Teoría y Realidad Constitucional de la secesión

Bajo este nada atractivo título, Teoría y Realidad Constitucional, hace unos días descubrí una revista de Derecho Constitucional cuyo último número (el 37) se dedica a la cuestión catalana. Desde un punto de vista jurídico (o sea, pesadito, aunque a mí esta vertiente del derecho de la secesión se me hace muy amena), intelectual y de fundamento teórico, resulta una publicación muy valiosa porque ahonda en la argumentación jurídica realista de la secesión. Diversos artículos en profundidad, firmados por prestigiosos especialistas (y si no son prestigiosos, sí que son expertos), que reflejan una visión nada amable de la secesión, que tiene muchos requisitos que cumplir y obstáculos a salvar. Todo lo contrario a la versión de la secesión nacionalista, que está tan bien estudiada y preparada, la mejor de la historia, que al cabo de quince días de este magnífico artículo de Salvador Cardús, cambió de guion.

Pero los artículos en profundidad, ya se sabe, no interesan: vende más que Stiglitz diga que, en un determinado contexto, ve “factible” la viabilidad de una Cataluña independiente, aunque no haya estudiado el caso. Con esa frase se quedan más contentos que unas castañuelas y han ganado la secesión. Y si un Catedrático de Derecho Constitucional como Enoch Alberti, bastante permeable a los postulados secesionistas, dice que el derecho a decidir no existe (p.45), tranquilos: yo no lo he leído y vosotros tampoco. (“El llamado derecho a decidir, entendido como la capacidad para que la población de un determinado territorio se pronuncie y decida autónomamente sobre su estatuto jurídico-político, a mi juicio no existe hoy en términos estrictamente jurídicos…“)

Cuesta más leer este artículo doctrinal en Teoría y Realidad Constitucional de Jean-Claude Piris, que no será premio Nobel, pero fue asesor jurídico del Consejo Europeo y del Consejo de la UE y Director General de los Servicios Jurídicos del Consejo de la UE de 1988 a 2010. Consejero de Estado Honorario en Francia y diplomático francés ante las Naciones Unidas y director de asuntos jurídicos de la OCDE. Piris no gusta nada entre el secesionismo y no es de extrañar: mantiene todo lo contrario a esa secesión del “pragmatismo” y encima escribe artículos como el que vuelvo a enlazar titulado “LA UNIÓN EUROPEA, CATALUÑA Y ESCOCIA (Cuestiones jurídicas sobre las recientes tendencias secesionistas en los Estados Miembros de la UE)“. Para los que no os apetezca leerlo entero, os cito los puntos a mi entender más relevantes, que son citas literales (las negritas de cada punto son mías) de su trabajo:

  1. Sobre las previsiones de los Tratados para una secesión. Es cierto que los Tratados  de la UE serían neutrales respecto a la división de un Estado miembro si se produjera respetando el Estado de Derecho (rule of Law). Bajo la condición de que la división se produjera de forma legal, los Tratados de la UE proporcionarían un procedimiento sobre cómo actuar en cuanto a la adhesión del nuevo Estado.
  2. Sobre los efectos de una declaración unilateral de independencia en cuanto al reconocimiento por Estados miembros de la UE. El mismo artículo 4(2) del TUE también impone a la UE la obligación legal de que, en relación con sus Estados miembros, «respetará las funciones esenciales del Estado, especialmente las que tienen por objeto garantizar su integridad territorial». Esta frase es importante en el marco del presente estudio. En mi opinión, implica que los demás Estados miembros no serían legalmente libres para reconocer como Estado a una entidad que está constitucionalmente sometida a la jurisdicción de un Estado miembro. Si tal entidad declarase unilateralmente su independencia, violando la Constitución del Estado miembro afectado, los demás Estados miembros de la UE estarían legalmente obligados a rechazar su reconocimiento. En ese caso, la entidad en cuestión, no reconocida como Estado por los Estados miembros de la UE no estaría habilitada para solicitar legalmente ser miembro de la UE, porque la primera condición para solicitar el ingreso es ser un Estado.
  3. Sobre el incumplimiento de la regla del Estado de Derecho para una declaración unilateral de independencia. El artículo 49 requiere que el país solicitante «respete los valores mencionados en el artículo 2». Entre esos valores se encuentra el «Estado de Derecho» (rule of Law); una entidad que se declare a sí misma, de forma unilateral, Estado independiente, vulnerando flagrantemente el Derecho constitucional que le sea aplicable, no cumpliría ese requisito básico. Esto ocurriría, por ejemplo, en el caso de Cataluña, mientras la actual Constitución española no se modifique.
  4. La secesión (legal) da lugar a un Estado distinto que no sería automáticamente miembro de la UE. En el caso de que se produjera una secesión de conformidad con el Derecho (nacional, Europeo e internacional), la nueva entidad se convertiría en una entidad jurídica distinta de su Estado de origen desde la fecha de su independencia. No seguiría siendo automáticamente Estado miembro de la UE
  5. Cataluña no podría asumir la posición jurídica de España, ni siquiera simultáneamente. Se ha defendido, aunque escasamente, la idea de que ambas parejas de Estados (lo que quede de España y Cataluña, lo que quede del Reino Unido y Escocia) podrían legalmente pasar a ser Estados sucesores y los cuatro podrían seguir siendo Estados miembros de la UE. Sin embargo, tal tesis es jurídicamente incorrecta, tanto en el Derecho internacional como en el de la UE, y no resolvería el  problema de cumplir las condiciones de adhesión a la UE.
  6. Un nuevo Estado tiene que pedir la admisión en organizaciones y negociar nuevos tratados. el nuevo Estado creado por la secesión, el cual, al no ser un Estado sucesor, tendría que solicitar ser miembro en esas organizaciones internacionales y negociar nuevos tratados con terceros Estados y organizaciones.
  7. El nuevo Estado pasa a ser un tercer Estado. Desde la fecha de su independencia, el nuevo Estado se convertiría en un tercer Estado respecto a la UE y sus Estados miembros, y viceversa. Los Estados miembros de la UE tendrían que reestablecer las fronteras y el control de los flujos de bienes y personas procedentes del nuevo Estado
  8. Si no tienes la nacionalidad de un país miembro, dejas de ser ciudadano de la UE. En la fecha de la independencia, parte de los nacionales del nuevo Estado, dado que previamente se beneficiaban de la ciudadanía de la UE, estarían viviendo, estudiando, trabajando o jubilados en Estados de la UE. Del mismo modo, ciudadanos de la UE, nacionales de los veintiocho Estados miembros, estarían viviendo en el nuevo Estado. En esa fecha, los primeros perderían la nacionalidad que tenían antes y se les daría la del nuevo Estado. Teniendo esto presente, como ya no tendrían la nacionalidad de un Estado miembro de la UE, ya no serían ciudadanos de la UE
  9. Sobre los derechos adquiridos. El Derecho de la UE no prevé «derechos adquiridos» para ex-ciudadanos de la UE ni establece un «principio de continuidad» de la ciudadanía de la UE.
  10. Sobre la pérdida de la ciudadanía de la UE en caso de secesión (y ostentar únicamente la nacionalidad del nuevo Estado). Por lo tanto, desde la fecha de la independencia de Cataluña o Escocia, sus ciudadanos, en ausencia de un nuevo tratado que prevea medidas provisionales, perderían su ciudadanía de la UE y los derechos ligados a ella
  11. Más sobre las consecuencias de la unilateralidad y la ilegalidad de la secesión. Si una entidad, unilateral e ilegalmente, declara su independencia violando la Constitución del Estado al que pertenece, los Estados miembros de la UE estarían legalmente obligados a negarse a reconocerla. En caso de que los Estados miembros tuvieran que decidir sobre una solicitud de Cataluña, declararían que no pueden, por razones legales (art. 4(2) del TUE), reconocer a Cataluña como Estado independiente. Una entidad que declare su independencia de forma unilateral en violación de la Constitución nacional que debe defender, incurriría en flagrante incumplimiento del requisito básico de respetar el Estado de Derecho
  12. Sobre la necesidad de adhesión y el procedimiento a seguir. Tanto en Cataluña como en Escocia, han afirmado que no sería necesario un acuerdo de adhesión negociado y adoptado por la UE sobre la base del artículo 49. Han argumentado que el artículo 48 del TUE, que es la base legal para adoptar una revisión de los Tratados de la UE, sería la única base legal correcta en el caso de lo que llaman una «ampliación desde dentro». La única base de su argumentación es que el nuevo Estado «ya era miembro de la UE», a pesar de que reconocen que no existía como Estado. Su esperanza política era que un procedimiento basado en el artículo 48 permitiera llegar a resultados más fácil y rápidamente que el procedimiento del artículo 49. No obstante, esto no estaba garantizado de ninguna forma. El artículo 49 del TUE, y no el artículo 48, sería la única base legal correcta, tanto por razones de fondo como por razones de procedimiento.

CONCLUSIÓN. Se puede estar del todo de acuerdo con Piris, en una parte o en nada. Eso sí, quien no esté de acuerdo, que no venga con lo del “pragmatismo” y la “flexibilidad” y argumente jurídicamente en contra de Piris.

Ya es significativo, ya, que frente a un fundado (y criticable, faltaría más) artículo de treinta y pico páginas, con más de ochenta notas a pie de página, algunos prefieran una frase de Stiglitz. Qué fácil es sumarse a una frase y qué difícil argumentar sólidamente contra treinta y pico páginas de criterio jurídico, ¿verdad?

53 comentarios en “Teoría y Realidad Constitucional de la secesión

  1. Lectura obligada. Es una máquina este hombre. Impecable el relato de acontecimientos y la exposición de la motivación real del independentismo. Los argumentos contra el “pragmatismo” un hallazgo, resulta que de pragmático nada. De la argumentación jurídica ni hablo que me emociono. Leer lo mismo que hemos comentado tantas veces de alguien que no es sospechoso de implicación emocional o de ser nacionalista español o, directamente, facha es muy satisfactorio. Un subidón de autoestima. De verdad que es lectura obligada. Resulta que vivimos en un Estado democrático de derecho. O eso creen en la UE.

    1. Si un experto como Piris confirma lo que hemos comentado tantísimas veces… Es para regodearse sin pudor alguno.
      Si es que casi lo clavamos. XD

  2. En la práctica, la mayoría de los catalanes seguirían siendo ciudadanos europeos porque mantendrían su ciudadanía española. Aun en la más agria y unilateral de las separaciones, me resulta inconcebible imaginar que España diera de baja la ciudadanía de las personas que actualmente viven en Cataluña. Esa ciudadanía sería transmitida a sus hijos y nietos y posteriores generaciones, puesto que España mantendría la posición irredentista de que siguen siendo españoles.

    Otra cosa serían los extranjeros que se afincaran en el nuevo Estado, ya que para los inmigrantes la ciudadanía nace de un trámite administrativo, no de un derecho natural. En ese caso, España se podría negar a considerarlos ciudadanos al no haber hecho el trámite español correspondiente.

    Eso en cuanto a lo personal. En cuanto a lo colectivo, parece evidente que una Cataluña independiente quedaría fuera de la UE. La fantasía de muchos separatistas es que la UE no querría dejar fuera a un mercado de 7 millones de personas y entonces la volvería a admitir inmediatamente, pero yo no veo a Francia, Italia o Bélgica alentando a sus propios separatismos a cambio de acceder a un contingente tan exiguo de consumidores.

    Otra fantasía es que la UE se mostrará comprensiva con el separatismo ante las violaciones de DDHH de la pérfida España, y admitirá a Cataluña por una cuestión moral. Es increíble ver a gente bastante capaz convencida por este grotesco argumento, pero las drogas nublan el entendimiento, y el nacionalismo no es la excepción.

    1. En cuanto a la nacionalidad… Mi tesis siempre ha sido que una Cataluña independiente ofrecería su nacionalidad a todo aquel que viva en CAT, sin importarle la cuestión de la doble nacionalidad, mientras que España articularía un sistema de opción. En definitiva, si te quieres desvincular de España, ¿qué razón existe para mantener la nacionalidad? Obviamente, ello generaría un conflicto personal en quien deseara la doble vinculación. Pero una secesión no es gratis ni a la carta. Y como escribí en un pequeño artículo: ¿cómo podría aceptar un señor de Zaragoza ser tratado como extranjero en Barcelona y, en cambio, que todo aquel que venga de Barcelona sea automáticamente un conciudadano con exactamente sus mismos derechos?
      Sobre lo demás. Piris pone por escrito lo que nosotros podemos opinar. Y nosotros, aunque estemos interesados en la materia, la hayamos estudiado y hasta sepamos algo, no somos Piris. Después ya puede venir Sala-i-Martín o cualquier otro con sus argumentos comprados en las rebajas liquidación por derribo.

      1. Manejar en un mismo texto de forma precisa y coherente legislación tan diversa como los tratados de la UE, legislación y arquitectura institucional de varios países y el reglamento 833/2004 sobre seguridad social merece el mayor de los respetos. Por lo menos una contra argumentación del mismo nivel.

      2. Respecto de la nacionalidad de las personas, extracto de un texto de Luís del Pino:

        “… Aunque estaba considerado una colonia según el Derecho Internacional, en las leyes españolas el Sáhara era una provincia como otra cualquiera. Sus habitantes tenían carnet de identidad y pasaporte españoles.”

        “La solución que se les ofreció es la que marcan las Naciones Unidas para los casos de descolonización, de ruptura de un país o de secesión de un territorio: los habitantes del territorio descolonizado o secesionado tienen el derecho a OPTAR por una nacionalidad u otra, en un plazo de tiempo prudencial. Optar significa que pueden elegir una de las dos nacionalidades, pero no las dos. En el caso de los saharauis, se les concedió un año de plazo para elegir. Pasado ese tiempo, aquellos españoles que prefirieron ser saharuis dejaron de ser españoles. Fíjense ustedes, además, que España se reservaba en ese Real Decreto el derecho de conceder o no conceder la nacionalidad a aquellos que lo solicitaran.”

        “Viene todo esto a cuento de que algunos que se pasan el día renegando de ser españoles, ahora se dedican a decirle a los catalanes que en caso de independencia seguirían siendo también españoles. Están mintiendo.”

        “En caso de secesión de una parte de España, habría que arbitrar todas las cuestiones de detalle de esa secesión mediante nuevas leyes, porque las actuales no prevén el caso de secesión. Y entre las cosas que se arbitrarían estaría el asunto de la nacionalidad, que se resolvería, como en el caso del Sáhara, de acuerdo con las normas que Naciones Unidas establece.”

        “Así, a los habitantes de Cataluña se les daría un plazo de tiempo prudencial para que eligieran su nacionalidad. Pasado ese plazo, aquellos que hubieran preferido la nacionalidad catalana perderían la española. Y, en cualquier caso, España se reservaría el derecho de no conceder a alguien la nacionalidad española, aunque lo solicitara, si esa concesión fuera contraria a los intereses españoles. Por ejemplo, España podría (y sería perfectamente aceptable según el Derecho Internacional) denegar la nacionalidad a aquellos que no renunciaran antes a su condición de cargo público o de funcionario en el nuevo estado.”

        “Afortunadamente, nunca vamos a llegar a esa situación, porque la secesión de una parte de España es imposible, tal como indica la Constitución que todos los españoles (catalanes incluidos) aprobamos en su día. Pero en el hipotético caso de que esa secesión se produjera, el procedimiento que se seguiría es prácticamente idéntico al que en su día se siguió para el Sáhara. Y quien pretenda vender otra historia distinta a los catalanes, les está engañando conscientemente.”

        https://laverdadofende.wordpress.com/2015/09/27/quiere-ud-ser-catalan-o-espanol-luis-del-pino/

  3. Un caso interesante, modestamente hablando, soy yo, que accedí a la nacionalidad española viviendo en Barcelona, pero después volví a mi país de origen. Al no estar residiendo en Cataluña ¿tendría derecho a la hipotética ciudadanía catalana? En caso afirmativo, ¿no tendría el mismo derecho cualquier español que haya estado viviendo unos años en Cataluña? En caso negativo, ¿no estaría violando el nuevo país sus obligaciones como Estado sucesor?

    Ya veo que para ser ciutadà català me hacen prestar un juramento de lealtad, pronunciar dieciséis veces la frase setze jutges d’un jutjat mengen fetge d’un penjat y besar una estampita con la imagen de Pilar Rahola.

    1. Mmm… Estos son los casos límite que no tienen sencilla solución y que necesitarían de una previsión legal expresa, en la que el Estado tiene plena libertad de otorgar la nacionalidad conforme a los criterios que le parezca oportuno.
      Por formular alguna hipótesis, así a lo loco: esencialmente, creo que una solución se basaría en hacer depender la nacionalidad de ostentar todavía la vecindad civil catalana, aunque se residiera fuera del territorio, o algún tipo de vinculación más o menos razonable y demostrable (p.ej: nacido en Cataluña; o nacido fuera de padres ‘catalanes’, etc). La casuística sería tan variada como inabarcable.

  4. Imprescindible. Gracias.

    Personalmente, y siendo sensible como soy a la letanía indepe de no judicializar los dilemas políticos, me encantan los apartados III y IV, en los que a modo de introducción se traza una crónica minimal del 9N y el 27S, con todos sus numeritos, para constatar que el proyecto secesionista, tras 5 años de turra non stop, no alcanzó ni el 50% del 30 y pico % de los votos posibles. No me canso de recordarlo… Ahora vete a pedirle una intervención ex machina a la comunidad internacional, con este saldo, y espera a ver qué te responden desde un punto de vista pragmático.

    Llegaremos algún día a un referéndum pactado, o no… no lo sé. Pero este tono pasivo-agresivo, a medio camino entre los mártires de la democracia y un atajo de adolescentes malcriados rebelándose contra su papi que se gastan los faros del independentismo (con mención especial para las últimas declaraciones de Más o ese espontáneo anónimo regidor de Badalona que rompió el papelote con gran teatralidad el 12O), y que ha derivado en la convicción de que la secesión es una especie de derecho natural pisoteado por un estado fascista, y al mismo tiempo una consecuencia teleológica que se alcanzará te pongas como te pongas, es sencillamente ridicula.

  5. Perdón pero si Munté ha dicho lo que dice elMon que dice se le ha ido la olla del todo. A cuenta de las estatuas de Franco y los incidentes que hubo dice “A més, després dels incidents d’ahir a la tarda, ha reclamat que “algú de l’Ajuntament hauria de reflexionar i veure que ha estat una gran equivocació”.” En realidad, es una secuencia lógica, voluntad popular>pueblo en la calle>turba. Una relación directa entre la legitimidad y el caos. De verdad que me parece un salto cualitativo en la escalada totalitaria. La portavoz del gobierno.
    http://elmon.cat/noticia/173426/munte-cap-tribunal-ni-jutge-pot-inhabilitar-forcadell-nomes-la-ciutadania

    1. Pues en la línea del titular. Lo que se está diciendo aquí para mantener caliente a la trupe, regado con la lógica frustración por no alcanzar los objetivo vía directa, es un cocktail que no mola nada. Hay que empezar a relajar el ambiente…

        1. Fino, fino…

          Últimamente están que lo parten, entre chistes racistillas con collas castellereras y encuestas trucadas para dummies…

        2. Cuando he leído que Puigdemont ha dicho ‘Si guanyem el referèndum proclamarem la independència’ en France 24 lo primero que se me ha ocurrido es si los pobres franceses son conscientes de las cientos de lecturas que tiene esa frase. Juegos de palabras.

      1. Mientras cocía un par de huevos duros se me ha encendido la luz: lo hacen PARA EVITAR LA SECESIÓN. Con este nivel de locura, que la verdad a nivel de calle ahora mismo no percibo, pretenden llamar la atención de “Europa” para que ésta valide ipso facto, casi pida de rodillas, medidas contra Munté & Cía. Si no, no hallo explicación.

  6. Un fragmento del comentario de Abraham (“Aun en la más agria y unilateral de las separaciones, me resulta inconcebible imaginar que España diera de baja la ciudadanía de las personas que actualmente viven en Cataluña”), me ha hecho saltar la reflexión hacia uno de los rasgos esenciales que definen los objetivos del separatismo, y que yo sintetizaría en tres palabras: JUGAR CON VENTAJA
    Ya se ha analizado en este blog el complejo asunto de si en la hipotética secesión los ciudadanos catalanes tendríamos la seguridad de conservar la nacionalidad española. Los separatistas están convencidos de que sí, de que España no nos despojaría de la nacionalidad y de que, gracias a eso, seguiríamos siendo también ciudadanos de la UE en cualquier caso. Dan por supuesto que el Estado no va a privar de la nacionalidad a los que son sus propios ciudadanos (razón parecida a aquella por la que el Estado no puede “cortar el grifo” a la Generalitat, pues estaría perjudicando a los ciudadanos). Pero, en cambio, dan por supuesto que el resto de los ciudadanos españoles sí perderían su derecho de nacionalidad en Cataluña; en eso precisamente consiste la secesión. Regresamos al lema: JUGAR CON VENTAJA.
    Cuando uno oye decir a los portavoces del prusés que no quieren poner fronteras, que la comunicación será la misma, las relaciones, el comercio, etc., etc., uno se acaba haciendo la pregunta de este divertido video de Euskal Telebista: https://youtu.be/XKUA0vAWlpA
    “Entonces… ¿para qué la “independencia”? Y solo le veo dos respuestas: 1- Para que la burguesía local disponga del control total y 2 – para JUGAR CON VENTAJA, pues dibujan una situación ideal en la que la Nova Catalunya tendría todas las ventajas que, desde la actual fantasía, se puedan imaginar.
    Para acabar (que me estoy enrollando) hay un fragmento de un artículo de prensa escrito en 1910 (hace más de un siglo, ¡y nos parecen muchos cinco años de lo mismo!) que resulta clarividente, pues incide sobre el tema: “a quienes no comprenden por qué se obstina en reclamar nuevos privilegios una provincia escandalosamente favorecida ya por el arancel, cabe replicar: Los catalanes eran fuertes, puesto que obtuvieron esas ventajas; ahora, gracias a ellas, son doblemente fuertes, y exigirán ventajas dobles”.

    1. Ya no me acordaba del vídeo. Bastante ilustrativo.
      Aquí, de lo que se trata es de una lucha de poder por el que unas élites locales quieren hacerse con el poder local total, que trabajárselo desde Madrid les da pereza. Así que una vez han ido acumulando todo el poder y han moldeado una sociedad y unos medios convenientemente subvencionados a su medida, dijeron: esta es la nuestra. Pero midieron mal sus fuerzas.
      Como alguna vez también se ha comentado (esta frase la repetimos mucho últimamente, pero es que se han analizado, reanalizado, comentado, recomentado y recontracomentado muchos aspectos) creyeron que tenían, por lo menos, cerca del 60% de apoyo a la secesión. Y no llega siquiera al 40% del censo total y a duras penas se acerca al 50% en unas elecciones autonómicas, poco más del 30% en las generales. Una birria para alcanzar una secesión.
      O sea, que sí: la idea es generar una imagen a su favor para jugar con ventaja.

  7. Como sea, ya decidí que si se independiza Cataluña voy a obtener la nacionalidad catalana, o por lo menos lo voy a intentar. El motivo es que diferentes pasaportes sirven para distintos lugares del mundo.

    A los Emiratos Árabes, por ejemplo, entré con el pasaporte español, que “viaja bien”. En la fila de Migraciones, eso sí, llegué a tener mucho miedo de que me revisaran el bolso y descubrieran el pasaporte israelí. Este último puede traer diversos problemas y en general no sirve mucho, excepto para entrar al propio Israel, donde uno se salva de los humillantes registros y cuestionarios a los que son sometidos los extranjeros (o los propios israelíes de origen árabe). Para eso lo gestioné en su momento, para poder ir a visitar a mis parientes sin incordios.

    Por una lógica similar, estimo que el pasaporte de Cataluña caminaría muy bien si intentara ingresar en Kósovo, en Eritrea o en la futura República de Escocia. Un selecto grupo al cual en breve se unirían Flandes, Córcega, Venecia y –la tercera es la vencida– Quebec.

    1. En el MIT ya pueden ir creando ‘arrejuntadores’ automáticos de palabras. No superan a los que tenemos aquí ni en cien años de desarrollo.

    2. Así que sólo el naufragio colosal del régimen del 78 puede explicar razonablemente que en Barcelona, 2016, comunes e indepes se líen a hostias por una estatua descabezada de Franco? Fijo… Seguro que no tiene nada que ver con las pequeñas manías persecutorias de cada uno, sus desesperados intentos freudianos por matar al padre con 40 años de retraso y esos histericos esfuerzos medio gobelesianos por mantener el fantasma del caudillo a flote a ver si pescan de casualidad algún tocho…

      Hay que ser muy aldeano para esperar que alguien que no viva mentalmente en liliput vaya a tragarse este revival de la guerra civil en versión fluxus para concluir que los niños más mimados de la transición están en condiciones de dar catedra de historia.

  8. Ahora en serio, habrá que chotearse un poco de la Consejera de Embajada en Bruselas. Ahora mismo es la diplomática de carrera de más alto rango allí porque no hay embajador ni ministro-embajador aunque en el organigrama aparece detrás del encargado de negocios y del consejero cultural. No me lo creía pero los datos concuerdan (a falta de foto). Vaya metedura de pata para una diplomática.

    1. Ridiculísimo. Al principio, tampoco me lo creía, pero empezaron (por una vez) a concretar datos y es de vergüenza ajena.

    2. Te refieres a su intempestivo enfrentamiento con Altafaj haciéndose pasar por una erasmus? Patético.

      1. Curiosidades al hilo… 1: realmente entre titular representante de la embajada española ‘intenta boicotear’, o ‘hace el ridiculo’, me quedo con lo segundo; es más preciso…

        Y 2: ante un oportunisimo grito de ‘arriba españa!’, proferido por algún asistente, se supone que proindependentista, y la dignidad ofendida de la delegada-erasmus, el moderador, Michael Liegeois, responde, esto es Bélgica y no sé nada de la herencia del franquismo. Muy significativo, tot plegat…

        http://www.lavanguardia.com/politica/20161019/411115110510/embajada-espanola-belgica-boicotear-debate-independencia.html

    1. JAJAJA Bassas. Infringiendo la primera regla del Abogado: no preguntes aquello de lo que no sepas qué te van a responder.

      1. No aprende. Es tal la autoindulgencia que incluso Alzamora se permite decir cosas como ‘no sigo porque se me acaba el espacio’. Bassas es un entrevistador de pacotilla…

    2. El índice de aceptación social de la homosexualidad en España es del 88%. Es un franquismo raro.

      1. Yo no me esforzaría demasiado en buscar hechos a la contra. Eso es para los que pretenden convencernos de que vivimos en Matrix…

        1. Tienes razón pero creo que estamos cayendo en la pureza de sangre de ser cristiano viejo sólo que ahora nos remontamos dos o tres generaciones para ver si las ascendencias son antifranquistas en lugar de cristianos. Y es una idea que debiera combatirse. A lo mejor es porque las historias que conozco hablan de división familiar y supervivencia y poco de ideología.

          1. Pues sí, con la ironía añadida de que en muchos casos son precisamente los hijos naturales del carlismo los que hacen las genealogías y se otorgan legitimidades prehistóricas quitandoselas a los demás… como si abrazar el catalanismo hegemónico en la actualidad fuese algo radicalmente distinto a subirse al carro de cualquier otra hegemonía a lo largo de la historia… como si no hubiese sido un asunto de personas sino de la idea platónica a la que uno se adscribe. En cualquier caso, es un esquema mental infantil que habría, efectivamente, que descartar. Pero no lo harán, porque un hombre con un martillo tiende a ver clavos por todas partes.

            1. Con Juanmari un día encontramos un lugar de Suecia donde cada uno podría mudarse (nada de comunas, un poco de orden) y olvidar esta época aciaga, dominada por los sectarismos (y no sólo los nacionalistas).
              La pena, el frío. Y el alcohol tan caro. Poco sol. Dicen que son un poco sosos. Serios y rectos como el palo de una escoba. ¿Y las suecas? Hace décadas que no oigo nada del tipo “¡las suecas!”. Supongo que es un comentario machista. Pero, aparte de todo eso, probablemente sea un lugar más civilizado.

              1. O no es más civilizado pero les da más igual. Durante 40 años esterilizaron a más de 200.000 personas para conservar la pureza de la raza nórdica y por razones de eugenesia (hasta el año 1996). Voluntariamente o a la fuerza. Se ha investigado, parece que todos los partidos lo sabían y callaban, les dan 175.000 coronas a cada uno y a correr. http://elpais.com/diario/2000/03/29/internacional/954280813_850215.html
                Civilizado o no, tengo unas ganas locas de aburrirme.

  9. Por cierto, y en otro orden, aunque sobre un mismo telón de fondo, estoy alucinado con las reacciones a lo sucedido en Alsasua. Es como una fotografía en detalle de un inmenso cuadro tenebroso…

    1. A mí también me ha sorprendido, cuando he visto esta mañana un corte en DolCHa Catalunya XD XD . Hasta la fecha había sido muy cauteloso y prudente con estos temas, negando hábilmente la raíz nacionalista del asunto. Las referencias a Arrimadas, por ejemplo, de la manera en que lo hace, destruyen una de las bases clásicas del catalanismo inclusivo, aquel que se daba por satisfecho con el hecho de que alguien venido “de fuera” (sic) no sólo entendiera el catalán (cosa que ya era valorada), sino también por hablarlo (a algunos, casi se les saltaban las lágrimas). Vaya, que Rufián asume lo más asqueroso del nacionalismo, la pureza de sangre y unos derechos exclusivos ligados a unas coordenadas de nacimiento en el espacio-tiempo.
      ¿Qué ha dicho la Gabriel? Es que a esta vorágine de declaraciones salidas de madre, propias del siglo XIX y anteriores, ya no les hago ni caso y leo muy ligeramente nuestra “prensa amiga”.

    2. Litros de cerveza baratos y fresquitos, por favor. Cuando estoy de buen humor, y hace un poquito de calor, me pido directamente una jarra. Que un quinto o una mediana no dan más que para un par de sorbos y uno no se llega a evadir del mundo.

    3. He visto el corte de e-noticies… y es mucho peor que el corte que había visto. Tira exclusivamente de argumentario, que no de argumentos. El recurso de tildar de extrema derecha o “neofascista” a todo lo que no comulga con su pensamiento. Fernández Díaz no es catalán, y luego para “arreglarlo” dice que no es nacido en Cataluña para justificar que no es catalán (madre mía, cuántos catalanes acaban de quedar excluidos). Hasta eso de decir que Revista Mongolia a veces parece de, o tira hacia, Ciudadanos… Tópicos y latiguillos para salir airoso en un entorno que supongo que esperaba más o menos amigo o comprensivo. Si es que a estos los sacas de su zona de confort y les reparten más hXXXXX que un ventilador.
      Todas esas barbaridades las dice Jiménez Losantos y se declara la Tercera Guerra Mundial.

      1. Nacionalultraderechareaccionariahiperultraneoliberalneofascista. Con tanta hipérbole van a tener que contratar un logopeda de cabecera. Normalmente, las intervenciones de Rufián son inexplicable y ampliamente difundidas por la prensa digital y redes sociales, esta no se encuentra. ¿La has visto entera? Yo no he podido, me da vergüenza. He sufrido por él.

  10. Lo mejor del corte de Rufian es cuando termina diciendo muy solemne, como si creyese que pensase, que ellos no son nacionalistas, que los nacionalistas son los otros. Puro Sartre… El tío es profundo por accidente. Pues claro: el infierno son siempre los otros.

  11. Por lo demás, el fondo del debate entre Rufian y Mongolia es interesante, aunque me parezca una pura mentira. Se articula, según Rufian así: España es la larga e inmutable herencia de Franco, y Cataluña es por definición lo contrario, un pueblo progresista sometido, que busca su independencia para fundar un estado sin mácula. Sería bonito si no fuera porque Cataluña probablemente ha presentado la misma proporción de franquistas y antifranquistas que cualquier otra parte de España, y seguirá en el futuro teniendo la misma cantidad de conservadores y progresistas; que el revestimiento identitario del antifranquismo en Cataluña implique el catalanismo, no significa para mi gusto que todo catalanista actual quede rehabilitado, y con cheque en blanco, y todo españolista tacado por un pecado original: la prueba está en aquella burguesía que se desliza del franquismo al catalanismo precisamente cuando cambia la hegemonia, como si la identidad nacional fuese (que en cierto modo lo es) un simple traje. Por otro lado, si como hace cierto nacionalismo catalán, la marca del antifranquismo se ubica mecanicamente en lo identitario, y sólo es pueblo progresista el que se identifica con lo catalán, además de verte obligado a purgar tu propio demos de elementos identitariamente extraños, pero nacidos aquí, como hace Rufian con Fernández Diaz o Ciudadanos, supongo que con el propósito de endosarselos a España para alcanzar su República de fantasia 100% libre de ‘fachas’, acabas nutriendo el pueblo con ‘franquistas’, por decirlo así, reciclados, y descartando antifranquistas españoles que no comulgan con el relato de que ser progre es ser catalanista, sencillamente porque el prisma nación desde el que miras la realidad es una pura y simple birria. Y básicamente, así funciona el nacionalismo…

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