Lecturas: Un Fernandes entre banderas, de Ricardo Fernández Aguilà

Tuve noticia del libro que hoy reseño, «Un Fernandes entre banderas. Cuando ser catalán y español es una apuesta posible» por la crítica de Manuel Cruz en EL PAÍS. Tras buscar un poco más, me pareció interesante y lo pedí. Recibido el viernes, ya está leído, prácticamente de un tirón, porque son ciento ochenta y una páginas de muy rápida lectura.

El autor, Ricardo Fernández Aguilà, desgrana un retrato agridulce de la situación actual en Cataluña, desde el punto de vista de quien ha vivido con absoluta normalidad y compatibilidad durante toda su vida la dualidad Fernández – Fernandes (que, para quien no lo sepa, es la pronunciación «catalana» del apellido), y ahora ve cómo esa placidez se resquebraja a pasos agigantados. Nada mejor para definir el perfil del escritor que una frase escrita en el capítulo ¿De dónde salen los Fernandes?, en que -y pese a que saco un poquito la frase de contexto, aunque no traiciono la idea, faltaría más- dice: “A un Fernandes, a alguien a quien le cambiaron el nombre y se quedó tan contento porque estaba por otras cosas que le importaban más…“. Quede claro, pues, que se trata de alguien sin prejuicios (“…nos cuesta decir sólo «sí» o «no» a ciertas preguntas y quedarnos satisfechos“) que se decide a exponer su criterio.

En esa crónica particular, Fernández detalla diversos aspectos, entre muchísimos otros, que han podido contribuir a generar y acelerar el proceso en que nos vemos inmersos. Reparte hacia la visión más cerrada, intransigente y poco comprensiva de España respecto a su pluralidad, pero tampoco ahorra en señalar algunos de los múltiples vicios y trampas utilizados para fomentar el sentimiento de separación entre Cataluña y el resto de España, que a nivel de percepción individual es más imaginado que real, como se encarga de mostrar en un particular recorrido por Madrid, Sevilla y Mequinenza. Aun así, no deja de percibir una cierta lejanía o un «esto no va del todo conmigo» en algunos casos y critica la ausencia de un liderazgo encaminado a hallar alternativas.

Uno de los riesgos de mostrar defectos de unos y otros es el de caer en la equidistancia, no tomar un partido firme, que es cosa muy distinta de la ecuanimidad a la que alude José Antonio Zarzalejos en el prólogo de la obra, refiriéndose a la descripción de los hechos observados por Ricardo Fernández. No cae en ello. Precisamente, cuando uno puede tener esa sensación al avanzar en la lectura, se posiciona de manera muy clara: “La promesa de que esto se arreglará si de un Estado hacemos dos, ni la veo clara ni la deseo.

La percepción crítica del independentismo -y no faltan ejemplos- queda perfectamente resumida en algo que todos los que vivimos en Cataluña escuchamos y leemos cada día: España es una palabra casi proscrita, sustituida habitualmente por el «Estado español». Sin embargo, esta palabra toma una visibilidad absoluta para acentuar cualquier cosa negativa, con su paradigma en el famoso «Espanya ens roba» (España nos roba), que, como todo lector habitual de este blog sabe, dirigentes de ERC niegan con todo el descaro haber dicho nunca.

El tono de Fernández Aguilà es en todo momento moderado, prescinde de las palabras exageradas o de la censura sin paliativos, y predomina la reflexión acerca de cuestiones ya habituales: ¿cómo se ha llegado hasta aquí? ¿cómo podrá salirse de esta complicada situación? Siendo ello importante, esencial en este libro es la desazón que lo impregna. Y es que la realidad Fernández / Fernandes vivida por el autor -que es su propia realidad, con la que muchos podrían encontrar similitudes- constituye una magnífica estampa de uno de los numerosos problemas que podría generar una opción radical como la secesión y sus variados costes. Y el coste personal, pues de eso trata el libro, de las personas, no es desdeñable.

Un Fernandes entre banderas. Ricardo Fernández Aguilà. Ediciones Península. 2014. 181 páginas. 12,95 euros.

Si queréisa saber más del autor, aquí tenéis una entrevista.