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Un enorme manual de autoayuda

Estos últimos días compruebo que surgen nuevos matices, útiles para definir el  movimiento secesionista: un enorme y mediocre manual de autoayuda. Seguro que muchos recordaréis aquel gráfico, retuiteado por Cotarelo, en que un secesionista se había dedicado a relacionar apoyo al secesionismo y nivel de estudios, conforme a los datos que resultaban la última encuesta del CEO. Cuanto más alto nivel de estudios, mayor apoyo a la secesión, de donde se extraía, según los difusores del gráfico, de forma explícita o implícita, que eran los más listos los que apoyaban la secesión. No hace falta explayarse en que nivel de estudios e inteligencia no siempre van asociados; ni mucho menos que nivel de estudios y ver la realidad tampoco van juntos.

La cuestión, en cualquier caso, era que la inteligencia superior asociada a los estudios superiores daba una supuesta elevación de espíritu al separatismo. Sin embargo, ahí está la realidad para desmentirla, como esta captura de Whatsapp que os pongo. Está tomada de un grupo en que predominan los estudios universitarios, incluso mandos superiores de empresas. Ya es mala suerte: pese a su alto nivel de estudios necesitan enormes dosis de manual de autoayuda y que les orienten en sus vidas. Juzgad vosotros mismos el texto y decidme si alguien con dos dedos de frente no diría “qué porquería es esta” en lugar de atestar el chat con brazos musculados y signos de aprobación.

La captura tiene este formato casi cuadrado porque, por pereza, la he hecho desde el ordenador y no directamente del móvil.

Esto es lo que circula en los grupos de los más listos. Mensajes de autoayuda, para conservar la moral y animarlos, para que estén “Tranquis i a votar“. Pues vale. ¡Ah! Si yo fuera el director de Diari de Girona o Albert Soler celebraría que me incluyeran en un mensaje de este nivel, en un grupo de Whatsapp de nivel, con tantas aprobaciones de personas de nivel. Puro manual de autoayuda que se toman absolutamente en serio.

Más autoayuda. Esta mañana, el ilustre tuitero @toppertorpe me alegraba el día con este artículo, titulado “I si resulta que no s’ha fet tot tan malament?“. La respuesta, claramente, es que sí, que se ha hecho fatal o peor. Para que no digan que me muevo por prejuicios, lo he leído y me he encontrado algunas frases que pueden ser incluidas en el manual de autoayuda.

De fet, hi ha qui sosté que s’ha fet tot malament, que el que s’ha fet no ha servit per res i que en qualsevol cas s’està pitjor que abans de començar. És un relat fals. Perquè avui en dia l’Estat està més deslegitimat que mai i els partidaris de la independència segueixen augmentant“. Para ser un Estado “deslegitimado” hay que ver la cantidad de países que lo han deslegitimado reconociendo la secesión de una parte de su territorio. A ver… creo que era ¿Gambia? ¿O era un fake que se tragó la mitad del separatismo? Y que los partidarios de la independencia “siguen aumentando“. ¿De dónde sale eso? ¿No será una frase para dar moral?

Però potser convé tornar a reflexionar sobre el fet que Catalunya estigui intentant fer una cosa que mai no s’ha fet: aconseguir la independència de forma democràtica, cívica i pacífica enfrontant-se a un estat que s’hi resisteix amb mètodes autoritaris i violents. No hi ha, en efecte, precedents d’un estat democràtic occidental en què una demanda d’autodeterminació tan àmpliament majoritària no s’hagi pogut dirimir democràticament. Aquí hi tenim una gran anomalia.“. Varias cosas. En primer lugar, según el texto, Cataluña = separatistas. A estas alturas, como bien sabemos, los demás no somos Cataluña. Esto es recurrente. En segundo lugar, lo de la forma democrática. Repetid conmigo: setenta y dos diputados derogaron la Constitución y el Estatuto de Cataluña en la infausta jornada del 6 y 7 de septiembre de 2017. Se cargaron el principio de jerarquía normativa. Se atribuyeron un poder total y absoluto, en que los ciudadanos catalanes quedamos desprotegidos en todos y cada uno de nuestros derechos. Forma democrática, sí. El día que lea cómo alguien es capaz de argumentar sólidamente -sin inventos- que los setenta y dos diputados ostentaban un poder constituyente que les autorizaba para cometer semejante atropello, me callo. Mientras tanto, me contendré diciendo que de forma democrática, nada de nada. Pero nada. El mayor disparate jurídico jamás visto, perpetrado ante nuestros ojos, no fue democrático. Eso sí que fue una anomalía. De tamaño natural.

Una democràcia és essencialment un règim polític en què el poder públic es basa en el consentiment dels governats. Quan es basa en l’ús de la força, la repressió i l’amenaça, com ara mateix a Catalunya, no hi ha democràcia.“. Pues aplíquese lo explicado en el anterior párrafo.

Catalunya està intentant fer una cosa que no s’ha aconseguit mai perquè Espanya s’està comportant de forma diferent a tots els estats democràtics occidentals que s’han trobat en la mateixa situació. Està responent amb la força a una demanda popular majoritària. El que pretén fer el bloc del 155 tampoc no ha tingut èxit mai en cap país comparable“. Otra vez, Cataluña = separatismo. Qué manía. Lo cierto, como todos sabemos en este blog, es que el separatismo no ha intentado siquiera seguir los cauces constitucionales. Ni siquiera ha respetado el Estatuto de Cataluña, el Reglamento del Parlamento de Cataluña ni al mismo Consell de Garanties Estatutàries. Eso sí que no lo ha hecho nadie en otra democracia occidental.

De l’anterior se’n deriva que no hi ha manual d’instruccions per fer la independència ni cas que serveixi de referent.  No hi ha cap fórmula màgica, ni cap garantia que el camí triat en cada moment sigui el correcte. Ni molt menys que sigui el més curt. D’això cal ser-ne conscient, i no obsessionar-se amb els fulls de ruta o amb els terminis.“. Lo traduzco: como no tenemos la mayoría social necesaria que apoye la secesión, vete tú a saber cómo podemos lograr que una minoría imponga su voluntad a los demás. Además, como no pensamos seguir ninguno de los caminos procedimentales que deberíamos seguir, porque son complicados, complejos y difíciles, lo haremos como nos parezca mejor cada vez. O sea, creando procedimientos ad hoc. O sea, generando inseguridad jurídica. Lo anterior es lo que lee alguien cuyo sentido crítico no haya quedado anulado. Si el lector busca autoayuda, con la frase “D’això cal ser-ne conscient, i no obsessionar-se amb els fulls de ruta o amb els terminis.” tendrá suficiente. No necesitará más explicación.

Ara toca estar preparat per quan arribi l’hora sense saber quan serà.“.  Esta frase…  Como ha escrito otro tuitero, es puro milenarismo y anuncio de la inminencia del Juicio Final, como esos tres o cuatro posibles días del “Fin del Mundo” que hemos vivido; recuerdo que un par de veces salimos de copas “por si acaso“. Seguidores del secesionismo, confiad en vuestros líderes, que no estáis mucho para pensar y necesitáis frases sencillas, vacías de contenido, que sirven para todo y para nada. No lo digo yo, lo dicen quienes escriben esta clase de artículos, como los que conminan a no preguntar nada a los muertos de Marta Rovira, no sea cosa que alguien se dé cuenta de que no es verdad, de que no encaja un solo dato y que todos los “mediadores” supuestamente conocedores de los hechos han negado lo que dijo Rovira.

L’èxit d’un moviment independentista serà sempre, però especialment en un context democràtic, una funció de dos processos: la deslegitimació de l’estat existent, i l’acumulació de legitimitat del que es vol constituir. “. De verdad, ya me estoy cansando. Más frases vacías. Puestos a acumular “legitimadad”, la próxima vez no atropellen todas las normas habidas y por haber. Como sugerencia.

Pel mateix motiu, el 27 d’octubre no haurà estat inútil. Era impossible saber en quines condicions es podia declarar la independència amb èxit sense haver-ho intentat. Tot el que s’ha fet ha servit per això i per estar més preparats per fer el pas efectiu.“. Y final: qué más da lo que sucediera el 27 de octubre. Si nos mataban a todos (pfffff), jugada maestra. Si no nos mataban (pffffff), jugada maestra. Si se emitía una #realfakeDUI, jugada maestra. Si se intentaba la secesión, aun sabiendo que no había nada preparado ni existía una mayoría social, jugada maestra. Fue una #realfakeDUI de entrenamiento, amiguitos: jugada maestra. ¡Ah! Me falta el chiste fácil con este párrafo: hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes.

CONCLUSIÓN. Lo que más me entristece es comprobar cómo el mensaje secesionista se nutre de autoayuda para negar la realidad. De ser incapaz de encararla y afrontar las enormes complejidades que encierra una hipotética secesión.

Un paseo por la opinión secesionista

Esta mañana me he decidido a leer algunos artículos de opinión del ‘ARA’, a fin de comprobar los parámetros por los que se mueve el pensamiento secesionista. Más que buscar autocrítica -siempre difícil-, buscaba alguna verdad. Todavía más difícil que la autocrítica.

Tomemos como ejemplo este artículo de Miquel Puig (“Notes sobre el procés (22): on som i on anem“), aparentemente una persona seria y cabal, de solidísima formación intelectual, a quien, a priori, podríamos escuchar o leer, aunque se discrepe de su opinión totalmente. Os lo adelanto: otro que vive en un mundo interior onírico, rellenado con alguna falsedad, digo, imprecisión, autoindulgencia y el clásico blablabla secesionista. Y eso que este es de los serios. Y qué comenta en su artículo:

1. “Els costos de transició. Molts diuen que la marxa de seus empresarials posa de manifest que els economistes favorables a la independència havíem estat mentint. Fals. Els costos de transició abans i després de la independència van quedar clars en el cas escocès, i són negligibles.(…) Pel que fa als costos després de la independització, havien estat estudiats, calculats i comunicats pel govern britànic amb l’ànim de convèncer els escocesos que votessin no. Existeixen, però eren molt, molt petits.

Que dice Puig que en el caso escocés -que vete tú a saber para qué nos sirve en nuestro supuesto- los costes de transición eran insignificantes, que habían sido estudiados, calculados y comunicados por el gobierno británico y que existen, pero eran muy, muy pequeños.

Será que de inglés voy muy mal, pero por tomar un “coste de transición”, vamos a ver qué decía el Gobierno de Su Majestad sobre “The Border Effect” o Efecto Frontera, en este documento preparado con ocasión del referéndum escocés, titulado “Scotland analysis: Macroeconomic and fiscal performance“.

En su punto 3.17 leemos: “Taking the lower end of the estimates suggests that exports from an independent Scotland to the continuing UK would be 83 per cent lower after 30 years than if Scotland were to remain a part of the UK. Exports from the rest of the UK to Scotland would be 77 per cent lower. Migration flows could fall below ten thousand per annum in both
directions, compared with average rates of over 40,000 people per annum in recent years“.

Al cabo de 30 años, un descenso de las exportaciones del 83%. Un efecto muy, muy pequeño, sí. Y eso sin contar con las consecuencias a corto plazo, que de hecho ya estamos viendo.

Por cierto, que estas consecuencias del corto plazo, la marcha del domicilio social (y fiscal) de empresas, según Puig, son fruto de: “El que estem experimentant no són els costos de transició d’una independització, sinó les conseqüències de la nefasta gestió de l’1-O per part del govern espanyol: la policia exercint violència però sent incapaç de controlar el carrer“.

Si os parece que la relación causa-efecto establecida por Puig carece de lógica, a mí también.

2. “Els presos, a casa. (…) Posem-nos a la pell del jutge belga que ha de decidir sobre el lliurament de Puigdemont i els seus col·legues a la justícia espanyola. L’advocat li presenta la carta pública que han signat un centenar llarg de professors de dret penal i en què afirmen que és manifest que els acusats no han comès els delictes de sedició i rebel·lió de què els acusa el fiscal; que és manifest que l’Audiència Nacional no és competent per jutjar-los; i que és manifest que l’aplicació de la presó preventiva no estava justificada.

No cal que es tracti d’un jutge amb vocació d’estrella, ni que tingui animadversió a l’estat espanyol, ni simpaties per l’independentisme. No pot lliurar els perseguits perquè és lliurar-los a l’abús. (…)“.

Ah, oh, sí. En Bélgica, según Puig, los jueces deciden conforme a las cartas o manifiestos que firmen especialistas en Derecho Penal y no según la aplicación -sea cual sea- de la Ley en conciencia. No tengo ni idea de lo que hará el Juez belga. Desconozco la lógica interna belga. Pero si decide por una “carta”, será que la justicia belga es propia de un país bananero. O quizás no decide en función de una “carta”. En fin.

3. “Balanç d’una etapa. Estem en la transició entre dues etapes. L’anterior tenia per objectiu la realització del referèndum de l’1-O, i ha acabat amb l’aplicació del 155.

(…)

En definitiva, que la cosa va per llarg, que aquesta vegada ens en podem sortir perquè l’Estat no té les mans lliures, i que per aconseguir-ho ens cal seduir bastants compatriotes.

No estoy muy de acuerdo con el tercer párrafo de Puig. No puedo decir que aquí se explaye con disparates, aunque la forma con que se expresa (los puntos suspensivos) resulte más que cuestionable. Lo que ya me aburre es lo de “seducir” a “compatriotas”. Por mi parte, prefiero a “conciudadanos”, que refleja mi vis pejiguera y un tanto impertinente. Y lo de seducir… Seducir:”Persuadir a alguien con argucias o halagos para algo,  frecuentemente malo“.

4. “Estratègia per a la nova etapa. La batalla que ara encetem serà de trinxeres, no apta per a impacients. Tindrà dos fronts, el judicial i l’electoral.

(…)

En paral·lel, a partir d’ara cada elecció serà un referèndum sobre la independència. Ho serà perquè ens el prendrem com a tal i perquè el món -ara sí- ens mira. Un diputat finlandès que segueix l’actualitat catalana ha piulat “Si els secessionistes catalans guanyen les eleccions, significa que la República es consolida”. És ben bé això.

A ver. A finales de 2017, ¿no da un poco de vergüenza escribir que “cada elección será un referéndum de independencia“? ¿Es que no ha aprendido nada de la experiencia vivida hasta ahora? ¿O es que escribe en plan “caramba, Miquel, si es que para escribir esto y mandarlo a redacción es que tienes un valor que no veas; bueno, como se publica en el ARA, seguro que alguien escribe que lo has clavado. Jejeje“? Por otra parte, atención con la cita de la opinión del “diputado finlandés que sigue la actualidad catalana” y su tuit. Imbatible.

5. “Desar les estelades. Tardà va ser el primer que ha lamentat que l’independentisme hagi abandonat la senyera en mans dels unionistes.“.

Aaaaahhhhh, oooooohhhhhh, que después de utilizar como signo exclusivo y excluyente la ‘estelada’  resulta que te fastidia que quienes no comparten tu fe usen un símbolo que habías abandonado, precisamente para distinguirte de la chusma, uy, perdón, de quienes no comparten tu ideario, quienes, jodidos malvados de ellos, resulta que han salido a la calle con la senyera. Porque la senyera es tuya, claro.

CONCLUSIÓN. Seguiré sin leer las opiniones secesionistas. Viven en un mundo aparte, sectario, excluyente y alejado de la realidad. Con estos mimbres, ya me diréis para qué seguir escuchándolos o leyéndolos. Anda, volvamos a leer a Ignacio Vidal Folch.

EDITO: Me había olvidado este artículo de Marcel Mauri (Òmnium), también en el ARA, y que no hace falta leer. Destaco este párrafo: “Des del civisme, el respecte i els valors democràtics, una part majoritària de la ciutadania de Catalunya ha demanat per activa i per passiva, fins a 18 vegades, un referèndum pactat amb l’Estat“. A ver, que todos nos equivocamos y cometemos errores. Pero no puedo con tanta pobreza y deshonestidad intelectual.

Vendo Opel Corsa

Un poco de humor. Es verdad que las risas proporcionadas por los del “no estábamos preparados para la República” son bastante grandes.  Son profesionales de la risa.

También existe humor no profesional, como el testimonio gráfico que descubrí ayer mientras estaba parado en un semáforo en rojo. En mi ciudad es bastante habitual que el mobiliario urbano, y más de un inmueble, aparezca empapelado con los pasquines de “libertad presos políticos” y mensajes de ese tipo, con una tipografía y formato característico, como todos sabemos.

Pues bien, estaba en el coche esperando la fase verde del semáforo cuando un pasquín llamó mi atención, no sé exactamente el motivo: el formato era el mismo, la tipografía muy parecida, había algo que no encajaba… y el mensaje distinto. Un poco distinto, eso debía ser:

Un poco de humor no está mal: “Vendo Opel Corsa“. Jajaja.

Edito para malpensados: no he sido yo. Estoy en contra del deslucimiento del mobiliario urbano. Claro que difícilmente se puede censurar colgar un cartel encima de otro que ya deslucía el mobiliario urbano. Pero no, no he sido yo.

Edito de nuevo: en un inusitado ataque a la libertad de expresión y libertad de empresa, alguien ha arrancado el cartel. 😀 😀 😀

Apoteosis del cinismo

Hoy se publica en Diari de Girona un artículo firmado por Josep López de Lerma titulado “La gran estafa“, que ilustra bastante bien el contenido de los tuits que os reproduzco.

No me voy a explayar en comentarlos porque, como advertí y reiteré hace unas semanas, es inútil intentar hallar un relato coherente y sólido entre el secesionismo, que no es sino un movimiento repleto de arribistas que adaptan su argumentario según el viento que sopla o las necesidades del momento concreto.

Una aclaración previa: esta clase de frases que destaco en negrita, que contienen una crítica nada amable, soy capaz de sostenerlas en persona. Una cosa es escribir tras la comodidad de la pantalla y otra defenderlas en persona: tras asistir a una Asamblea (??) en que, quizás, la correlación de fuerzas era ciento cincuenta frente a uno y ser capaz de seguir defendiendo mi postura, tranquilos que cuento con una prueba empírica de lo que digo. Sigo.

  1. Se podía haber explicado mejor“. Siempre podemos mejorar, está claro. A veces, cuando con el paso del tiempo leo algún escrito complejo, pienso: “esto lo podías haber escrito de este otro modo“. Sin embargo…sin embargo… al igual que me pasa con algunos de los monumentales artículos que están en la Historia del Blog, por lo general, lo que me sucede con esta clase de artículos complejos es que pienso: “…caramba, Javi, cuánto sabías cuando escribiste este artículo / esta demanda…“. Es decir, llegas a la conclusión de que cuando realizaste ese trabajo te dedicaste tan a fondo que: a) es difícilmente mejorable; b) lo estudiaste tanto que sólo serías capaz de repetir tanto nivel si le dedicases una increíble cantidad de horas. Por lo que se conoce, el secesionismo no invirtió demasiadas horas en cimentar su DUI.
  2. La declaración no pretendía ser un acto jurídico de las instituciones autonómicas“. Ahhh, qué sutileza: la vía de Kosovo. Los diputados del Parlamento de Cataluña no actuaban como diputados, sino como unos tipos que se autoatribuían una representación de “Cataluña” (como todos sabemos, los separatistas son “Cataluña” y el resto, pues no; clásico argumentario nacional-populista) surgida de no se sabe dónde y, por lo tanto, su poder no emanaba de las elecciones autonómicas del 27-S sino de… esto… de… de la sala anexa al hemiciclo, que otorgaba poderes especiales a quien la pisaba. Lo que se viene llamando un golpe de Estado, vaya, con escenografía del año 2017.
  3. Una declaración de independencia es un acto político y depende solo de su efectividad y del reconocimiento interior y exterior que obtiene“. O sea, que todas las pseudoLeyes inventadas por el Parlament de Catalunya los días 6 a 8 de septiembre de 2017 eran PURA INVENCIÓN y su intención principal, teniendo en cuenta lo que dice de la efectividad y del “reconocimiento interior” -y la realidad por todos conocida- era lograr que una minoría se impusiera a la mayoría.

He tachado los tres puntos (tenía más) anteriores porque, amiguitos, razonar y argumentar  contra el secesionismo NO SIRVE DE NADA. Unos tipos declaran la independencia -de forma fake a la vez que real- y sus promotores SON INCAPACES de aguantarla más de un minuto, así que la solución es tirar por “bueno, es que no era exactamente lo que se dijo”. Por eso MODIFICAN argumentos: para justificar todas sus incongruencias, que a la vez adornan con más incongruencias. Y yo que creía que la #realfakeDUI había sido declarada, al menos para sus partidarios, a cargo del Parlament de Catalunya… Pues resulta que no, que no era el Parlament, sino un grupillo al margen del Parlament. Claro que, si no era el Parlament, sino otra cosa, entonces,  no me explico la razón por la que Costa, en su artículo de 29 de octubre de 2017 (citado en la entrada de la #realfakeDUI) escribía: “Cal veure quins seran els pròxims moviments del Govern i del Parlament“. A ver, que estoy hecho un lío: ¿había que esperar a ver los próximos movimientos de un Parlamento que no había declarado la independencia, porque esta se había pseudodeclarado FUERA del Parlamento y, por lo tanto, no había sido el Parlamento? Caramba, qué lío; no tengo claro que la pregunta tenga lógica interna. En fin.

Cinismo, del que hoy me he servido de los anteriores tuits, del mismo modo que podríamos utilizar cualquiera de las muchas y delirantes cadenas pseudoargumentales que leemos a diario. No vale la pena buscarle coherencia al discurso secesionista: podría tenerlo -si se esforzaran, claro, pero eso cuesta tiempo-, pero no lo tiene. Tampoco vale la pena articular un discurso crítico: ¿cómo te pones a cuestionar un discurso del que hoy te defienden una tesis y mañana la contraria? Claro, en su mundo interior, ganan siempre, por supuesto.

Así, que mientras tanto, me vuelvo a mi cubículo, a seguir con lecturas que espero me resulten más provechosas (por si a alguien le interesa o coincide: “Sangre, Sudor y Paz“; “What is Populism?“; “El final del desconcierto“; “Escucha, Cataluña. Escucha, España“)

Xavier Arbós contra la mentira

La fase actual del ‘Procés’ me aburre: del estudio del Derecho Constitucional y el Derecho Internacional, que son materias muy ‘limpias’, de construcción teórica, a veces con graves dificultades para ser llevadas a la práctica, pasamos a la rama de mayor sordidez, el Derecho Penal. Como han surgido cientos de especialistas en Derecho Penal y Procesal Penal, verdaderos e inventados a golpe de tuit, me relevo de más análisis sobre una materia que prácticamente nadie conoce bien, como son los delitos de rebelión y sedición. Habrá que esperar a su caracterización jurisprudencial.

Así que me fijaré en lo que toca en esta fase crepuscular del ‘Procés’: pasar algunas cuentas con quienes han alimentado las mentiras y falsedades de que se ha nutrido el público secesionista. Lo curioso del caso es que, además de quien suscribe, también tiene ganas de pasar cuentas alguien tan moderado, prudente y moderado como Xavier Arbós, Catedrático de Derecho Constitucional. No es de extrañar, teniendo en cuenta que Pilar Rahola escribió en Twitter eso de que “no se cansaba de hacer daño”. El corte que incluyo lo conocí a través de e-noticies. Arbós, en un momento del programa de 8aldia en que participaba, se alza contra las mentiras independentistas y cita explícitamente una entrevista a Amadeu Altafaj en Vilaweb de 8 de septiembre de 2015.

Con Amadeu Altafaj nos hemos reído más de una vez en el blog, así que no es una novedad. Lo gracioso viene al recuperar la entrevista y leer una cuantas frases, con cuyo contenido extravagante no me extraña que Arbós recuerde la entrevista – difusión de mentiras.

La primera mitad de la entrevista de Altafaj, vista en retrospectiva, sólo puede leerse de dos maneras: o era una sarta de mentiras (indudable), o el entrevistado articuló un discurso que a él le parecía lógico, pese a carecer de toda lógica. Con vosotros, diez recortes de la entrevista.

Recorte 1. Titular.

Recorte 2. Mantenerse en la UE automáticamente.

Recorte 3. Todo preparado para mantenerse en la UE (como las “estructuras de Estado”, supongo).

Recorte 4. Adhesión coincidente con la proclamación de la independencia.

Recorte 5. La salida de la UE como espantajo (no sé, ¿os dice algo ‘Tajani’?).

Recorte 6. Todo el mundo tenía claro el “full de ruta”, hasta los “SOCIOS EUROPEOS”.

Recorte 7. Canales “informales” de relación con la mayoría de gobiernos europeos.

Recorte 8. La Comunidad del Anillo asumía el carácter “plebiscitario” del 27 ese.

Recorte 9. Países comprometidos a reconocer la secesión: sonrisas y complicidades. Estaba al caer.

Recorte 10. La UE como primera interesada en la permanencia de Cataluña (Repito: ¿a alguien le suena el nombre de ‘Tajani’?

CONCLUSIÓN. Amadeu Altafaj, como tantos otros que han vivido del cuento estos últimos años, faltó a la verdad sin pudor y se inventó conclusiones, complicidades y relaciones NUNCA existentes. Nos han costado un dineral y han llevado a Cataluña a una situación difícilmente enderezable a corto plazo. Son los responsables de todo ello, porque ¿alguien se atreve a afirmar que alguno de los diez recortes contiene alguna verdad? ¿Cuánta gente se ha tragado, y se sigue tragando, esta clase de mensajes?

Con la selección que os he mostrado, no me extraña que hasta Xavier Arbós sintiera la necesidad de despacharse a gusto, por una vez, contra la mentira.

La caída del decorado secesionista

Primera aclaración: abro esta entrada porque la anterior lleva 175 comentarios. No estamos ante un caso de “comentariorragia”, sino en que el asunto es tan absurdo que se presta a todo tipo de comentario. Fijaos en que este hecho confirma “la muerte” de Cita Falsa como tal: entradas de contenido denso generaban comentarios también algo densos y, en consecuencia, menos comentarios. Contenidos absurdos y chorradas diversas como las que vemos y leemos a cada minuto no pueden sino generar un cúmulo de comentarios -me incluyo, por supuesto- de poca densidad. Así que 175 comentarios, en este caso, me parece algo “normal”.

El tema viene indicado: la caída del decorado. Estos años nos hemos reído bastante con escenas del tipo “desde Collserola o el Tibidabo, tomándonos unas cervezas, contemplaremos cómo se hunde el separatismo o cómo arde Roma (el secesionismo) de forma espontánea, sin que tengamos que hacer nada de nada“. Lo anterior es un remake mío a una frase que escribió Alex el año pasado, con notable éxito de público y crítica. SE QUEDÓ CORTO.

La escena pasará a los anales de la Historia: tras (medio) declarar la independencia… los cabecillas se largaron y dejaron abandonados a sus partidarios. Amiguitos, si esto me lo llegan a anticipar mediante un grupo de Whatsapp de corte secesionista, sabéis cuál hubiera sido mi respuesta: “están chiflados; no se lo creen ni ellos“. Si alguien se lo llega a sugerir a Partal hace una semana… jolines, tendríamos escrito un editorial o un tuit de Partal negando rotundamente tal posibilidad del que nos hubiéramos reído hasta el fin de nuestros días.

Que todo era un decorado, ahora caído, y todo era mentira, a los habituales y no habituales del blog con sentido crítico no hacía falta que nos lo explicaran. A casi todos nuestros amigos y conocidos secesionistas, sí. Todos nos hemos visto con amigos, algunos hasta familia, a los que ha sido imposible hacerles ver hasta la verdad más obvia. No nos hacían ni puto caso. Me permito escribir ni puto caso dos veces, ni que sea tachado, porque, aun siendo altamente grosero, es la verdad.

De hecho, a día de hoy, todavía los hay que se resisten a creer lo que ven y se apuntan, una vez más, a la teoría más surrealista que encuentran. Son esos mismos -lo he repetido no sé cuántas veces- que en 2013-2014 decían que estaba todo previsto, que sabían cómo hacerlo y que había que confiar en “ellos”. Este guion se repite cada vez. Me releo algunas entradas, en que especulaba con las supuestas tácticas secesionistas (enlace a ¿Traman algo?, de 1 de julio 2016), y veo que nos hemos intentado tomar en serio, porque el asunto es muy serio, a una panda de irresponsables que han engañado a sus partidarios.  Y todavía quedan bastantes con ganas de seguir siendo engañados.

En fin. Seguid aportando los enlaces a las teorías más locas que os encontréis, que tengo el Whatsapp (vía mi CNI particular) lleno de material con déficit de aceptación de la realidad.

Consideraciones sobre una #realfakeDUI

Aburridos ante la falta de actos efectivos de soberanía de la supuesta nueva República, algunos como Oriol Güell en Twitter se han entretenido en analizar el contenido de la #realfakeDUI; también en el blog de Hay Derecho. Sin necesidad de entrar en matices o disecciones analíticas, tienen sustancialmente razón: se trata de una #fakeDUI.

Y, a la vez que tienen razón, también se equivocan. Por un motivo muy simple: el análisis jurídico que realizan parte de los sólidos fundamentos de un Estado democrático y de Derecho, cuya expresión angular se halla en la Constitución Española, que contiene todos los valores propios de cualquier democracia occidental al uso (sin perjuicio de las mejoras, reformas, adaptaciones, etc; ahora no es el tema).

Pues bien, la #fakeDUI es la expresión de un Parlament de Catalunya que ignoró TODOS Y CADA UNO de los principios correspondientes a un Estado democrático y de Derecho, al margen de cualquier posible homologación con las democracias de nuestro entorno. Recordemos que el Parlament de Catalunya que votó la #fakeDUI es el mismo que promulgó la Llei 19/2017 (la del referéndum), que derogaba la Constitución y el Estatut con este bochornoso texto, destructor de todo principio sobre el que se pueda basar un ordenamiento jurídico que se base en una auténtica Ley: “Aquesta Llei estableix un règim jurídic excepcional adreçat a regular i garantir el referèndum d’autodeterminació de Catalunya. Preval jeràrquicament sobre totes les normes que hi puguin entrar en conflicte, en tant que regula l’exercici d’un dret fonamental i inalienable del poble de Catalunya“.

Si una (escasa) mayoría en el Parlamento catalán fue capaz de destruir el principio de jerarquía normativa y toda consideración de existencia de un Estado de Derecho (democrático, por más señas), ¿qué le impide afirmar que la #fakeDUI era una #realDUI? ¿Es la falta de publicación en el DOGC motivo para creer que no se quiere proclamar -ni que sea como marco mental imaginario- la secesión? ¿Por qué no, si se ignoran los más elementales principios básicos del Derecho?

CONCLUSIÓN. La conclusión más inquietante de este breve texto -podría desarrollarlo más, pero no hace falta- es que en Cataluña se ha pretendido (mañana lunes veremos si todavía se pretende, por la vía de movilizar a gente “con criterio propio” a toque de pito, digo, por Whatsapp) imponer un régimen contrario a los principios básicos de cualquier ordenamiento jurídico democrático y de Derecho. En eso se basa la #realfakeDUI, en hacer pasar por real lo imaginario… si cuela. Como no existe regla alguna basada en Derecho, puedo decir que mis actos son REALES; y, si me interesa, también puedo decir que NO SON REALES.

Por eso, si analizamos los “pasos jurídicos” (por llamarlo de alguna forma) del secesionismo desde la perspectiva jurídica de un Estado democrático liberal, nos “equivocaremos” al cien por cien (para despistados, que no estoy diciendo que Oriol Güell o Ignació Gomá se equivoquen, sino que parten de una base jurídico-legal que no existe como punto de partida del secesionismo).

Hay que analizar esos “pasos jurídicos” [sic] del secesionismo desde otra perspectiva: la inexistencia de un Estado de Derecho. O sea, que NO HAY DERECHO. ¿Que esto molesta a quien, desde su buena fe, abraza la causa secesionista? Pues bien que lo siento: esto no lo escribo para fastidiarle; lo escribo para reflejar la verdad. A las pruebas, una vez más, me remito.

En resumen: una #real (como no existe el Derecho, puedo sostener que es real todo lo que yo diga, aunque sea un estado mental imaginario), #fake (las observaciones de Oriol Güell e Ignacio Gomá), ¿DUI? (¿de verdad ha existido DUI?), cuya única finalidad es evitar el delito de rebelión o sedición.

EDITO: Por la razón de siempre. Publico un artículo, doy un vistazo a la prensa ultrasubvencionada y leo algo que confirma lo escrito. Nada menos que Josep Costa, que en ElNacional perpetra esto: “Qui més qui menys pot tenir un diari oficial. El BOE i el DOGC, per ells mateixos, no tenen cap poder. El poble és qui més mana“. Ahora, que alguien me diga que el proyecto secesionista se atiene a los parámetros estándar de una democracia liberal.

Esperando la hora

Otra jornada estrambótica a cargo de los que, en feliz frase de Salvador Cardús, son responsables de “…la independència més ben preparada de la història mundial, com ja reconeixen tots els observadors internacionals“. Como tuvo poco con semejante disparate, publicado el 12 de septiembre de 2016 (y en su día bien que nos reímos), quizás no tengáis tan presente que repitió frase en este artículo de 24 de octubre de 2016: “…som capaços de fer-ho perquè és la independència més ben preparada de la història“. Suerte que nos quedan las risas.

Para cuando se nos pasen las risas, propongo estudiar en serio el delito de rebelión (artículo 472 del Código Penal) en función de lo que suceda mañana al filo del mediodía o un rato más tarde. No descarto que mañana nos sorprendan con alguna fórmula imaginativa de las suyas, como tampoco descarto una querella por rebelión contra alrededor de 70 diputados del Parlament de Catalunya (Santi Vila ha anunciado su dimisión; veremos si alguien más se baja del tren dirigido al infierno). Por suerte, algunos penalistas estos días han explicado algo del delito de rebelión, así que es posible que, tras asistir atónito a una milagrosa conversión en especialistas sobre la Constitución y el artículo 155, es probable que en los próximos días veamos y leamos a separatistas reconvertidos en especialistas de secano de Derecho Penal y voces desautorizadas del delito de rebelión.

Hablando de infierno. Si se perpetra la secesión, eso es lo que puede llegar. Irresponsables. Y decía el intelectual que era la secesión mejor preparada de la Historia. Si esto es lo mejor que puede dar el secesionismo, queda todo dicho.

Mientras tanto, esperemos la hora.

Y llegó el artículo 155

Poquísimas veces se ha tratado aquí el contenido del artículo 155 de la Constitución y diré la razón: si los expertos en Derecho Constitucional son incapaces de alcanzar un mínimo grado de consenso sobre su alcance y las medidas que permite, cómo voy a ponerme a explicar nada con rigor. Todo lo que uno escriba, salvo respecto de los presupuestos o requisitos para su activación, en que se puede hallar un cierto acuerdo, incluso en abstracto, es discutible.

Si habéis leído a gente seria, creo que existe un consenso unánime en que si no se aplica ahora el 155 de la Constitución, no sé ya cuándo se podría aplicar. Las discrepancias surgen con las medidas y, sobre eso, como digo, no he estudiado lo suficiente.

Como siempre, resulta hartamente gracioso que quienes pretendieron borrar la Constitución y el Estatuto de Autonomía los días 6, 7 y 8 de septiembre de 2017, ahora se pongan, incluso, a explicarnos el contenido del 155 y su alcance: “sólo se pueden dar instrucciones“, decía Cleries en televisión, demostrando -una vez más- que el secesionismo se nutre de la tergiversación.

Vamos a lo práctico: escribía Pedro Cruz Villalón en Revista de Derecho Político, núms. 58-59 (2003-2004):

 El constituyente ha previsto también la que podríamos denominar emergencia territorial, es decir, la eventualidad de una ruptura con el orden constitucional por parte de una Comunidad Autónoma: tanto el precedente de la Segunda República (no digamos de la Primera) como el derecho comparado, singularmente el alemán, sugirían  [sic] elocuentemente esta previsión. Otra cosa es que los términos concretos del artículo 155 CE hayan sido los más adecuados. En su momento la califiqué de «cláusula general», por la indefinición tanto del presupuesto habilitante como de su alcance. A partir de la literalidad del precepto no ha sido posible darle nombre a este instituto, sin que los nombres propuestos por la doctrina hayan calado: es, sencillamente, «el ciento cincuenta y cinco» de la Constitución. Por suerte, se ha impuesto su comprensión como instituto excepcional, habiendo quedado olvidada alguna propuesta de «desdramatización» del mismo. Cuestión distinta es que se comparta la descripción más arriba dada del presupuesto habilitante: esperar a una «ruptura» del orden constitucional podría parecer excesivo: quizá fuera más exacto decir «riesgo inminente de». De cualquier modo, el margen de apreciación que se pone en manos del Gobierno y de la mayoría absoluta del Senado es enorme, tanto en el diagnóstico como en la respuesta. En mi opinión, el 155 se sitúa en el nivel de los estados de excepción y de sitio, con los que en modo alguno es incompatible, pero desde luego en ese ámbito de gravedad“.

No cabe duda alguna de que la gravedad de la situación que ha dado lugar al artículo 155 es extrema y que, incluso, la ruptura del orden constitucional llegó a producirse.

Dicho esto, la aplicación de las medidas concretas propuestas por el Gobierno y su cobertura constitucional… pues parece que es enorme. Enorme quiere decir ENORME, y aquí puede citarse un párrafo de un artículo de Eduardo Vírgala sobre el 155 (salvo enorme interés en la materia, creo que la mayoría podéis vivir sin leerlo; más que nada por ahorraros lecturas áridas) que parece perfecto para alguna de las medidas propuestas: “Se olvida que la coacción estatal si llega a utilizarse algún día será para reconducir la actuación de una Comunidad Autónoma cuyos órganos máximos han estado dispuestos a romper el marco constitucional, por lo que en ese caso difícilmente la situación puede solucionarse con la sustitución en actividades concretas si no [sic; ese si no – sino]con la sustitución total de esos órganos por un tiempo determinado“.

CONCLUSIÓN. A partir de aquí: el Gobierno de la Nación actúa como debe. Qué hará el MHP Puigdemont, habrá que esperar hasta las nueve, en este interminable carrusel en que nos hallamos inmersos.

Edito: Tengo claro que, como escribe Rubén Amón, “El 155 es Historia y es desgarro

Los discursos de Su Majestad el Rey Don Felipe VI

Me parece indiscutible que el discurso pronunciado por S.M. el Rey Don Felipe VI el día 3 de octubre de 2017 marcó un considerable punto de inflexión frente al secesionismo. De manera firme y rotunda, el Jefe del Estado afirmó que desde hacía tiempo “… determinadas autoridades de Cataluña, de una manera reiterada, consciente y deliberada, han venido incumpliendo la Constitución y su Estatuto de Autonomía…“. Particularmente, y supongo que también sucedió para muchos otros, sentí un enorme alivio al comprobar que el Rey expresaba con claridad que los ciudadanos catalanes víctimas del atropello de nuestros derechos no estábamos solos en la defensa de la Constitución y la Ley.

Esto quedará para la percepción de cada uno, pero en mi opinión este discurso -y las pequeñas reacciones personales que generó- contribuyó al éxito desbordante de la manifestación del día 8 de octubre. El tiempo dirá lo importante que fue.

El discurso de hoy, en lo que atañe a la temática que nos ocupa un día tras otro, también tiene su peso: “Señores Presidentes: España tiene que hacer frente a un inaceptable intento de secesión en una parte de su territorio nacional, y lo resolverá por medio de sus legítimas instituciones democráticas, dentro del respeto a nuestra Constitución y ateniéndose a los valores y principios de la democracia parlamentaria en la que vivimos desde hace ya 39 años.

En el blog, nunca hemos alabado a Institución alguna del Estado, si acaso alguna crítica genérica al Presidente del Gobierno o, como mucho, se ha mencionado algún acierto, por lo general sin ni siquiera alcanzar la unanimidad. Poca cosa, porque el enfoque de los temas nos ha llevado habitualmente fuera de una valoración institucional. Es lo que sucede cuando cada cual expone un criterio propio, no el de terceros que se asumen como verdad absoluta.

Pues bien. Hoy, igual que hice el día en que explícitamente dije que iría a la manifestación del 8 de octubre, creo que toca -sin olvidar a Antonio Tajani, por cierto-, por una vez, reconocer en este caso a Su Majestad el Rey Don Felipe VI.

CONCLUSIÓN. Para reconocer los discursos del Rey es indiferente si uno se considera republicano o monárquico. O si, considerándose republicano por una cuestión de coherencia, cree que en este momento histórico la figura más conveniente para España es la de una monarquía parlamentaria: la vida está hecha de contradicciones. No me interesa la posición de cada uno, tampoco la mía.

Es suficiente con tener la seguridad de que el Jefe del Estado ostenta un papel fuerte, sólido y decidido, articulado mediante un discurso basado en el respeto y defensa de los derechos que nos corresponden como ciudadanos.