Y llegó el artículo 155

Poquísimas veces se ha tratado aquí el contenido del artículo 155 de la Constitución y diré la razón: si los expertos en Derecho Constitucional son incapaces de alcanzar un mínimo grado de consenso sobre su alcance y las medidas que permite, cómo voy a ponerme a explicar nada con rigor. Todo lo que uno escriba, salvo respecto de los presupuestos o requisitos para su activación, en que se puede hallar un cierto acuerdo, incluso en abstracto, es discutible.

Si habéis leído a gente seria, creo que existe un consenso unánime en que si no se aplica ahora el 155 de la Constitución, no sé ya cuándo se podría aplicar. Las discrepancias surgen con las medidas y, sobre eso, como digo, no he estudiado lo suficiente.

Como siempre, resulta hartamente gracioso que quienes pretendieron borrar la Constitución y el Estatuto de Autonomía los días 6, 7 y 8 de septiembre de 2017, ahora se pongan, incluso, a explicarnos el contenido del 155 y su alcance: “sólo se pueden dar instrucciones“, decía Cleries en televisión, demostrando -una vez más- que el secesionismo se nutre de la tergiversación.

Vamos a lo práctico: escribía Pedro Cruz Villalón en Revista de Derecho Político, núms. 58-59 (2003-2004):

 El constituyente ha previsto también la que podríamos denominar emergencia territorial, es decir, la eventualidad de una ruptura con el orden constitucional por parte de una Comunidad Autónoma: tanto el precedente de la Segunda República (no digamos de la Primera) como el derecho comparado, singularmente el alemán, sugirían  [sic] elocuentemente esta previsión. Otra cosa es que los términos concretos del artículo 155 CE hayan sido los más adecuados. En su momento la califiqué de «cláusula general», por la indefinición tanto del presupuesto habilitante como de su alcance. A partir de la literalidad del precepto no ha sido posible darle nombre a este instituto, sin que los nombres propuestos por la doctrina hayan calado: es, sencillamente, «el ciento cincuenta y cinco» de la Constitución. Por suerte, se ha impuesto su comprensión como instituto excepcional, habiendo quedado olvidada alguna propuesta de «desdramatización» del mismo. Cuestión distinta es que se comparta la descripción más arriba dada del presupuesto habilitante: esperar a una «ruptura» del orden constitucional podría parecer excesivo: quizá fuera más exacto decir «riesgo inminente de». De cualquier modo, el margen de apreciación que se pone en manos del Gobierno y de la mayoría absoluta del Senado es enorme, tanto en el diagnóstico como en la respuesta. En mi opinión, el 155 se sitúa en el nivel de los estados de excepción y de sitio, con los que en modo alguno es incompatible, pero desde luego en ese ámbito de gravedad“.

No cabe duda alguna de que la gravedad de la situación que ha dado lugar al artículo 155 es extrema y que, incluso, la ruptura del orden constitucional llegó a producirse.

Dicho esto, la aplicación de las medidas concretas propuestas por el Gobierno y su cobertura constitucional… pues parece que es enorme. Enorme quiere decir ENORME, y aquí puede citarse un párrafo de un artículo de Eduardo Vírgala sobre el 155 (salvo enorme interés en la materia, creo que la mayoría podéis vivir sin leerlo; más que nada por ahorraros lecturas áridas) que parece perfecto para alguna de las medidas propuestas: “Se olvida que la coacción estatal si llega a utilizarse algún día será para reconducir la actuación de una Comunidad Autónoma cuyos órganos máximos han estado dispuestos a romper el marco constitucional, por lo que en ese caso difícilmente la situación puede solucionarse con la sustitución en actividades concretas si no [sic; ese si no – sino]con la sustitución total de esos órganos por un tiempo determinado“.

CONCLUSIÓN. A partir de aquí: el Gobierno de la Nación actúa como debe. Qué hará el MHP Puigdemont, habrá que esperar hasta las nueve, en este interminable carrusel en que nos hallamos inmersos.

Edito: Tengo claro que, como escribe Rubén Amón, “El 155 es Historia y es desgarro

175 comentarios en “Y llegó el artículo 155

    1. Puigi no quiere que Joan gane la porra 😁.
      Lo se este era un blog serio. Lo se la situación es muy grave. Pero estoy comiendo y me estoy decoconando.

  1. Cuestión nimia comparada con la importancia de lo que se suscita hoy, pero me ha venido a la cabeza una cosa: ¿Cómo va a recaudar pasta el defenestrado Artur Mas entre la parroquia, con lo cabreada que la ha puesto el PDeCat? Mucho se lo van a tener que currar para no desaparecer como partido.

  2. Se han superado los 155 comentarios, y el blog sigue… como el prusés “Duracell”, que sigue y sigue…
    (Compadezco a los historiadores del futuro que tengan que intentar redactar algo coherente sobre este período… aunque quizás con encontrar unos pocos adjetivos sea suficiente: ¿qué tal “ridículo espantoso”?)

  3. Ahora mismo da la sensación de que Rajoy se está poniendo duro y no cede al chantaje (perdón, al acuerdo). Al final… va a ser el gallego el que me hará perder la porra 🙂

    1. Como una de las condiciones del “acuerdo” sea la liberación de los Jordis, lo tienen jodido.

    1. Cojonudo el que comenta que van a hacer un intercambio de rehenes con los Jordis.

  4. Qué cima de la democracia! Puigdemont recluido en palacio mientras negocia como una locomotora vete tú a saber qué, con Dios sabe quién, y el populacho agolpándose en la plaza con el corazón en un puño porque lo mismo sale cara y desciende la Jerusalén celeste sobre sus hombros, o vienen mal dadas y el imperio les enjaula y les manda a galeras. Los corresponsales tienen que estar flipando en colores con este circo…

  5. Se anuncia que Puigi habla a las 17 h. Venga, una porra rápida, de referéndum 😁😁: hablará ¿Si o No?

  6. Esperpento. Tramposos hasta el final… Que no llegará nunca, por cierto.

    Fuck the Pruses! No me trago ni un minuto más de este vodevil.

    1. Me parece a mi que es su trasero el que le preocupa. Muy razonablemente por otro lado porque motivos tiene. La excusa de que no hay garantías para convocar elecciones es de traca, me da a mí que ha intentado negociar su futuro penal. Pues nada. Free Marichalar el primer peso político de la naciente república. (Espero que a nadie le moleste el choteo, libera tensiones.)

      1. Postdata. Rajoy no tiene ningún motivo para fiarse de lo que digan ninguno de los líderes del procés y tiene miles para desconfiar. Sencillamente no son interlocutores fiables, ni siquiera al nivel en el que son fiables los políticos.

    2. ¿Nueva rajada? Puchi es mi ídolo. Va a necesitar vigilancia policial durante los próximos años, los exaltados lo mismo le aplican la ley de Lynch.

      1. Deja en manos del Parlament el mandato del 1 O. ¿Qué significa eso? Pues no sabemos.

  7. El mon (de la faràndula) ens mira:
    Ohhh !!! Spanish typical show!!. Very funny!!

  8. Des de bon principi en Puigdement m’havia semblat poca cosa, un xitxarel·lo vaja, ara ho està demostrant.

    Es pot estar d’acord o no amb les seves idees i amb les seves decisions, però això és independent de la talla política i humana. Ara està demostrant que no te talla, ni política, ni humana.

    Cada cop que ha arribat a un moment clau on s’han de prendre les decisions difícils, ha vacil·lat, s’han anat retardant les compareixences i, pel que es va sabent, ha anat canviant les decisions deixant-se influenciar, no sé si pel darrer que li parla o per inspiració divina.

    Quina desgràcia deixar coses tan importants com el govern d’un país en mans d’un irresponsable.

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