Todas las entradas por Javier

Las miserias de la intelectualidad

Los terribles sucesos de esta semana empequeñecen en grado sumo muchas de las nimiedades a las que uno da importancia, como el ‘prusés™‘. Después de leer y escuchar tanta ponzoña como la que muchos llevan dentro, más vale volver al ‘prusés™‘, el separatismo y sus miserias.

Hace unos días comentábamos el asunto del informe encargado por el Ayuntamiento de Sabadell y el elemento angular sobre el que versó la polémica, centrada en Antonio Machado. Lo esencial ya se dijo: se trata de una tendencia del nacionalismo de carácter profundo y estructural. Todo aquello que no casa con su ideario debe ser rechazado y, si puede ser, eliminado. Un artículo muy acertado de Joan Coscubiela, con frases inapelables: “Aquesta polèmica no és més que expressió d’una tendència de fons, de naturalesa reaccionària, que fa temps s’està instal·lant en sectors de la societat catalana“.

Por otra parte, una vez más, se identifica la misma y repetida actuación del separatismo, que consiste en lo siguiente:

Sigue leyendo Las miserias de la intelectualidad

El debate secesionista de la ¿participación?

A la espera de ver si se tramita o no por los cauces normales la Ley del Referéndum secesionista, pocas cosas hay para comentar sobre el proceso separatista.

Entre lo poco que hay, sí que existe un goteo constante de artículos publicados en medios y canales secesionistas sobre los mínimos de participación supuestamente exigibles a su referéndum, que se solapa, también desde el secesionismo, con una paradójica promoción de la participación dirigida a los contrarios a su antidemocrático, inmaduro e ilegal proceso separatista, que no son necesariamente los mismos que los “contrarios a la secesión“.

El asunto carece de excesiva importancia, ya que se trata de crear un argumentario de autoayuda entre su público, puesto que es bien sabido y conocido que, de forma abrumadora, solo se sienten concernidos por el supuesto referéndum separatista los partidarios de la causa separatista. Este hecho, nada difícil de percibir, pretende ser revertido por el secesionismo con argumentos poco elaborados, del tipo “no hace falta establecer un mínimo de participación, con lo que si no vienes a votar, será tu problema” o “si los contrarios a la secesión sois más, lo tenéis muy sencillo: venid a votar y demostradlo”.

A partir de aquí, la proliferación de artículos, algunos más elaborados, otros menos, con los que se quiere inocular a los más entregados a la causa el argumentario de autojustificación: la participación no es elemento a tener en cuenta en un referéndum de secesión.

Empecemos por mi argumento principal: y a mí qué más me da si se fija o no un mínimo de participación en un referéndum ilegal y antidemocrático. Y también inmaduro, porque si, desde el mismo secesionismo, alguien se plantea todavía a estas horas la necesidad o no de fijar mínimos de participación significa que no han pensado suficiente sobre la cuestión. Que la tienen un poco verde. Porque si tú has pensado y debatido en profundidad, esto sería una cuestión resuelta que no pasaría de lo marginal. Se conoce, sin embargo, que no se ha pensado ni debatido. Ni mucho ni poco. Nada.

Sigue leyendo El debate secesionista de la ¿participación?

El “derecho de excepción”, según Josep Rull

Afirmar que el discurso secesionista está dominado por la demagogia y la ignorancia puede resultar molesto para algunos y muy cierto para otros.

Hace unos días, escuchaba una entrevista al Conseller Josep Rull, quien aludía, como base legitimadora de la Ley del supuesto referéndum, al derecho internacional. Citaba el principio democrático y un misterioso principio – derecho (no tengo claro si es un principio o un derecho, tras escuchar a Rull) denominado “derecho de excepción. Según Rull, tal derecho es invocable cuando, supuestamente, uno ha intentado de buena fe, de todas las maneras posibles, conforme al derecho interno [en este caso, español], “poner las urnas”. Si la respuesta, se entiende, ha sido negativa, entonces surge el supuesto habilitante para crear “una ley propia” que permita “poner esas urnas”.

Literalmente, esto es lo que dijo Rull en RAC1:

“(…) Haurà d’obeir a una llei, insisteixo, emanada d’un Parlament, que és un Parlament legítim, i un parlament democràtic, incorporant dos principis de dret internacional: el principi democràtic per una banda i el dret d’excepció. Quan tu has provat de bona fe, de totes les maneres possibles, d’acord amb el dret intern espanyol, de poder posar les urnes, aleshores tu estàs legitimat, per d’acord amb una llei pròpia, posar aquestes urnes”.

[“Tendrá que obedecer a una ley, insisto, emanada de un Parlamento, que es un Parlamento legítimo, y un Parlamento democrático, incorporando dos principios de derecho internacional: el principio democrático, por un lado, y el derecho de excepción. Cuando tú has intentado de buena fe, de todas las maneras posibles, de acuerdo con el derecho interno español, poder poner las urnas, entonces tú estás legitimado para de acuerdo con una ley propia, poner estas urnas”.]

Sigue leyendo El “derecho de excepción”, según Josep Rull

Tres lecturas pausadas

Con este (temporal) ritmo mucho más relajado de entradas deviene sencillo apreciar las cargas de profundidad que contienen algunas entrevistas y artículos, que leo de modo no tan apresurado. Incluso, abandonar por unos días la lectura de Vilaweb y demás digitales de escasa calidad periodística está contribuyendo a una cierta pausa. Únicamente conservo cierta afición por el ARA y los impagables comentarios que se pueden leer a los artículos de corte secesionista, que, como escribió un día Alex, son “de comer aparte”.

A lo que iba. Lecturas pausadas, para leer con atención y discriminar aquello con lo que estoy de acuerdo y lo que no.

Sigue leyendo Tres lecturas pausadas

Las lecciones de Stéphane Dion

Leer entrevistas y discursos de Stéphane Dion suele ser una buena decisión, por su claridad argumental, su honestidad intelectual y, cómo no, porque su nombre representa al antagonista por excelencia del separatismo. [Reconozco que el separatismo nos ha presentado recientemente algunos ejemplos de gran valor para su apoyo intelectual, como Yoko Ono o Hristo Stoichkov].

Hace unos días, EL PAÍS publicó una entrevista a Dion, con un titular sin duda impactante para el separatismo: “La democracia y el principio de legalidad son inseparables“. El titular es fuerte para quien no cree en la Ley. Todavía más las frases que deja Dion a continuación, si nos leemos entera la entrevista: “Que en una democracia un gobierno se aparte de la ley de leyes, la Constitución, e imponga a sus ciudadanos la obediencia fuera de la ley… Imagine lo que eso significaría para el vínculo entre democracia y legalidad“. Suficiente.

Ahora bien, a mí lo que me interesa es retroceder en el tiempo. Hasta 2003, en que Dion fue entrevistado también por EL PAÍS, en una época en la que el asunto candente era el Plan Ibarretxe. Dion contestaba -sin explícitas referencias al caso- preguntas y daba justificaciones argumentales que sigo sin leer entre el separatismo. [Rectifico: alguna justificación argumental sí que he leído, pero es de Jofre Llombart, quien creo que todavía está buscando a los fascistas que colgaron los carteles de Franco el día 18 de julio].

Aunque sea darle vueltas a asuntos mil veces tratados, siempre viene bien leerlos de nuevo y captar matices que desnudan la ausencia de reflexión separatista:

Sigue leyendo Las lecciones de Stéphane Dion

El Campeonato de las Ocurrencias

Si no fuera por la inestimable colaboración de la caverna subvencionada, el Prusés™ tendría un alcance muy distinto. Dominados por la facción radical del independentismo (es decir, el separatismo), dan cobertura fáctica y argumental a la primera ocurrencia que llega a sus oídos, dándoles total credibilidad que transmiten a sus fieles lectores, oyentes y telespectadores.

La ocurrencia de esta noche, difundida a primera hora de la mañana, la de los carteles con la imagen de Franco, es de las que merecen ser recordadas por los siglos de los siglos. La lástima ha sido que se haya desvelado el “misterio” de la autoría unos minutos después de las nueve de la mañana. Si la intriga llega a durar hasta las diez, habríamos asistido a uno de los mayores borrados colectivos de tuits de la Historia, pero no ha dado tiempo. Aun así, resulta bastante instructivo escuchar cómo Jofre Llombart ha iniciado la tertulia de El Món a Rac1 (el programa matinal más escuchado en Cataluña) con este asunto.  Ha habido un momento en que el tema subía de voltaje con “un cartel de este tipo en Alemania sería delito”, la cosa estaba casi en su punto… y se ha desvelado la autoría. Como he escrito en algún comentario durante el día, el periodista (?) Llombart esperaba darse un baño de fascismo -ha tenido un breve momento de lucidez y, por un instante, ha expresado alguna tibia duda, pero le podía el baño de fascismo– y ha tenido que hacer un mutis Histórico, mientras Antonio Baños daba unas explicaciones que no se traga nadie, salvo fanáticos.

La lectura sobre esta ocurrencia -al margen de los que se la han tragado tal cual- es que, cuando vives en un mundo unánime y cerrado, te crees que todo el mundo va a reírse con eso que tanta gracia te hace. Es típico y tópico de mundos cerrados, como aquel en que viven los creadores (destaco comillas) de una idea que, ¡oh, sí, claro!, me han convencido de que hay que ir a votar al referéndum imaginario sin urnas y, además, votaré con una papeleta imaginaria en que ponga un texto que todavía no sé, ni ha sido publicado en el DOGC. Si será exitosa la ocurrencia, que han logrado que hasta la Fundación Francisco Franco se ría de ellos. Bravo por la ocurrencia.

La segunda ocurrencia del día. Esta no es menor que la anterior. Y, como decía, cuenta con la cobertura de un medio subvencionado, que hace pasar por normal uno de los mayores muchos disparates que genera este Campeonato, también conocido como Prusés™.

Sigue leyendo El Campeonato de las Ocurrencias

Negar la realidad como sistema

Hubo un tiempo en que escribía, y bastante a fondo, sobre cuestiones de Derecho. Por ejemplo, sobre las inconsistencias de mantener que una Cataluña independiente permanecería de forma automática, o accedería mediante procedimiento ad hoc, en la Unión Europea. Léase, por ejemplo, este artículo de 24 de abril de 2014, titulado “El informe nº6 del CATN y las supuestas vías de integración en la Unión Europea” (lo cité en una entrada del mes de octubre del año pasado, por si alguien recuerda vagamente haber leído algo parecido). Hay enlaces que no funcionan, pero los fundamentos del texto no han cambiado.

Esta clase de artículos ahora ya no son precisos porque el surgimiento de múltiples iniciativas y voces han impedido el avasallamiento con el que se quiso imponer el separatismo en el periodo 2012-2014. Recuerdo, en esta línea, una entrevista a Elisenda Paluzié lamentándose de que, al no haberse ejecutado la secesión de manera inmediata, los contrarios a la secesión habían tenido tiempo “de organizarse”, es decir, de oponerse. En definitiva, que se lamentaba de que, de una manera u otra, existan y se hayan difundido argumentos opuestos a la secesión o, directamente, que desmientan las mentiras del Prusés™.

La mentira por antonomasia del Prusés™ es aquella que dice que una Cataluña independiente sería miembro automático de la Unión Europea. Cuando salen noticias que desmienten esa mentira, la respuesta consiste en negar la realidad. Que lo haga un usuario cualquiera de Twitter, mira, bah.

Sigue leyendo Negar la realidad como sistema

Una extraña forma de conseguir apoyos

Si a alguien le faltan argumentos -que no creo- para ignorar el Misterio de la Ley de las Cajitas, Antoni Bassas proporciona un párrafo entero en el diari ARA en su editorial: “La gent que no vol que es voti“.

Yo no es que haga demasiado caso a Bassas, y menos desde que, cuando los disturbios de Can Vies, dijo esto en TV3:

El vídeo (de hace tres años; cómo pasa el tiempo) es para ponerse en antecedentes del nivel del periodista, que dice que no tiene pruebas, pero por si acaso lanza la piedra.

Bien, volvamos a la pieza de Bassas, que es un incunable para el Museo de los Horrores del Prusés™.

El párrafo de Bassas, que contiene una de las mayores concentraciones de insultos  por letra cuadrada jamás leídas:

En efecte, a Catalunya hi ha molta gent que no és que vulgui votar que ‘no’, sinó que no vol votar. Que només votaria ‘no’ si l’estat espanyol li digués “Pots votar ‘no’ perquè jo, Estat, autoritzo el referèndum”. Persones que necessiten allò que deien abans del bons del Tresor: “Con la garantía del Estado”. Persones que per por de l’Estat, per por de quedar-se en minoria en la Catalunya independent, per convenciment, per segles de supeditació mental no conceben cap altra font de legitimitat que el que digui el govern espanyol, encara que des de fa 40 anys els hagin dit que la sobirania nacional els correspon a elles, com a part del poble espanyol. Gent que no vol votar. Que té un bloqueig a acceptar que el 48% dels seus veïns vulguin la independència. Els del ‘sí’ esperen el referèndum amb alegria, gairebé com un alliberament (amb por de perdre, només, però amb l’alegria de celebrar-lo), i donat el cas, molts del ‘no’ l’esperen amb aprensió, amb angúnia. D’això va tota la política comunicativa del govern espanyol i els partits que li fan costat: de convertir l’1-O en un assumpte brut i delictiu, de deslegitimar-lo.

Sigue leyendo Una extraña forma de conseguir apoyos

¿Se puede hacer trampas uno solo?

Entretenido en leer los comentarios que están arrasando el blog (tenéis casi todos un WARNING por comentariorrea) y los patéticos insultos a los Comunes, que suelen contener un concepto del tipo “sois los enemigos de Cataluña”, ha caído en mi pantalla -no sé quién la ha dado a retuit- otro artículo de Josep Costa.

En este caso, de opinión, no jurídico, titulado “Es pot impedir el referèndum amb només 52 diputats?“. Creo que vale la pena, ya que estáis tan aficionados a inundar de comentarios el blog, examinar esa opinión, que opina sobre los fundamentos de la Ley Inexistente.

Escribí que resulta inevitable referirse a la Ley Inexistente, por mucho que ello implique, paradójicamente, aceptar su existencia. Sin embargo, en tanto que inexistente, el comentario solo puede ser de opinión -pues se trata de un mero ejercicio de especulación, un artificio creado para llamar la atención- y no jurídico, que es lo que pasaría si el texto fuera una realidad. ¿Y qué dice Costa? Apenas comentaré un par de párrafos, porque cuando se contraponen opiniones sucede como últimamente en el blog (nuevo Warning, por si alguien se despista): discusiones inacabables en las que uno hasta acaba perdiendo el hilo.

Veamos, pues, estas breves notas:

Sigue leyendo ¿Se puede hacer trampas uno solo?

Hablar de lo que no existe

Como la Ley del Butifarréndum no existe, no vale la pena hablar de ella, pese a que, al escribir que no existe, acepte que puede que exista.

Antes de entrar sobre esa cuestión inicial, sí que me interesa hacer alguna mención a la frustración detectada entre el separatismo publicado (en especial, contra los Comunes; sin que falten las clásicas apelaciones los “traidores”), a consecuencia de la reacción entre displicente, de falta de adhesión, indiferente y de rechifla generada por la “presentación” de la Ley-Inexistente Con-la-Que-Se-Dice-Querer-Celebrar-un-Referéndum. Buena parte del separatismo no lo quiere entender (o no lo entiende), pero si no has logrado un consenso interno (es decir, en Cataluña; y resalto las comillas de “interno” para destacar el repelús de la etiqueta), cómo demonios vas a obtener el beneplácito “externo”. Que José Antonio Zarzalejos sea capaz de entenderlo, captarlo y explicarlo mucho mejor que la mayoría de los separatistas adoctrinados (ahora entro sobre esto) es una buena muestra de la ignorancia que gobierna en ese separatismo al que me refiero.

Sobre el adoctrinamiento, leía esta mañana a Josep Ramoneda, quien afirma en EL PAIS que: “L’independentisme és un projecte d’ampli espectre social, lluny del mite del nacionalisme com a recurs ideològic de la burgesia…” [El independentismo es un proyecto de amplio espectro social, lejos del mito del nacionalismo como recurso ideológico de la burguesía…]. Interesante apreciación, si no fuera porque Vilaweb (y otros medios) publica que: “L’ANC i Òmnium despleguen l’estelada més gran del món a Sant Cugat“. Nada  de nacionalismo; nada de recursos ideológicos. Risas aseguradas. Y eso que, según Ramoneda, no me entero.

Sigue leyendo Hablar de lo que no existe