El contrapregón (tics del separatismo y II)

A estas alturas, sabréis que el actor Toni Albà tiene previsto llevar a cabo lo que, con absoluta falta de propiedad, se ha llamado pregón ‘alternativo’. De alternativo no tiene nada: es un contrapregón apoyado y alentado por la caverna mediática nacionalista, que le está dando una difusión impagable. Impagable porque parece que eso de la caspa y lo cutre empieza a ser patrimonio exclusivo del separatismo, Sección Tronada, primera puerta a la derecha.

Entre muchos interesantes apuntes, en Notas sobre el nacionalismo, George Orwell escribía esto sobre los nacionalistas: «La menor injuria contra su grupo, o cualquier elogio sobre una organización rival, lo llenan de un desasosiego que solo puede paliar dando puntual réplica.«. Algo así es lo que sucede en este caso, en que la disconformidad con el nombramiento de Javier Pérez Andújar como pregonero de las fiestas de Barcelona ha llevado a la ocurrencia del contrapregón, comandado por Albà.

Si Albà quiere montar un contrapregón, pues mirad, que lo haga. Que yo no lo considere correcto no significa que no pueda hacerlo.

Que, al parecer, vayan a asistir al contrapregón (recalco: contrapregón) dos concejales de CiU y otro de ERC ejemplifica bastante bien -una vez más, otro tic- en qué consiste el pensamiento separatista-nacionalista [empezaré a restringir esta aclaración, que no puedo estar incluyendo en todas las entradas del blog: distingamos separatismo vs secesionismo-independentismo, etcétera].

Y que los medios subvencionados separatistas le hagan la ola, aun siendo esperable, es ridículo. Por ejemplo, hoy Elmon publica un artículo para quitarle carga polémica al contrapregón,  y a la vez justificarlo, aduciendo que los pregones a menudo generan polémica, bajo el título Tots els pregons que han escalfat la Mercè. Yo no sé si se han dado cuenta, pero de ese reportaje se deduce que los pregones más «polémicos» lo han sido por usar el castellano, como el de Elvira Lindo hace 10 años [No viene del todo al caso, pero recupero de esa polémica una frase: «El pregó de La Mercè provoca rebuig» ¿Autor? Saül Gordillo].

Estamos ante otro tic separatista: si no me gusta, no es solo que no lo acepte, es que además tengo que dar réplica para demostrar que el mío es el bueno de verdad. Contrapregonando.

Conclusión. En realidad, mi idea era escribir sobre el referéndum y el folio de ruta del laberinto. Cada noticia que he leído sobre el tema tenía un contenido distinto (ANC, Munté, Artur Mas o Arrufat. Por no decir nada de ese ‘dossier’ del ARA del referéndum, mientras que en Vilaweb parece que mañana sacan artículo sobre elecciones constituyentes imaginarias), así que he llegado a la conclusión de que ahora mismo no valía la pena. Hasta Carod-Rovira está harto. Marear la perdiz, se llama. El día que tengan previsto amagar con la independencia secesión, que avisen.

Y mientras tanto, para distraer al personal, la ‘alternativa’: el contrapregón. La duda estriba en descubrir si esto realmente lo ha preparado el separatismo o es una jugada de un submarino del CNI en la que Toni Albà ha caído…

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Viure Lliure
Guest
Viure Lliure

4 notes ràpides…
1. Si vau seguir com va començar el contrapregó sabreu que no hi ja cap conspiració darrere. És van ajuntar 4 hiperventilats moooolt motivats i llestos.
2. Sabent com està el panorama, crec que l’Ajuntament hauria d’haver optat per una figura més neutra… Però suposo començo a veure que lo de neutralitat només interessa o es reclama quan les coses es tomben cap al costat d’altri. Fem un exercici sincer: que hauria fet l’unionisme si el pregó oficial el fes Toni Albà?
3. No sé com van aquestes coses per Barcelona, però a interior és lo més normal del món que en festes es contraprogrami tot. Fins i tot la festa major sencera, depenent de la vertebració ciutadana de cada municipi. No drama.

Joan
Guest
Joan

En la conclusión de su excelente comentario, Javier, utilizas una palabra que me encanta: Amagar.
Yo la veo como la palabra clave en la estrategia del prusés, que me recuerda el viejo juego infantil de “amagar, amagar, y no dar”. Por eso pueden salir cada día con cosas diferentes, y contradictorias; y por eso el constante “marear la perdiz”. Se trata de amagar por aquí, y si no resulta (que no resulta), amagar por allá, y luego por el otro lado.
Y que conste (lo digo con total sinceridad) que me parece una estrategia muy inteligente. Visto que no tienen ninguna de las tres condiciones básicas para sustentar una secesión ( -Vía legal -Apoyo internacional – Fuerzas disuasorias), han decidido seguir amagando, a ver si suena la flauta.
Sobre todo porque en esa situación se sienten cómodos: siguen gobernando sin oposición, el sueño de todo político (hay que recordar que en la Presidencia ¡sigue CiU!) y también porque la situación confusa del Gobierno del Estado les da un margen de tranquilidad y un hálito de esperanza. Y eso que su juego está ya más que descubierto; recordemos el reiterado artículo de Martín Blanco: http://elpais.com/elpais/2015/11/03/opinion/1446558718_118690.html
Ahora toca la “pantalla” de cambiar el tono una vez más, dejar las bravatas y llamar al diálogo. No me parece casual la coincidencia del nuevo disfraz de Romeva anunciando que no buscan la secesión, sino mayor interconexión, con las palabras de Puigdemont declarando que renuncian a la “unilateralidad”, y con las de Neus Munté asegurando que no obligarán a pagar impuestos en Cataluña.

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