La muerte de la democracia y Artur Mas

Es indiferente si a lo que ha pasado hoy en el Parlamento catalán lo queréis llamar Putsch, el asesinato de Kelsen o la muerte de la democracia. Huelga desarrollar las razones detalladamente, por notorias. Lo del “mandato democrático” para la secesión (¿desconexión?, hasta en eso el lenguaje es infantil) y, con ello, arrogarse la representación de “todos los catalanes” sólo es posible si, como digo, pretendes ejecutar un Putsch, asesinar a Kelsen o matar la democracia.

¿Qué tiene que ver directamente con esos conceptos Artur Mas, aparte de su participación en la votación de hoy? En el discurso de investidura de 2010 (citado en un artículo de El Periódico, que fue donde lo leí), Artur Mas dijo lo siguiente:

“En aquest sentit, el dret a decidir aconsella, i de fet, requereix, que els temes sobre els quals s’exerceixi descansin sobre majories àmplies qualificades o reforçades, amb la finalitat de donar a la decisió tota la legitimitat i la força necessàries. I també d’evitar dividir la societat en dues meitats, amb el risc de fractura social i nacional que això comporta.

Como de ordinario, abandonemos la discusión sobre la inexistencia del derecho a decidir, la ilegalidad, inconstitucionalidad, etcétera. Quedémonos con los postulados del separatismo: mayorías amplias cualificadas o reforzadas; evitar la divisón de la sociedad en dos mitades.

Decidme si cumplen con esos mentirosos postulados que ellos mismos difunden para engañar a la gente. No.  Qué raro. La muerte definitiva de la democracia, sí. La decencia la perdieron hace tiempo.

2 comentarios en “La muerte de la democracia y Artur Mas

  1. ” Nosaltres tenim un Constitucional que és Catalunya” ha dicho Eduardo Reyes a la salida del pleno. Y los que se creen Cataluña aplauden.
    David Fernández levanta el puño cuando le increpan a la salida del pleno. Hay pueblo y pueblo.
    No tienen ninguna cualidad que merezca respeto.

    1. Reyes, ¿ahora es aspirante a ser el Carl Schmitt de la república catalana? En el peor sentido, por supuesto. De la talla intelectual, ni hablamos.

Los comentarios están cerrados.