han copiado vilmente  se han inspirado demasiado en fuentes que no citan.

Mirad, es que hoy ni siquiera voy a discutir muchos de los datos, que parecen sustancialmente ciertos a la vez que cualitativamente manipulados. Será más entretenido.

La exposición de Vilaweb empieza así:

“1. El govern espanyol va alterar el cens amb un simple decret tres setmanes abans del referèndum, quan ja s’havia convocat“.

A) A continuación, se lee este párrafo:

El referèndum sobre la constitució espanyola es va fer el 1978. L’any abans, el 1977, hi havia hagut les eleccions a les corts. En aquelles eleccions només van poder votar els més grans de vint-i-un any i va tenir un cens de 23.583.762 electors. Un dels canvis que preveia la nova constitució era la rebaixa de la majoria d’edat a divuit anys.

¡Oh! ¡Qué casualidad más casual! La estructura se parece bastante a la de este artículo publicado en El Confidencial el día 4 de mayo (autor, José María Astorkia Hualde) y que también podemos leer en la web de Instituto Dym:

En su dimensión cuantitativa, diremos que en las primeras generales de 1977 solo pudieron votar los que tenían 21 años cumplidos (23.583.762 electores), o sea el 65,6% de la población de entonces (36 millones de habitantes, sin apenas extranjeros residentes en nuestro país). Las Cortes constituyentes elegidas, cuya tarea primordial fue redactar el texto de la Constitución, incluyeron dentro del proyecto constitucional rebajar la mayoría de edad a los 18 años.

Bueno, si se trata de explicaciones técnicas o descriptivas, no hay nada de extraño en que existan similitudes, incluso me atrevería a decir que a veces resulta inevitable que esas explicaciones sean idénticas, así que es mi mala fe legendaria la que me hace ver párrafos parecidos.

B) Como este otro:

El referèndum sobre la constitució es va convocar amb un reial decret en el BOE del 6 de novembre de 1978 i s’establí que es faria el 6 de desembre d’aquell mateix any. Però, sorprenentment, al BOE del 16 de novembre, deu dies després, es publicà un decret llei del govern (RD 33-1978) que dictaminava que la majoria d’edat començaria a divuit anys. El parlament no va participar en absolut en aquesta decisió, que va entrar en vigor el mateix dia i, per tant, va alterar el cens electoral en plena campanya.

Curiosamente, el Gobierno de Suárez, una vez publicado en el BOE el 6 de noviembre de 1978 el RD de convocatoria del referéndum de la Constitución, fijado para el 6 de diciembre, publicó en el BOE el 16 de noviembre, 10 días más tarde, un decreto ley (RD 33-1978) cuyo Art. 1 decía: “La mayoría de edad empieza para todos los españoles a los dieciocho años cumplidos”, anticipándose así tres semanas antes del referéndum al Art. 12 de la Constitución, que consagraría la mayoría de edad a los 18 años. Este decreto casi desapercibido y sin duda políticamente oportunista (trataba de compensar con el voto más joven el hipotético rechazo de aquellos electores de más edad nostálgicos del franquismo), considerado por algunos una chapuza, planteó insuperables problemas técnicos, ya que disponía que entraría en vigor el mismo día de su publicación

Sí, estamos igual: ¿qué hay de raro en estas similitudes si explican datos y hechos históricos objetivos?

C) No sé, no sé, aquí qué os parece:

“La mesura encara és més greu pel fet que tècnicament va causar un caos administratiu. Si el cens original ja era poc fiable, el fet que s’hi incorporessin precipitadament tots els ciutadans de divuit, dinou i vint anys el va fer impracticable. En dues setmanes i sense informàtica a l’abast, es va haver de modificar el cens i confeccionar les llistes de més de seixanta mil col·legis electorals sense deixar temps per a les correccions ni les comprovacions que s’han d’exigir en un procés com aquest. La tasca va recaure, a més, sobre els ajuntaments, que en aquell moment encara eren franquistes.

Actualizar las listas del censo electoral de las generales de 1977, incluyendo la franja de nuevos electores de 18, 19 y 20 años, y confeccionar las listas de las 60.093 mesas electorales previstas en tan solo dos semanas y en una época en que la informática estaba ausente era tarea prácticamente imposible para el INE (la confección global del censo electoral está a cargo de este organismo, aunque muchos creen aún que es responsabilidad del Ministerio del Interior). Cerrado deprisa y corriendo el nuevo censo, de los 23,6 millones de electores de las generales de junio de 1977 se pasó a un censo de 26,6 millones de electores convocados para votar en el referéndum constitucional de diciembre de 1978. Es decir, un crecimiento en año y medio de tres millones de electores más, cifra relativamente poco fiable aunque se añadiese una nueva cohorte de electores jóvenes, dadas la condiciones técnicas, administrativas y logísticas y las urgencias con las que se elaboró el nuevo censo electoral ampliado. Además, el número de mesas de votación pasó de 46.000 a 60.000. La tarea práctica de ampliación de las listas electorales recayó esencialmente sobre los ayuntamientos, administraciones por entonces arcaicas y que además eran instituciones aún predemocráticas

Lo he marcado en rojo. Es, como lo diría… ¿muy parecido? ¿Y la última frase, que es calcada, donde apenas cambia “predemocráticas” por “franquistes”? (Sobre todo, que no falte Franco, que también influyó en el censo electoral).

D) La parte, digamos, manipulada o tergiversada. No cabe duda de que, hasta aquí, en el artículo de Vilaweb se desliza algo parecido al fraude o la manipulación del referéndum. Ya que se habían inspirado tanto en el artículo antes enlazado, podrían haber reproducido lo siguiente: “En suma, sin que hagamos alusión ninguna a la existencia de fraudes electorales en materia censal (algo muy típico de países tercermundistas con democracias incipientes), lo que sí aparece de forma más o menos clara es que los primeros censos electorales de la Transición en España fueron técnicamente imperfectos y arrojaron listas censales generalmente hinchadas (en las que se daban dobles inscripciones o figuraban muchos ciudadanos fallecidos). Fueron años de rodaje de la maquinaria electoral.

Es una pena que esta parte del artículo se la hayan saltado, como sucede también la frase final: “La avanzada elaboración del censo electoral de nuestro país es hoy un referente a nivel internacional.

E) Hasta aquí, apenas estamos a la mitad del artículo de Vilaweb. Veamos el resto de su “relato original” y averiguación con datos “originales”. Eso lo vemos en el apartado 2.

F) “2. Pocs dies abans de la votació, l’Institut d’Estatística espanyol (INE), responsable del cens, adverteix que el cens és mal fet i que hi ha més d’un milió de persones apuntades en dos llocs diferents.

Impresionante labor de investigación de Vilaweb, que recupera la nota del INE, de la que publica… ¿solo un fragmento?

A continuación, el fragmento de la nota del INE que publica Vilaweb (por cierto, el texto parece auténtico; ya he dicho que eso no lo discuto, aunque las fuentes son escasísimas y no del todo contrastables) y que hasta parece un fragmento del original, ¿no?

Fuente de la imagen: Vilaweb… o no.

¡Ostras!, pensaréis algunos. Acabo de infringir los derechos de Propiedad Intelectual de Vilaweb, al reproducir una imagen de su web, una nota del INE que sólo ellos han sido capaces de encontrar y reproducir. Qué fallo, qué error. Evidentemente, si se tratara de una imagen exclusiva y original de Vilaweb, quizás. Pero…. la realidad es la que veis a continuación, que es una captura… de un artículo que Vilaweb no cita. Qué memoria tan quebradiza, oiga.

Sí, amiguitos. El estudio de las fuentes originales por el formidable equipo de investigación de Vilaweb no es más que el vil fusilamiento , uy, perdón, rectifico, una inspiración casual e inadvertidamente parecida (con sus correspondientes dosis de manipulación) a este artículo titulado “RESULTADOS Y ABSTENCIÓN EN EL REFERENDUM ESPAÑOL DE 1978“, firmado por José Ignacio Cases, publicado en Revista de estudios políticos, ISSN 0048-7694, Nº 6, 1978, págs. 175-204 (enlace Dialnet). (En este caso, página 186)

Y aquí lo dejo, que es muy aburrido contrastar lo que publica Vilaweb, sin citar las fuentes de las que copia, uy, perdón otra vez, toma sus datos para pasarlos por el tamiz correspondiente. El tamiz de la credulidad absoluta de sus lectores.

CONCLUSIÓN. Bah, para qué sacar conclusiones del Washington Post.

Una última. Después de reseguir el artículo de José María Astorkia (DYM Politics, el primero), en un momento determinado se comenta que el censo de las generales de 1982 ya ofrecía bastantes buenas dosis de consistencia. ¿Razones?

Esto dice Vilaweb:
…només es pot explicar si es té en compte que els nous ajuntaments democràtics havien esporgat el padró de votants falsos.

Esto dice Astorkia:
…obedeció a una depuración de los errores detectados en las anteriores listas, tarea que fue emprendida por los nuevos ayuntamientos democráticos elegidos en abril de 1979“.

Periodismo de calidad. Tanta calidad, que son capaces de tomar el artículo de Astorkia y “mejorarlo” con su cosecha propia.

Qué buenas, las fuentes de Vilaweb, que hasta  contienen datos objetivos, probablemente por azar.

Lástima que se olviden de citarlas.

Y lástima también que añadan valoraciones subjetivas que sus fuentes no incluyen. A ver si será que nos inspiramos en lo que nos interesa y trufamos de calificativos todo lo demás…

He leído que Partal escribía no sé qué de legitimidad. Con que cite las fuentes, uno se da por satisfecho. Y si puede darnos datos contrastables, pues mejor todavía.

EDITO: Para añadir que todos los datos de los textos enlazados precisan de verificación, contraste y contextualización. Ni los he verificado ni comprobado. Es suficiente con advertir de la tarea de “redefinición” que se realiza en Vilaweb.

Por ejemplo: la nota del INE. No me parece que sea falsa, pero no he encontrado otras fuentes ni datos que corroboren su existencia ni el texto.

Otro ejemplo: la aprobación de la mayoría de edad a los 18. ¿Puedo valorar el contexto de esa medida y su alcance en ese momento? Pues con los datos ahora mismo a mi alcance, no.

O sea, muy pocos datos -en definitiva, aislados y puntuales- para tanto artículo.

EDITO DE NUEVO: Si las irregularidades hubieran sido tan escandalosas como se dice, me parece extraña tan poca documentación sobre el supuesto asunto. Fuentes, fuentes, que aquí faltan fuentes. ¿Solo dos artículos? Son muy pocos. Si puede ser, sin recurrir a la teoría de la conspiración o al “pacto de silencio”.

¿Voluntarios? Parece que no sabe ni de lo que escribe (by Partal)

Cuando acusas a los demás de no tener ni idea de lo que hablan tienes que estar seguro, pero que muy seguro, al menos en cuestiones de Derecho. Tiene que tratarse de un error garrafal, indiscutible. Para eso, contamos con uno de los mejores juristas de Cataluña, que es como decir del mundo mundial, que, evidentemente, es Vicent Partal, guía e hilo conductor de no pocas entradas y comentarios en este blog. Todo un gurú que nos ha inspirado en multitud de ocasiones. Sabréis, por ejemplo, que es capaz de analizar la respuesta de la Comisión de Venecia y ser enlazado por el mismísmo President Puigdemont en Twitter, así que está todo dicho.

Hoy firmaba (nótese el pasado imperfecto) un editorial titulado “Voluntaris? No saben ni de què parlen” (“¿Voluntarios? No saben ni de lo que hablan”), en el que sostenía que ni Inés Arrimadas ni, por extensión, cualquiera que haya criticado la figura anunciada -de forma confusa, como se verá, y luego parece que medio enmendada, aunque tampoco me queda claro- de la bolsa de “voluntarios” tiene ni la más mínima idea de lo que habla. Por eso, el titular “Voluntaris? No saben ni de què parlen“.

Ahora, veamos qué firmaba Partal a eso de las 08:30 de la mañana, más o menos. Se trata de una captura de pantalla de mi móvil.

Esta era la redacción ORIGINAL que FIRMABA Vicent Partal, en la que claramente dice el Presidente de una mesa electoral es un ciudadano escogido, del que “Cada ayuntamiento determina cómo lo escoge, pero es una práctica bastante habitual crear una bolsa de personal voluntario, incluso de desocupados, que quieren participar“. O sea, que los Presidentes salen de la bolsa de personal voluntario.

Gracias, Partal, por firmar un editorial en el que demuestras tus dotes de jurista, celebradas por el President Puigdemont. Ahora, por favor, incluso aquellos a los que os causa alergia cualquier texto legal, leed el artículo 26 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General, con su redacción en vigor desde el 30 de enero de 2011 (con leer las negritas, basta):

Artículo veintiséis

1. La formación de las Mesas compete a los Ayuntamientos, bajo la supervisión de las Juntas Electorales de Zona.

2. El Presidente y los vocales de cada Mesa son designados por sorteo público entre la totalidad de las personas incluidas en la lista de electores de la Mesa correspondiente, que sepan leer y escribir y sean menores de setenta años, si bien a partir de los sesenta y cinco años podrán manifestar su renuncia en el plazo de siete días. El Presidente deberá tener el título de Bachiller o el de Formación Profesional de segundo Grado, o subsidiariamente el de Graduado Escolar o equivalente.

3. Se procede de la misma forma al nombramiento de dos suplentes para cada uno de los miembros de la Mesa.

4. Los sorteos arriba mencionados se realizaran entre los días vigésimo quinto y vigésimo noveno posteriores a la convocatoria.

Supongo que estaréis extasiados ante el hecho de comprobar que, tras acusar a media humanidad de no tener ni idea de lo que habla, Partal demuestra ser el que menos sabe de todos. Porque si hablas y no tienes ni idea, mal; estoy de acuerdo. Pero ¡¡que acuses a los demás de no tener ni idea, publiques un editorial, pontifiques y encima acredites que no sabes nada es lo máximo!! Así que, para elegir Presidentes de Mesa, cada Ayuntamiento determina la manera como se hace y no es nada raro que salgan de bolsas de voluntarios. ¡¡Rayos!! Juraría que la Ley dice que salen de un sorteo público entre todos los electores de la Mesa correspondiente.

Como es indudable que Partal no tenía ni idea de lo que escribía ni sobre lo que escribía, alguien ha tenido la delicadeza de llamarlo por teléfono y mandarle un mail, no fuera cosa que alguien diga que no tiene ni idea, ni sabe nada de nada.

Por eso, veamos cómo se lee ahora mismo el párrafo que he tenido la suerte de capturar y comparad la “corrección” (que destaco con negritas): “A l’estat espanyol –ahir ho explicava en detall Guillem Clapés– la màxima autoritat en qualsevol mesa electoral és el president, que sempre és un ciutadà escollit per sorteig, com ho són també els vocals i els suplents. A banda hi ha el representant de l’administració electoral, que és la persona que recull les dades i trasllada els resultats als secretaris dels ajuntaments, que els envien a les juntes electorals. Aquests representants són voluntaris i cada ajuntament determina com els tria. Per sobre del president, dels membres de la mesa i del representant de l’administració electoral, que no són funcionaris, només hi ha la junta electoral per a resoldre conflictes. I aquesta junta també és un organisme que es crea de manera concreta en cada votació i que normalment tampoc no inclou funcionaris.

¡¡Otra vez mil rayos!! ¿Pero no salía el Presidente según el sistema que determinase cada Ayuntamiento, incluso de bolsas de voluntarios? ¡¡Diantres!! Resulta que el “representante de la Administración” apenas tiene otra función más que la de transmitir los datos del escrutinio y no tiene nada que ver con la Mesa Electoral. Menudo patinazo, Partal, que no es un error (todos los cometemos), sino que parece que no sabe de lo que escribe. [Nota: por los datos que he podido recopilar, Partal ha “corregido” el editorial aproximadamente a mediodía, mucho antes de esta entrada]

CONCLUSIÓN. A veces, por aquí se ha cuestionado si lo que escribe Partal es tan influyente o tiene tanta importancia como la que le damos. Hombre, desde el momento en que Puigdemont, el político que conozco más parecido a Trump (por lo poderoso, no creáis que lo considero parecido por sus pintorescos tuits), ensalza sus análisis sobre la Comisión de Venecia, sin duda que debe prestársele prioridad máxima. Si es para verificar que no sabe ni de lo que escribe, todavía más.

Fijaos si será importante, que otro gran gurú intelectual del Prusés™ tuitea los editoriales de Partal. El mísmísimo Lluís Llach

Acabo. No puedo olvidarme de uno de los mayores entusiastas de Partal, el President Puigdemont. Según esta noticia de la CCMA, cuando Puigdemont anunció la bolsa de voluntarios, dijo esto: “Obrirem una borsa perquè els treballadors que ho vulguin, funcionaris o no, es puguin apuntar perquè el govern els acrediti com a agents electorals, que en el referèndum, com en totes les convocatòries electorals precedents, són els que han de donar la garantia del procés electoral.”

Rayos, centellas y demonios (así, sin exclamaciones). Dice el artículo 98.2 LOREG (siento tanto texto legal, de verdad): “2. Se expedirá asimismo una copia del acta de escrutinio a la persona designada por la Administración para recibirla, y a los solos efectos de facilitar la información provisional sobre los resultados de la elección que ha de proporcionar el Gobierno“.

Mi pregunta es: ¿qué “garantía” del proceso electoral da una persona cuya función principal es la de “transmitir al Centro de Tratamiento de Datos el resultado del escrutinio (recuento de los votos) provisional en la Mesa electoral“? (link con información básica).

Debe ser este calor infernal, que me hace pensar que quizás alguien no sabe ni de lo que habla.

CONCLUSIÓN 2. Como todo el mundo sabe, los enemigos del pueblo somos los que transmitimos información falsa, manipulada o tergiversada. Anda, tira, anda tira p’alante.

EDITO: Quizás esto provoca que desaparezca, pero el texto original del artículo de Partal se puede leer en racocatala. Tiene hora de las 10:23, posterior al tuit de Partal de las 8:25.

Edito otra vez: Como de costumbre, me había olvidado de dar las gracias a Juanmari por el apunte matutino. Snif.

La grosería autoritaria y un artículo de Joaquín Luna

Llevo día y medio esperando el titular que diga “Guardiola ha sido detenido y declarado enemigo del pueblo” y no hay manera. De momento, los únicos enemigos del pueblo son Rabell, Iceta, Arrimadas y García Albiol. Y Guardiola sigue disfrutando de su libertad. Nadie le ha retirado el pasaporte, como a Enes Kanter, pese a que tenemos que escuchar de Albert Royo (el Diplocat) en el Parlamento catalán decir que España está a la altura de Turquía (lo dijo en una Comisión, ahora no recuerdo cuál y tampoco voy a buscar el enlace; si no dijo exactamente eso, el concepto va por ahí).

Por una vez, EL PAÍS lo ha expresado certeramente: “…una descalificación tan grosera y carente de fundamento socava las bases de la convivencia entre los ciudadanos de este país“. Al separatismo (últimamente me había limitado bastante con esta palabra, que por supuesto lleva una carga con la que suelo irritar a todos mis amigos independentistas) le complace generar conflicto, de eso cada vez me cabe menos duda. Digo al separatismo, en la peor de sus acepciones, no al secesionismo o independentismo.

Poco a poco, con todas sus salidas de tono, que forman parte de su día a día habitual, están logrando actitudes parecidas a las que expresa Joaquín Luna en su estupendo artículo “Yo no soy digno de esta República“. Con todos los matices, discrepancias y desacuerdos que se quiera. Porque yo no voy a dejar de ser amigo de mis amigos, pero a “esta gente” -término que usó ayer Puigdemont para referirse, despectivamente, al Gobierno: “tenen alguna cosa més que amenaces, aquesta gent?“- separatista, más de uno la va a empezar a ver como ajena. El vecino de al lado, no un “español” en Valladolid. Efectivamente, socavando las bases de la convivencia, con su insistencia en creerse la personificación de Cataluña, dando lecciones de quién es demócrata y quién no, o determinando quién “hace daño” a la causa.

CONCLUSIÓN. Hay días en que, sorprendentemente, uno se apercibe de que, pese a la distancia, puede hacer mucho más por la convivencia, la solidaridad y el progreso un gallego.

EDITO: Leí por ahí que lo mejor que uno podía hacer con el “anuncio” de referéndum no convocado era ignorarlo. Buena idea.

No sé qué de un dictamen de Venecia

El otro día comentaba que me daría un cierto apuro sentarme a debatir o comentar con personas del mundo académico que llevan años estudiando y profundizando en materias que guardan directa relación con la secesión. Además del apuro, a veces se me abren los ojos como platos, en este caso con un artículo de Ferran Armengol Ferrer, profesor de Derecho internacional público y relaciones internacionales en la Universidad de Barcelona, titulado “Per què la Comissió de Venècia no desautoritza el referèndum unilateral“, que bien podría haberse titulado “No sé qué de Venecia”.

Como sucede con muchas de mis críticas a “artículos” de esta clase, ya sean escritos en medios de comunicación o en publicaciones especializadas, el método es sencillo: primero lo leo y después me voy a buscar la fuente que citan (al principio, normalmente, no conocía la mayoría; ahora que llevo casi cuatro años comprobando fuentes, me suenan gran parte de ellas), a ver qué dice, porque lamentablemente casi nunca me puedo creer lo que escriben.

Por situaros con Ferran Armengol, a quien no conozco de nada, en un artículo sobre la hipotética doble nacionalidad, escribió: “(…) Aquest dret d’opció seria difícil d’exercir d’acord amb l’actual ordenament espanyol, pel fet que aquest prohibeix expressament la privació de la nacionalitat i no preveu la renúncia.“. Y esto dice el artículo 24.2 del Código Civil: “2. En todo caso, pierden la nacionalidad española los españoles emancipados que renuncien expresamente a ella, si tienen otra nacionalidad y residen habitualmente en el extranjero.”. Lo recuerdo, otra vez, por situarnos.

Vamos, otra vez, allá, aunque advierto que esto de revisar lo que se escribe desde el secesionismo me aburre soberanamentzzzzz…zzz..zzz. Como el otro día con el artículo de Mariona Illamola, destacaré algunas frases y escribiré algún comentario o citaré fuentes. El resto, lo dejo al esfuerzo del lector.

1.Tant és així que el desembre del 1999 ja s’hi va aprovar un dictamen on establia la seva postura sobre l’autodeterminació i la secessió.”. El “dictamen” es este: “SELF-DETERMINATION AND SECESSION IN CONSTITUTIONAL LAW“. Como el título sugiere, se parece más a un Informe (lo es) y no un “dictamen” sobre autodeterminación y secesión en Derecho Constitucional. Veréis que en la primera página se lee “Report” (Informe) y no “Opinion” o algo semejante que sugiera un “dictamen”.

2.D’una manera molt clara, i gosaria dir pedagògica, la Comissió de Venècia distingeix entre un dret d’autodeterminació interna, que permet als pobles i nacions d’un Estat determinar el seu estatus dins d’aquell mateix Estat, i un dret d’autodeterminació externa, que permet pronunciar-se sobre la secessió. El dret d’autodeterminació interna es fonamenta en les constitucions estatals i el dret d’autodeterminació externa, en el dret internacional.“. Exactamente, lo que dice el informe es esto:

a. The “internal aspect” defines the right of peoples freely to determine their political status
and to pursue their cultural, social and economic development.
b. The “external aspect” refers to the right of peoples freely to determine their place in the
international community of states”

Sobre la secesión, expresamente no dice nada. Al menos, de momento.

Bueno, algo sí que dice. Perdonaréis la cita tan larga, pero así nadie podrá acusarme de omitir nada:

1. The state’s external self-determination
Most commonly, the constitutional provisions on self-determination refer to the external selfdetermination of the state in question, to its right to independence vis-à-vis the outside world. Thus the reference to “the unity and freedom of Germany in free self-determination” in the German Constitution concerns both internal self-determination and the external  selfdetermination achieved by reunification.
In other states, the emphasis clearly shifts to external self-determination; this is true of states having recently achieved or regained independence. The right of the Croatian nation to selfdetermination and state sovereignty are to be construed as referring to secession from Yugoslavia, as the Constitution was adopted when this Republic was still part of the Yugoslav Federation. The Slovenian Constitution contains similar provisions. To the same effect, the Constitutions of Belarus, Estonia and Ukraine can also be cited.
The right to secession is even mentioned explicitly in the preamble to the Croatian Constitution as an element of the right to self-determination and state sovereignty. Croatia and likewise Slovakia, also originating from the dissolution of a state, further provide for the possibility of association or alliance with other states while reserving the right to withdraw subsequently“.

De ahí a un derecho de secesión o reconocimiento del mismo dentro de un Estado…

3.La conseqüència d’això és que, malgrat que la constitució d’un Estat no contempli el supòsit de la secessió d’una part del territori, això no vol dir que pugui oposar-se a la voluntat d’una part dels ciutadans d’abandonar aquell Estat per crear-ne un altre independent.“. ¿Dónde dice eso, que no lo veo? Veréis qué divertidos los puntos 5 y 6.

4.“Per reblar aquesta afirmació, la Comissió es remet al famós dictamen del Tribunal Suprem del Canadà en l’assumpte Quebec, on s’afirma que l’ordre constitucional no pot ser indiferent a la clara expressió d’una clara majoria de quebequesos en resposta a una qüestió clara en el sentit que ja no volen continuar al Canadà.“. Aquí parece que Armengol mezcla churras con merinas: una cosa es el derecho de autodeterminación y otro la expresión de voluntad que se derivaría de una mayoría clara a una cuestión clara, ¿no?. ¿Dónde ve el derecho de secesión reconocido por la Corte canadiense?. Es más, el informe dice lo siguiente sobre la Corte Suprema canadiense: “The Supreme Court of Canada ruled that there is no right either under the Constitution or in international law for Quebec to secede unilaterally from Canada (…)  Although a right to self-determination or to secession is not recognised, the continued existence of the Canadian constitutional order could not be indifferent to a clear expression of a clear majority of Quebecers, in reply to a clear question, that they no longer wish to remain in Canada“.  Lo dicho: mezclando churras con merinas.

5.Aquesta és, doncs, la doctrina de la Comissió de Venècia, que l’aplicaria posteriorment als referèndums d’autodeterminació de Montenegro i de Crimea. ¿Doctrina? ¿Qué doctrina sale de un informe que recoge las disposiciones constitucionales sobre autodeterminación y derecho de secesión, para concluir “This report confirms one of its prior assumptions, namely that as the fundamental norm of the state the Constitution is in general opposed to secession and instead emphasises concepts such as territorial integrity, indivisibility of the state and national unity. In certain cases, these principles
allow of restrictions to fundamental rights. As is evident in the case-law of the European Court of Human Rights, such restrictions must nonetheless comply with the principle of proportionality and accordingly be applied only in serious circumstances“?

Y la última cita: “However, there is no general recognition in constitutional law of the right to self-determination, nor any common definition of those who are entitled to it and its content. Moreover, the constitutions studied, when they recognise the right to self-determination, do not deal with the procedure which allows for its implementation“.

6. En francés, para quien no se maneje con el inglés:Le présent rapport confirme l’une de ses prémisses: en général, comme norme fondamentale de l’Etat, la constitution est opposée à la sécession. Elle insiste au contraire sur des notions telles que l’intégrité territoriale, l’indivisibilité de l’Etat ou l’unité nationale. Dans certains cas, ces principes permettent des restrictions aux droits fondamentaux. Comme l’indique la jurisprudence de la Cour européenne des Droits de l’Homme, de telles restrictions doivent toutefois être conformes au principe de la proportionnalité, et donc n’intervenir que dans les cas les plus graves.

7. “És a dir, un referèndum unilateral, que ofereixi les suficients garanties democràtiques –que la Comissió de Venècia ha sintetitzat en el seu Codi de bones pràctiques– pot considerar-se ajustat als requisits exigits per l’ordenament jurídic internacional vigent i també per la Constitució espanyola. Això ho apreciaran, sens dubte, els membres de la Comissió de Venècia.”. Sí, lo apreciarán muchísimo: “The use of referendums must comply with the legal system as a whole, and especially the procedural rules. In particular, referendums cannot be held if the Constitution or a statute in conformity with the Constitution does not provide for them, for example where the text submitted to a referendum is a matter for Parliament’s exclusive jurisdiction“.

CONCLUSIÓN. Ya vale de inventar lo que no dicen los informes. Me canso. Pierdo el tiempo. Lo perdemos todos. Qué cansancio otra vez.

EDITO: Con las prisas había olvidado agradecer a Juanmari el enlace al artículo de Armengol y el título de la entrada.

 

Más sobre la nacionalidad

En La Vanguardia de hoy se hacía referencia al artículo “Nacionalitat catalana i/o nacionalitat espanyola. I l’europea?“, de Mariona Illamola Dausà, profesora de Derecho Internacional Público (Derecho de la UE) en la UdG, que he leído con avidez. Como de costumbre, con una cierta decepción, porque se obvian consecuencias jurídicas y se expresan deseos que poco tienen que ver con el Derecho. Tan justos y legítimos como se quiera, pero de solidez más que discutible.

El tema de las hipotéticas consecuencias sobre la nacionalidad en caso de una supuesta secesión han sido tratadas en el blog casi hasta la náusea. Evidentemente, nadie puede asegurar al cien por cien qué pasaría, pero con un poco de razonabilidad, honestidad y algunas referencias se puede llegar a la hipótesis con más números de ser cierta: aquella que sostiene que, en el caso de secesión efectiva y con todas las letras (no con infantilismos del tipo “¿y si no nos reconocen?”), probablemente habría que acabar optando entre la nacionalidad española y la supuesta catalana. Para quien todavía no lo haya leído, enlazo al “clásico” artículo de este blog: “La secesión de Cataluña y la nacionalidad española: ¿Se podría perder la nacionalidad española?”, en el que se desarrollan multitud de argumentos. No es la única solución, por supuesto.

Sobre el artículo de Illamola, comentaré una parte de sus conclusiones (el apartado 8 de su artículo), con argumentos de sobra conocidos, así que no expondré novedad alguna que no hayamos examinado mil y una veces:

1.”Crec que no hi ha una resposta clara i unívoca o sense matisos a la pregunta de si els catalans [la negrita es mía] mantindrien la ciutadania europea en el supòsit que Catalunya aconseguís la independència i no fos al mateix moment Estat membre de la Unió“. Admitamos que nadie tiene toda la verdad; ahí estoy de acuerdo. Si quieres aportar matices, también de acuerdo. Ahora bien, si la ciudadanía europea es complementaria de la nacional, y esta ciudadanía depende de ostentar la nacionalidad de un Estado miembro, es poco discutible que, de inicio, si Cataluña fuera un estado independiente y no fuera miembro de la Unión Europea, los ciudadanos nacionales catalanes no serían titulares de la ciudadanía europea. Solo lo serían en tanto que, hipotéticamente, españoles; siempre y cuando sean españoles tras la secesión, claro.

Artículo 9 del Tratado de la UE: “La Unión respetará en todas sus actividades el principio de la igualdad de sus ciudadanos, que se beneficiarán por igual de la atención de sus instituciones, órganos y organismos. Será ciudadano de la Unión toda persona que tenga la nacionalidad de un Estado miembro. La ciudadanía de la Unión se añade a la ciudadanía nacional sin sustituirla“.

Artículo 20 del Tratado de Funcionamiento de la UE: “1. Se crea una ciudadanía de la Unión. Será ciudadano de la Unión toda persona que ostente la nacionalidad de un Estado miembro. La ciudadanía de la Unión se añade a la ciudadanía nacional sin sustituirla.

O sea: si la hipotética Cataluña independiente no es miembro de la Unión Europea, sus nacionales, catalanes, tampoco serán ciudadanos de la Unión Europea.

De momento, esto parece lo más coherente.

2. “Si Catalunya després de la seva independència no fos Estat membre de la Unió Europea, els seus nacionals continuarien sent ciutadans de la UE perquè continuarien tenint la nacionalitat espanyola, tret que ells, personalment, decidissin revocar-la o que Espanya els la retirés.“.

En primer lugar: la pregunta que he lanzado “al aire” cientos de veces, que más que con el Derecho, tiene que ver con la honestidad: ¿le parece a usted lógico que se cree un nuevo Estado (Cataluña) y sus ciudadanos continúen ostentando la nacionalidad española? O sea: se crea un Estado con 7,5 millones de catalanes, de los que 7,5 ¡¡¡son españoles!!! Disculpad, pero no es serio. Aparte de que sería discutible que ese “nuevo Estado” contase con el elemento personal, es decir, “nacionales” propios. ¿Si todos somos españoles, existiría un Estado catalán?

Ahora, el Derecho: comparecencia de Gregorio Garzón Clariana, en el Parlament de Catalunya, explicando que el fenómeno de la doble nacionalidad tras una Sucesión de Estados NO HA OCURRIDO NUNCA. Admite, por descontado, que sería posible, pero que es de una “ingenuidad que mata“. Que todavía tenga que citar a Don Gregorio Garzón (han pasado más de tres años) es que da hasta un poco de grima.

Más Derecho: Tratado de París de 1898, de renuncia a Cuba y cesión de Puerto Rico. Por poner un ejemplo, antiquísimo, pero precedente, con relación a España. Artículo IX: “Artículo IX Los súbditos españoles, naturales de la Península, residentes en el territorio cuya soberanía España renuncia o cede por el presente tratado, podrán permanecer en dicho territorio o marcharse de él, conservando en uno u otro caso todos sus derechos de propiedad, con inclusión del derecho de vender o disponer de tal propiedad o de sus productos; y además tendrán el derecho de ejercer su industria, comercio o profesión, sujetándose a este respecto a las leyes que sean aplicables a los demás extranjeros. En el caso de que permanezcan en el territorio, podrán conservar su nacionalidad española haciendo ante una oficina de registro, dentro de un año después del cambio de ratificaciones de este tratado, una declaración de su propósito de conservar dicha nacionalidad: a falta de esta declaración, se considerará que han renunciado dicha nacionalidad y adoptado la del territorio en el cual pueden residir. Los derechos civiles y la condición política de los habitantes naturales de los territorios aquí cedidos a los Estados Unidos se determinarán por el Congreso.

Nota: si alguien se siente tentado a hacer un comentario del tipo “oh, me pones un ejemplo de una colonia, ¿acaso consideras que Cataluña es una colonia?“, se lo puede ahorrar. Estoy explicando precedentes desde una perspectiva jurídica. Tengo un libro entero con precedentes, que mi dinero me costó, y lo podemos discutir caso por caso. A ver si encontramos una doble nacionalidad automática.

Ahora, más sentido común: dicen los que quieren independizarse de España ROMPIENDO el orden constitucional, que una vez ROTO ese Orden Constitucional, al que NO se acogen, que no reconocen y repudian, SE ACOGERÁN A ÉL PARA MANTENER SU NACIONALIDAD ESPAÑOLA. Sin comentarios. Repito: sin comentarios. ¡Ah! Que a día de hoy, Código Civil en mano, no perderían la nacionalidad. Claro. Igual de cierto es que, Constitución Española en mano, la secesión es imposible. Pero perder la nacionalidad es imposible y, en cambio, la secesión está legitimada y es posible. Claro, claro. Sin comentarios, de nuevo.

3. “De tota manera, en el cas que Espanya no reconegués la independència de Catalunya, aquest territori i els seus habitants continuarien, des del punt de vista de les autoritats espanyoles, formant part d’Espanya, i per tant de la UE, la qual cosa implica que no perdrien la nacionalitat.” Como cuestión temporal o transitoria, vale, pero académicamente la hipótesis deja mucho que desear: ¿toda la Comunidad internacional reconocería a Cataluña excepto España? O sea: ¿Francia, Alemania, Italia, Portugal, Reino Unido o los Estados Unidos de América reconocen un hipotético Estado catalán y España no? ¿Me dicen eso? En esa fantasiosa hipótesis, quizá la cosa aguantaría un día, una semana o un mes. No creo que más.

Así que: ¿qué pasa tras el reconocimiento? Como he señalado antes, la hipótesis de una secesión se debe formular con todas las letras y no sobre un hipotético estadio transitorio o temporal que un día u otro se acabaría. Y eso, como de costumbre, no se afronta de cara. Ni siquiera académicamente.

4. “Si hi hagués un procés d’independència pactat amb Espanya i Catalunya quedés fora de la Unió Europea es podria valorar la possibilitat d’una doble nacionalitat, amb la qual cosa en ser nacionals espanyols els catalans serien ciutadans europeus. També hi hauria la possibilitat, si no hi hagués doble nacionalitat, que Espanya ampliés el concepte de qui són els seus ciutadans en termes de ciutadania europea per motius històrics, tal com va fer el Regne Unit, incloent-hi els catalanoespanyols“. Con perdón, pero este párrafo no resiste la sana crítica: se formula una hipótesis ¡¡¡sobre lo que haría o debería hacer España ante una secesión!!! Aquí expliqué, para dummies, alguna razón por la que sospecho que la categoría de catalanoespañol no parece muy plausible ni razonable. Puestos a teorizar, si no hubiera doble nacionalidad, cabría la posibilidad de que “Cataluña ampliase el concepto de quiénes son sus ciudadanos en términos de ciudadanía europea por motivos históricos, incluyendo a todos los españoles que hasta el momento de la secesión habían tenido una nacionalidad común con los catalanoespañoles“. Suena coherente y lógico, ¿verdad?

5. “Així mateix, el resultat d’una decisió presa democràticament de modificar la definició política d’un territori part d’un Estat membre no hauria de comportar que ciutadans europeus passessin a ser tractats com nacionals de tercers països. Seria l’equivalent a una sanció, que podria considerar-se una vulneració dels principis del dret de la Unió. En aquest sentit, hi hauria d’haver una aplicació anàloga al procediment de retirada d’un Estat membre“. Una sociedad adulta, formada por adultos y no por niños, debe estar dispuesta a asumir las consecuencias de sus decisiones “democráticas“. Te separas de un país, rompes el vínculo jurídico y político con España, y calificas como sanción las consecuencias de esa ruptura; concretamente, es una “sanción” romper el vínculo jurídico y político que tú mismo has propugnado. Una autosanción de la que tendría la culpa España. Ya me perdonarán, pero ese no es un argumento jurídico, sino pueril.

CONCLUSIÓN. Esto ya es cosecha mía. Artículos académicos que teorizan sobre la secesión de Cataluña y llegan a la conclusión de que la nacionalidad efectiva que utilizarían los ciudadanos catalanes sería… la española, en un complicado proceso que pasa por romper con la Constitución Española y, a la vez, suplicar su aplicación. O sea, que el hipotético Estado catalán no tendría ciudadanos propios. Y si los tuviera, serían tan pocos que no podría afirmarse que existe un Estado con su elemento personal imprescindible: ciudadanos. Tanta secesión y tanta historia para seguir siendo españoles. Lo dicen los artículos académicos, y no tan académicos, de la secesión, no yo.

Esto decía Araceli Mangas (citada en el artículo de Illamola), interrogada sobre la cuestión por EL PAÍS en septiembre de 2015:

La catedrática de la Universidad Complutense Araceli Mangas explica que, en el Derecho Internacional, todo Estado tiene “competencia discrecional amplísima para determinar quiénes son sus nacionales y los criterios para adquirir o perder [la nacionalidad]“. Ante una secesión, si no hay acuerdo entre España y el hipotético Estado catalán, “el Estado que sufre la pérdida territorial (España) tiene derecho a retirar, y se hace así prácticamente siempre, su nacionalidad a las personas que adquieran la nacionalidad del Estado nuevo”. Para ello, explica, “debe modificar la Constitución”, en concreto el artículo 11.2, en el que se establece que no se puede privar a nadie de su nacionalidad contra su voluntad,pero que estaba “concebido en un contexto de normalidad constitucional”, arguye. “Cuando hay una modificación territorial hay que poner a cero el contador constitucional de la nacionalidad y aplicar reglas nuevas”, señala la catedrática. El Estado español también tendrá derecho a regular “libremente en qué casos y condiciones admite o no admite la doble nacionalidad con el nuevo Estado escindido”.

Por favor, de verdad, maduren y asuman los temas de frente, aunque quizá esto sea en vano.

Tirando del hilo

Ayer se me cruzó en mi Twitter un retuit de un hilo de Josep Costa, el jurista al que más caso hacen en la actualidad determinados medios secesionistas, sobre la respuesta de la Comisión de Venecia. Me pudo la curiosidad y tiré del hilo (enlace a Twitter), sobre el que algunos ya habéis comentado algo.

Y tirando y tirando del hilo, bueno, llamadme escéptico o sesgado, pero me ha parecido que algunas citas del hilo están sacadas de contexto o no del todo ajustadas a su sentido. Es mi impresión. Subjetiva. A ver qué os parece.

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¡Muera la inteligencia! (por Pilar Rahola)

Ayer fue un día especialmente prolífico en titulares de noticias y tuits que desafiaban a la realidad y la racionalidad. La contestación de la Comisión de Venecia generó reacciones y lecturas solo existentes en la mente de quienes se inventaban lo que decía una carta de dos párrafos, tal y como tuvimos ocasión ayer de reírnos comentar en alegres expresiones. La cosa está a día de hoy tan desquiciada y es tan irracional que, desde el secesionismo, se es capaz de interpretar en sentido “favorable” el uso de fórmulas estándar de educación, como esa frase inicial en que se indica haber leído la Resolución del Parlamento catalán “con gran interés“. Así estamos en nivel de comprensión.

Con todo este alboroto, quien ayer se llevó el Premio Especial fue Pilar Rahola. El Premio ¡Muera la inteligencia! por la respuesta a un tuit de Federalistes d’Esquerres que destacaba Juanmari:

Esto es lo que propone Pilar Rahola: que quien atesore conocimientos, mesura, razonamiento y argumentación se calle si no es para hablar a favor del separatismo. Porque, si no hablas a favor del separatismo, estás “haciendo daño“, así que mejor cállese usted. ¡Muera la inteligencia!

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Frases que se repiten

Es probable que lo más destacado de hoy, entre la retahíla de memeces frases sin sentido que han recogido los medios de comunicación, haya sido el requerimiento de Puigdemont al Presidente del Gobierno, que figura en este titular del ARA: “Puigdemont desafia Rajoy a aclarir si està disposat a “utilitzar la força” per impedir el referèndum“.

El requerimiento, al parecer, se ha formulado tal como refleja esta imagen que otras veces ya se ha usado en el blog.

Que se ponga El Prusés

Lo que pasa es que, en esto del Prusés™, la falta de memoria del secesionismo con las frases que pronuncian es compensada por mi legendaria memoria, capaz de recordar esto de Oriol Junqueras, vía ERC, nada menos que del 24 de octubre de 2012: “Junqueras demana al Govern espanyol que es comprometi públicament a no utilitzar les forces armades“.

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Frases que, en este caso, lo dicen todo

Anoche escribía que voy tan ocupado que no tengo tiempo ni de reírme del Prusés™. Algún momento le tengo que sacar, así que hoy destacaré una frase pronunciada, según e-noticies, por Marta Rovira, una de nuestras políticas preferidas.

La frase merece quedar enmarcada en el repertorio de citas que cualquier persona, leída o no, debe tener en su arsenal intelectual. Muy especialmente para el momento en que, si todavía os entretenéis discutiendo del Prusés™, alguien afirme que esto no va de nacionalismo.

La frase, según e-noticies: “tenim el dret a l’autodeterminació de forma innata com a poble [i l’exercirem]”. (Nota: confirmo que la frase en negrita la ha dicho; no tengo tiempo ni ganas de colgar el vídeo. La otra parte, entre corchetes, la ha dicho un poco más adelante).

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