Una carta de Artur Mas que no es para dialogar

Hoy leo una “carta” publicada en La Vanguardia, escrita por Artur Mas. Supuestamente, con la altura y grandeza que corresponde a la dignidad que ocupó en el pasado. Cuando un político que ha ocupado tan altos cargos redacta un artículo serio y cita a Groucho Marx, pierde toda credibilidad. Groucho fue una persona lúcida, brillante y genial. Provocador desde el mismo instante en que aparecía en pantalla. Y todos sabemos que hacer referencia a él es sinónimo de voluntad de ridiculizar al oponente. Como dice el mismo Artur Mas en la carta, en sentido inverso al que dice pretender, lo que hace es: “…dinamitar los puentes de diálogo…“. Si la apuesta para abrir un diálogo pasa por Groucho Marx (de quien aquí se han mostrado fotos de la inolvidable escena de ‘la parte contratante de la primera parte,etc’), poco diálogo quieres.

El texto, a mi entender, refleja pocas dudas sobre la ínfima voluntad de diálogo: “Esta carta al futuro gobierno español parte de dos premisas: la primera, un gobierno del PP con el apoyo de Ciudadanos y del PSOE difícilmente negociará un referéndum sobre la independencia, a pesar de la voluntad catalana de hacerlo. La segunda, el Gobierno catalán y la mayoría soberanista parlamentaria tienen que seguir cumpliendo el mandato recibido hace un año en las urnas para preparar la construcción de un Estado para Catalunya.

Un diálogo que tiene como punto de partida inamovible la celebración del referéndum y que, en caso contrario, el Parlament construirá (lo de ‘preparar’ es un pequeño circunloquio) un Estado, acredita que no se desea diálogo.

En los artículos firmados en Teoría y Realidad Constitucional de Alberto López Basaguren, José Tudela Aranda (si tenéis moral y paciencia, lo recomiendo muy vivamente, por escoger sólo uno) o Víctor Ferreres Comella, estos constitucionalistas concluyen -resumo mucho- que en nuestro ordenamiento jurídico no cabe un referéndum de secesión, ni el derecho a decidir, ni la autodeterminación, ni nada de nada. Ahora bien, de una forma u otra, todos ellos concluyen que si se dan las circunstancias que aconsejan o hacen evidente la necesidad de examinar la demanda de secesión, debe hacerse. Ninguno de ellos es complaciente, flexible o comprensivo, en el sentido de que inmediatamente deba ser atendida esa demanda y mucho menos abogan por soluciones como juridificar la secesión.

Al contrario: todos ellos son exigentes, eso que el secesionismo no es -y aquí sí que es verdad que la absoluta inacción se lo ha puesto fácil-, mostrando que para llegar a un hipotético referéndum, o el mecanismo pertinente, tendrían que aportar muestras y pruebas indudables al respecto. Por poner un ejemplo simple: Ferreres explica que en las elecciones del 27S reportaron a las fuerzas separatistas un 47,8% de los votos, mientras que en las generales bajaron hasta el 31%. ¿Eso es muestra de una fuerza constante y duradera de la demanda separatista? El secesionismo al uso suele poner como excusa que “se vota distinto” o que “no existe el mismo interés”. Es una forma muy extraña de demostrar la voluntad secesionista, sí.

Volvamos. La cuestión, pues, no es referéndum sí o no. La cuestión radicaría en determinar si se dan circunstancias no coyunturales que pudieran justificar un referéndum. Las vueltas atrás del separatismo sobre la cuestión demuestran que no: ¿cómo se pacta un referéndum con quien hace un año decía nous avons gagné?

Artur Mas, y todo el separatismo, hace supuesto de la cuestión: da como innegociable e inamovible la celebración de un referéndum cuya convocatoria ha decidido. Por mucho que se diga, no hay voluntad de diálogo.

Por último, y a la luz de estas reflexiones que otras veces he repetido, una consideración que también se destaca en alguno de los artículos citados y otros que he leído: la ausencia de una respuesta conveniente y adecuada por quien corresponde. Y no necesariamente pasa por el referéndum (reitero: no), ni una reforma constitucional (necesaria, como conviene la práctica totalidad de expertos) cuyo objetivo simplemente fuera una estrategia del contentamiento. Temo que ese “quien corresponde” tampoco lee Teoría y Realidad Constitucional. Quizás ni sabe que existe.

EDITO: Ruego comentarios con relación directa, indirecta o vaga sobre la temática de la entrada. No hay problema si alguien se sale de la temática (hasta yo lo hago), pero después se generan comentarios y discusiones que desvirtúan la conversación general. Dicho queda.

58 comentarios en “Una carta de Artur Mas que no es para dialogar

  1. A la luz de la carta de Mas, y su superdialogante ‘o referendum o me llevo el balón a casa’, todavía me resulta más banal el artículo de Joan Oliver, con su propuesta, como decía Juanmari, nada multilateral, de un federalismo asimétrico diseñado a la medida del nacionalismo vasco y catalán…

  2. Resulta muy gracioso (aquí sí viene al caso Groucho) que Mas califique de “esperpento” la situación actual del Gobierno, cuando la situación vivida por él en su intento fracasado lo supera de lejos (si no en tiempo, sí en todo lo demás), con el papel decisorio de los antisistemas en la formación del Govern (contradicción más que esperpéntica), la famosa votación al 50% milimétrico, el disparate del recurso al “último de la fila” como President, etc., etc.

    1. Esperpento: dícese de aquel que se presenta como número 4 por Barcelona y se postula para Presidente, es enviado a la papelera de la historia por la CUP (partido que apoya en toda cuestión relacionada con el prusés™ a la coalición gobernante, pero suele despreciarlos en casi cualquier otra votación), para colocar in extremis al número 3 por Girona. No sólo eso: el partido que suele apoyar a la coalición gobernante, tumba los Presupuestos, lo cual provoca una cuestión de confianza… ¡¡¡que es superada gracias a los noqueadores de los Presupuestos!!!
      …Y el público, rendido a sus pies ante tal maestría, gozó, jubiloso, de la tarde esperpéntica que le había sido regalada“. (Frase de corte épico-histórico que acabo de inventar. Carece de sentido, como cualquier observador neutral diría de la anterior parrafada).

      1. Pues flipalo, hay gente como Cardús, e incluso gente seria como Partal, que lo ven el resultado de una súper estrategia, y le auguran a la súper coalición que la sostiene, respaldada por el 48% del 30 y pico % del electorado (y no me canso de decirlo, tú, jeje) un éxito imparable en la sencilla tarea de la secesión unilateral!!

  3. Los separatistas tienen una concepción muy peculiar del referendo. Si lo hubiese y lo perdiesen, no pasa nada…se deja pasar unos añitos y se vuelve a convocar otro referendo…que lo vuelven a perder, pues nada, paciencia y pasados otros añitos, pues otro referendo y si lo ganan, ni que sea por los pelos, entonces será el único válido y ya no habrá más referendos. Toda una concepción de la alta “calidad democrática” que caracteriza al separatismo.

    1. Esa es una de las principales objeciones al asunto. Si se trata de eso, de usarlo como amenaza a diario, está claro que la respuesta es no.

  4. Siguiendo con el federalismo a la carta… Realmente me debato entre el pragmatismo y la dignidad. Quiero decir, asumiendo que dicha asimetria resolviese el problema del secesionismo, que es mucho suponer, y pensando en que, aún con esta diferencia, presentase más ventajas -digamos crematisticas- que la secesión de una parte del territorio, me resulta incómodo asumir un país en el que dos de las zonas más ricas se arrogan un régimen especial para contentar a un porcentaje de su población desafectado con la idea común. No sé, Lliure hablaba de ordinalidad, pero el ‘concierto vasco’ no parece tener este efecto ordenador, sino más bien plantear un marco donde dos regiones comen aparte, exacerbando diferencias difícilmente admisibles para aquellos que no han sabido, como los de Bilbao, nacer donde más les convenía. En fin, im just saying…

      1. Si, en castellano. Pero ninguno de ellos tiene ningún problema en decir que aquel idioma se está comiendo al catalán cuando a mi me parece que lo hablan y escriben perfectamente. Politizar e imponer el catalán como “marca catalana” creo que es una de las lacras del proceso.

  5. Por otra parte, la supuesta cita de Groucho Marx que aparece en la carta de Mas (“Politics is the art of looking for trouble, finding it everywhere,
    diagnosing it wrongly, and applying unsuitable remedies”) tiene toda, toda la apariencia de ser falsa, para mí no tiene nada de “grouchiana”.
    Aunque no tengo una prueba definitiva, una rápida búsqueda en Google sugiere que el autor de dicha frase es en realidad el político y escritor británico Ernest Benn (1875-1954):

    http://listserv.linguistlist.org/pipermail/ads-l/2006-June/060367.html
    https://en.wikipedia.org/wiki/Ernest_Benn
    http://www.barrypopik.com/index.php/new_york_city/entry/politics_is_the_art_of_looking_for_trouble

    ¡Saludos y felicidades por el blog!

    1. Y por rigor, quisiera recordar la cita exacta tal como la escribe Mas (con su traducción), ya que en mi mensaje anterior he copiado una versión ligeramente diferente (se encuentran distintas variantes de esa frase, aunque todas mantienen básicamente la misma estructura y significado):

      “Politics is the art of looking for trouble, finding it everywhere, diagnosing it incorrectly, and applying the wrong remedies” (“La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos por todas partes, diagnosticarlos erróneamente y aplicar los remedios equivocados”)

    2. ¡Muchas gracias por el apunte y bienvenido!
      Toda aportación es agradecida y esta, todavía más. Como ha escrito Joan, es la p… APOTEOSIS DE LA CITA FALSA.
      ¡Saludos!

  6. Pues sobre la carta de Mas: tiene sencillamente un morro que se lo pisa… y eso que empieza muy bien la negociación, desacreditando a su interlocutor, señalando la paja en el ojo ajeno y sacando pecho por lo propio, como mandan los cánones de la más elemental empatia. Luego prosigue por ese sendero haciendo un diagnóstico del problema en que atribuye toda la responsabilidad por la falta de acuerdos a los de fuera (cero autocrítica), y termina apuntando el resultado final de la negociación: un referéndum, que es lo que él quería, y si no, pues me llevo el balon. Vamos, de manual de mediación…

    Si no fuese porque este género epistolar al que ya nos está acostumbrando Más es claramente para consumo interno, y el supuesto propósito, así como el interlocutor, un brutal McGuffin, pensaría directamente que nos está vacilando y no persigue abrir ningún dialogo…

  7. Yo voy a partir una lanza por Rajoy y la falta de respuesta que le imputás, Javier. Creo que justamente la inacción marianiana ha tenido un efecto devastador sobre el independentismo. Ya rebajaron sus aspiraciones de una DUI a “negociar” un referéndum, y eso sin que el Estado retrocediera un ápice de su posición. Si Rajoy se hubiera arredrado ante la Vía Catalana o el 9-N y hubiera empezado a negociar, hoy ya habría concesiones que serían irreversibles, mientras que como fue la cosa el Gobierno mantuvo todas sus cartas en la mano. Y el tiempo está jugando a favor del Estado, ya que pasan los meses estipulados hasta Ítaca y no se ve por ningún lado el apoyo externo sin el cual ningún líder catalán va a osar dar pasos irreversibles.

    Para explicitar la relación entre lo que antecede y la temática de la entrada, la mejor respuesta a la anterior carta de Mas fue no hacer nada; y la mejor respuesta a esta carta de ahora también va a ser no hacer nada. Cuando el Gobierno de España negocie, porque estoy de acuerdo en que va a tener que negociar, tendrá que ser con gente razonable, no con aquella que perdió el oremus y, para más inri, está agarrada de los pelos del trasero por los antisistema.

    1. Solo una pregunta, desde la ausencia total de acritud: ¿Que es lo que se tendría que negociar? Mi modesta opinión , es que no se debe negociar nada. Los catalanes somos rehenes de unos políticos en la gene que nos engañan, malversan nuestro dinero para pagar su propaganda y tratan como ciudadanos de segunda a los que no somos creyentes de la FE separatista. Considero que cualquier concesion que suponga dar mas poderes a esta gente, contituita otro severo ataque a la democracia que sufrimos en esta parte de España.

      1. Negociar, creo que nada. Ello presupone que tienen derecho a algo.
        Contraargumentar, se podría haber hecho. Y bastante mejor.

        1. Completamente de acuerdo. Contraargumentar es algo absolutamente necesario que debería ser una prioridad del estado. No entiendo porque no se hace.

        2. Bueno, yo estoy de acuerdo en que el Gobierno debe contrargumentar, pero también creo que ya lo ha hecho.

          El problema es que en la política, y a día de hoy más que nunca en la historia, también juega el marketing, e, igual que los anuncios por la televisión no los pasan una, sino tropecientas veces, las ideas separatistas también son divulgadas por los medios de comunicación infinidad de veces. Y claro, a más veces, más convencimiento.

          No voy a hablar de adoctrinamiento, que nunca lo he hecho, aunque alguien lo haya puesto en mi boca y se altere por ello, sino de inducción hacia unas determinadas ideas. Insisto, no es adoctrinamiento, ni puede serlo, y yo soy ejemplo de ello: nací en Cataluña y a mis 34 años sigo en Cataluña, habiendo sido educado totalmente en Cataluña, y estoy lejos del separtismo. Si fuese adoctrinamiento, no estría tan lejos, con total seguridad.

          Pero, ¿cuántas veces habéis oído lo de los 16.000M€ adicionales que Cataluña tendría en efectivo cada 365 días tras independizarse? El propio Puigdemont, el mismísimo Puigdemont, lo dijo el otro día… por enésima vez. ¿Cuántas veces que Catalunya tiene derecho a decidir? ¿Y que la lengua y cultura catalana está maltratada, no ya en España, sino por pertenecer a España? En esto último, supongo que el referente a tener en cuenta para saber cómo tratar adecuadamente una lengua y una cultura debe ser Francia y el mismo catalán…

          En resumen, creo que no es cuestión de contrargumentar, que creo que sí lo hace, sino de cuántas veces debería hacerlo. Si lo debe hacer cada vez que un “intelectual” suelta “el estribillo”, apaga y vámonos: el gobierno debería dedicarse a contrargumentar las misas falsedades, con los mismos argumentos… todos los días! Y eso, tampoco me parece bien.

          Saludos.

        3. Sí que debiera haber hecho algo aunque no tengo ni idea de qué. Contra argumentar no sé si es posible, el debate tiene reglas que no se respetan en este caso. Recuerdo que “España nos roba” pero no es por dinero, “Cataluña es una nación qie tiene derecho a…” pero no son nacionalistas, “perdimos las libertades en 1714” pero no es por derechos históricos… y así todo. Hoy Cotarelo dice en el Mon que lo suyo es hacer una DUI y llevarla inmediatamente a La Haya, de ese modo mientras se toma la decisión todo queda en suspenso y el proceso queda protegido. Y el tío escribe libros sobre el tema desde hace años, es catedrático de no sé qué y ha tenido un lustro para enterarse de algo. Si le muestro que es un ignorante que no tiene ni puñetera idea, me dirá algo así como “pero cuando está en juego el principio democrático…” Chupito.
          Contra argumentar cuando no hay argumentos o son intercambiables o a futuro no es sencillo.

      2. Marc, por decirlo de una manera cínica lo que hay que negociar son las condiciones para que los independentistas se dejen de tocar los cojones. Entiendo que eso puede pasar por un concierto económico (desconozco la constitucionalidad del asunto, pero con buena voluntad siempre se puede conseguir) atado a un reconocimiento de la indisolubilidad de España por al menos una generación.

        No es la misma situación que los vascos, que ya tenían sus privilegios. Ahí sí que no había nada que negociar.

    2. Perdón, se me olvido comentarle que comulgo al cien por cien con todo lo demás que comenta.

    3. Estoy de acuerdo en que la inacción, por una parte, tiene un efecto positivo. Está todo igual y no hay forma de que el separatismo avance en su aspiración.
      Por otra, y es el elemento fundamental de mi ‘queja’, la ausencia de argumentación nos ha dejado casi inermes a quienes nos oponemos a esta secesión tan mal traída y, por suerte, tan mal llevada por el separatismo. (Y es tan mal llevada porque si con toda la presión y victimismo de que han hecho gala, sólo reúnen el 36-37% del censo electoral, es que algo les ha fallado estrepitosamente).
      El derecho a decidir, por ejemplo, ha triunfado entre centenares de miles de personas y no ha necesitado más que apenas un par de frases o eslóganes, apoyados por toda la maquinaria institucional, mediática y subvencionada.
      Yo ya puedo escribir un texto con toda la razón del mundo, y en Teoría y Realidad Constitucional escribir unos artículos cargados de tantos argumentos teóricos y prácticos que liquidan casi cualquier oposición secesionista desde un punto de vista conceptual.
      Hubiera estado bien que alguien, desde las instancias que corresponden, se hubiera preocupado en su momento de profundizar en esta argumentación. No hacía falta que fuera Rajoy, ni la Vicepresidenta, pero sí que se hubieran preocupado con mucho mayor acierto de contrarrestar esta corriente. O sea, en mi opinión, no se trataba tanto de hacer como de contraargumentar, de no dejar en vacío los argumentos de quienes nos oponemos, porque luego lo que pasa es que muchísimas personas, ante esta ausencia, acepta sin discusión que hay que celebrar un referéndum. Que no se malinterprete: argumentos existen a raudales, actúe o no el Gobierno. Lo que pasa es que el poder de transmisión de ideas es infinitamente superior al de cualquier revista académica, decenas de artículos periodísticos o algún que otro blog, por muy fundados que estén.
      Y cómo llevarlo a cabo, eso ya es su trabajo.
      Ya sé que es MI opinión y, por lo tanto, puede haber otras.

      1. Totalmente de acuerdo con tu opinión, Javier. Por cierto, una pregunta no relacionada con esta entrada pero que hace tiempo quiero preguntarte. Otro de los eslóganes que se propagan constantemente es que esto del pruces empezó con el tema del recorte del estatut. Por supuesto que no me lo trago, el escaso interés que el estatut provoco en la ciudadanía quedo evidenciado en la baja participación en el referendum que llevó a su aprobación. La pregunta esta relacionada con los comentarios que frecuentemente se oyen acerca de que algunos de lis artículos impugnados por el TC son idénticos a otros de estatutos fe otras CCAA. Es eso cierto? Tienes alguna entrada sobre este tema? Si es así la busco.

        1. Por lo que yo he leído (y nunca he comprobado directamente) efectivamente hay artículos idénticos, o sustancialmente idénticos, de otros Estatutos que no han sido impugnados. Precisamente, eso es mencionado en el artículo de Fernández Aguilar en Teoría y Realidad Constitucional.
          No voy a comprobarlo, pero si lo dice él (aun con la prevención de que escribe contra el PP, recordemos que fue Ministro de Justicia con el PSOE), lo doy sustancialmente por cierto. Dice Fdez. Aguilar: “En segundo lugar, porque el mismo Grupo de diputados del PP que recurrió ante el TC la práctica totalidad del enjundioso articulado del Estatut catalán de 2006 (237 arts.), dijera y votara sí al Estatuto Valenciano de 2006 e incluso al de Andalucía de 2007 (intentando reparar su «pecado original» de haberse opuesto al referéndum de 1980) —ambos textos normativos con cláusulas identitarias y competenciales análogas en muchos puntos a los del Estatut catalán, pero no impugnadas estas últimas por el PP—“. Seguro que existe algún texto académico que corrobore esta afirmación.
          Lo del Estatut (con bajísima participación, así de implicada estaba la ciudadanía) como punto de partida del separatismo ciudadano, yo tampoco me lo trago. Más que nada porque la Sentencia es de 2010 y el inicio de esta deriva empieza en 2012. Y, por favor, si ERC propugnaba la abstención por no pedir el voto en contra.

            1. Recordemos que el nuevo Estatuto fue producto de un pacto entre partidos, uno de cuyos epígrafes decía que con el PP ni a por cerveza. El Tribunal Constitucional no actúa de oficio precisamente para que los partidos puedan hacer política (esa que siempre piden y nunca hacen), si quitas la influencia política a un partido pues no le dejas muchas opciones. Tragar o hacer recogida de firmas e impugnar al Constitucional. Tenemos una clase política nada respetuosa con las instituciones y los consensos de fondo que hacen posible la convivencia democràtica, sean explícitos o no. Pero ojo, que les votamos.

              1. En el texto de Jean-François Gaudreault-Desbiens, se comenta el uso de las elecciones (plebiscitarias) como mecanismo secesionista. Parece que tenga una bola de cristal (obviamente, con algunas diferencias con “nuestro” caso) y que yo haya escrito el artículo en conexión con su artículo, que justo ahora he acabado:
                (…) Y si un partido pro-secesionista logra convertir [la secesión, este añadido es mío] esa pregunta en el asunto principal de la campaña electoral, algunos votantes podrían apoyar esa opción justo para presionar al gobierno central para que responda a sus demandas, sin desear verdaderamente una separación total. La secesión se convierte así en un triunfo que se utiliza para modificar una relación de poder. En este contexto, difícilmente podrá caracterizarse de clara la «respuesta» dada a las elecciones. Lo que suceda después del proceso puede también causar problemas. Por ejemplo, un gobierno secesionista recién elegido podría tratar de instrumentalizar para sus propios propósitos el debate con el gobierno central que su elección activaría y, en particular, tratar de socavar cualquier negociación susceptible de llevar a un estatus político menor que el de un estado independiente, lo que sería considerado como una disolución del mismo proyecto secesionista. En tales circunstancias, es probable que no sea tan difícil exacerbar el sentimiento de victima en la población e inducirla a apoyar, mediante un referéndum o de otra manera, un proyecto de declaración unilateral de independencia. Así, el proceso desencadenado por unas elecciones convertido en un referéndum conducirá inevitablemente, si ganan los partidos secesionistas, a una acción secesionista oficial. En otras palabras, la dinámica política en juego conlleva el riesgo de hacerlo irreversible.

      2. Completamente de acuerdo, Javier. Creo que la inanición de Rajoy ha sido positiva en el sentido de no “entrar al trapo” y no caer en la provocación, que era el verdadero plan del secesionismo.
        Pero al mismo tiempo, ha faltado escandalosamente la contraargumentación rigurosa ante un discurso secesionista que hace aguas por todas partes. Baste un detalle: el Gobierno ha aceptado la terminología del prusésl; ver a Rajoy y a los ministros usando el término “independencia” cuando en realidad se trata de “secesión” me produce urticaria ¿no se dan cuenta de que es un término manipulado por el secesionismo porque “independencia” es más simpático y connota positivamente, mientras “secesión” todo lo contrario?

      3. Es que se conjugan varias cosas. Por un lado, el nivel intelectual de los líderes populares en Cataluña es lamentable. ¿Qué respuesta articulada se puede esperar de luminarias como Albiol o Camacho? Donde no hay sangre no se hacen morcillas. Me podrás decir que la respuesta podría venir desde Madrid, pero tené en cuenta que el gobierno central todavía no empezó a tomarse la secesión como un auténtico problema. Sencillamente no se lo terminan de creer (no los culpo), y se dedican a otros temas más urgentes.

        Por otro lado sí hubo quien respondiera, pero no recibió suficiente difusión debido a la estructura sesgada de la comunicación social en Cataluña. Los agentes del Procés cuentan con una plétora de medios, asociaciones, organismos institucionales, mientras que los intelectuales constitucionalistas sólo pueden esperar pasivamente a que desde el poder se dignen convocarlos para una tertulia. Por cada vez que entrevistan a Borrell, ¿cuántas veces entrevistan a Junqueras? Por cada aparición de Martín Blanco en tertulias, ¿cuántas veces aparece la Rahola? A Sala-i-Martín le dan un programa: ¿te imaginás TV3 ofreciendo un espacio a Francesc de Carreras?

        Aun así, los constitucionalistas han hecho un papel más que decoroso. Cuando han chocado Borrell con Junqueras el socialista demolió al republicano. Cuando han coincidido López Alegre y la Rahola esta última recibió unos zascas de antología.

        Después está lo que ya has comentado: “derecho a decidir” es una frase que suena bien y crea simpatía, mientas que “no existe el derecho a decidir” es antipática y suena a totalitarismo. Es la misma lucha que la que se desarrollaría entre una aspirante a secretaria hermosa y otra menos atractiva pero más preparada. Injustamente, la primera es la que se quedará las más de las veces con el puesto.

        Ahora bien; por desalentadora que parezca la situación, estoy convencido de que en cuanto desde el Gobierno central empiece a venir una respuesta orgánica y articulada al concepto del derecho a decidir el trabajo de zapa que hizo el independentismo va a quedar rápidamente desmontado. Es lo que pasó, por ejemplo, con el cuento de los 16.000 millones y los länder alemanes, o lo de la resolución de La Haya. En cuanto vino Borrell y puso los puntos sobre las íes se dejó de hablar del tema.

        1. Puedo estar en parte de acuerdo, salvo en la actitud del Gobierno. A mí, me dan la sensación de no saber cómo afrontarlo (el bochornoso “¿Y la europea?”). Incluso tomando las mismas decisiones, se puede transmitir otra actitud. Bueno, al final supongo que depende de cómo lo ve cada uno.
          Por otra parte, efectivamente, es cierto que cada día nos desayunamos como mínimo con un Conseller en alguna radio o tele, si no son dos o tres, así que inevitablemente la repercusión de quien está en contra de la secesión será menor. Aun así, no dejan de ser esfuerzos individuales colectivamente coordinados, en la medida en que representan aquello con lo que -a salvo de los matices y detalles, etc- muchos estamos sustancialmente de acuerdo.

  8. Yo tengo otra sensación respecto al, por así decirlo, ‘marketing unionista’ y su posición relativa en el escenario politico. Mi impresión es que la incomparecencia, pasotismo o torpeza de la clase política partidària de la unión ha provocado una reacción a nivel bastante individualizado alucinante, y que en tiempo absolutamente récord la gente que no comulga con la secesión ha acumulado un repertorio rico y bien articulado para combatir el monorelato del nacionalismo catalán, dando la vuelta a la tortilla. Resumiendo mucho la situación, se ha pasado de 0 a 100 en mitad del proceso; y si antes el unionista era una especia de punchingball recreativo, que hasta prefería recibir antes que quedar como un aguafiestas, ahora se defiende que da gusto. Este sentimiento no está todavía cuajado en discurso parlamentario, en particular por la izquierda politica. Pero existe, y va echando raices. A partir de aquí, y dada la brutal presión a la que los comunes están siendo sometidos por el independentismo más intolerante, y la desintegración que se ha autoinflingido el PSC, en su incapacidad para creer en nada, y en nada reconocerse, no descarto que algún dia les dé tambien por acusar recibo de esta dinámica, se sacudan el complejo eterno del eterno franquismo, se pispen de una vez de que el soberanismo no es más democrático per se que el unionismo, ni un estado cortado por el patrón del nacionalismo catalán más abierto por definición que el actual estado español, ni obviamente una república constituida sobre una de las regiones más ricas para convertir la solidaridad en optativa una propuesta izquierdista. Si eso pasa, es jaque mate definitivo. Y básicamente porque el independentismo, compuesto a base de citas falsas, es en mi opinión lo contrario de lo que nos dicen: una hegemonia con pies de barro.

    1. Por cierto, respecto al papel del gobierno central y Rajoy en particular… yo a nivel personal, por coquetería civica, quizás hubiese preferido un líder carismático con la sabiduría política y el conocimiento técnico de un magistrado para hacer pedagogía y desmontar el arsenal de citas falsas que han nutrido el pruses; ahora bien, desde un punto de vista por así decir maquiavelico, Rajoy ha estado, por previsión o vocación, casi diria que de diez… minimizando el carácter de conflicto entre ‘Estados’ que pretendía darle el 30 y pico % secesionista, autoerigido en Pueblo de Cataluña al completo, al asunto, y trasladándolo al ámbito autonomico, que es donde debe primero resolverse este tema. Cuando el famoso 80% del Parlamento pidió la cesión de la competencia para la consulta se les recibió amablemente y se les explicó porqué no se les cedía. Se les permitió autoridiculizarse (o bien, practicar un ejercicio de voluntad de ser, según gustos…) el 9N con la pseudoconsulta, sin montar un cisco innecesario, pero requiriéndoles ante un tribunal después, para que el desafío no saliese completamente gratis. Y se trata ahora de mantener bajo supervisión, pero sin aspavientos, el amago de declararse estado por la face con el 30 y pico % del censo (no puedo evitarlo…), manteniendo perfil bajo para no llevar las fanfarronadas al terreno que más le gusta a Partal: el del victimismo y el franquismo eterno. Sinceramente, y dadas las circunstancias, me parece que cualquier otra postura más activa sería como reconocer al secesionismo un estatus que ni de coña se ha ganado.

    2. “…ha provocado una reacción a nivel bastante individualizado alucinante, y que en tiempo absolutamente récord la gente que no comulga con la secesión ha acumulado un repertorio rico y bien articulado para combatir el monorelato del nacionalismo catalán…”
      Podríamos bautizarlo como Acción Individual Colectiva y Espontáneamente Coordinada (AICEC) XD XD XD
      Si Jofre Llombart tiene GIES, yo tengo AICEC. XD XD

    1. Curioso… Según leo, se le cita, a petición de la fiscalia, en relación a un posible delito de incitación a la sedición, movida reservada a cargos públicos, no a tipos de la calle que expresan tranquilamente su opinión, y en su comparecencia Coma pide a los Mossos que en caso de tener que cumplir la orden de acercarle al tribunal desobedezcan. Curioso…

    1. Impresionante el cacao mental que tiene este hombre. No dice tres frases seguidas sin contradecirse. (me refiero a Tardá, claro)

      1. Es el típico que empieza bien… y se tuerce, se tuerce, se tuerce…
        Dice que no es nacionalista y dice no sé qué de los “Països Catalans”.
        Unas respuestas muy decepcionantes, de primero de nacionalismo. Las preguntas son sencillas y directas (bien), las respuestas son todo lo contrario a lo que dice ser y no ser, ambas cosas a la vez. Impresionante.

        1. Esto de Tardá te habrá encantado “Todo se basa en el mandato democrático. Si hay una mayoría, casi una mayoría o una incipiente mayoría de catalanes…” El Mandato Democrático en diminuendo, Opus 7. Así cualquier resultado vale.

            1. ¿Alguien me puede decir de qué droga (legal) había yo abusado cuando dije que Tardà me parecía un tipo razonable?

        2. Javier, hay que reconocerle cierta creatividad: “Nosotros hemos pedido en dieciséis ocasiones una autorización para hacer el referéndum”. Toda una innovación respecto a la habitual cita falsa de las 17 o 18 veces.

          Pero lo más interesante es que por 1ª vez, que yo recuerde, un líder independentista descerraja esto: “Las televisiones privadas deberían emitir en catalán”. Poco a poco se empiezan a quitar la máscara, y del independentismo de buen rollo se pasa al protofascismo de las imposiciones arbitrarias.

          Sin querer, Tardà nos provee una buena herramienta para responder a la afirmación frecuente, pero no plasmada en ningún documento del separatismo, de que “en una Cataluña independiente a nadie se lo va a obligar a hablar en catalán”.

          1. En el espinoso tema de la lengua… Mi tesis -más o menos- es que, si pudieran, las élites eliminarían el castellano. Detrás suyo, también lo firmarían los más radicales y pelotas en general.
            A la mayoría de quienes conozco, les parecería un dislate. Pero, claro, mi entorno no son las élites políticas y subvencionadas…

  9. Xavier Rius confirma lo que el sentido común dicta:
    “La coordinadora general del PDECAT, Marta Pascal, ha sortit aquest dilluns en roda de premsa i ha dit que “direm no a Rajoy però seguirem sent els abanderats del diàleg”. És una trola com una catedral. Diàleg? Ara demanen diàleg?. Sobre què? Perquè si fa quatre anys que vas dient que marxem sobre què vols negociar?. Si dius marxem ja has tirat els daus damunt la taula.”

  10. PROPUESTA DE UNA HOJA DE RUTA INDEPENDENTISTA DEMOCRATICA. (Resúmen).
    1.- Referendúm en toda España (Constitución 1978 aprobada por todos los españoles),
    con la pregunta : “¿Quiere que en España haya países independientes?”.
    Por que País Vasco, Galicia, etc tienen el mismo derecho.
    2.- Si la respuesta es positiva, se aprueba la nueva constitución según reglamento.
    Se consensúan las modificaciones, se establecen las fórmulas para
    acceder a la independencia para todas las Comunidades, en absoluta igualdad.
    3.- Se aprueba con una convocatoria democrática de todos los españoles.
    4.- Acontinuación, las comunidades que así lo deseen, pueden iniciar
    los trámites, legales, democráticos y reconocidos internacionalmente
    de los procesos independentistas.
    5.- Las propias Autonomías aprobarán sus nuevos Estatutos, según reglamento.
    6.- Se realiza un referendum en las comunidades autónomas para refrendar
    las modificaciones.
    7.- Se realiza declaración solemne de Congreso español de la independencia
    de la Autonomía en cuestión.
    Racional, democrático, integrador, consensuado, reconocido, etc, etc.
    Sin imposiciones. Lo demás es fé política y pragmatismo. Quizás para Septiembre de 2.017
    Foro Libre independencia catalunya. El lado oscuro. Saludos.

    1. ¡Gracias por tu intervención y aportación! (He eliminado tu segundo comentario, repetición del primero)
      Entiendo que es una propuesta, sin dogmatismos ni respuestas predeterminadas, y además ya señalas que es un resumen.
      Después de esta introducción, la primera objeción: el secesionismo nunca la aceptaría (bueno, yo tampoco; la diferencia está en que el secesionismo-separatismo dominante ya predetermina el resultado, yo intento no hacerlo).
      Y es que, para mí, en primer lugar hay que superar la pregunta: ¿cuándo y bajo qué circunstancias cabría un hipotético referéndum secesionista? A esta pregunta no me han dado respuestas satisfactorias, porque normalmente se parte de la base de que “se tiene derecho”, a lo que yo opongo -en la misma línea simple- que “tengo derecho” a que no se celebre. Yo creo que el debate todavía está situado aquí, y no sólo porque el Gobierno dé respuesta negativa.
      ¡Saludos cordiales y gracias por tu aportación! ¡Me daré un paseo por el blog!

    2. ¿Por qué por autonomías? Mejor unidades más pequeñas, provincias, mancomunidades o núcleos urbanos. Menos imposición. Además, prefiero no compartir país que algunos de mis conciudadanos. No es broma, hace años votaba a un partido independentista hasta que me di cuenta de que la gente de la que me quería independizar estaba cerca de mi y la que me protegía de ellos era la que estaba lejos.

  11. Buenas tardes Javier, hace tiempo que os sigo con atención y debo decir que cada día disfruto mas con tus artículos y con todos los comentarios sobre ellos. Me hace especial ilusión que opiniones discordantes (Viure lliure, por ejemplo) sean expuestas con educación y respeto. Mi reconocimiento a eso.

    En cuanto al fondo del asunto, hace ya tiempo que digo que el secesionismo (con excepciones) no quiere negociar nada, va por el camino del medio destrozando todo lo que pilla y que cualquier solución que pudiera aplicarse será puro contentamiento. Quizás necesitemos coger el toro por los cuernos y aplicar la ley con contundencia. Es muy fuerte pero en muchas ocasiones pienso que nos toman por idiotas.

    No lo sé, pero me avergüenzo cada día mas de que estos “personajes” sean compatriotas míos. Què hi farem!!! gracias

    1. ¡Muchas gracias!
      Yo también tengo un cierto punto de convicción de que van a piñón fijo y que van a forzar todo al máximo. El piñón fijo es fruto de que un día, a través de una encuesta del CEO, creyeron que el 60% de la población apoyaba la secesión…
      Y en estos momentos, han iniciado una fase parecida a la que se genera en lugares donde funciona a la perfección la propaganda… con la diferencia de que estamos en el año 2016 y cada día que pasa es peor para sus objetivos.
      Veremos.
      ¡Saludos! Y como a todo el mundo, gracias por participar.
      Y aprovecho para disculparme con aquellos a los que estos últimos días no les he dado la bienvenida, por agobios trabajo-espacio-temporales.

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