La curiosa historia de la documentación tirada

Hoy leía la noticia en El Confidencial titulada: «Desaparecen las facturas de la ‘embajada’ catalana en Londres de 2016 y parte de 2017«. Se explica en la noticia que «El Gobierno catalán perdió toda la documentación de los gastos relacionados con la acción internacional desde el 1 de enero de 2016 hasta el 31 de mayo del 2017 de la ‘embajada’ del Reino Unido, uno de los ‘puntos calientes’ de la diplomacia de la Generalitat.«. Y que todo viene a raíz del requerimiento de justificantes por parte del Tribunal de Cuentas, a lo que se le contestó que «…la persona contratada para la limpieza tiró por error toda la documentación correspondiente a la gestión económica donde estaban los originales de las facturas de 2016 y hasta el 31 de mayo de 2017…«.

Lo cierto es que si os leéis la noticia de El Confidencial en la parte a la que se puede acceder por los no suscriptores es suficiente para entender y comprender lo sucedido, así que vamos a la fuente, el informe del Tribunal de Cuentas, y nos haremos unas cuantas preguntas, esas que esos malos gestores y la prensa subvencionada nunca se hacen.

El informe del Tribunal de Cuentas es accesible en este enlace.

Concretamente, en la página 188 (que es la 190 del pdf), se lee:

«Faltan todos los justificantes de los gastos contabilizados en el año 2016 y hasta el 31 de mayo de 2017 en la delegación del Reino Unido, cuyo importe asciende a 174.743,42 euros. Solicitada por este Tribunal toda la documentación correspondiente tanto a esta como a las demás delegaciones que fueron suprimidas por el Real Decreto 945/2017, de 27 octubre, por parte de la Generalitat se entregó una declaración por escrito de fecha 18 de marzo de 2018 del que fuera delegado durante dicho periodo y encargado de la custodia de la documentación en la que señala que “en el mes de junio de 2017, después de realizar unas actuaciones de adecuación de la delegación, la persona contratada para la limpieza tiró por error toda la documentación correspondiente a la gestión económica donde estaban los originales de las facturas de 2016 y hasta el 31 de mayo de 2017. Esta documentación no ha sido posible recuperarla. Por tanto, de la documentación de la Delegación entregada al Departamento no hay ninguna factura correspondiente a este periodo”.«

Lo primero, JAJAJAJAJA.

Lo segundo, las preguntas:

  1. ¿La documentación de la delegación, en este caso las facturas, estaba a disposición de la persona ocupada de la limpieza? Respuesta: dice que sí.
  2. ¿En la era en que todos los que manejamos documentación vivimos acongojados por la protección de datos y la confidencialidad, es normal dejar la documentación de las facturas por ahí tirada sin control? Respuesta: claro que no.
  3. ¿Es creíble la explicación? Respuesta: claro que no.
  4. ¿Y por qué no? Respuesta: ¿me están diciendo que en la delegación del Reino Unido, en los años 2016 y 2017, recibieron todas las facturas en papel y ni una sola en formato digital? ¿En serio? Repito: ¿en serio? ¿La persona encargada de la limpieza también tiró por error los ordenadores de la delegación?
  5. Más aún: ¿y cómo tenían -supuestamente- clasificadas esas facturas? ¿Mezcladas entre cachivaches? ¿Amontonadas con periódicos viejos? ¿Ni siquiera en una vetusta carpeta de anillas? ¿Más de 174.000 euros en facturas, cómo dice usted que las tenía?
  6. Y más todavía: ¿alguien se cree que la persona encargada de la limpieza se atreve a tirar un solo papel sin preguntar antes? Quizás en Reino Unido tengan costumbres distintas y no les preocupe demasiado destruir la información de quien les contrata, pero doy fe de que en España difícilmente se atreven a sacarte de la mesa ni siquiera un papelucho con anotaciones y tachaduras. Y hasta puede sucederte que si el papelucho se ha caído debajo de la silla te lo reintegren a la mesa «por si acaso».

Lo tercero, las conclusiones:

  1. Qué grandes gestores de la información en la delegación de la Generalitat en el Reino Unido.
  2. Hay formas rocambolescas de perder documentación, a veces inverosímiles y todas son posibles, hasta la de echarle la culpa a la persona que hizo la limpieza. Claro que, si esa versión fuera cierta, la «culpa» fue de quien debía custodiar la documentación y no lo hizo. Igual hasta le dieron un premio, quién sabe.
  3. Para que luego digan. El Reino Unido es un lugar tan atrasado que en los años 2016 y 2017 no habían descubierto el envío de facturas por conducto electrónico y eso impidió que la delegación en UK pudiera reproducir la información perdida. Qué mala suerte y qué atraso. Eso, claro, siempre que en la delegación en UK tuvieran ordenadores, cosa que empiezo a sospechar que en UK tampoco tienen.
  4. A ver si nos creeremos que fue «la persona contratada para la limpieza«. Ya.

Y así todo. Qué grandes gestores de lo público nos perdemos sin la república.

Suscríbete
Notifícame
guest

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

108 Comments
antiguos
nuevos
Inline Feedbacks
View all comments
Rai

Gestionar bien es una cosa, y hacer la indy con un Estado en contra (y que no se comporta democráticamente contra los indepes según el democracy Index de The Economist) es otra. Salutacions.

Abraham

Yo diría todavía más, Javier; diría que si una empresa de limpieza destruye documentación la delegación de la Gene debería haberse querellado contra ella, cosa que… ¿consta en algún lado que haya sucedido?

En otro tema ¿conocés a este comprovinciano (o conveguerino, a esta altura de las cosas ya no sé) tuyo? Lo que dice me parece muy atinado:

https://cronicaglobal.elespanol.com/pensamiento/conversaciones-estado/ivan-teruel-sol-poble-nacionalismo-comunidades_477397_102.html

Juan

Muy buena entrada, gracias.
Una humilde aportación adicional: es posible que (por una vez!) no haya una cita falsa, que estén diciendo estrictamente la verdad, y que «…la persona contratada para la limpieza (sic)» se haya encargado exactamente de eso, de hacer la «limpieza» para la que fue «contratada».
Cuando lo lei, pensé inmediatamente el el señor Lobo de «Pulp fiction». Su tarjeta de presentación: –Soluciono problemas.
¿Qué el tribunal de cuentas pide unas facturas donde se verá a las claras la malversación y la inmensa deslealtad de la Gene? Llamamos al señor Lobo, y las copias en papel, los e-mails, los discos duros,… todo, TODO, desaparece.
Por supuesto, la cita falsa no podía faltar, en la misma frase: …tiró «por error» toda la documentación… Bueno, por error no sería: la eficacia del señor Lobo no puede considerarse un error.

David Hernando

Sus escusas son tanmalas y poco creibles como las del PP con su contabilidad B. Cuanto mas insisten en que son diferentes mas demuestran que son iguales.

Last edited 3 días hace by David Hernando
killerman