Archivos Mensuales: marzo 2018

Nuevos vídeos desde el otro lado de la fuerza

Estos días detecto un aumento de mensajes de Whatsapp desde el otro lado de la fuerza, dispuestos a subir la moral de la tropa con “jugadas maestras”, argumentos sin oposición posible o, como tengo el deshonor de presentaros, este vídeo que me ha llegado. Son seis minutos de vídeo, con un discurso esencialmente nacionalista-incendiario, o sea, bastante peligroso.

Y más peligroso todavía cuando quien reenvía este mensaje se inserta en ese grupo con el que todos hemos tenido y tenemos contacto de personas a las que teníamos por sensatas y ahora se identifican al cien por cien con esta clase de documentos. Muy “instructiva”, además, la cita de Daniel Cardona (a partir del minuto 5:00), paradigma del nacionalismo radical, en la que, incluso, se hace explícita mención de “raza”. Por poneros un par de referencias de Cardona: esta de una web con un resumen del “pensamiento” de Cardona y esta de la Wikipedia, respecto de la que no he podido contrastar una frase que se le atribuye sobre diferencias de cráneos según el lugar geográfico.

A continuación, el vídeo que me ha llegado por Whatsapp desde el otro lado de la fuerza o lo que sea (para los lectores del blog que no entendáis bien el catalán: todavía no lo he traducido y tampoco sé si lo haré).

 

Propaganda jurídica

Sobre el tema de la ONU y las supuestas consecuencias:

Artículo 92 del Reglamento del Comité de Derechos Humanos (Rules of Procedure): “El Comité podrá, antes de transmitir su dictamen sobre la comunicación al Estado parte interesado, comunicar a ese Estado su opinión sobre la conveniencia de adoptar medidas provisionales para evitar un daño irreparable a la víctima de la violación denunciada. En tal caso, el Comité informará al Estado parte interesado de que esa expresión de su opinión sobre las medidas provisionales no implica ninguna decisión sobre el fondo de la comunicación“.

Artículo 100.3: “El dictamen del Comité será comunicado a la persona y al Estado parte interesado.

Artículo 101.1: “1. El Comité designará un relator especial para el seguimiento del dictamen aprobado en virtud del artículo 5, párrafo 4, del Protocolo Facultativo, a fin de cerciorarse de los Estados partes han tomado medidas para dar efecto al dictamen del Comité.

Sentencia del Tribunal Constitucional  116/2006, de 24 de abril, que entre muchas otras cosas dice:

Con carácter previo conviene realizar algunas precisiones. En primer lugar, hemos de recordar que España es parte del Pacto internacional de derechos civiles y políticos desde el 27 de abril de 1977 (BOE de 30 de abril) y ratificó su Protocolo facultativo por instrumento de adhesión de 17 de enero de 1985 (BOE 2 de abril de 1985). Protocolo que faculta al Comité para recibir quejas o comunicaciones de individuos cuyos derechos hayan sido violados por los Estados parte y que regula el cauce procedimental para articular tales reclamaciones individuales. En todo caso, al margen de las obligaciones internacionales que de ello se deriven para el Estado español, ha de darse la razón al Tribunal Supremo cuando entiende —frente a lo pretendido por el recurrente— que los Dictámenes del Comité no tienen fuerza ejecutoria directa para anular los actos de los poderes públicos nacionales, pues en el Pacto no existe cláusula alguna de la que se derive su ejecutoriedad, ni en el Ordenamiento jurídico español se ha articulado una vía específica que permita a los Jueces la revisión de las Sentencias penales firmes como consecuencia de un Dictamen del Comité, ni el mandato del art. 14.5 PIDCP es bastante para crear por sí mismo recursos inexistentes (entre otras, SSTC 42/1982, de 5 de julio, FJ 3, ó 70/2002, de 3 de abril, FJ 7).

Como recordábamos en la citada STC 70/2002, de 3 de abril, FJ 7, las competencias del Comité “le habilitan exclusivamente para recibir y examinar comunicaciones tanto de Estados parte que aleguen que otro Estado parte incumple las obligaciones del Pacto, como de individuos que aleguen ser víctimas de violaciones de cualquiera de los derechos enunciados en el Pacto. Y, respecto de las comunicaciones individuales, en virtud del art. 5 párrafo 4 del Protocolo, para presentar sus observaciones al Estado parte y al individuo, haciendo constar en su caso la existencia de una violación del Pacto en el caso concreto … Además, ha de tenerse en cuenta que las ‘observaciones’ que en forma de Dictamen emite el Comité no son resoluciones judiciales, puesto que el Comité no tiene facultades jurisdiccionales (como claramente se deduce de la lectura de los arts. 41 y 42 del Pacto), y sus Dictámenes no pueden constituir la interpretación auténtica del Pacto, dado que en ningún momento, ni el Pacto ni el Protocolo facultativo le otorgan tal competencia”.

También es verdad que esta misma Sentencia dice: “…el que los Dictámenes del Comité no sean resoluciones judiciales, no tengan fuerza ejecutoria directa y no resulte posible su equiparación con las Sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, no implica que carezcan de todo efecto interno en la medida en que declaran la infracción de un derecho reconocido en el Pacto y que, de conformidad con la Constitución, el Pacto no sólo forma parte de nuestro Derecho interno, conforme al art. 96.1 CE, sino que además, y por lo que aquí interesa, las normas relativas a los derechos fundamentales y libertades públicas contenidas en la Constitución deben interpretarse de conformidad con los tratados y acuerdos internacionales sobre las mismas materias ratificados por España (art. 10.2 CE); interpretación que no puede prescindir de la que, a su vez, llevan a cabo los órganos de garantía establecidos por esos mismos tratados y acuerdos internacionales (STC 81/1989, de 8 de mayo, FJ 2).

Ahora, alguna observación. Si un dictamen del Comité (que, a día de hoy, no existe) carece de fuerza ejecutiva, será que lo tendrá una “opinión sobre la conveniencia de adoptar medidas provisionales“. Y si, además, en contra de lo que está difundiendo el secesionismo, no implica ninguna decisión sobre la cuestión de fondo, pues qué más os voy a contar.

Como se explica en este artículo muy interesante artículo doctrinal titulado “¿SON VINCULANTES LOS DICTÁMENES DEL COMITÉ DE DERECHOS HUMANOS DE LAS NACIONES UNIDAS? POSICIÓN DE LOS TRIBUNALES ESPAÑOLES A PROPÓSITO DE UN CONTROVERTIDO CASO (SOBRE EL DERECHO A LA REVISIÓN DE LA CONDENA PENAL POR UNA INSTANCIA SUPERIOR) : “…el CDHNU no es un órgano jurisdiccional, y sus resoluciones carecen de fuerza obligatoria para los tribunales de justicia; para ponerle remedio, el CDHNU ha tendido a incluir en sus dictámenes otros pronunciamientos añadidos a la mera declaración de la vulneración, dirigidos a fomentar las medidas de reparación, tales como la petición de modificación del derecho interno o la reducción de la condena, en su caso.

(…) la actuación del CDHNU se enmarca en el terreno de las relaciones los Estados y las Naciones Unidas, en el plano del derecho internacional público, pero no con carácter procesal, con vinculación a los tribunales nacionales. El PIDCP no reconoce un derecho a la reparación jurídica ni tampoco a la modificación de la ley ni contiene una cláusula de obligatoriedad de sus preceptos, sino que juega, a través de sus dictámenes, en el plano político a través de la presión internacional sobre los Estados parte del mismo

CONCLUSIÓN. A partir de todos estos datos, cada uno que juzgue lo que le parezca oportuno.

Climas de opinión

A raíz de la detención de Carles Puigdemont, parece que en alguna parte de la prensa internacional se ha desatado una cierta simpatía por el expresident y su causa que, como sabemos, incluía la derogación de la Constitución, el Estatuto de Autonomía, saltarse al Consejo de Garantías Estatutarias, pisotear los derechos de los grupos parlamentarios en minoría y, en definitiva, privarnos de derechos a todos los ciudadanos no independentistas.

No estoy nada de acuerdo, pero me aguanto.

Es curioso, porque anoche escribía lo anterior y ahí lo dejé. Esta mañana, escuchaba Onda Cero y Vicente Vallés (presentador de noticias de Antena 3) decía en su espacio de opinión que se está produciendo una situación parecida a la del 1 de octubre, en que la prensa internacional tomó partido por la causa secesionista, en gran parte a causa de la deficiente estrategia de comunicación del Gobierno, que centró sus esfuerzos en las autoridades -con más que notable éxito- y abandonó la comunicación frente a la opinión publicada.

Así que, de nuevo, estamos ante la situación relativa a cómo se crean estados o climas de opinión favorables por el secesionismo, que ha tenido muestra evidente en la irrupción -al parecer, ya cortada- de Julian Assange.

Si recordáis el affaire appgcatalonia (como para olvidarlo), allí quedó bastante claro cómo se había gestado el asunto, que para quien no lo sepa o no quiera volver a leerlo (o ya esté cansado de que nos refiramos a este asunto de manera recurrente) se resume en que el All-Party Parliamentary Group on Catalonia, del Parlamento Británico, tenía unas conexiones tan claras con el Gobierno de la Generalitat que resultaba, entre otras cosas, que su dominio web había sido registrado por la Generalitat y el mail de contacto también era uno de la Generalitat. O sea: que los climas de opinión se gestan por influencias, que a veces incluyen datos tan expresivos como los señalados.

Parece, pues, que estas influencias de nuevo se ponen en marcha, ante la pasividad, como mínimo externa, del Gobierno de la Nación. Así que, por ofreceros algún dato nuevo -y por si alguien decide esforzarse un poco- vamos a ver de nuevo ejemplos prácticos de cómo se gestiona la influencia. En este caso, se trata de un informe sobre el Dominio appgcatalonia.org.uk que se puede obtener fácilmente (y previo pago, eso sí, que mis dineros me costó) de servicios como DomainTools, que incluye datos históricos del llamado “Whois”, es decir, la historia de los sucesivos titulares de un dominio.

Aquí, el dominio cuatro días después de ser registrado.

Aquí, el registro del  dominio al día siguiente de mi entrada “destapando” el caso, que se destapó tan rápido que el mismo día de la publicación se modificaron los datos de registro:

Los habituales y conocidos del blog todo esto lo sabéis desde hace casi un año. En el Gobierno, supongo (o quiero suponer) que también, aunque no lo parece, dada la corriente de opinión generada y que no da señales de ser contrarrestada a nivel oficial.

Por si queréis echarle un vistazo, aquí dejo el informe generado por Domain Tools sobre AppGCatalonia-org-uk cerrado a 30 de agosto de 2017, del que he eliminado las últimas seis páginas por superfluas y que no tenían que ver con el asunto principal (y si alguien duda de la integridad o autenticidad de los datos, ya sabe: a gastarse 49$ -o lo que cueste ahora- y sale de dudas).

CONCLUSIÓN. La información de hoy -a salvo de la aportación del informe y el par de capturas sacadas de allí- no es nada nuevo. Pero debe repetirse, en voz alta, que lo que escuchamos a veces (repito: a veces) no procede “de la nada” ni surge de forma espontánea. Vicente Vallés exponía que, en la prensa internacional (claramente, reflejo del argumentario secesionista en gran parte), han salido voces de peso para influir en las autoridades europeas (donde, claramente, el Gobierno, hasta la fecha, se ha mantenido firme). Simplemente, recuerdo el origen, a veces, de algunas de esas voces y los climas de opinión que se pretenden generar.

¿Dónde está la sorpresa?

Recapitulemos un poco.

1.Martes 20 de marzo. Se hace público que Puigdemont viajará a Finlandia del 22 al 24 de marzo.

2.Miércoles 21 de marzo. Se da a conocer que el viernes 23 de marzo se notificará y hará público el Auto de Procesamiento. Era previsible que incluiría a Carles Puigdemont (y demás, pero centrémonos en Puigdemont).

3. Jueves 22 de marzo. Fiscalía se plantea pedir la detención de Puigdemont en Finlandia. En la noticia, firmada por Ernesto Ekaizer, se recuerda esto: “Llarena señaló que replantearía la euroorden, retirada en diciembre, cuando dictara el auto de procesamiento“. Así se había publicado de manera expresa en EL PAÍS y, cómo no, se dejaba caer de forma clara en el auto auto de 22 de enero de 2018, en el que se denegaba la petición de enviar orden de detención a Dinamarca.

4. Jueves 22 de marzo. Puigdemont está en Finlandia, donde debería permanecer, en principio, hasta el sábado 24.

5. Viernes 23 de marzo. Auto de procesamiento y, a continuación, orden europea de detención y entrega de Carles Puigdemont.

6. Repetimos: orden europea. Eu-ro-pe-a. Para alguna prensa, al parecer, Europa solo incluía Reino Unido, Bélgica, Suiza y, accidentalmente, Finlandia. Todo hay que decirlo, esta idea también venía alimentada por el abogado de Puigdemont, sr.Bekaert, quien, según La Vanguardia: “Recorda que tot i que els dos països [se refiere a Finlandia y Bélgica] són membres de la Unió Europea, el més “lògic” és que es repeteixi el procediment judicial a Bèlgica, país de residència de Puigdemont.

7. Como de costumbre, algunos medios subvencionados se toman a risa la orden de detención: “Puigdemont burla la euroorden de España: ya no está en Finlandia“. No digamos ya el famoso tuit de la Rahola sobre el p… amo.

8. Detención en Alemania el domingo 25 de marzo. 

9. El independentismo recibe como una sorpresa y noticia inesperada la detención de Puigdemont.

Pero, a ver: ¿no sabían que iba a ser procesado? ¿Nadie recordaba que la orden europea de detención se reactivaría cuando se dictase el Auto de procesamiento? ¿Qué hacía Puigdemont en Finlandia? ¿No había Internet en la casa de Waterloo? ¿Ni teléfonos? ¿Nadie que le advirtiera del riesgo evidente que corría si iba a Finlandia? ¿O le pudo -como se ha comentado durante el día- la soberbia y las ganas de decir eso de que circulaba libremente y sin problemas por Europa?

De nuevo, el independentismo da muestras de algo que estos últimos días he leído en diversos frentes de opinión no necesariamente beligerantes: ingenuidad, infantilismo, irresponsabilidad.

CONCLUSIÓN. Como apuntaba Alex, no tenemos ni idea de cómo acabará la cuestión. Básicamente porque de los criterios alemanes -salvo que por aquí nos visite algún abogado con experiencia en Alemania- no tenemos ni idea ninguno.

Ahora bien, ¿dónde está la sorpresa de que se haya ejecutado una detención cuya puesta en marcha era más que previsible?

Breves observaciones sobre el procesamiento y la prisión

Atendiendo la sugerencia de Juan, cambiamos de entrada. Es inevitable referirse a la actualidad, así que lo haré a modo de breves observaciones sin pretensión alguna: reitero que, a diferencia de la Era ‘Procés’, en esta nueva Era ‘postProcés’ pocas veces estudio los temas de manera exhaustiva.

Sobre el Auto de Procesamiento:

a. La desobediencia. Pongamos que el Tribunal Constitucional te requiere en diversas ocasiones para que impidas o paralices determinadas iniciativas, o que te abstengas de eludir o ignorar la nulidad que se había declarado de algunas resoluciones o iniciativas parlamentarias. Sin entrar en el fondo del asunto, cualquiera intuye que desatender un requerimiento de un Juzgado o Tribunal puede ser (no que sea; puede ser) un delito de desobediencia.

b. La malversación de caudales públicos. Si te gastas dinero público para financiar los gastos dirigidos a una finalidad y objetivo “…declarado reiteradamente inconstitucional y nulo por el supremo intérprete de nuestra Constitución…puede ser que se incurra en el delito indicado.

c. La rebelión (o la sedición, como apuntan algunas opiniones). Si te integras en un grupo que: a) ignora los requerimientos del TC; b) acuerda financiar los gastos necesarios para celebrar un referéndum fuera de cobertura constitucional y legal; c) persigue, aprovechando la posición institucional y en coordinación con otros actores susceptibles de movilizar a una parte de la ciudadanía de forma masiva, la secesión de Cataluña de manera unilateral, subvirtiendo el orden constitucional y fuera de toda vía legal, puede ser que incurras en un delito de rebelión, o de sedición, o de conspiración para la sedición.  O nada. Todo eso ya se verá.

Sobre la prisión.

a. Hace semanas (o meses) que repito (ese “yo ya lo dije“) que el independentismo hablaba de la prisión con frivolidad e irresponsabilidad (eso de “no hay prisión para todos“, “da igual si pasamos unos días“, etc). La prisión es la desnudez de tus derechos. No sólo la de los líderes independentistas, como ahora descubren muchos, sino la de cualquiera. He ahí la frivolidad e irresponsabilidad al hablar de la prisión. Si uno la percibe cuando entra como abogado defensor, qué no percibirá como interno.

b. Resulta imposible predecir qué hubiera sucedido si no se hubiera producido la fuga de varios de los encausados. El procesamiento por un delito tan grave como la rebelión casi supone la prisión preventiva ante las elevadísimas penas que conlleva. Lo que sí se puede decir es que, ante el hecho objetivo de que los ahora encarcelados se presentaron ante el Magistrado cuando fueron requeridos, los que se sustrajeron a la acción de la justicia cuentan con una estructura organizativa de respaldo que eleva el riesgo de fuga. Y, como señala el Auto de prisión respecto a la huida de Marta Rovira, “…el acatamiento de la decisión del Tribunal se producirá mientras su voluntad no cambie, tal como ya ha acontecido hoy con otra de las procesadas“. Insisto: con todos presentes, quizás la decisión fuera exactamente la misma. En términos de valoración judicial, el riesgo de fuga, con la huida de varios procesados, es incuestionable.

CONCLUSIÓN. El independentismo afirmaba y repetía que “estaba todo previsto” (aún recuerdo algunas exclamaciones de conocidos en esta línea en 2013, 2014, 2015). Y esto, ¿no fueron capaces de preverlo? ¿No será que olvidaron -deliberadamente, todo hay que decirlo- que actuaban, por lo menos, contra la mitad de los ciudadanos catalanes, imponiéndoles sus designios? Ahora todo son lamentaciones.

El relato del engaño

En otras ocasiones he aclarado que no es que tenga fijación por Salvador Cardús, pero sus artículos me suelen llamar la atención porque, a la vez que supuestamente argumentados, contienen las mayores contradicciones que uno pueda detectar o, en otros casos, chocan con la realidad.

El artículo de ayer, día 12 de marzo, titulado “Per sortir del pedregar“, empezaba así: “La pèrdua per part de l’independentisme de la capacitat d’explicar la situació política actual ha fet que es donin per bones les interpretacions de l’adversari. I entre les jaculatòries més repetides i menys discutides n’hi ha tres que determinen greument les actuals estratègies de les organitzacions polítiques i socials. Una, que l’independentisme no té majoria social. Dues, que es va equivocar en prendre decisions unilaterals. I tres, que va enganyar els mateixos independentistes“.

Como todos los habituales (y los no habituales) del blog sabéis, lo del engaño es un invento de los que estamos en contra de la secesión. Por ejemplo:

  1. Esto que leía en El Periódico, que citaba el último libro de Oriol March (el periodista de Nació Digital que el 20 de septiembre de 2017 publicó eso de que los separatistas habían pactado no dejar salir a la Guardia Civil si se llevaba algo), con relación a lo que habría dicho Carles Puigdemont cuando Forcadell le pidió proclamar la República y convocar elecciones: “Para que se entienda: no tenemos nada. No tenemos estructuras de Estado, no tenemos a los Mossos, no tenemos ningún fondo económico, no tenemos ningún mediador internacional“.
  2. ¿Hace falta más?

CONCLUSIÓN. Pese a que el ‘procés’ apenas genera noticias, en TV3 han sido capaces de llenar el Telenotícies Migdia de hoy con casi diez minutos de la Sentencia del TEDH (relevante, pero no sé si da para tanto) y otros seis o siete de mezcla adicional de ‘procés’, incluidos los ayunantes de Montserrat… entre cuyos mentores se hallaba Cardús, aunque no me ha dado la impresión de que estuviera entre las diez cuyo ayuno TeleProcés ha comparado con las protestas del final del franquismo, Xirinacs y hasta Gandhi. No sé, a mí me ha parecido que TV3 quería evangelizar a los telespectadores…

Y, aun así, dice Cardús que se ha impuesto el relato de que se engaña al público independentista… Viendo TV3, no sé por qué será que se dice eso del engaño.

El poder de un papel

Hubo un tiempo en que el secesionismo hacía mofa de Jueces y Tribunales, con ejemplos como el de esta famosísima foto con cinco “papeles”.

Sucede que, después de tantas frivolidades, con este otro “papel” no hay forma de hacer bromas ni mofas.

Aquí, el enlace al “papel” dictado por el Magistrado Instructor denegando la petición de Jordi Sànchez. Ya nadie se hace fotos ni formula chanzas. Hay que ver el poder que tienen Jueces y Tribunales.

CONCLUSIÓN. Todo esto lo sabíamos. Lo habíamos dicho. Que podía pasar. Y está pasando. Pero no. Era una fiesta, la risa padre imparable. Hay que ver el poder que tienen algunos papeles. Que parece que no, que te puedes hacer fotos y todo, pero un día va y cobran vida. Meten a alguien a la cárcel y no le dejan salir. Fueron unos irresponsables y algunos lo siguen siendo.

* Si hasta el mismísmo Basté se baja del carro y admite que es un engaño. No me digáis que no es curioso. Un danés (por decir una nacionalidad, escoged la que os apetezca) a quien nadie conoce afirma que “Cataluña tiene que ser independiente ya” y sale en todos los digitales. Basté, que es el periodista más escuchado de Cataluña, dice que es todo mentira y prácticamente nadie de entre el separatismo digital se da por enterado.

La casa de Waterloo

El ingente trabajo de Carles Viver Pi-Sunyer, glosado entre otros por Toni Soler, era una leyenda, según el mismo Carles Viver Pi-Sunyer.

Los muertos con los que amenazó el Gobierno, según Marta Rovira -también glosados en el diari ARA y, cómo no, de total credibilidad para Vilaweb-, fueron puestos por Carles Puigdemont, según la misma Marta Rovira.

La declaración de independencia y proclamación de la República catalana también decía Vilaweb que era de verdad, pero la Secretaria primera de la Mesa del Parlament (Anna Simó, ERC) hizo constar en acta que carecía de efectos jurídicos.

Os recuerdo lo anterior para situaros en contexto de esta breve y espero que amenísima entrada, porque hoy nos ha animado un poco el día un articulazo de Vilaweb sobre la “Casa de la República” en Waterloo. Por si os queréis evitar la lectura, expone la febril actividad, de la de verdad, que se desarrolla y desarrollará en tan famosa mansión. Una casa que será el no va más de la acción de gobierno.

Llamadme escéptico, si queréis, como recomendaba Salvador Cardús, pero, vistos los antecedentes que he citado, creo que el concepto de “La casa de Waterloo” podría parecerse a esto.

CONCLUSIÓN. Lo dicho: breve y, espero, que amenísima entrada…

[Nota: si alguien quiere hacer un cortar y pegar con su comentario al respecto de la anterior entrada, puede hacerlo sin problema]