El engañoso referéndum unilateral de la Constitución catalana y Ramón Cotarelo

Definitivamente, el secesionismo ha entrado en una fase argumental caótica, fruto de la verborrea que adorna su discurso y de su actitud acaparadora de los medios. Por ejemplo, hoy, y a horas parecidas, se podía ver a Romeva en TV3, Munté en Catalunya Ràdio y Llach en RAC1. Esto es lo habitual ahora mismo en Cataluña, en que no existe día sin ocupar los medios con su presencia. Con semejante olla de grillos se puede leer en los resúmenes -si hace falta, los veré o escucharé, pero todo tiene un límite- que Romeva ha dicho en TV3 que no descarta la unilateralidad, Munté dijo el domingo que una DUI no sería lo más comprensible para Europa, y Llach, con todos los respetos, no sé qué aporta, pero hace bulto y así tienen al personal entretenido con el prusés. ¡Ah! Y Junqueras dijo que tienen la obligación de “intentar” la independencia (por supuesto, esto de intentar merece el siguiente vídeo).

Cito todo lo anterior como ejemplo de que el aparente (aquí todo es aparente) discurso secesionista bien trabado y articulado consiste en un decorado que no resiste una mirada crítica, porque, como escribía hace unos días, ni los partidarios de la secesión saben lo que proponen. O si lo saben -cosa que no dudo en sus promotores y agentes más activos- lo enmascaran todo lo que pueden, por lo de siempre: casi nadie se lee nada y empiezo a sospechar que quienes lo leen tampoco lo comprenden.

Hoy pasa por el blog Ramón Cotarelo (que entiende perfectamente todo, eso no lo dudo), uno de esos intelectuales que el secesionismo celebra mucho por el simple motivo de que siempre les da la razón. Da igual lo que diga mientras apoye el separatismo.

Hace un par de días, en Mon.cat se publicaba su artículo “L’inevitable referèndum“. Apenas voy a comentar una frase, que demuestra que o Cotarelo no se ha leído la llamada “hoja de ruta”, o que se ha olvidado de bastantes conceptos. Concretamente, dice: “La finalitat d’aquest govern independentista és plantejar en un any i mig un referèndum unilateral sobre el projecte de Constitució de la República catalana“. Si atendemos al “Full de Ruta” separatista, esa frase no es cierta.

Como normalmente aclaro [siempre hay lectores nuevos en el blog], vamos a dar por bueno que el “referéndum unilateral sobre el Proyecto de Constitución” es posible, no sé cómo, pero es posible. De acuerdo. Pues volvamos a uno de los esquemas del denominado “Full de Ruta“:Full de Ruta

Si después de que “El Parlament declara la independència” (El Parlamento declara la independencia) vienen unas “Eleccions constituents” (Elecciones constituyentes), es decir, la disolución del actual Parlamento tras la Declaración Independencia (que sólo puede ser Unilateral), ¿dónde ha visto Cotarelo que se vaya a plantear un referéndum unilateral sobre una Constitución catalana por el actual Govern de la Generalitat en el plazo aproximado de 18 meses? El referéndum, según el Full de Ruta, se produciría una vez se hubiera proclamado la secesión y disuelto el actual Parlamento, lo que daría lugar a un Govern distinto. Eso no es un referéndum unilateral de secesión. Se llama referéndum de aprobación de la Constitución de un Estado independiente y soberano. Luego el objetivo del actual Govern de la Generalitat no es otro sino alcanzar una Declaración Unilateral de Independencia; más o menos imaginaria, pero DUI al fin y al cabo. Es curioso que no lo repitan más a menudo…

Si me equivoco, agradeceré que alguien me lo aclare. El que se equivoca, no obstante, es Cotarelo.

Incluso, ayer mismo el diari ARA explicaba la hoja de ruta (prescindo, otra vez, del comentario crítico):

L’objectiu del Govern seria arribar al final de la legislatura amb tot l’arsenal jurídic preparat per a la seva aprovació. Segons el full de ruta pactat, al final dels 18 mesos, i si no hi ha hagut cap possibilitat de negociació amb l’Estat, es proclama la independència i s’aproven les lleis de transitorietat jurídica i la de procés constituent. És a partir d’aquest moment de ruptura amb l’Estat que el procés entraria en la fase de legalitat catalana. Es convocarien eleccions constituents, de les quals sorgiria una Assemblea Constituent que hauria de redactar la nova Constitució a partir dels materials de la fase ciutadana anterior.

Y en cuanto al referéndum (prescindo de nuevo del comentario crítico, ante el disparate de ratificar o rechazar la independencia mediante un referéndum constitucional):

La comissió redactora hauria de tenir alguna participació de la societat civil, encara per concretar. En un termini de 12 mesos s’hauria de celebrar el referèndum sobre la Constitució, que serviria també per ratificar o rebutjar la independència.

Conclusión. El gigantesco engaño a buena parte de la población, con mensajes parcialmente ocultados, es tremendo. Aun con la evidencia del llamado Full de Ruta -que en ocasiones se explica, aunque no se concreta cómo se llevaría a cabo en la realidad- se dice que no está prevista una Declaración Unilateral de Independencia y que el final de trayecto se produciría con un referéndum sobre la Constitución catalana. No es verdad. Y en todos los frentes, de una manera más o menos explícita, se está diciendo que un referéndum unilateral sobre la Constitución catalana (ufff, cómo les gusta a algunos fantasear) medirá el apoyo a la secesión. Repito. No es verdad. El Plan consiste en proclamar la independencia unilateralmente. Al “Full de Ruta” me remito, ya que algunos parecen haberlo olvidado.

Y repito otra vez: o Cotarelo no se ha leído la “hoja de ruta”, o colabora activamente en difundir mensajes que confunden a la mayor parte de sus destinatarios. La afirmación de que el objetivo es celebrar en un año y medio un referéndum unilateral de la Constitución catalana resulta ser una engañifa de charlatán vendedor de crecepelos del Lejano Oeste. El objetivo es la Declaración Unilateral de Independencia. Distinto es que eso sea posible, que se vaya a llevar a cabo o no, o que se disimule bajo subterfugios varios.

21 comentarios en “El engañoso referéndum unilateral de la Constitución catalana y Ramón Cotarelo

  1. No me había molestado en leer la “hoja de ruta” pero me he quedado un poco a cuadros. O sea, ahora, de referéndum previo nada, directamente, los diputados ahora escogidos, declaran la independencia por la cara y luego se vota la constitución que diseñarán entre ellos y que se asumirá que vale también como referéndum para la independencia? Esto es de chiste.

    1. Yo lo descubrí un poco por casualidad, porque se me habían olvidado los pasos que marca el Full de Ruta (signo de que lo de la verborrea es cierto)… Si, en mayor o menor grado, personas como nosotros nos molestamos en leer textos y documentos o nos informamos y, aun así, se nos olvida, es lógico que los que no se leen nada [cosa que no censuro, porque no le interesa a todo el mundo igual, es bastante pesado, etcétera] se lo crean todo.
      Y aún tienen el valor de decir que en su compromiso electoral no estaba la DUI.
      Como comentaba con Juanmari: si saliera que NO, ¿qué pasa? ¿Se ha proclamado la independencia y después se dice “tranquilos, que no vale, que era broma”?
      En fin.

      1. En mi recuerdo, el programa de Junts pel Sí, proponía hacer una “declaración de inicio del proceso de independencia”, DIPI, que yo leía como sustituto de la DUI. Porque decían que debía conducir a negociaciones con el estado, “amparadas por la UE”, para aceptar la independencia. No DUI sino DIPI. Recuerdo haberlo discutido con un votante de JxS que se quedó descolocado cuando se lo decía.

        Sea como sea, no tienen ningún full de ruta mínimamente pensado, aparte de seguir pedaleando para no caerse. Como decía no recuerdo quién, endavant, endavant, sense idea i sense plan.

        1. Bueno, la DIPI era la resolución del 9N, que ya ves el caso que le han hecho internacionalmente.
          Después, venía el mundo de colores con intervención de la UE y la negociación de la secesión, con no sé cuántas cosas más y, a continuación, la secesión.
          ¿Y cómo tienen pensada la secesión? Fácil: nada por aquí, nada por allá… ¡tachán! Secesión por arte de magia.
          El tema es que no se aguanta por ningún lado, pero defienden sus “argumentos” como la verdad revelada.
          Lo que más me entristece de todo -a la vez que me subleva- es que haya tanta gente razonable que compra sus dislates sin la más mínima objeción.

  2. Te has olvidado de uno de los más preclaros pensadores del proceso: Ramón Tremosa. En este artículo explica el RUI (Referéndum Unilateral de Independencia). Es una pena que se descartase. O no. Que no lo sé. http://tremosa.cat/noticies/nou-article-ramon-tremosa-convergim-amb-escocia-cap-referendum-unilateral-dindependencia-rui
    He leído varios opinadores diciendo que el proceso catalán es una vía nueva y totalmente inexplorada hacia la independencia. Me pregunto por qué. Si está chupado.
    Leer artículos de hace un mes sobre el proceso (no digo ya de hace dos años) es un despiporre.

    1. No, no, a Tremosa no lo olvido, siempre lo llevo conmigo, aunque no lo siga en Twitter XD. Vi ese “estupendo” artículo, lo que pasa que como lo mencioné el día de Nochebuena, no nos dio tiempo a comentarlo. Pero ya que lo sacas: “…causa gran escàndol a Brussel·les que desenes de milers de catalans no poguessin votar el 27-S…“. Supongo que no me he enterado de la apertura de procedimiento sancionador contra España.
      Que son unos innovadores creo que uno de los que ha dicho eso fue Ferran Requejo. Yo es que sigo sin entender cómo personas tan preparadas son capaces de decir lo que dicen. Rectifico. Sí que lo entiendo, pero usaría alguna palabra inapropiada.

  3. Entiendo que eres abogado, ¿cómo explica uno lo que ha hecho Carles Vives Pi-Sunyer en todo este proceso? De miembro del TC a presidente del CATN, coautor de sus informes y candidato de Junts pel Sí. ¿Tiene prestigio profesional? Porque debe ser de aquellos a quienes se les supone preparados y cuidadosos en lo que hace y dice.

    1. Sí, soy abogado, así que mucho o poco, con bastantes temas ya estaba como mínimo familiarizado. De algunos sé más; de otros, menos.
      En cuanto a Carles Viver, efectivamente se trata de un jurista de reconocidísmo prestigio intelectual y académico. Su papel sólo se explica como el de aquel que quiere regalar los oídos de su interlocutor, cosa que ya hizo durante la redacción del Estatut en 2005. Sin necesidad de bajar a la discusión al detalle, muchas de sus propuestas -las haya elaborado él o, al menos, les ha dado su beneplácito- no se sostienen. Jurídicamente uno lo puede tener claro, pero es que no hace falta tener conocimientos de derecho para intuir que algunas -en realidad muchas- de las cosas que se han dicho son disparates o argumentos inconsistentes para convencer a su público.
      ¿Y por qué ha rebajado tanto su nivel de autoexigencia? Por razones que me parecen evidentes: el fin justifica los medios.

      1. Muchas gracias por tu (su) respuesta. Descubrí tu blog hace unos pocos días y me sentí identificado con tu punto de vista. Como tenía tiempo, me leí todos los artículos, particularmente el de la nacionalidad. En mi caso, vivo en Barcelona desde hace 4 años, soy español de nacimiento, residí en Holanda 15 años y adopté la nacionalidad holandesa cuando vivía allí. Para no perder la española, tuve que hacer un trámite en el Registro Civil, así que bien sé que se puede perder la nacionalidad, pero fue muy iluminador leer la explicación detallada que dabas, incluyendo la convención de la ONU y la distinción entre adquirir la nacionalidad por extranjería o por sucesión de estados.
        No recuerdo si trataste el tema de las lenguas vehiculares en la enseñanza y las sentencias del Tribunal Constitucional del 1994 sobre la ley de normalización lingüística y del 2010 sobre el Estatut. Es un tema un tanto confuso y me gustaría tener acceso a una opinión ecuánime y bien argumentada sobre la jurisprudencia en el tema.

        1. ¡Muchas gracias por tus comentarios!
          Efectivamente, el tema de la nacionalidad centró durante un buen tiempo mi atención. Es un tema complejo, en el que la simplificación y falta de realismo provoca que, a mi entender, haya más de uno que se crea cualquier argumento que se le presente, por la simple razón de que le han dicho que la secesión sólo tiene ventajas. Aun cuando suelo repetir que no tengo la verdad absoluta, que no necesariamente todo tiene que ser como yo considero, etcétera, lo cierto es que apenas existen estudios en profundidad sobre la materia. Y te aseguro que antes de escribir -los conceptos principales los tenía más que claros- me documenté en profundidad y hasta me compré dos o tres libros, además de lo que ya tenía.
          Otro asunto que también traté era el de la viabilidad del referéndum, en que tras exponer la opinión de expertos en la materia, yo llegaba a la conclusión de que la única vía posible era la reforma constitucional. Pero como había tantos expertos diciendo que sí que era posible, siempre y cuando se dictara una Ley Orgánica específica, o se reformase la Ley Orgánica de Referéndum, acababa comentando esta opción.
          Por último, y sobre el tema de la lengua. Mmmmm… Es un tema tan vidrioso, susceptible de miradas tan distintas, que he renunciado a dedicarle un capítulo específico (lo cual no impide que algún día lo trate como cuestión conexa o que me olvide de la renuncia). De hecho, tengo “en la nevera” un artículo que redacté en 2014 sobre el tema y en el que me fijaba, justamente, en lo que se había dicho por el TC en 1994 y lo que dijo en 2010 (no había apenas diferencia; hasta Viver Pi-Sunyer escribió un artículo en que lo decía). Después vinieron las Sentencias del Tribunal Supremo y todo se complicó. Bueno, la cuestión es que con el tema de la lengua, si en el mundo real la gente se enciende mucho, en Internet todavía más. Y aunque exponga la cuestión desde una vertiente jurídica, me parece inevitable que en un momento u otro los comentarios se exacerbarían. Así que, de momento, es un asunto paralizado.
          Saludos y muchas gracias por tus comentarios.
          Aunque a veces apenas comentamos los artículos dos o tres usuarios -lo de tener que estar registrado es un “filtro” deliberado que funciona bastante bien-, siempre invito a todos a que expongan su opinión, incluso en los artículos más jurídicos, tengan idea o no de Derecho.
          Saludos de nuevo.

          1. Gracias de nuevo. Cierto es que no tengo formación jurídica, intento aplicar algo de sentido común, pero no sirve de tanto como uno querría, me temo. He comprobado rápidamente qué escribió Viver Pi-Sunyer sobre el tema, y en un artículo de El País, reusado para dos publicaciones de la Generalitat y el Parlament, escribió “En cuanto a la lengua, la sentencia deja intacta la regulación del catalán en el ámbito de la enseñanza y su carácter de lengua vehicular preferente, aunque no única.” No sé si es a lo que te referías, imagino que sí.
            Por mi lado intentaré indagar un poco sobre la sentencia del TC del 94, aunque una lectura rápida del fallo y de los artículos de la ley 9/1983 sobre la que resolvía no parece que se refiera de manera obvia a la lengua vehicular en la enseñanza.

            1. He recuperado mi artículo. No sé, quizás me limitaré a la Sentencia del TC de 1994 y la de 2010 y no añadiré nada de todo el lío que viene a continuación. Tampoco lo tengo muy claro. Por resumir un poco (te copio literalmente dos extractos, escritos aproximadamente en junio de 2014), y me centro en exclusiva en lo que podríamos llamar descripción de las Sentencias del TC y algunas opiniones jurídicas:
              A. SOBRE LA STC 337/1994:
              La STC 337/1994, entre otros aspectos, en relación al castellano en la enseñanza fijó que:
              a) La Generalitat podía establecer un sistema de línea única, de conjunción lingüística entre castellano y catalán.
              b) Nada impedía que el catalán fuera el centro de gravedad del sistema.
              c) El castellano era exigible no sólo como materia curricular, sino también como lengua docente.
              De este modo, se reflejaba una concepción bilingüe que permitía el desequilibrio en el uso de castellano y catalán, sin que ello pudiera suponer la exclusión del castellano como lengua docente, y se validaba un sistema de enseñanza única, en el que no existe separación del alumnado por razón lingüística.

              B. SOBRE LA STC 31/2010, de 28 de junio.
              En esta Sentencia se indica que ambas lenguas han de ser objeto de enseñanza y medio de comunicación en el proceso educativo, por lo que ambas habían de ser reconocidas como vehiculares, sin que ello impidiera que el catalán fuera el centro de gravedad de este «modelo de bilingüismo».
              En los análisis jurídicos inmediatamente posteriores a la Sentencia, catedráticos y especialistas en derecho administrativo y constitucional mayoritariamente consideraron que el modelo educativo catalán quedaba avalado por esta Sentencia del TC.
              Así, Carles Viver Pi-Sunyer (hoy, presidente del CATN) en un artículo en EL PAÍS decía que «en cuanto a la lengua, la sentencia deja intacta la regulación del catalán en el ámbito de la enseñanza y su carácter de lengua vehicular preferente, aunque no única».
              En el número especial de la Revista Catalana de Dret Públic dedicado a la Sentencia, fue un nutrido grupo de especialistas quienes coincidieron en este mismo análisis en lo esencial, como Enoch Albertí (pág.20), Joaquim Ferret (pág.44), Joan Vintró (pág.57), Antoni Milian (pág.136-137) o Xavier Muro (pág.142), con la única salvedad de que algunos de ellos pronosticaban la posibilidad de un aumento en la conflictividad jurídica ante la indeterminación de la relevancia a otorgar a castellano y catalán, aspecto al que también alude Marc Carrillo.
              De entre todos ellos, el más ilustrativo en el análisis fue Antoni Milian, quien se preguntaba: «¿…incorpora alguna novedad la STC 31/2010 respecto de la STC 337/1994? Esta última ya había señalado que, en todo caso, el modelo tenía que prever enseñanza en castellano («enseñanza en catalán y en castellano», FJ 10). ¿En qué extensión? Lo acabamos de ver: debe de garantizar su conocimiento y uso, pero, incluso si ello se garantiza con la enseñanza del castellano, también ha de impartirse un mínimo de enseñanza en castellano. Lo verdaderamente novedoso de la STC 31/2010 es el énfasis y la claridad (en este punto sí) –dos ejemplos: «el castellano no puede dejar de ser también lengua vehicular y de aprendizaje en la enseñanza.» (FJ 14, letra a); «es constitucionalmente obligado que las dos lenguas cooficiales sean reconocidas por los poderes públicos competentes como vehiculares» (FJ 24)– con los que el Tribunal puntualiza la obligación de tener que estatuir enseñanza en castellano, al margen de que pueda bastar la enseñanza del castellano para garantizar su conocimiento y uso. El quantum mínimo necesario no lo fija y es que, entiendo, deberá concretarse en función de cada modelo concreto y su contexto.»
              En la Revista d’Estudis Autonòmics i Federals, Eva Pons (p.144-145) valoraba «positivamente» la Sentencia y reconocía que las dos lenguas han de ser objeto de enseñanza y lengua vehicular. Y aunque el catalán sea el centro de gravedad, ello tiene como límite insoslayable que ello no determine la exclusión del castellano como lengua docente.

    1. Jajaja. Estos, no sé, no sé, aunque no lo descartaría. Al menos, así se informan. A ver si al final la DUI será culpa mía XD

      1. Sin palabras. A estas alturas todavía me pueden sorprender.
        Sobre el asunto de la lengua la STS 6629/2010 Id Cendoj: 28079130042010100634
        creo que cita toda la jurisprudencia (y la comenta).

    1. Lo que pasa es que a ti te va la marcha…
      Venga, lo último que saco a la luz del “artículo congelado”. Después de lo que reproduzco, venía la descripción de los Autos del TSJCat que fijaron un 25%, que tienen su interés.
      IV. Las Sentencias del Tribunal Supremo de 9 de diciembre de 2010, 13 de diciembre de 2010 y 16 de diciembre de 2010
      1. Si la Sentencia del TC definía el marco legal básico de la enseñanza, aunque sin novedad significativa respecto al año 1994, la concreción práctica llegó pocos meses después, con tres sentencias casi idénticas del Tribunal Supremo, la primera de ellas de 9 de diciembre de 2010, que declaró el derecho del recurrente «…a que el castellano se utilice también como lengua vehicular en el sistema educativo de la Comunidad Autónoma de Cataluña, y en consecuencia y para ello la Generalidad deberá adoptar cuantas medidas sean precisas para adaptar su sistema de enseñanza a la nueva situación creada por la declaración de la Sentencia 31/2010 del Tribunal Constitucional que considera también al castellano como lengua vehicular de la enseñanza en Cataluña junto con el catalán…».
      En resumen, en estas Sentencias del TS se consideró probado que la única lengua vehicular usada en el sistema educativo era el catalán, mientras que el castellano ocupaba solo lugar de materia de estudio, lo cual contrariaba el modelo de conjunción lingüística o de bilingüismo integral.

      El Tribunal Supremo también abordó la problemática de la proporción que debía ocupar el castellano como lengua vehicular y estableció que su determinación y puesta en práctica correspondía a la Generalitat, admitiendo que el catalán tuviera un trato diferenciado, siempre que no se redujera el uso del castellano como lengua vehicular a la mera apariencia.

      1. Muchas gracias por compartir el artículo. Espero que no se cree una polémica en los comentarios, ya que muchas discusiones se ven teñidas por la propaganda, el teatro y los sentimientos. Por mi lado, lo encuentro ponderado y esclarecedor de la situación legal.

        1. De nada. Con lo que he puesto, me extrañaría mucho que alguien entrara con la bayoneta. Es prácticamente pura descripción de lo que hay. El problema viene cuando se sacan consecuencias, en que la visión de cada uno es distinta y empiezan los problemas.
          Saludos.

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