¿Hubo o no hubo declaración de independencia?

Tomad este artículo como mero ejercicio, porque no se trata de hallarle al tema una respuesta sistemáticamente fundada: carece de sentido. No hay más que escuchar a cualquier independentista decir que “ha sido una jugada maestra” para tirarse las manos a la cabeza y concluir que les cuelan cualquier producto defectuoso sin rechistar. Así que lo que sucedió el 10 de octubre de 2017 en el Parlament carece de sustento y sustancia.

Aunque algunos se lo tomen a risa, el requerimiento de Rajoy tiene todo el sentido: aclare si usted se sitúa o no al margen de la Ley. Nadie mejor para aclararlo que el propio Puigdemont. Así que las respuestas o bravuconadas en plan “¿no lo sabe?” o “¿no se enteró?“, déjenlas para la taberna. La secesión es algo de extrema seriedad y gravedad. Pero esto es algo que no va con el independentismo. Si fuera independentista, esta noche habría salido a dar concierto de cacerola. Se conoce que si no lo mandan Òmnium y la ANC, nadie se mueve.

Examinemos lo que se vio en el Parlament. Repito. No voy a examinar todos los matices ni analizar las múltiples versiones que se pueden dar sobre la (no) declaración de independencia:

  1. No hubo declaración de independencia porque Puigdemont no explicó los resultados del referéndum. Literalmente: no los presentó. Leed el discurso. No dice cuántos votos tuvo el SÍ, no dice cuántos tuvo el NO, ni nada. Indirectamente, dice “….i els vots favorables a l’Estatut van ser 1.899.897. Vull remarcar que són 145.000 vots menys que el Sí a la independència de l’1 d’octubre.“. Esto es todo. Si dentro de cincuenta años alguien lee el discurso de Puigdemont, concluirá cuál fue el resultado por métodos indirectos, que no directos.
  2. No hubo declaración de independencia porque no se cumplieron los requisitos del artículo 4.4 de la suspendida Ley del Referéndum. Obviemos que la Ley está suspendida. En primer lugar, los resultados no fueron proclamados por la Sindicatura Electoral, disuelta. Además, el referido artículo 4.4 dice: “…el Parlament de Catalunya (dins els dos dies següents a la proclamació dels resultats oficials per la Sindicatura Electoral) celebrarà una sessió ordinària per efectuar la declaració formal de la independència de Catalunya, concretar els seus efectes i iniciar el procés constituent“. Tampoco hay dudas de que en sesión ordinaria no se efectuó declaración formal de independencia. No hubo.
  3. Al decir eso de que “com a president de la Generalitat, assumeixo en presentar-los els resultats del referèndum davant del Parlament i dels nostres conciutadans, el mandat que Catalunya esdevingui un estat independent en forma de república“. Aquí tenemos dos posibilidades: la primera, que Puigdemont efectivamente está proclamando la independencia, pero como no tiene competencias ni potestad, no sirve de nada; la segunda, mucho más interesante, consiste en afirmar que Puigdemont se arrogó las competencias de la Sindicatura Electoral y del Parlament, a la vez, y proclamó la independencia. O sea, se erigió como Líder Supremo de Cataluña, en una suerte de poder dictatorial, puesto que reunió a la vez, sin tener poderes conferidos para ello, el poder de proclamar resultados -otorgándose los poderes de la Sindicatura- y el poder de declarar la independencia -eliminando el poder del Parlament de Catalunya-. Inquietante, sí. Si hizo esto, de manera casi inadvertida, entonces en toda España pudimos ver en vivo y en directo cómo se ejerce el poder fuera de la Ley, al margen de la Ley y atribuyéndose todo el poder de ¿la Ley? ¿Qué ley, si, como se ha visto, se incumple por completo la Ley? Presenciamos en directo, pues, la arbitrariedad. Creo que no somos del todo conscientes de ello. [Lo mismo podemos decir si Él “suspendió” la declaración de independencia, atribuyéndose un poder del que carece]
  4. Pongamos que Puigdemont no declaró (y, por lo tanto, tampoco suspendió) la independencia. En tal caso, la comparecencia acabó como si nada y nada sucedió.
  5. Sin embargo… sucedió otra cosa todavía más inquietante. Setenta y dos diputados, cuando ya no estaban en sesión parlamentaria y, por lo tanto, no estaban en ejercicio de su legítimo poder legislativo, se fueron a la sala de al lado a firmar un papel en el que, atribuyéndose el poder de “Representants de Catalunya” afirman constituir la república catalana, disponiendo la entrada en vigor de la Ley de Transitoriedad Jurídica. Por lo tanto, al margen de su legítima representación como parlamentarios, puesto que no estaban reunidos en sesión ordinaria, celebraron un acto en el que se atribuyeron la condición de representantes (se supone que únicos) de Catalunya y los poderes para declarar la independencia y la entrada en vigor de la LTJ, suplantando todo poder del legítimo Parlament. Y todo ello con vocación de hacerlo efectivo. Por lo tanto, derogando el poder del Parlament elegido el 27 de septiembre de 2015. Lo que se llama un autogolpe en toda regla.

CONCLUSIÓN. Ya digo que el asunto es un embrollo y tampoco me interesa demasiado concluir si hubo o no declaración de independencia, máxime cuando el requerimiento del Gobierno de la Nación me parece claro y acertado. Obliga a contestar y cualquier requiebro provocará que se tenga a Puigdemont por confeso, no solo a nivel interno, sino a nivel internacional, donde creo que le han tomado en pocos días la medida al independentismo.

Si hasta hoy siempre hemos dicho que el Procés tenía poco de democrático, lo de ayer fue algo parecido a: 1) Una asunción de poderes omnipotentes en un líder, con la aquiescencia de la mayoría parlamentaria; 2) Un autogolpe en que la mayoría parlamentaria se anula a sí misma -desde fuera del Parlament- para imponer un nuevo régimen, suplantando al legítimo. A la vista de todos está.

De este modo, como apuntaban esta mañana Joan y Aron: 1) Se trata de actos que carecen de valor jurídico real; 2) Se trata de actos que, aun careciendo de valor real, tienen la intención de adquirirlo, para destruir el orden constitucional y legal, y suplantar a las legítimas instituciones. Quién me iba a decir que, a mi edad, vería esto con mis propios ojos. Carl Schmitt observa y sonríe.

24 comentarios en “¿Hubo o no hubo declaración de independencia?

  1. Muy buen artículo. Todavía van a dar mucha guerra. Espero que las medidas del Gobierno lleguen a tiempo para que esta gente no nos haga daño (o no se hagan daño entre ellos). ¿Hay algún caso similar a este golpe de estado en la historia reciente de Occidente?

  2. Se agradece el análisis jurídico, pero cualquier esfuerzo es baldío. Los separatistas se consideran legitimados para hacer cualquier cosa, cualquiera. Donde dije digo digo Diego. No hay crítica, no hay disensión. Y la parroquia separatista traga lo que sus gurús les echen.

    Lo he dicho varias veces: Si se consideran la conciencia y la voz del Pueblo Catalán, por encima de cualquier normativa que contravenga sus objetivos, ¿qué les impide modificar, eliminar o ignorar sus propias normas? Creo que la ensoñación llega a un punto en el que no me es difícil imaginar que nadie diría ni mu si mañana sale Puigdemont y declara que, temporalmente y hasta la culminación de la independencia, se arroga con poderes ejecutivos y legislativos absolutos. Si así se consigue la independencia, bien estará.

  3. Gracias por la explicación Javier.
    Deduzco de ella que, independientemente de la aplicación o no del 155, el Fiscal General podria (o debería) querellarse contra todos los que firmaron, por un delito de sedición. No se si este razonamiento es correcto.

    1. Este tipo de delitos me quedan grandes para mis conocimientos. Prefiero no opinar al respecto porque no sé lo suficiente, ni me los he estudiado.

  4. Walter Benjamin: “La violencia funda derecho.” Del ensayo “Para una crítica de la violencia”. Él hablaba de lo que le mató.

  5. Para mi el “process” ha pasado del surrealismo de los últimos meses a un nuevo concepto, la “política cuántica”. Bienvenidos a la republica de Schrödinger.

    1. Por eso digo que no se trata más que de un mero ejercicio que carece de sustento serio.
      ¿Qué podemos esperar de un movimiento que el martes creía que se iba a ligar a la Bellucci y, al final, le pareció una “jugada maestra” irse a tomar una Fanta con los hermanos Calatrava?

  6. Desde este blog hemos aportado, aunque a veces de modo obtuso, ideas para la actuación del Gobierno.

    Por ejemplo, la anterior entrada se clavó en los 155 comentarios.

  7. Mucho he aprendido de este blog en el año largo que lo llevo leyendo, pero en este artículo tampoco Javier me aclara una duda que tengo desde el martes, y que no he visto planteada en otros sitios. Empezaré diciendo que no dudo de mi comprensión lectora, y según ella lo que yo he entendido del discurso del President es que la declaración de independencia NO está suspendida. Las palabras del President fueron (en traducción): “… con la misma solemnidad, el Gobierno y yo mismo proponemos que el Parlamento suspenda los efectos de la declaración de independencia para que en las próximas semanas emprendamos un diálogo”.
    Tras el discurso y las réplicas, no hubo una acción parlamentaria por la que se suspendiera nada. Luego, como él no suspendió nada, sino que propuso, y el Parlament no se pronunció sobre esa propuesta, es evidente que la independencia está en vigor. ¿Me equivoco?

    1. Si nos tomamos en serio la “declaración” de independencia, existe una contradicción insalvable: si Puigdemont tiene el poder de declarar la independencia, también ha de tener el poder de suspenderla, modificarla o revocarla. Lo que no puede ser es que exista una división o separación de tal modo que seas soberano para declarar la independencia conforme a los poderes que dices ostentar (que no sé de dónde salen), pero a partir de esa declaración sale totalmente de tu control y no tengas mecanismo alguno para modificarla, suspenderla o derogarla porque ese poder pertenecería al Parlamento.
      En lenguaje llano: si yo dicto una orden, tengo el poder de revocarla o suspenderla. Puede que otro tenga un poder superior que le permita también revocarla o suspenderla. Pero yo mantengo ese poder de revocación o suspensión. Si nos tomamos literal lo que dijo Puigdemont y logramos darle sentido, rompemos todos los esquemas de la lógica.
      La separación entre el President que declara la independencia, con lo que entra en vigor, y, a la vez, le propone al Parlamento catalán que la suspenda, cuando no es esta institución la que ha declarado la independencia, resulta contradictoria.
      Dicho esto, si nos saltamos esa contradicción y aceptamos que declaró la independencia, entonces, efectivamente, la declaración de independencia está en vigor.
      No obstante, tampoco se está realizando acto alguno que exteriorice la efectividad de la declaración, como sería la toma de fronteras, puertos y aeropuertos, infraestructuras críticas, etc.
      O sea: se trata de una nueva tomadura de pelo.

  8. Solo quiero dar las gracias como anónimo seguidor habitual del estupendo blog. Gracias de todo corazón.
    Allá en dónde me encuentre no puedo estar mucho tiempo sin ir a ver si hay algo nuevo.
    Solo un pero. Sería posible numerar los comentarios? Tambien son de mucho interés y aunque quizá haya algúnn método que yo desconozco, cuando releo o vuelvo a una entrada y quiero ver lo nuevo me sería mas facil acordarme del número del último comentario que leí y seguir a partir de ahí.
    Muchas gracias nuevamente y por favor sigue escribiendo.

    1. ¡Muchas gracias, Pedro!
      El tema de los comentarios… Lo miraré, pero creo que no hay nada que hacer.
      Reconozco que incluso yo mismo me lío y, a veces, hasta pierdo el hilo de conversaciones.
      ¡Saludos!

  9. El “procés” provoca rumiación
    La situación política hace aumentar las cosultas psicológicas de personas que se angustian dando vueltas al tema.
    (el Periódico, 10/10/2017)

    Et sents angoixat/da pel que està passant aquests dies? Aquest vídeo et donarà alguns consells que et poden ajudar:https://youtu.be/PpEjWK_6MgI
    (@salutcat, 9/10/2017)

    Insomnio colectivo.
    La incertidumbre causa ansiedad y daña sueño, rendimiento y relaciones.

    La capitalidad editorial se tambalea.
    La marcha a Madrid de la sede del grupo planeta cambia la geopolítica del libro.

    Bimbo, Applus y Axa también trasladan sus sedes.

    Sabadell y Catalana celebrarán su junta de accionistas fuera de Catalunya.
    El cambio de sede fiscal implica llevar desde allí la dirección del negocio.
    (Titulares de La Vanguardia, 12/10/2017)

    Estas son todas las empresas que se van de Cataluña
    Seis de las siete compañías del Ibex con sede en Barcelona han trasladado su sede social a otras ciudades ante la declaración de independencia
    (El País, 12/10/2017)

    Això són alguns titulars de premsa d’aquests dies, com que en aquest blog hi ha molt bons juristes, la pregunta que faig és, com, quan i a on hem d’anar tots el catalans a demanar responsabilitats per tot això?
    No ens mereixem que els culpables se’n surtin sense fer front a la seva immensa responsabilitat.

    1. La respuesta, en la entrevista a Romeva en Bloomberg. La causa de la inestabilidad y la marcha de empresas son las cargas policiales contra la gente que quiere votar. Tan pancho lo dice, buscad la entrevista si no me creeis.

    2. Better call Saul. ¿Y la de periodistas extranjeros enfrentándose de repente a los horarios españoles?
      Fuera coñas, he presenciado en las últimas semanas la ruptura de dos grupos de amigos, siempre al grito de “los extremeños son unos vagos”, para que sepamos muy bien de qué va esto; la angustia de unos familiares al replantearse la vida; la tensión aumentando en las charlas de café del trabajo, donde vuelven a aparecer los extremeños a los que nunca han visto, y mi particular insomnio replanteándome la vida.
      También el misterioso caso de rojos muy rojos que nunca han sido nacionalistas haciendo huelgas patrióticas para las que en el fondo no tienen justificación.
      El panorama me parece desolador. Y lo que se avecina

    1. Excepcional.
      L’única cosa que li puc agrair al Procés és l’enorme desenvolupament intel·lectual al qual m’ha obligat. Tanmateix, m’estimaria més haver-me quedat tan ignorant com n’era abans.

  10. Hola Javier,

    Todo lo que explicas con tu clarividencia habitual coincide con lo que vulgarmente se conoce como “golpe de estado”.

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