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Cazadores de ‘fake news’, víctimas de ‘fake news’

Hoy me he pasado el día medio entretenido, en los ratos que he podido, con otra de las grandes noticias con que nos ameniza diariamente la vida la prensa libre: “El Parlament britànic rebutja que Rússia fomentés l’independentisme“.

Es una noticia del ARA -publicada en otros medios de la prensa libre, desinformadora, por supuesto- en cuyo contenido leemos cosas como:

Rússia no era una aliada de l’independentisme. Així ho posa en relleu el Parlament britànic, que ha presentat l’informe d’un expert nord-americà en xarxes socials, M.C McGrath, que desmunta la tesi defensada pel diari ‘El País’, que el mes d’octubre publicava que Rússia fomentava l’independentisme a través de webs de notícies falses i piulades massives favorables el Procés. El text assegura que la teoria de la ingerència dels russos es basa en una recerca “descuidada i esbiaixada”.

L’informe del Parlament britànic afirma que la teoria de la conspiració defensada per ‘El País’ se sustenta en arguments “febles i imprecisos”. (…)

Bueno, ya estamos en lo de siempre: un informe del Parlamento británico, que “rechaza que Rusia fomentase el independentismo“.

Sí, ahora viene eso de demostrar que no es un informe del Parlamento británico, sino que se trata de una aportación particular para el Parlamento del Reino Unido, sobre las que aquí se explican algunas particularidades. No me extiendo más acerca de la demostración argumentada, con enlaces y explicaciones exhaustivas y pesadas, porque tengo una  captura que lo explica todo. Fácil y para niños de tres años.

Pero antes repasemos parte de la prensa libre y sus titulares:

  • Vilaweb.Un informe encarregat pel parlament britànic trinxa la manipulació d’El País sobre les ‘notícies falses’ de Catalunya“. En Vilaweb ya no escriben que sea un informe del Parlamento británico, sino encargado: “… un informe encarregat per la cambra a experts en xarxes socials ha desmuntat les teories…
  • Nació Digital.El Parlament britànic desmunta la tesi que Rússia encoratgés l’independentisme“. Volvemos al Parlamento. Dentro leemos que: “El Parlament britànic ha presentat un informe d’experts que desmunta la tesi que Rússia havia intervingut en el procés català a través de robots i bots per afavorir l’independentisme…“. Aquí, si sabéis leer, como mínimo se da a entender que el Parlamento asume el informe “presentado“.

Ahora, la demostración.

Aaaaahhhhh, ooooohhhhhh. Empezamos a conocer algunas claves:

  1. M.C. McGrath escribe para The Intercept un artículo con Glenn Greenwald (atención, periodista con casi UN MILLÓN de seguidores en Twitter; hasta hoy reconozco que no tenía ni idea de quién es -y si alguna vez lo supe, lo había olvidado-, pero UN MILLÓN es ‘a lot of people’ y tiene un curriculum que ya me gustaría. Si miráis la Wikipedia a alguno hasta se le quita el hipo).
  2. El mismo M.C. McGrath explica que presentó un informe más detallado sobre esta investigación a la comisión del Parlamento británico sobre ‘fake news’. Y en este segundo tuit da el enlace al documento ya conocido que nuestra prensa libre dice que es del Parlamento británico, como si lo hubiera elaborado esta institución, o, incluso, encargado.
  3. A ver, repetimos, que no lo he entendido bien: M.C. Mc Grath, uno de los autores del informe, cuya temática versa sobre las ‘fake news’, dice que lo han elaborado él y Greenwald para The Intercept. Y que ha presentado un informe más detallado al Parlamento británico y su comisión sobre ‘fake news’.
  4. En cambio, la prensa libre dice que se trata de un informe del mismo Parlamento o encargado a su instancia, contradiciendo al propio autor.

O sea: cazadores de ‘fake news’, víctimas de ‘fake news’. No sé si es ironía de la vida o justicia poética.

CONCLUSIÓN. A todo esto, y tras estas breves risas, uno se pregunta qué habrá llevado a McGrath a interesarse por las afirmaciones de David Alandete y EL PAÍS. Sí, gente curiosa existe en todo el planeta. También me parece curioso que personajes de lo más variopinto se interesen por Cataluña y, particularmente, para apoyar al secesionismo.

Otra cosa, y ya que el titular de la entrada es “Cazadores de ‘fake news’, víctimas de ‘fake news’“. A eso de las 20:20 horas (de España) he enviado a los autores un correo electrónico (en mi limitado inglés) con cuatro breves pinceladas de lo que finalmente ha sido esta entrada, advirtiéndoles de que, a mi entender, la prensa libre estaba creando ‘fake news’ a costa suya.

Solo han pasado cuatro horas y nadie me ha contestado. Es muy poco tiempo y seguro que el móvil de alguien como Greenwald es un festival de notificaciones e información a procesar.

Claro que puede ser casualidad (probablemente, porque la diferencia de tiempo es muy poca) pero a las 20:29 (hora de España; si vais a su tuit, probablemente os salga su hora local, que ha sido a las 11:29), McGrath ha colgado el primer tuit de la captura. [Nota: a esa hora, hacía ya unas cuantas horas que McGrath había retuitado a Greenwald y enlaces a la noticia publicada en The Intercept]

En cualquier caso, lo mismo da: elaboras un informe para una comisión de ‘fake news’ y, al final, resulta que te conviertes en ‘fake news’.

Votad, por favor: ironía de la vida o justicia poética. Voto por la justicia poética.

Como siempre, dando a entender lo que no es

Comentaba esta tarde Juanmari que él se había metido en la trinchera. Exactamente no es así, porque a continuación explicaba que “…no tengo ya ninguna empatía por el sufrimiento ajeno en esto del procés, demasiada mentira, fingimiento y ninguna empatía de vuelta“. No es una sensación única e individual y no es de extrañar, porque uno lee cualquier noticia al azar y obtiene lo de siempre: la manipulación, la tergiversación, dar a entender lo que no es o, directamente, la ignorancia.

Leamos la tontería del día. Así, al azar, he clicado una noticia en Nació Digital, con el título: “El parlament suís avisa que no s’extradirà Rovira per «motius polítics»“. Reconozco que soy un ignorante de la legislación suiza, pero que sea un Parlamento el que examine una extradición y adelante que no extraditará por “motivos políticos” (algo tan “novedoso” e “innovador” que lo incluyen legislaciones como la española; cómo os quedáis, ¿eh, eh?) me llama irresistiblemente al clic. Más que nada porque ¿un Parlamento decidiendo extradiciones? Esto es material para el antiguo blog Cita Falsa.

Os reproduzco toda la noticia, que es corta: “Suïssa rebutjarà l’extradició de la secretària general d’ERC, Marta Rovira, si està motivada per “motius purament polítics”, segons ha confirmat el comitè d’Afers Exteriors del Parlament suís, que va examinar el cas en una reunió aquest dimarts. Segons el document publicat després de la trobada dels parlamentaris, ja hi ha un “procés en marxa” per la petició d’extradició a Espanya de Rovira.

“El comitè d’Afers Exteriors ha examinat el cas de l’independentista catalana Marta Rovira, que ha trobat refugi a Suïssa després del seu processament per rebel·lió i sedició a Espanya, per uns delictes pels quals s’arrisca a 30 anys de presó”, assegura el document, que indica que el comitè “ha pres nota” de l’inici del procediment i del fet que “una extradició serà rebutjada si es confirma que la petició està motivada per motius purament polítics”.

De fet, el govern suís ja havia indicat en anteriors ocasions que sempre rebutja totes les peticions d’extradició motivades per causes polítiques.

Venga: directo, duro y a la cabeza. ¿Sabéis cuál es el documento al que se refiere Nació Digital y que extrañamente no enlaza? ¿Por qué será que no lo enlazan Elmon, Ara, ElNacional o Vilaweb?

Porque estaremos de acuerdo en que las menciones al “document publicat” dan a entender algo de cierta enjundia, ¿no? De mayor o menor extensión y con una argumentación más o menos elaborada, pero será algo dotado de empaque, ¿verdad?

Verdad que no, claro. Porque el “documento publicado” es… ¡¡¡una nota de prensa!!! En la que, por cierto, se incluyen unos cuantos temas más aparte del asunto Rovira. Todo lo que dice el “documento” es:

Enfin, la CPE-N a examiné le cas de l’indépendantiste catalane Marta Rovira, qui a trouvé refuge en Suisse à la suite de son inculpation pour rébellion et sédition en Espagne, des délits pour lesquels elle risque jusqu’à 30 ans de prison. La Commission a pris acte du fait qu’il s’agit d’une procédure en cours et qu’une extradition serait exclue s’il s’avérait que les poursuites étaient motivées par des considérations purement politiques.

Aaahhhh, que en una Comisión han hablado del asunto… Qué novedad. Impresionante. Parece -en realidad, es- que lo que ha pasado en Suiza ha sido lo que informaba esta otra noticia: “La diputada Sibel Arslan quiere saber cómo procederá el Gobierno suizo en caso de recibir una solicitud de extradición de España. Con ese fin, la representante de los Verdes quiere que el caso Rovira se trate en la reunión que tiene prevista para esta semana la Comisión de Política ExteriorEnlace externo (CPE) de la que es miembro.

CONCLUSIÓN. Estrictamente, nuestros digitales favoritos no han mentido. Estrictamente, nuestros digitales favoritos han dado a entender lo que no es: que el Parlamento suizo está examinando la extradición de Marta Rovira y que ya adelanta que como sea por motivos políticos, que no extradita. Lo que se suele llamar tergiversar, distorsionar o manipular. Si esto es con lo que convivimos cada día, por supuesto que al final uno opta por ignorar lo que escucha desde el secesionismo subvencionado: siempre está distorsionado, tergiversado o manipulado. No es trinchera, es autoprotección.

¡Ah!, si alguien conoce el “documento” que no enlazan nuestros digitales favoritos, adelante y que lo enlace. Ansioso estoy.

¡Ah!, una información que viene al caso sobre quién decide la extradición:

La Oficina Federal de Justicia decide sobre la extradición (art. 55, pár. 1, de la Ley federal
suiza sobre la asistencia judicial internacional en materia penal).
Sobre el carácter político de la infracción decide el Tribunal Penal Federal (art. 55, pár. 2, de la Ley federal suiza sobre la asistencia judicial internacional en materia penal).

Sí, ya sé que a los que no sois lectores de urgencia del blog esta información os sobra porque la dais por cierta (cosa que os agradezco), pero como me he embalado, acabo con un enlace a la Loi fédérale sur l’entraide internationale en matière pénale:

 Section 5 Décision d’extradition

 Art. 55 Autorités compétentes

1 Après avoir accordé un délai convenable pour se déterminer à la personne poursuivie et au tiers qui s’oppose à la remise des objets et valeurs saisis, l’office fédéral statue sur l’extradition ainsi que sur la remise.1

2 Si la personne poursuivie prétend l’être pour un délit politique ou si l’instruction laisse apparaître des raisons sérieuses de croire que l’acte revêt un caractère politique, la décision incombe à la cour des plaintes du Tribunal pénal fédéral.2 L’office fédéral envoie le dossier au tribunal avec sa proposition. La personne poursuivie a la possibilité de se prononcer.

Pues nada, ya sabéis: quien decide ahora es la Comisión de Política Exterior suiza. Palabrita de digital desinformante.

Demasiadas anécdotas

Una de las categorías desarrolladas en el blog, normalmente relegada a los comentarios,  ha sido la de las micropercepciones, esos sucesos puntuales con base a los que resulta aventurado crear argumentos generales. A veces porque no se puede generalizar, a veces porque la prudencia nos impide generalizar, pese a lo evidente.

Muchas anécdotas. Demasiadas anécdotas como para pensar que nuestras “micropercepciones” son simples hechos aislados, como el que explica Isabel Llauger en uno de los blogs de La Vanguardia, con el título “La anécdota del traidor“. Por prudencia, Llauger también escribe: “Quizás sea solo una anécdota…“.

El brillante estilo con que maneja la reproducción de la palabra “Traidor” -una conversación involuntariamente escuchada, en la que esa infamia se dirige hacia Joan Manuel Serrat- y la tensión que genera en su breve relato me convence de que no estamos ante anécdotas, porque acumulamos demasiadas:

“Sentados ya en un pequeño restaurante asiático recomendado y con ganas de disfrutar del placer de la compañía y de la incorporación de la benjamina de la familia, que siempre aporta alegría y positivismo, no podemos evitar que la conversación ajena de la inmediata mesa vecina se nos haga presente durante toda la comida.

“Traidor”. La cercanía, virulencia y el tono acusador de la contigua comensal de voz invasora nos convierte en oyentes forzosos. “Traidor” capitanea con contundencia y vehemencia el discurso cercano y se mete, sin que queramos ni podamos impedirlo, en nuestra plácida comida de este domingo de abril. “Traidor” sobresale una y otra vez en la charla vecina y se esgrime el indigno vocablo en varias ocasiones con total impunidad y gratuidad asignándosela a Joan Manuel Serrat.

“- Traidor. Canta al Mediterráneo pero él ya no es catalán. Que se vaya a Madrid. Aquí no le queremos ni a él ni a la gente que piensa como él”.

Quizás sea solo una anécdota pero plana entre nosotros una sensación de incredulidad y estupor ante la infamia de la que somos testigos involuntarios. Una nueva incredulidad que se suma a las que, desde hace meses, van llenando un saco de bajezas, canalladas ruindades y mentiras aceptadas, sin fisuras, por demasiados individuos.

Brutal.

Suscribo el cierre de Llauger:

¡Qué triste, lamentable y miserable querer pertenecer a una tierra dónde solo los afines ideológicamente sean tus conciudadanos!

Espero que esa nación excluyente, xenófoba, arcaica y fascista que buscan algunos  no sea nunca ni la mía ni la de los míos.

CONCLUSIÓN. Demasiadas anécdotas para pensar que son solo eso, anécdotas.

Citas de Kelsen para lectores de urgencia

Uno de los riesgos que corres si citas a Hans Kelsen consiste en que te llamen lector de urgencia. Esta cita que hoy os incluyo la conocía desde hace bastante tiempo y no es que pretenda su aplicación automática, pero la he recordado tras ver ese BMW Z4. [Dicho sea de paso: por mí, como si se trata del coche más caro del mundo, pero… después no digas que estás oprimido. Que todos estos son los que se llenan la boca con que están empobrecidos y, en cambio, viven unas vidas con todas las comodidades habidas y por haber, mérito que en absoluto discuto. Pero que no digan que están oprimidos, porque, ejem, no lo parece].

Bueno, vamos con la cita, que no se puede aplicar de forma automática, pero tiene su gracia para lectores de urgencia. Kelsen repasa las formas de gobierno, menciona la Autocracia y, en esta clasificación, la dictadura de partido, hasta llegar a las características del Estado totalitario. Por supuesto, estamos lejos -hoy- de tales clasificaciones.

Escribía Kelsen, hace casi cien años, que “La ideología estatal de las dictaduras burguesas [es] el nacionalismo“.

Como esto se trata de citas de urgencia, otra que se lee en el párrafo inmediatamente anterior a la captura de arriba.

CONCLUSIÓN. Por supuesto que entresacar unas cuantas frases y aplicarlas del modo que a uno mejor le parezca es, como poco, cuestionable. Más todavía cuando, del mismo autor, te puedes encontrar frases y citas que pueden ser usadas en sentido contrario (de hecho, en esta misma obra, las hay; lo digo para los lectores de urgencia del blog, por si los hay). Lo que pasa es que es domingo por la tarde y me aburría.

¿Acaso cabe otra visión?

Esta mañana leía en EL PAÍS el artículo de Javier Cercas, “Políticos presos, no presos políticos“, publicado también en Süddeutsche Zeitung. Un escrito que explica con brillantez lo que ha pasado en Cataluña. Tan brillante que a Antoni Bassas le ha sentado mal y ha sentido la necesidad de contestar para negar todo, casi todo o, en fin, restar importancia a la descripción y crítica de Cercas y oponerle el conocido victimismo secesionista, incapaz de reconocer lo más mínimo.

Cercas describe a la perfección lo sucedido los días 6 y 7 de septiembre, en lo que fue un ataque directo a nuestros derechos fundamentales:

Hasta que por fin, el 6 y 7 de septiembre de 2017, los separatistas aprobaron en el Parlamento autonómico, de manera totalmente irregular —en una bochornosa sesión celebrada en ausencia de casi la mitad de la Cámara y en la que apenas se permitió el debate—, dos leyes que, según los letrados de esa institución, derogaban de facto el Estatuto catalán y violaban la Constitución española y la legalidad internacional, que, como se sabe, sólo ampara el ejercicio del derecho de autodeterminación —entendido como derecho de secesión— en los territorios colonizados y en caso de violación de los derechos humanos; ambas leyes, en definitiva, pretendían cambiar de arriba abajo el ordenamiento jurídico democrático con el fin de proclamar la República Catalana y dejarnos a los catalanes “a merced de un poder sin límite alguno”, por usar las palabras con que el Constitucional anuló la primera de tales leyes.

A ese flagrante ataque al Estado de derecho, perpetrado a la vista de todos y ante la impotencia perpleja del Gobierno español, es a lo que llamo un intento de golpe de Estado. La expresión parecerá inadecuada a quienes hayan olvidado que los mejores golpes de Estado se dan sin violencia física, precisamente porque no parecen golpes de Estado; pero no se lo parecerá a quienes recuerden que, como escribió Hans Kelsen en Teoría general del derecho y del Estado, un golpe se da cuando “el orden jurídico de una comunidad es nulificado y sustituido en forma ilegítima por un nuevo orden”.

Por lo demás, ¿qué otra cosa significa la aterradora frase del Constitucional que acabo de citar sino que el Gobierno catalán intentó triturar la democracia? Sea como sea, el resultado de esta tropelía es que Cataluña vivió, en septiembre y octubre pasados, casi dos meses de pesadilla…

Vamos por partes:

1. La cita de Hans Kelsen, uno de los más brillantes juristas de la Historia. Me ha llamado muchísimo la atención porque -aparte de que sin saberlo resulta que en el blog en esas fechas se escribían frases conceptualmente parecidas a la de Kelsen- se trata de una cita que requiere un elevado conocimiento jurídico. No dudo de Cercas. Es que para leerte “Teoría general del derecho y del Estado” antes te has tragado mucha literatura jurídica y no me parece su perfil.

Buscando por Google, resulta que esta frase fue citada por Javier García-Fernández (Catedrático de Derecho Constitucional en la Complutense; aquí el perfil ya me cuadra) en este también brillante artículo de 31 de agosto de 2017 (“El autogolpe independentista”), publicado en EL PAÍS. Al respecto, escribía: “Hans Kelsen describió con gran precisión lo que es un golpe de Estado apuntando que hay un golpe de Estado (y en general una revolución) cuando “el orden jurídico de una comunidad es nulificado y substituído en forma ilegítima por un nuevo orden” (Teoría General del Derecho y del Estado). Y añadía Kelsen que en sentido jurídico el criterio decisivo es que el orden en vigor es reemplazado por un orden nuevo de forma no prevista por el anterior y la Constitución es reemplazada por otra nueva que no procede de la reforma de la que está en vigor.

¿No cuadra la visión kelseniana de los golpes de Estado con lo que está pasando en Cataluña?

A continuación, una captura del texto vía Google Books.

Si vais al enlace y seguís leyendo, Kelsen dice que desde un punto de vista jurídico es irrelevante si esa revolución se produce mediante levantamiento violento, como movimiento emanado de la masa o a través de la acción de personas que ocupan posiciones dentro del Gobierno. [La realidad demuestra que se olvidó incluir el Parlamento]

2. La mención al golpe de Estado. Empiezan, perdón por la reiteración, los golpes.

Una autocita del inicio de la entrada del blog del 6 de septiembre: “Que hoy se ha asistido a un Golpe de Estado televisado en el Parlament de Catalunya, creo que queda fuera de toda duda. No hace falta añadir más comentarios sobre el golpe perpetrado y tendría poco sentido que yo aquí empezara a relatar o pontificar.

Escribe Cercas: “A ese flagrante ataque al Estado de derecho, perpetrado a la vista de todos y ante la impotencia perpleja del Gobierno español, es a lo que llamo un intento de golpe de Estado. La expresión parecerá inadecuada a quienes hayan olvidado que los mejores golpes de Estado se dan sin violencia física, precisamente porque no parecen golpes de Estado..”.

¿Es excesiva esta etiqueta de golpe de Estado? En los últimos comentarios del blog (los últimos 150-200, más o menos) una de las cuestiones que ha planeado ha sido la del asunto de la violencia sí o no, la “actualización” de conceptos que han quedado superados en el siglo XXI, etcétera, que de una forma u otra entroncan con el golpe de Estado.

Según Antoni Bassas: “Dir que el 6 i el 7 de setembre van ser un intent de cop d’estat banalitza el terme cop d’estat. Tejero al Congrés és un cop d’estat“.

Hombre, podría ser que Antoni Bassas tenga razón, aunque enmendarle la plana a Hans Kelsen, hasta ahí no llego.

Claro que el secesionismo siempre sale a nuestro rescate para dejarnos esbozar una sonrisilla que luego se torna en alguna risa indisimulada. Porque, claro, seguro que mañana Bassas también le dedicará una parte de su editorial a Elsa Artadi y su mención al “golpe de Estado togado“, que banaliza el término “golpe de Estado”. Pero, bueno, lo de Artadi es que es verdad y, en el peor de los casos, simbólico, así que mejor no le digamos nada.

A Cercas (y a mí, de rebote, que me solidarizo con Cercas), sí. Cercas (y yo, de rebote) banalizamos. El secesionismo, no.

3. Los párrafos de Cercas acaban con la mención al intento de “triturar la democracia” y la, efectivamente, aterradora frase del Constitucional “a merced de un poder sin límite alguno”, que aún podría complementarse con la previa “…ha puesto en riesgo máximo, para todos los ciudadanos de Cataluña, la vigencia y efectividad de cuantas garantías y derechos preservan para ellos tanto la Constitución como el mismo Estatuto“.

Este pasaje, y lo que representa respecto a los hechos del 6-7 de septiembre, para la mayoría de los que transitamos por el blog es uno de los más importantes que hemos vivido: la destrucción de la democracia y nuestros derechos por parte de 72 diputados que carecían de la más mínima atribución para derogar la Constitución y el Estatuto de Autonomía, saltarse su propio Reglamento y, cómo no, soslayar al Consejo de Garantías Estatutarias. Ahí es nada. Todo en un día.

Fue una ignominia.

Pues bien, para Antoni Bassas fue el intento de “…superar de manera forçada, certament, el bloqueig dels que anaven al TC a sol·licitar que al Parlament no es pogués parlar de tot“.

¿Cómo dice? ¿Que saltarse todo, es decir, nulificar el orden jurídico de una comunidad y sustituirlo de forma ilegítima por un nuevo orden era una manera de superar “de manera forzada” un bloqueo porque dice que “no se puede hablar de todo“?

Lo explicaré para un niño de tres años (no hace falta, pero a veces damos por sabidas cosas que quizás no son tan evidentes como creemos): si un día queréis acordar algo en vuestra Comunidad de Propietarios que requiere una mayoría reforzada y solo tenéis la absoluta, no os rindáis, por favor. Aprobad igual el acuerdo y luego les decís a los demás propietarios que solo queréis superar su bloqueo, que no os gusta nada. Bloqueo que, por otra parte, os ayudarán a superar con una de las dos siguientes opciones: a) mirando para otro lado y simulando que no os han visto, de manera que podréis imponer vuestro (ilegal) acuerdo; b) votando lo que vosotros queréis, porque oponerse a vuestra preferencia es muy poco democrático.

CONCLUSIÓN. De manera algo deslavazada, he intentado mostrar cómo, en realidad, no es que Bassas discrepe de Cercas, no. Lo que pasa es Bassas no acepta una visión que no sea la suya. Alguien dirá que no es verdad, que solo he mostrado discrepancias de opinión y que, incluso, lo sucedido el 6 y 7 de septiembre ni era nulo, ni fue bochornoso, ni se saltaron nada, ni Marta Rovira dedicó algún comentario poco afortunado (despectivo, diría) al Consejo de Garantías.

Va. Lo acepto (lo que uno se traga para poder escribir lo que viene a continuación).

Si Bassas aceptara visiones distintas a la suya, entonces aceptaría TODO lo que dice la resolución del Tribunal de Schleswig-Hölstein y no solamente la parte que le gusta. Porque si en algo ha habido consenso en el blog con la resolución que acordó dejar en libertad con fianza a Puigdemont fue en aceptarla: no gustará, pero se acepta. Es lo que hay y nadie en su sano juicio se plantearía infringir (en algunos sitios lo llaman “obedecer la voluntad popular, que no puede verse constreñida por los jueces“) las consecuencias de la decisión que finalmente sea adoptada (obviamente, me refiero a los que respetamos la ley, nos guste o no la decisión final; y asumimos las consecuencias).

A Bassas (y al secesionismo en general, porque al final no se trata de Bassas, se trata del secesionismo), en cambio, la resolución le gusta pero no la acepta:

a. Escribe Bassas: “Quan dijous de la setmana passada la justícia alemanya va deixar en llibertat el president Puigdemont, la bufetada política i judicial va ser majúscula. Va ser una decisió inesperada que va trastocar tota l’estratègia, a part de ferir l’honor patri. Ara resulta que l’Europa dels estats col·labora amb Madrid, però els sistemes judicials europeus no són tan permeables a l’intercanvi de favors. Això causa consternació a l’estat espanyol.“. Esto le gusta.

b. Sigue Bassas, aquí con una cuestión de opinión que liga con el título del artículo de Cercas: “…el ministre Catalá va dir ahir que no hi ha presos polítics, que són polítics presos. Són presos polítics perquè en una democràcia s’han poder defensar totes les idees en absència de violència. I a Catalunya el Govern de la Generalitat pot haver-se equivocat molt, però mai, mai, ha organitzat ni proposat cap mena de violència. Són presos polítics perquè se’ls imputen intencions, perquè se’ls ha obligat a abjurar del seu pensament polític, perquè el 21 de desembre (des de la presó i l’exili), van tornar a obtenir la majoria parlamentària. El vot dels ciutadans no els absol però, sens dubte, ha de fer pensar l’Estat sobre la solidesa de la seva representació política.“. Es su opinión.

c. Claro que su opinión no cuadra con la resolución del Tribunal alemán que tanto le gustaba en el apartado a), el cual, según la traducción de La Vanguardia, afirma: “No existen, pues, indicios de que, entre los actos delictivos que las autoridades españolas imputan al acusado, haya algunos injustamente atribuidos a él con la intención de capturarlo por motivos políticos, y por lo tanto se desestiman las alegaciones de la defensa del acusado en este sentido.

Algunos lo habéis comentado estos días: si la resolución alemana es favorable a los intereses de la defensa de Puigdemont y se acepta… ¿también se acepta la inexistencia de “persecución política”? ¿Se acepta dejar de hablar de “presos políticos”? Ah, no, eso no, amigo….

No es por Bassas en concreto, es por el secesionismo en general: lo que le gusta sí que vale. Y lo que no, no existe. Porque si la realidad no se acomoda a la visión del secesionismo, si no es su visión… ¿acaso cabe otra visión de las cosas?

CDR

Durante el día habéis tenido un debate sobre los CDR y las detenciones por rebelión y terrorismo. La calificación jurídica de estos asuntos me empieza a quedar grande, así que me alineo con el comentario de Kasfel: “Yo no sé si lo de los CDR es terrorismo o no lo es. Solo sé que están haciendo acciones ilegales, coartando la libertad de muchos, y exijo que se me/nos proteja/n. Si los que han detenido, han cometido o no delito, y de que tipo, lo decidirán, en su caso, los tribunales“.

Por otra parte, y en esto tiene razón Abraham, pese a mi desactualización en esta clase de delitos recuerdo perfectamente que en mi libro de Derecho Penal el terrorismo se encuadraba dentro de la clase de delitos “contra las bases de existencia del sistema“.

Hechas estas apreciaciones, supongo que habréis escuchado el audio. No difiere demasiado de algunos audios que hayáis podido escuchar otras veces o de algunos textos de los que sarcásticamente hemos comentado por aquí en estos años.

Pero… hay algo más.

En este audio se expone, claramente y sin ambages, la existencia de una organización que planifica: cortes en “Ponent”, “La Jonquera”, “Pirineus” i “Terres de l’Ebre”; “fer bullir l’olla perquè hi hagi molt moviment al carrer per poder justificar després la vaga general”; en Barcelona, varias acciones “repartidas por la ciudad”; tener repartidos a Mossos y Policía Nacional por toda Cataluña y que “no puguin“, lo cual entiendo se refiere a que no puedan controlar la situación si están divididos, pero esto puede ser una suposición mía; los cortes de la autopista “está todo preparado“; el martes, “que no sé si lo tienen bien preparado” es en “plan sabotaje“; “las vías del tren, creo que mercancías y algo de la fibra óptica“.

Muchos decían de meternos en el aeropuerto“; “si podemos parar el Puerto sería brutal“: “dejamos sin avituallamiento las Islas Baleares“, hay muchas mercancías como “la SEAT“; y “Mercabarna…aquí ya jodemos a todo el mundo“.

Empecemos por lo más simple: pongamos que todo lo que hemos escuchado es el resumen de la reunión de un grupo de chiflados. ¿Hay alguien en el independentismo que haya calificado todo ese audio como conjunto impresentable de ideas? Alguien habrá, pero por lo que veo en nuestros digitales favoritos, la mayoría prefiere decir que “Jo soc CDR”.

Compliquemos la reflexión: como tantos “Jo soc CDR” no pueden estar chiflados, pongamos que es un plan de gente cuerda. Y esa gente cuerda planea acciones conjuntas, globales y organizadas de sabotaje, cortar carreteras, las vías del tren, meterse en el aeropuerto (con división de opiniones según la disposición al sacrificio, por llevarse unos cuantos porrazos), parar el Puerto, dejar sin “avituallamiento” a las Baleares e, incluso, “joder a todo el mundo“. Para ser gente cuerda, habrá quien dirá que se trata de una panda de chiflados, pero ya os digo que no pueden ser tantos…

En resumen: que lo primero que debería reconocer cualquiera, prescindiendo de tipos penales, es que planear sabotajes y perjudicar a toda la población es inadmisible.  Pero, claro, los CDR son de los suyos, así que todo vale si es a favor de la causa secesionista.

CONCLUSIÓN: Te dejo sin “avituallamiento”, pero como es “pacífico” pues es la risa padre ver cómo te mueres de hambre. Y no te atrevas a denunciarme, que ha sido un acto festivo.

Resumen de comentarios

La típica entrada para dar entrada a más comentarios, que en la anterior van ciento quince. Os he leído en estas últimas veinticuatro horas. Como es costumbre últimamente, me han ocupado menesteres de mayor trascendencia personal, así que vamos con un resumen global de comentarios (en su mayor parte, me he informado por vuestros comentarios y enlaces) y demás cuestiones tras la decisión del Tribunal alemán:

  1. Esto lo he leído por ahí y también lo pensaba: los alemanes han pasado de ser la reencarnación del Tercer Reich y codiciosos corruptos ávidos de dinero que se dejan sobornar por cincuenta aviones a ser el bastión del sistema más íntegro jamás conocido. Este es el coherente nivel de pensamiento del secesionista medio que he captado estos últimos días.
  2. La decisión del Tribunal alemán. En primera instancia, un golpe fuerte, muy fuerte, al procedimiento instruido. No cuesta nada reconocerlo (así lo hizo Abraham de primeras).
  3. En segunda instancia, algunos habéis comentado, sea por lectura directa, por traducción Google o por algún artículo de prensa, que el Tribunal admitiría la existencia de violencia, pero no en grado suficiente como para doblegar al Estado de Derecho (Juanmari, Aron, Curioso y alguno más lo habéis explicado). Esto ha dado pie a algún comentario sobre las sutilezas de las diferencias entre tipos penales, o sea, sobre cómo se definen y entienden los delitos en cada parte.
  4. Por lo visto, ahí está el quid de la cuestión: que la imputación del delito de rebelión, para ser equiparable a la alta traición, debería haber situado al Estado, por lo menos, en posición de tener que emplearse a fondo. ¿Qué significa “emplearse a fondo”? Concepto indeterminado. Si significa posición cercana al borde del abismo, que a nadie le quepa duda que existió, por lo menos, entre el 1 y el 10 de octubre de 2017. Edito: por lo menos desde el 6 de septiembre de 2017.
  5. No viene a cuento, pero ahora mismo me acabo de servir un whisky on the rock. Una vez enfriado el destilado, el rock se va fuera del vaso. Lingotazo y sigo.
  6. Me olvidaba. Que no hay riesgo de persecución política.

CONCLUSIÓN. La decisión del Tribunal alemán gustará más, menos o disgustará. Si frente a la misma cabe alguna sutileza jurídica, eso queda en manos de quienes se ocupan del asunto. Lo que no se cuestiona es que si un Tribunal ha dictaminado, se respeta y acata. Pensad si los del apartado 1 lo hubieran hecho en caso de decisión desfavorable.

Si falta algún elemento que os parezca sustancial o hay que matizar algo, lo decís, porque no he seguido el asunto, como os digo, casi más allá del blog.

Nuevos vídeos desde el otro lado de la fuerza

Estos días detecto un aumento de mensajes de Whatsapp desde el otro lado de la fuerza, dispuestos a subir la moral de la tropa con “jugadas maestras”, argumentos sin oposición posible o, como tengo el deshonor de presentaros, este vídeo que me ha llegado. Son seis minutos de vídeo, con un discurso esencialmente nacionalista-incendiario, o sea, bastante peligroso.

Y más peligroso todavía cuando quien reenvía este mensaje se inserta en ese grupo con el que todos hemos tenido y tenemos contacto de personas a las que teníamos por sensatas y ahora se identifican al cien por cien con esta clase de documentos. Muy “instructiva”, además, la cita de Daniel Cardona (a partir del minuto 5:00), paradigma del nacionalismo radical, en la que, incluso, se hace explícita mención de “raza”. Por poneros un par de referencias de Cardona: esta de una web con un resumen del “pensamiento” de Cardona y esta de la Wikipedia, respecto de la que no he podido contrastar una frase que se le atribuye sobre diferencias de cráneos según el lugar geográfico.

A continuación, el vídeo que me ha llegado por Whatsapp desde el otro lado de la fuerza o lo que sea (para los lectores del blog que no entendáis bien el catalán: todavía no lo he traducido y tampoco sé si lo haré).

 

Propaganda jurídica

Sobre el tema de la ONU y las supuestas consecuencias:

Artículo 92 del Reglamento del Comité de Derechos Humanos (Rules of Procedure): “El Comité podrá, antes de transmitir su dictamen sobre la comunicación al Estado parte interesado, comunicar a ese Estado su opinión sobre la conveniencia de adoptar medidas provisionales para evitar un daño irreparable a la víctima de la violación denunciada. En tal caso, el Comité informará al Estado parte interesado de que esa expresión de su opinión sobre las medidas provisionales no implica ninguna decisión sobre el fondo de la comunicación“.

Artículo 100.3: “El dictamen del Comité será comunicado a la persona y al Estado parte interesado.

Artículo 101.1: “1. El Comité designará un relator especial para el seguimiento del dictamen aprobado en virtud del artículo 5, párrafo 4, del Protocolo Facultativo, a fin de cerciorarse de los Estados partes han tomado medidas para dar efecto al dictamen del Comité.

Sentencia del Tribunal Constitucional  116/2006, de 24 de abril, que entre muchas otras cosas dice:

Con carácter previo conviene realizar algunas precisiones. En primer lugar, hemos de recordar que España es parte del Pacto internacional de derechos civiles y políticos desde el 27 de abril de 1977 (BOE de 30 de abril) y ratificó su Protocolo facultativo por instrumento de adhesión de 17 de enero de 1985 (BOE 2 de abril de 1985). Protocolo que faculta al Comité para recibir quejas o comunicaciones de individuos cuyos derechos hayan sido violados por los Estados parte y que regula el cauce procedimental para articular tales reclamaciones individuales. En todo caso, al margen de las obligaciones internacionales que de ello se deriven para el Estado español, ha de darse la razón al Tribunal Supremo cuando entiende —frente a lo pretendido por el recurrente— que los Dictámenes del Comité no tienen fuerza ejecutoria directa para anular los actos de los poderes públicos nacionales, pues en el Pacto no existe cláusula alguna de la que se derive su ejecutoriedad, ni en el Ordenamiento jurídico español se ha articulado una vía específica que permita a los Jueces la revisión de las Sentencias penales firmes como consecuencia de un Dictamen del Comité, ni el mandato del art. 14.5 PIDCP es bastante para crear por sí mismo recursos inexistentes (entre otras, SSTC 42/1982, de 5 de julio, FJ 3, ó 70/2002, de 3 de abril, FJ 7).

Como recordábamos en la citada STC 70/2002, de 3 de abril, FJ 7, las competencias del Comité “le habilitan exclusivamente para recibir y examinar comunicaciones tanto de Estados parte que aleguen que otro Estado parte incumple las obligaciones del Pacto, como de individuos que aleguen ser víctimas de violaciones de cualquiera de los derechos enunciados en el Pacto. Y, respecto de las comunicaciones individuales, en virtud del art. 5 párrafo 4 del Protocolo, para presentar sus observaciones al Estado parte y al individuo, haciendo constar en su caso la existencia de una violación del Pacto en el caso concreto … Además, ha de tenerse en cuenta que las ‘observaciones’ que en forma de Dictamen emite el Comité no son resoluciones judiciales, puesto que el Comité no tiene facultades jurisdiccionales (como claramente se deduce de la lectura de los arts. 41 y 42 del Pacto), y sus Dictámenes no pueden constituir la interpretación auténtica del Pacto, dado que en ningún momento, ni el Pacto ni el Protocolo facultativo le otorgan tal competencia”.

También es verdad que esta misma Sentencia dice: “…el que los Dictámenes del Comité no sean resoluciones judiciales, no tengan fuerza ejecutoria directa y no resulte posible su equiparación con las Sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, no implica que carezcan de todo efecto interno en la medida en que declaran la infracción de un derecho reconocido en el Pacto y que, de conformidad con la Constitución, el Pacto no sólo forma parte de nuestro Derecho interno, conforme al art. 96.1 CE, sino que además, y por lo que aquí interesa, las normas relativas a los derechos fundamentales y libertades públicas contenidas en la Constitución deben interpretarse de conformidad con los tratados y acuerdos internacionales sobre las mismas materias ratificados por España (art. 10.2 CE); interpretación que no puede prescindir de la que, a su vez, llevan a cabo los órganos de garantía establecidos por esos mismos tratados y acuerdos internacionales (STC 81/1989, de 8 de mayo, FJ 2).

Ahora, alguna observación. Si un dictamen del Comité (que, a día de hoy, no existe) carece de fuerza ejecutiva, será que lo tendrá una “opinión sobre la conveniencia de adoptar medidas provisionales“. Y si, además, en contra de lo que está difundiendo el secesionismo, no implica ninguna decisión sobre la cuestión de fondo, pues qué más os voy a contar.

Como se explica en este artículo muy interesante artículo doctrinal titulado “¿SON VINCULANTES LOS DICTÁMENES DEL COMITÉ DE DERECHOS HUMANOS DE LAS NACIONES UNIDAS? POSICIÓN DE LOS TRIBUNALES ESPAÑOLES A PROPÓSITO DE UN CONTROVERTIDO CASO (SOBRE EL DERECHO A LA REVISIÓN DE LA CONDENA PENAL POR UNA INSTANCIA SUPERIOR) : “…el CDHNU no es un órgano jurisdiccional, y sus resoluciones carecen de fuerza obligatoria para los tribunales de justicia; para ponerle remedio, el CDHNU ha tendido a incluir en sus dictámenes otros pronunciamientos añadidos a la mera declaración de la vulneración, dirigidos a fomentar las medidas de reparación, tales como la petición de modificación del derecho interno o la reducción de la condena, en su caso.

(…) la actuación del CDHNU se enmarca en el terreno de las relaciones los Estados y las Naciones Unidas, en el plano del derecho internacional público, pero no con carácter procesal, con vinculación a los tribunales nacionales. El PIDCP no reconoce un derecho a la reparación jurídica ni tampoco a la modificación de la ley ni contiene una cláusula de obligatoriedad de sus preceptos, sino que juega, a través de sus dictámenes, en el plano político a través de la presión internacional sobre los Estados parte del mismo

CONCLUSIÓN. A partir de todos estos datos, cada uno que juzgue lo que le parezca oportuno.

Climas de opinión

A raíz de la detención de Carles Puigdemont, parece que en alguna parte de la prensa internacional se ha desatado una cierta simpatía por el expresident y su causa que, como sabemos, incluía la derogación de la Constitución, el Estatuto de Autonomía, saltarse al Consejo de Garantías Estatutarias, pisotear los derechos de los grupos parlamentarios en minoría y, en definitiva, privarnos de derechos a todos los ciudadanos no independentistas.

No estoy nada de acuerdo, pero me aguanto.

Es curioso, porque anoche escribía lo anterior y ahí lo dejé. Esta mañana, escuchaba Onda Cero y Vicente Vallés (presentador de noticias de Antena 3) decía en su espacio de opinión que se está produciendo una situación parecida a la del 1 de octubre, en que la prensa internacional tomó partido por la causa secesionista, en gran parte a causa de la deficiente estrategia de comunicación del Gobierno, que centró sus esfuerzos en las autoridades -con más que notable éxito- y abandonó la comunicación frente a la opinión publicada.

Así que, de nuevo, estamos ante la situación relativa a cómo se crean estados o climas de opinión favorables por el secesionismo, que ha tenido muestra evidente en la irrupción -al parecer, ya cortada- de Julian Assange.

Si recordáis el affaire appgcatalonia (como para olvidarlo), allí quedó bastante claro cómo se había gestado el asunto, que para quien no lo sepa o no quiera volver a leerlo (o ya esté cansado de que nos refiramos a este asunto de manera recurrente) se resume en que el All-Party Parliamentary Group on Catalonia, del Parlamento Británico, tenía unas conexiones tan claras con el Gobierno de la Generalitat que resultaba, entre otras cosas, que su dominio web había sido registrado por la Generalitat y el mail de contacto también era uno de la Generalitat. O sea: que los climas de opinión se gestan por influencias, que a veces incluyen datos tan expresivos como los señalados.

Parece, pues, que estas influencias de nuevo se ponen en marcha, ante la pasividad, como mínimo externa, del Gobierno de la Nación. Así que, por ofreceros algún dato nuevo -y por si alguien decide esforzarse un poco- vamos a ver de nuevo ejemplos prácticos de cómo se gestiona la influencia. En este caso, se trata de un informe sobre el Dominio appgcatalonia.org.uk que se puede obtener fácilmente (y previo pago, eso sí, que mis dineros me costó) de servicios como DomainTools, que incluye datos históricos del llamado “Whois”, es decir, la historia de los sucesivos titulares de un dominio.

Aquí, el dominio cuatro días después de ser registrado.

Aquí, el registro del  dominio al día siguiente de mi entrada “destapando” el caso, que se destapó tan rápido que el mismo día de la publicación se modificaron los datos de registro:

Los habituales y conocidos del blog todo esto lo sabéis desde hace casi un año. En el Gobierno, supongo (o quiero suponer) que también, aunque no lo parece, dada la corriente de opinión generada y que no da señales de ser contrarrestada a nivel oficial.

Por si queréis echarle un vistazo, aquí dejo el informe generado por Domain Tools sobre AppGCatalonia-org-uk cerrado a 30 de agosto de 2017, del que he eliminado las últimas seis páginas por superfluas y que no tenían que ver con el asunto principal (y si alguien duda de la integridad o autenticidad de los datos, ya sabe: a gastarse 49$ -o lo que cueste ahora- y sale de dudas).

CONCLUSIÓN. La información de hoy -a salvo de la aportación del informe y el par de capturas sacadas de allí- no es nada nuevo. Pero debe repetirse, en voz alta, que lo que escuchamos a veces (repito: a veces) no procede “de la nada” ni surge de forma espontánea. Vicente Vallés exponía que, en la prensa internacional (claramente, reflejo del argumentario secesionista en gran parte), han salido voces de peso para influir en las autoridades europeas (donde, claramente, el Gobierno, hasta la fecha, se ha mantenido firme). Simplemente, recuerdo el origen, a veces, de algunas de esas voces y los climas de opinión que se pretenden generar.