Santiago Vidal nos explica la propuesta de Constitución

En condiciones normales, este vídeo estaría enlazado en los comentarios. Creo que vale la pena crear una entrada para escuchar la magistral explicación de Santiago Vidal, el pasado jueves en el programa .CAT de TV3, sobre el régimen “temporal” del castellano de la propuesta de Constitución, corroborando mi exacta interpretación de la anterior entrada.

Edito para añadir otros highlights de Vidal. Este es maravillosamente nacionalista y explicativo de la mente prejuiciada: acaba aludiendo a un “conflicto emocional” entre castellanoparlantes y catalanoparlantes. Ellos y nosotros. Los extraños y los propios.

Segundo (y en principio, último) highlight del día. Extraordinaria comparación entre la redacción de la Constitución USA y la opción por la exclusividad del catalán. Os pido que activéis los subtítulos, con un par de observaciones que ilustran el vídeo.

13 comentarios en “Santiago Vidal nos explica la propuesta de Constitución

    1. Se lo cree. Y esencialmente se puede decir que no tiene ni idea de lo que habla. A ver si estos días puedo sacar algún corte más, que no tienen desperdicio.

  1. Lo normal es que cuando se comulga con una idea como esta se tenga, o se acabe teniendo, un cierto sentimiento de vergüenza porque el entorno social lo crea mediante reproches más o menos explícitos. Por lo menos se aprende a estar calladito. Que esta idea se escriba en un lo que sea constitucional y que un senador la difunda en una televisión pública sin que nadie haga un reproche o a lo sumo un reproche estratégico, sólo se explica por alguna minusvalía moral socialmente extendida. Hablo de los de su misma cuerda.
    Sé que hay muchos independentistas que no comparten los medios de Vidal para llegar a ser independientes pero tienen que darse cuenta de que tampoco comparten los fines. Que el país independiente de Vidal no es uno en el que querrían vivir.

    1. Lo de Vidal es para cortarle con un “¡qué coxxxxx estás diciendo!”. Entre que lo aprueban, por un lado, y la presión social, por otra, nadie es capaz de decir algo aunque se muera de vergüenza.
      Si tuviera que votar por el que se muere de la vergüenza, el sociolingüista sentado inmediatamente a la izquierda de Vidal, que durante el programa ya planteaba que lo de excluir el castellano no es lo que se dice una idea brillante.

  2. jejeje, la cara del último señor.

    Por cierto, por si no te has dado cuenta, la “Constitució” más o menos admite (al final, segunda disposición adicional, i de forma indirecta) lo que tú has ido diciendo sobre el tema de la nacionalidad durante mucho tiempo:

    “Tots aquells ciutadans que a la data de la declaració
    d’independència tinguin la nacionalitat espanyola i el veïnatge
    administratiu català o els que acreditin la residència habitual
    legal a Catalunya per un termini superior als 5 anys, són
    reconeguts com a catalans d’origen a tots els efectes, sens
    perjudici del seu dret a renunciar-hi, si desitgen conservar la
    nacionalitat espanyola I LA LEGISLACIÓ ESPANYOLA FES INCOMPATIBLE LA DOBLE NACIONALITAT.”

    Vamos, que todo depende de lo que haga España.

    1. Cada vez que habla Vidal tiene una expresión en plan madre mía dónde estoy.
      Ups, hasta me había olvidado de la nacionalidad. O sea, que al final resulta que tengo razón. Sólo ha costado un par de años que, más o menos, se reconozca.

      1. Pues claro que tienes razón, y dabas argumentos y pruebas más que sobradas.
        Pero lo grande es que ahora borrarán con el codo todo lo que dijeron, como si nunca lo hubieran pronunciado, y presentarán la nueva fórmula como SU gran hallazgo, SU solución perfecta e innovadora.

        1. Recuerdo que una vez un afamadísimo abogado de Girona dijo algo así como que, a partir de los cuarenta, cuando uno ha hecho algo muy bien y se lo reconocen, la modestia es siempre falsa modestia y, por lo tanto, un defecto. Así que, efectivamente, tengo (casi) toda la razón. 😀

  3. He visto el programa en TV3 a la carta y hacía tiempo que no flipaba tanto… Ya es muy descriptivo que se junten para analizar la ‘salud del catalán’, en este régimen de competencia feroz sociolingüística que describen, y no inviten a ningún castellanoparlante, por si acaso, cuando de hecho gran parte del hilo de la conversación giraba en torno a medidas que afectarían directamente a ese otro ‘colectivo de gente’. Luego se quejan del sectarismo de la caverna.

    Comentar que el tufo que despedía la tertulia era el más descarado ‘nosotros los nativos’ y ‘ellos los advenedizos’, y que de modo más o menos explícito se apuntó en varios momentos dos estados derecho distintos para unos y otros, lo que evoca, siento decirlo, los tiempos más funestos de actividad ultranacionalista… y que esto se hizo en público, con luz y taquígrafos, y con multitud de comentarios de apoyo de televidentes, lo que como sugería Juanmari supone la radiografía de un cierto deterioro moral asumido casi naturalmente. Eso no tranquiliza…

    Que haya un españolismo muy refractario a lo catalán que ha trabajado para minar su estatus no se resuelve aplicando la misma receta a la inversa. Esto debería resultar evidente… Pero de todos modos aquí hay un problema anterior, de orden filosófico digamos, que distorsiona cualquier debate: consiste en atribuir a la lengua no ya derechos que estrictamente corresponden a los hablantes, sino derechos ‘por encima’ de los derechos de los propios hablantes. Sólo así se explica que el tipo de la barba y la camisa Safari -por no decir otro color que me recuerda-, el que defendía las tesis más conflictivistas, se atreviera a sostener sin inmutarse (intervención minuto 33) que, puesto que cuando una lengua avanza la otra retrocede, cabría hacer ‘modificaciones’ y asumir ‘ciertas renuncias’… Qué renuncias? Pues efectivamente: asumir que no se pueda vivir en castellano en la Cataluña independiente. Y esta es su visión de futuro. I had a dream… Tal cual. Si a alguien se le ocurre cómo se hace eso sin violentar derechos individuales y hacer la vida mucho menos practicable al 50% de la ciudadanía que me lo explique.

    Si no hay fractura social no es desde luego gracias a esta peña…

    1. Creo que ese programa es un claro ejemplo de las “élites” a las que me suelo referir: gente con formación, conectada, más o menos influyente o creadora de pensamiento, ni que sea a veces desde una tercera o cuarta fila. Lo que piensan es absolutamente claro.
      Reconozco que lo he visto a fragmentos, pero el lenguaje no-verbal de Xavier Vila (el de la UB) cada vez que hablaba Santiago Vidal es impagable. Alucinaba con semejante cerrazón mental.

  4. Después de ver el tercer vídeo, no puedo dejar de pensar que parecemos el protagonista del chiste de Gila: me habéis matado al hijo pero lo que me he reído…
    ¡Qué momento! xD

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