Aburrido de la secesión

Las tragedias de estos días minimizan la importancia de todo el movimiento secesionista, cada vez más aburrido y parecido al día de la marmota.

La teatral e impostada situación -me refiero a los separatistas- que se vive estos días alcanza niveles impensables de ridículo. Como ya escribí hace unas semanas, la declaración unilateral de independencia encubierta quemó de golpe muchos puentes y naves. No sólo eso: ya nadie les toma en serio al observar la farsa que se llevan entre la CUP y JuntspelSí, acabe como acabe.

Escribiría más, pero está ya todo tan visto… ¡Ah, sí! Que ahora el Gobierno exigirá justificantes de todo. Los medios separatistas hablan de “intervención”, a ver si de ese modo logran encender a la gente. Ni así. Salvo los más radicales, cualquiera lo entiende: se controlará exhaustivamente el destino del dinero para asegurarse de que no se desvíe nada. Medidas normales de protección de un Estado frente a pretensiones ilícitas que buscan su destrucción. No hay gran cosa a discutir.

Como digo: aburrido.

¿Alguna lectura recomendable tipo ensayo, pensamiento, discursos, etc, no muy pesado ni denso? Ahora mismo estoy mirando en Amazon “El fin del nacionalismo”, que recoge discursos y escritos de Adenauer; y “El retorno de los chamanes” de Víctor Lapuente. Se admiten sugerencias, con un límite: 400 páginas máximo. No me propongáis “Causas de la Guerra de España” de Azaña, que ya lo tengo.

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Juanmari
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Juanmari

Si no conoces Seis tesis sobre el derecho a decidir de José María Ruiz Soroa te lo recomiendo. Además es de 2007 y sobre Euskadi. Una especie de vacaciones. Lo tienes aquí
http://www.argumentoslibertad.org/seist_1.htm#2

Juanmari
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Juanmari

Qué sea y qué no sea una nación nunca me ha parecido una parte relevante del problema del nacionalismo, algo he leído pero es un concepto tan problemático que vale para la metafísica pero difícilmente es operativo para llegar a acuerdos, soluciones o, simplemente, hacer un análisis con capacidad predictiva. Está en la cabeza más que en la realidad. Me preocupan el paso de “somos nación” (o pueblo o similar) a “como nación tenemos derecho a” y también la homogeneización de la pluralidad que supone el “somos nación” (o construcción nacional ) con la consecuente merma de la libertad y déficit moral que conlleva.
No te preocupes porque todavía estás en el estándar de lecturas, pronto pasarás a la filosofía de la democracia, seguramente por Henri Peña-Ruiz, y luego a las críticas post estructuralistas al Estado. A esas alturas podrás cambiar las fronteras con un simple parpadeo 😉