Archivos Mensuales: marzo 2017

Los 18 meses “no lo decía ningún programa”

La Cita Falsa de hoy me llega vía Twitter, a raíz de leer que la exdiputada por ERC, Gemma Calvet, habría dicho en la tertulia de 8aldia que los famosos 18 meses, “no lo decía ningún programa“.

Indiscutiblemente, necesito ir al médico porque las voces en mi cabeza me atormentan todo el día con invenciones como “18 meses“, “pantalla pasada“, “el que no vote sí, vota no” o “España nos roba“, entre muchísimas otras.

Que esta clase de cosas (me refiero a lo de los “18 meses”, como ahora se verá; he añadido esta aclaración porque puede parecer que le imputo otras del anterior párrafo, que son del separatismo en general) las diga una persona como Gemma Calvet nos demuestra hasta qué punto el prusés™ acaba con más de un intelecto.

Veamos las dos cosas que dice Calvet. No he visto la tertulia entera, pero los fragmentos, que transcurren alrededor del minuto 19:00 y 19:30 para quien la quiera ver completa, constituyen muestra clara de lo voluble que es la argumentación separatista. Vaya, que cambian de un día para otro.

1. Dice Calvet:El resultado del 27-S no se ha respetado, porque la gente que fue votada para llevar a cabo un referéndum, ahora no les dejan hacer su programa político“.

Veamos qué decía el “programa político”…

Full de Ruta¡Rayos! ¿Preparan un referéndum para aprobar la Constitución catalana, Gemma? ¿Es ese el referéndum que no les dejan hacer? ¿El que dicen pretender realizar?

2. Segundo punto.– … el programa de Gobierno decía un Estado en 18 meses…

  • No, perdón, eso no lo decía ningún… no, no, lo dijeron, no, lo …, perdona… no, no estoy de acuerdo, [con] esto… esto no lo decía ningún programa, ¿eh?

Programa de Junts pel Sí. Páginas 31 y 32. Imaginad que estáis en clase y el profesor dice: “Agafin el quadern. Anem a fer un dictat“. Y lee esto del Programa de Junts Pel Sí:

CONCLUSIÓN. Es un poco aburrido y deprimente repetir que, si se justifica adecuadamente, no hay nada de malo en cambiar de opinión o rectificar. Eso no significa que el cambio o rectificación pueda librarse de críticas. Afirmar, con cara de absoluto convencimiento, lo contrario de lo que consta por escrito por parte de los fervientes defensores del plebiscito, uy, el proceso constituyente, ay, referéndum constitucional, uf, butifarréndum, es lo habitual en la democracia danesa – austriaca – sueca – finlandesa de Massachussets.

Mientras tanto, iré a que me arreglen las vocecillas de la cabeza, que sólo me dicen verdades y me impiden el ingreso en el Paraíso.

Os dejo una foto en la consulta. No revelaré si soy el tipo de la izquierda o el de la derecha.

Créditos y origen de la entrada: Mordus78 en Twitter.

EDITO: Para añadir este interesante artículo de Pau Luque titulado, cómo no, “18 mesos“.

EDITO de nuevo: Para añadir la captura de un exégeta de los 18 meses. Si alguien no sabe qué significa exégeta, lo explico en versión separatista: “Dícese del que ante la realidad literal de un texto se inventa una interpretación que se adapta a sus deseos, si puede ser autoengañándose y disculpando al que le ha propinado el engaño“. (Por cierto, Iceta se corrigió más tarde y aclaró que los 18 meses se cumplían el 27 de marzo).

Un relato perdedor

Este era el titular del Ara en fecha 18 de marzo de 2014

Y este es el titular que destaca hoy, 30 de marzo de 2017, el ARA y la mayor parte (o la totalidad) de la prensa separatista.

Para encontrar el porcentaje de catalanes a favor o en contra de la secesión hay que irse un poco abajo de la noticia. En algunos casos, como aquí en Vilaweb, ni siquiera sale el dato. Lo que se llama informar. Después están los que han montado complicadas teorías sobre el butifarréndum unilateral, que con esos ya ni me meto.

El dato a priori más importante, y más silenciado por la caverna subvencionada, evidentemente sería el porcentaje de la población que es partidaria o no de la secesión. Más que nada por saber cómo se percibe el asunto en la sociedad. Y ello con la advertencia de que en Cita Falsa no nos tomamos demasiado en serio las encuestas. Ahora afirman, según leo en EL PAÍS, que el 48,5% es contrario a la secesión y el 44,3% sería partidario.

CONCLUSIÓN. Hace años escribí que la mayoría social de la que falsamente presumía el separatismo no existía: “…uno piensa que la confianza en la existencia de una mayoría social, término usado por el secesionismo, es poca y se prefiere rebajar al máximo los requisitos exigibles para alcanzar una hipotética independencia“.

Una simple encuesta y el separatismo periodístico, que presumía de un 60% de apoyo social tres años atrás, se calla datos que están al alcance de cualquiera. Bueno, es que incluso sin prestar atención a las noticias te enteras de los porcentajes.

El titular de Nacho Martín Blanco “¿Nos toman por tontos a todos o solo a los independentistas?“, que se refería a Puigdemont y Junqueras, probablemente se pueda extender a la caverna apesebrada. 

Así que quizás los tontos son los que escriben creyendo que su audiencia se tragará su relato, ahora perdedor. Tan perdedor que tienen que fijarse en la posesión de la pelota la supuesta participación en un supuesto butifarréndum, en el que ni siquiera con los datos de la encuesta se acercarían al 50% de la población. Una minoría social y, sean cuales sean los porcentajes, un relato perdedor.

La moción 107/XI, la CUP y las cartas internacionales

El partido que gobierna en Cataluña, la CUP, ha practicado hoy un ensayo – anticipo de la noche de los cristales rotos en el año 2017. El asunto se explica solo. También se explica con la captura de pantalla del diari ARA, que califica la ocupación de la sede de un partido político como “Conflicto entre la CUP y el PP“. En fin.

La CUP, partido gobernante, también nos ofrece grandes espectáculos parlamentarios, como el de la Moción 107/XI, sobre el estado autoritario de derecho con la politización de la alta judicatura, la fiscalía y el Tribunal Constitucional. Gran espectáculo porque es una moción que no sirve para nada. Pero nada de nada. Como se preguntaba Nacho Martín Blanco, ¿se creen que somos todos tontos o solo los independentistas?

Veamos esa moción y lo que puede pasar. O lo que pasará.

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Cita Falsa (wordpress.com) pasa a Cita Falsa (.com)

No tiene demasiado misterio: el blog pasa de la dirección citafalsa.wordpress.com al dominio citafalsa.com

Cada vez hay más visitas y con relativa frecuencia veo en las estadísticas que algunos tienen la amabilidad de citarme/citarnos como fuente de información o argumentación. Era una idea que tenía hace meses y luego olvidé. Esta mañana (domingo) se me ha ocurrido y supongo que para el lector esporádico será más sencillo de encontrar/recordar citafalsa.com que citafalsa.wordpress.com

No hay más, porque no tengo previsto cambiar nada.

El Manifiesto de los 500

Hace unos días, y en lo que parece una apresurada respuesta al Manifiesto “El Derecho, al servicio de las Libertades“, se ha hecho público un Manifiesto titulado “Manifest de juristes a favor del dret dels ciutadans i ciutadanes de Catalunya a celebrar un referèndum per decidir el futur polític de Catalunya“.

Firmado por juristas de reconocido prestigio, es un manifiesto por la secesión, que desliza muchos de los prejuicios y frases hechas del separatismo. Leeremos hasta la palabra “conflicto“, que sorprende un poco en un Manifiesto de carácter jurídico. Por otra parte, y siendo como es polémica la posibilidad de celebrar un referéndum, también me sorprende la profusión de argumentos autoevidentes que hacen supuesto de la cuestión. Dicho en términos menos jurídicos: dan por incontestable que se puede celebrar el referéndum, cuando eso todavía es objeto de discusión. (Y, por otra parte, ha sido varias veces resuelto por el TC en el sentido de que debe realizarse por la vía de la reforma constitucional. Y si no te gusta, busca otras vías o modos de lograrlo, pero no “porque sí”).

En fin, vamos al comentario del Manifiesto. Como es un poco largo, he intentado que mis comentarios sean relativamente breves si ello es posible. Tampoco se trata de montar una tesis y sí de destacar algunas cuestiones:

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El clásico método totalitario

Hoy iba a escribir o resumir algo con relación a esta magnífica entrevista a Josep Maria Castellà, en el Canal 324, en la que, una vez más, Xavier Graset demuestra no tener ni idea de lo que habla mientras un experto explica conceptos e ideas con una claridad fulminante (gràcies, Quirze!).

Sin embargo, al revisar el día he visto esta noticia en e-noticies: “SCC demana la dimissió de Romeva per tractar-los de “falangistes”“. No sabía ni de qué iba, el vídeo me ha dejado anonadado: el clásico método totalitario, consistente en identificar al disidente con el enemigo o el extremista destructor del régimen. En este caso, nada más simple que el sistema empleado por Romeva: identificar como falangistas a “todos aquellos que había en la manifestación del domingo“, en referencia a la manifestación convocada por SCC el pasado 19 de marzo.

El método, ampliamente utilizado por cualquier régimen autoritario – totalitario, se ha visto complementado por la actuación de Carme Forcadell. Ellos dicen que se trata de un “método democrático”. Un poco raro, sí es.

La permanente desmemoria de la marmota

Acabo de leer en EL PAIS el artículo firmado por Carles Puigdemont y Oriol Junqueras, bajo el título: “Que gane el diálogo, que las urnas decidan” .

Una falsa oda a las supuestas bondades de un referéndum pactado, con frases como:

(…)

En consecuencia, el escenario del referéndum acordado es el que desearíamos en Catalunya. (…)

Así las cosas, parece bastante indiscutible que la actitud del Gobierno catalán y del Parlament de Catalunya se asemeja a la posición escocesa (dialogar y acordar un referéndum), pero que la actitud del Gobierno español y las Cortes Generales no se parece en lo más mínimo a la del Gobierno y el Parlamento británicos (…)

Si se mantiene el rechazo frontal no es ninguna sorpresa que reiteremos que no vamos a renunciar a ejercer ese derecho. Vamos a hacer lo indecible para que los ciudadanos de Catalunya puedan votar en 2017, en un referéndum de autodeterminación. Estamos en esto por convicción y compromiso, rindiendo cuentas ante los electores

¿Y por qué es una falsa oda al referéndum pactado? Pues por esto (gracias Juanmari, te me has adelantado) que se publicaba, también en EL PAÍS, el día 6 de septiembre de 2015, con el título “A los españoles“, firmado, entre otros, por Artur Mas, Oriol Junqueras, Raül Romeva o Carme Forcadell, con frases de este tipo:

Catalunya es y va a seguir siendo una sociedad democrática, que respeta la voluntad de sus ciudadanos.

(…)

Pero que nadie se lleve a engaño. No hay vuelta atrás, ni Tribunal Constitucional que coarte la democracia, ni Gobiernos que soslayen la voluntad de los catalanes. Ellos van a decidir sin ningún género de dudas. Y tan democrático es volver a las andadas como recorrer un nuevo camino. Ante eso sólo cabe emplazar a todos los demócratas a ser consecuentes y asumir el mandato popular. De eso va el 27 de setiembre, de decidir si queremos forjar una Catalunya que se asemeje a Holanda o Suecia, que rija su destino con plena capacidad, o seguir por los mismos derroteros.

Se trata de decidir nuestra relación con el conjunto de España (…)

El 27 de septiembre de 2015 votaron su autoplebiscito. El 6 de septiembre decían que ese día se votaría para decidir si se forjaba una Cataluña como Holanda (se supone que, como mínimo, tipo Wilders). Como todos sabemos, ese autoplebiscito lo perdieron. Y no aceptaron su autoderrota en su autoplebiscito. La marmota del Neveréndum no recuerda lo escrito en septiembre de 2015 y nos glosa los beneficios del referéndum, cuando hace año y medio el autoplebiscito era lo más cool.

Conclusión. Venga, circulen, que aquí no hay nada que ver. Bueno, sí: ¿dicen Puigdemont y Junqueras que el artículo de 6 de septiembre de 2015 era un engaño? Qué sorpresa. Si es que me lo ponen hasta por escrito, nada menos que en EL PAÍS, que el “voto de su vida” fue un engaño. Un voto para decidir la secesión si los partidos separatistas ganaban el autoplebiscito de normas desconocidas y por nadie aceptadas; un voto para un referéndum si no se imponían en ese autoplebiscito. Después se sorprenden de que esté en contra de la secesión y de un referéndum trucado.

El régimen de adhesión militante de Jordi Turull

Esta semana, los grupos separatistas han logrado iniciar los trámites para introducir su reforma del Reglamento del Parlamento de Cataluña, con la finalidad por todos sabida y conocida de proclamar la secesión y convocar el butifarréndum/neveréndum.

Jurídicamente, la iniciativa parece cumplir -no obstante algunos errores iniciales- con los requisitos exigidos por el Reglamento y su impugnación probablemente no llevaría a ninguna parte, pese a que, claramente, su finalidad última es destruir la democracia y el Estado de Derecho en Cataluña.

Distinta es la solución en el ámbito interno de trabajo político en el Parlamento de Cataluña, como así han manifestado los grupos parlamentarios contrarios a una reforma destinada, en exclusiva, a una finalidad ilegal, ilegítima y antidemocrática. Su opción: no participar en una ponencia conjunta de resultado predeterminado y objetivo evidente. Por mucho que Roger Torrent (Junts pel Sí) diga que esta reforma amplía los derechos de los grupos y que es “legítima, reglamentaria y absolutamente legal“, todos sabemos que siguiendo los procedimientos reglamentarios se pueden conseguir resultados ilegítimos e ilegales. [De paso, recuerdo que Roger Torrent fue el mismo que dijo que Junts pel Sí tenía poco interés en tramitar la proposición de Ley Electoral propuesta Catalunya Sí Que es Pot; total, si llevamos 37 años sin Ley Electoral, podemos esperar otros 37 años más].

En abstracto, es cierto que los parlamentarios tienen la obligación de participar en la actividad reglamentaria de la institución. Ahora bien, ¿qué sucede en el caso concreto que nos ocupa? ¿Deben prestarse los parlamentarios a ser instrumentos de ese objetivo ilegal, ilegítimo y antidemocrático si se ha seguido el procedimiento?

Jurídicamente, ya he señalado que la reforma se adecúa, aparentemente, a los procedimientos reglamentarios. Sin embargo, la corrección procedimental no elimina el defecto sustancial: una reforma especialmente creada para un fin concreto, que no es otro que el de (intentar) imponer una secesión. Un fraude democrático, en el que C’s, PSC, CSQP y PP no participarán, al no haber designado representante en la ponencia redactora de la reforma.

Y aquí aparece Jordi Turull (el de las Leyes secretas, el de los momentos excepcionales), quien, según relatan las crónicas, blandió el otro día la amenaza de sanciones “por dejación de funciones debido a que los grupos parlamentarios de C’s, PSC, CSQP y PP no están dispuestos a plegarse ante el objetivo ilegal, ilegítimo y antidemocrático… huy, perdón, quería decir que no se adhirieron con entusiasmo a la ponencia conjunta de reforma del Reglamento.

El régimen nacionalista de Turull es lo que tiene: si su grupo propone una reforma del reglamento, con un clarísimo objetivo que nada tiene que ver con la democracia, hay que adherirse de forma militante, bajo pena de ser marcado como desafecto al régimen y, por qué no, sancionarlo. Vale la pena reproducir la brillante respuesta de David Pérez (PSC), recogida en muchas crónicas: “Sinceramente no sé como calificarlo. No es ridículo, no es insensato, simplemente te da una idea de por dónde algunos quieren llevar a este país; y, señor Turull, da miedo“.

CONCLUSIÓN. En los últimos días, la frase de que España es una democracia de baja calidad suele tener respuesta de que en Cataluña el asunto es peor. Si irá mal la cosa que ni siquiera se trata de democracia, sino de adhesión militante (ni siquiera la malvada Constitución Española la exige) a un proyecto autoritario-totalitario, en que quien tiene la mayoría amenaza a los demás con sanciones si no se pliegan a sus exigencias. Tanto decir que esas son las formas del Gobierno de España y resulta que, para una reforma del reglamento parlamentario, ya decidida de antemano en todos sus aspectos, Turull echa mano de la amenaza de sanción para sojuzgar a los grupos parlamentarios disidentes. Sí que da miedo, sí.

Un breve, ligero y relajado comentario de texto

En los últimos días he recuperado una cierta fe en Vilaweb -probablemente, gracias al Presidente que se informa a través de los medios digitales separatistas y no por canales oficiales- así que a veces me leo algún artículo de opinión.

El de hoy de Pere Cardús está a la altura de lo que se puede esperar de él. De un tiempo a este parte apenas comentamos artículos de esta índole, pero me ha parecido que merece una especial mención por su brillantez, con un significativo título: “Un govern a l’ombra dins el govern”.

Mezcla de irresponsabilidad, inconsciencia e insensatez, juntar letras de manera ordenada puede dar lugar a frases como esta: “Per una banda, hi ha l’opció del xoc i, per una altra, l’opció d’esquivar. La primera opció és útil si hom creu que allò que ha de passar aquests mesos vinents és que s’origini un conflicte tan gros que exigeixi la intervenció de la comunitat internacional.”. Un conflicto “gordo”para que intervenga Batman, digo, la comunidad internacional. Esto lo escribe un “periodista”, que dice más adelante que busca forzar la “actuación represiva”, que es una de esas frases genéricas del separatismo que sirve para cualquier cosa. Acaba su artículo, sobre esta cuestión (último párrafo), señalando que hay que estar dispuesto “al combat i a la victòria”. Creo que más explícito, e insensato, no se puede ser. Después, si alguien lo critica, dirá que es figurado, que blablabla. A mí, conflicto “gordo” y combate no me parecen muy figurados, pero ya se sabe que siempre veo el pecado donde no lo hay.

Si lo anterior puede ser calificado, como de costumbre, de infantil, lo mejor está por llegar. Cardús propone, como alternativa al “choque”, crear un “gobierno en la sombra”, concentrado en las Secretarías Generales, mientras que los Consellers del Gobierno de la Generalitat serían “hombres de paja” sin ambición de poder ni carrera. Y si quedan inhabilitados o, incluso, tienen que pasar por prisión, no pasa nada porque “ja es buscarien voluntaris”. Lo que me ha decepcionado de esta frase es que Cardús no se haya ofrecido directamente como voluntario o escudo humano. No pasa nada, que nadie es perfecto. Pero, por si acaso, a prisión que vayan otros.

Nos advierte Cardús de que su plan  no puede ser detallado ni desarrollado en un mero artículo de opinión. Indudable. Un plan tan elaborado requiere un manual que ni los aviones.

CONCLUSIÓN. Un brevísimo y relajado comentario de texto (más que comentario, es una sencilla mención para perpetua memoria) para un artículo de opinión que debería pasar a los anales de la historia de lo infantil, inconsciente e irresponsable. Por fortuna, y por lo que he sondeado por ahí, el éxito de semejante pieza ha sido escaso. Sin embargo… refleja lo que son capaces de pensar y proponer toda esta amalgama de personajes crecidos al calor de la subvención separatista. Y son muchos personajes.

Las proféticas palabras de Vicent Sanchis

Bajo las reacciones de la Sentencia del 9N y, en menor medida, el Dictamen de la Comisión de Venecia, hoy ha quedado en tercer plano el nombramiento de Vicent Sanchis como director de TV3. El posicionamiento político de Sanchis es indiscutible y nos demuestra, una vez más, lo cerca que estamos de Noruega – Dinamarca – Austria – Massachussets del Mediterráneo.

Lo más gracioso son estas proféticas palabras de Vicent Sanchis en un vídeo de hace cuatro años y medio: “Vicent Sanchis respon a: Com serà la premsa catalana en una Catalunya independent?

Sanchis vaticina que si Cataluña llega a ser independiente, la prensa será más o menos igual que ahora, y que quizá habrá algunos cambios “pero menos de los que pensamos“. Profético. Tan pocos, que no hay ninguno, porque de momento el Régimen instala en los puestos directivos a todos sus declaradamente afines. Ejemplar: siguen su manual de estilo sin apartarse ni una coma.

Dejadme que sonría cuando recuerdo las críticas -absolutamente compartibles- sobre reparto de puestos por cuotas partidistas. Al menos, algunos se llevan las críticas. Porque, en otros sitios, la crítica brilla por su ausencia.

Conclusión. La meritocracia de Noruega – Dinamarca – Austria – Massachussets. Profético.

Edito, para añadir un enlace al artículo de Xavier Rius, quien evidentemente conoce del tema mucho más que yo.