Archivos Mensuales: noviembre 2016

Nosotros, los estatales

La representación aparejada a los Presupuestos me aburre: que si la partida explícita del referéndum, que si la partida escondida, que si es impugnable, que si zzz…zzz…zzz…

Como bien sabemos los que compartimos, por las razones que sean, un planteamiento de oposición a la secesión, una de las muchas costumbres nauseabundas del nacionalismo separatista es el uso de la palabra “Estat“, y todas sus derivaciones, para referirse a España y cualquier actividad que requiera el uso de la palabra español y similares (sí, no falta quien usa lo de ‘Estado español’ en el resto de España, pero eso obedece a cuestiones que ahora no me interesan). Eso da lugar a titulares ridículos como el del “millor croissant de l’Estat” y estupideces (sí, es una clase de palabra que no suelo usar, pero merece una descalificación sonora) similares.

La idea de este asunto (conocido por todos, no descubro nada) se me ha ocurrido al leer una insulsa noticia sobre el modelo de éxito de la escuela catalana: “Els alumnes catalans de 4t estan per sota de la mitjana espanyola en matemàtiques i ciències“, publicada en el diari ARA, procedente de ACN. El titular en sí blablabla-nomeinteresa-medaigual porque me preocupa mucho más cómo se sitúa el conjunto de alumnos españoles frente a los demás países con los que aspiramos a compararnos. ¿He dicho países? Aquí está la gracia, en que según parece los alumnos españoles viven en un país llamado Estat. Como lo leéis: “Per països, l’Estat és el país de la UE que més puja en matemàtiques (23 punts) respecte de l’informe anterior, i se situa al nivell del Canadà i Itàlia, però encara molt lluny de Singapur (618 punts), Corea del Sud (608 punts) i el Japó (593 punts), que encapçalen el rànquing“. Como siempre, el lector crítico dirá que soy un tiquismiquis porque en la siguiente frase se lee: “En ciències, Espanya puja 13 punts respecte de l’informe anterior…“. Vale, me habéis pillado.

Pero… el lector habituado a mi estilo de escritura y el tono de algunos de mis artículos… ¡¡¡sabe que tengo guardado otro ejemplo, mucho mejor que el anterior!!! Evidentemente. Y es de hoy, por supuesto.

Twitter. Ese gran, y a la vez horrible, invento. Me topo con un tuit del Govern de la Generalitat. Esto.

estatals

La traducción: blablabla blablabla… con sede en [el] Estado. La terminología habitual separatista, nada que me sorprenda porque hace muchos años que esto es así. Con ese desdén implícito -en realidad, explicíto- y ese desprecio implícito -en realidad, explícito- a los estatales (entiéndase por estatal todo aquel que no sea separatista, lo cual abarca un amplísimo espectro de población e ideología), a quienes resulta dudoso que consideren conciudadanos… salvo que se alineen con su nacionalismo separatista.

Conclusión. El título es la conclusión: «Nosotros, los estatales».

Los milagros de la secesión

Tenía intención de descansar un poco de blog, por lo de siempre: poca sustancia que obliga a fijarse en elementos casi marginales, con lo que uno corre el riesgo de convertirse en un criticón exacerbado, que ve el pecado en todas partes. La entrevista de hoy a Germà Bel en EL PUNT me ha sacado, brevemente, del sopor. Comentaré apenas unas frases porque no da mucho de sí. Suficiente para comprobar que aquí todos sucumben ante el ídolo de la secesión.

Decía Bel, en julio de 2016, en una entrevista en Vilaweb: “Si es fa un RUI, serà un 9-N però patètic“. Y dice ahora, noviembre de 2016:La diferència amb el 9-N la marcarà el que passi l’endemà“. Si os leéis las entrevistas, los titulares son fidedignos a lo que transmite Bel. En cuatro meses, a Germà Bel le han convencido. Y eso que los mecanismos y elementos a disposición de los secesionistas eran los mismos en julio que en noviembre. Milagros operados por el ídolo de la secesión, sin duda.

Tampoco puedo obviar esta otra frase: “Una convenció internacional estableix que en un referèndum no acordat no hi ha una exigència de participació mínima, lògicament per combatre l’incentiu al boicot via abstenció“. Los habituales del blog, contened las risas. Los que no seáis habituales o no sepáis la razón de las risas: evidentemente, esa “convención internacional” no existe. Se trata de una particular versión manipulada y deformada de las recomendaciones, criterios o código de buenas prácticas de la Comisión de Venecia, que no vale la pena recordar otra vez (venga, recordemos: sólo con leer los puntos 2 y 3 de esta entrada sobre un artículo de Alberto López Basaguren es suficiente para hacerse una idea). Por manipulada y deformada. Para acabar, esta otra frase, que ‘justificaría’ no exigir una participación mínima: “A més, a Catalunya hi ha sempre una abstenció crònica, un 25% de població que no vota mai“. En fin.

Conclusión. El ídolo de la secesión permite los cambios más radicales sin necesidad de justificación ni argumentación. De la pantalla pasada, al referéndum. Del nuevo 9N patético a ‘lo que pase al día siguiente’. ¡Ah! La lectura que yo hago, en lo fundamental, de la entrevista a Germà Bel en Vilaweb también la hizo Jordi Graupera.

EDITO A LAS 21:00. Para añadir que la trayectoria profesional e intelectual de Germà Bel no parece de las que se dejan convencer por frases como “O referèndum, o referèndum”.

¿Qué más me tienen que explicar? Entrevista a Santi Vidal

Alguna vez he leído que el separatismo nos filtra, a través de los medios de comunicación, el golpe de Estado por fascículos, y se acusa al Gobierno de no hacer nada. Uno entiende que la cuestión es delicada y que las acciones tienen que ser medidas, pero es verdad que, con todo el descaro, se permiten tramar y conspirar contra el orden constitucional sin que pase nada.

A estas alturas, creo que a nadie se le escapa que -al margen de que el asunto sea más o menos irrealizable- a través del Institut d’Estudis de l’Autogovern se está gestionando toda la maraña de papeles con las que se querrá vender un supuesto cambio de ordenamiento jurídico impoluto e intachable. Son ya tantos los que han mencionado el nombre de Carles Viver y los papeles que se preparan, aunque luego nos expliquen “que no pueden decir nada más“, que la evidencia es incuestionable. Después viene el serial con que Quico Sallés (La Vanguardia) nos suele deleitar, más las filtraciones que otros periodistas consiguen, presentadas normalmente con un perfil más serio.

Ahora bien, ya no es tan usual que alguien que dice que trabaja en los “papeles de la secesión” nos lo explique tan claramente como hoy lo ha hecho Santi Vidal en Catalunya RàdioEn la prensa que por encima he leído, todos mencionan que si para el mes de abril o mayo estará todo preparado y que la secesión se declarará en julio o agosto. Como esto ya lo hemos oído tantas veces, ni llama la atención. Pero claro, para hacer todo eso, antes hay que prepararlo un poco. Y Vidal nos explica cómo lo hacen. He editado unos fragmentos de la entrevista (al final de esta entrada, subido a Youtube con subtítulos en castellano; me he hecho un pequeño lío, espero que funcionen bien para quien no comprenda bien el catalán), cuyo resumen es:

  1. Vidal explica que está participando en los trabajos de preparación del “marco jurídico” de la secesión.
  2. Explica que si el Supremo revoca su suspensión como Magistrado, pedirá la compatibilidad para trabajar en la redacción de ese “marco jurídico”.
  3. Que, en tal caso, ese trabajo (para preparar la secesión), ahora sí, sería ¡¡¡¡POR ENCARGO DE LA GENERALITAT!!!!
  4. Que hay cosas que no puede explicar.
  5. Que trabajan mucho para ayudar a construir “las estructuras de Estado”, como la de Justicia.
  6. Que son muchos los que trabajan y que hay 19 EQUIPOS DE TRABAJO.

CONCLUSIÓN. Santi Vidal, con su providencial falta de discreción, nos ha explicado que, por encargo de la Generalitat (si no, no se plantearía pedir la compatibilidad si se revoca la suspensión) ya trabaja preparando la secesión. Que nos lo digan, no es una novedad. Que lo sepamos, tampoco. Que alguien diga que lo hará específicamente por encargo de la Generalitat… ¿Qué más me tienen que explicar? ¿Qué más tengo que aguantar?

Y todo esto, ¿para qué sirve?

La manifestación del domingo ha tenido dos efectos contradictorios en el separatismo: el eufórico y el depresivo. Para sorpresa mía, el lunes Pilar Rahola se preguntaba en RAC1 “para qué sirve” todo esto. Movilizaciones continuas, “microdesobediencias” (sic) y procesismo a la máxima potencia para muy poca cosa. O para nada.

Las palabras de Rahola me hicieron recordar la campaña ‘Signa un vot‘, de la ANC, una de tantas que han caído en el olvido porque no sirven de nada, salvo agitación y propaganda.

Si recordáis, esa campaña se fundamentaba (es un decir) en el derecho constitucional de petición del artículo 29 de la Constitución. Si no os acordáis, se trataba de una campaña presentada en mayo de 2013 con el objetivo de que “…el Parlament de Catalunya actuï decididament per convocar la consulta vinculant sobre la independència i que, en cas que aquesta no es pugui celebrar, declari la independència del nostre país d’acord al Dret Internacional” [“…el Parlamento de Cataluña actúe decididamente para convocar la consulta vinculante sobre la independencia y que, en caso de que esta no se pueda celebrar, declare la independencia de nuestro país de acuerdo con el Derecho Internacional”].

Principalmente en fines de semana, se instalaban unas carpas recogiendo firmas (articuladas como “instancias de compromiso individual“, en declaraciones de responsables de la campaña) que, finalmente, se entregaron en septiembre de 2014 en el Parlamento, con mucho boato y animación (enlace a noticia en EL PUNT),  y gran repercusión en los medios: incluyo aquí enlaces de El Periódico, El Mundo (interesante vídeo para refrescar la memoria), La Razón, Nació Digital, El Món o el ARA, entre muchísimos otros. Un impacto y una cobertura (si se busca un poquito, se encuentra en todos los diarios) muy alta.

¿Qué pasó después de la presentación? Algo más mundano.

1. Se inició tramitación ante la Comisión de Peticiones (aquí tenéis un enlace a la complejísima tramitación; pista: como quien dice, empieza y acaba el mismo día) del Parlamento catalán.

2. La iniciativa fue examinada en sesión de fecha 18 de noviembre de 2014 (págs.7 y 8 del diario de Sesiones), con el siguiente resultado (no traduzco porque no tengo tiempo/ganas; el traductor de Google funciona bastante bien):

… La proposta que la Mesa ampliada amb els portaveus fa a la comissió és que acorda admetre la petició a tràmit i encomanar a la Mesa del Parlament que s’encarregui, per la seva rellevància, del volum de les signatures, d’enviar-la als grups parlamentaris, d’acord amb el Reglament del Parlament, perquè, si ho creuen convenient, puguin promoure una iniciativa parlamentària. Amb aquesta actuació, la comissió dóna per acabada la tramitació d’aquesta petició. Gràcies.

La presidenta

Moltes gràcies, senyora Vicioso.

Per tant, per unanimitat dels presents, aquesta proposta que prové de la Mesa ampliada amb els portaveus i que ha fet ara, doncs, la comissió queda aprovada per unanimitat dels presents“.

3. Fin de la tramitación. Ya está. No hay más. Colorín, colorado, este cuento se ha acabado. El esfuerzo de más de un año de campaña, en 234 cajas, tuvo como resultado que se acordara enviar la petición a la Mesa del Parlamento para que los grupos parlamentarios, si lo creían conveniente, pudieran promover una iniciativa parlamentaria. El derecho de petición no generaba actuación ni respuesta tangible directa alguna.  ¡Oh, sí! Enviar la petición a la Mesa por si querían hacer algo. Parece ser que no quisieron o no pudieron, y eso que uno de los promotores de la iniciativa escribía en El Punt: “Aquest dret de petició (com a dret d’acció i/o oposició, també com a dret de participació) té com a objecte donar resposta a un greuge comès contra qui el peticiona, demandant un acte de justícia, una resposta legal a qui, en aquest cas, amb tot el dret, vol votar i no li ho permeten“. [Se conoce que la respuesta quedó pendiente. Dice Puigdemont que al año que viene, así que habrán tardado casi tres años en responder y en una Legislatura distinta].

En la web de la ANC, en fecha 21 de noviembre de 2014, titulaban: “La Comissió de Peticions del Parlament admet a tràmit per unanimitat la petició del Signa un Vot per la Independència“. En esa misma nota se decía: ““ara” s’entra “en el terreny polític”, i que “l’ús que es faci d’aquestes signatures dependrà dels grups parlamentaris”.“. Muy bien. ¿Y después? Después, nada. Las instancias deben estar por ahí almacenadas, quién sabe si junto al Arca de la Alianza.

En cuanto a la cobertura de los medios de comunicación sobre el notición de la admisión a trámite “por unanimidad“, ya ni os cuento: apenas una noticia confusa en Vilaweb, mezclada con otras cuestiones, vía Agència Catalana de Notícies, unos días más tarde. Me ha costado mucho encontrar una sola referencia al resultado de la “tramitación” del derecho de petición y no he sido capaz de encontrar nada más. Aquí murió el asunto.

Conclusión. ¿Para qué sirven las iniciativas del separatismo? Para tener entretenida a parte de la población con el nuevo opio del pueblo. ¿Nadie tiene curiosidad -de entre los que suscribieron las instancias- por conocer qué pasó con su inducida iniciativa? ¿Ni siquiera para saber si sirvió de algo o se adoptó alguna medida? Y quien promovió la iniciativa del Derecho de Petición, ¿sólo pudo dar como máximo resultado una admisión a trámite “por unanimidad“?

Obviamente, como tantas otras veces y tantos otros artículos, la iniciativa del derecho de petición me traía y me trae totalmente sin cuidado. Lo que me interesa es el tema de fondo: cómo el separatismo moviliza y agita… para nada. Y lo saben. La cuestión reside en fingir que se trata de algo verdaderamente útil. Para agitar, claro que es útil. Para un fin concreto… pues no. Repito: y lo saben. Eso es lo peor de todo. Aunque, claro, también conocen de antemano que nadie les va a pedir una sola explicación.

Para acabar. Enlazo la apasionante tramitación en vídeo. En total, dos minutos y treinta y cinco segundos que, en el caso de que os atreváis a verlos (no recomiendo que perdáis el tiempo, lo advierto), espero olvidéis de inmediato. Y todo esto, ¿para qué sirve?

English is not easy

A menudo se acusa al separatismo de adoctrinamiento, de ocultar información o manipularla. Esto puede resultar muy injusto, en especial porque no se tiene en cuenta que ese modo de actuar quizás sea fruto de fallos del sistema. No, no hago broma. No haré la broma fácil del “fallo en Matrix”.

Me refiero a fallos del sistema educativo. En concreto, me refiero al grave problema del deficiente nivel de inglés, que nos afecta de lleno en Cataluña. ¿Cómo? ¿El bajo nivel de inglés tiene que ver con un adoctrinamiento, ocultación o manipulación de información “involuntarios”? Por supuesto, amigos. Como bien sabemos, English is not easy. 

Un titular de Vilaweb, involuntario protagonista de esta entrada, lo demuestra.

english-is-not-easy

Fijaos: en Vilaweb se hacen eco, tras la manifestación en la Avenida de María Cristina, de una nota de Associated Press con el siguiente titular: “Thousands of Catalan separatists protest against government’s legal challenges“.

¿Cómo traduce esto Vilaweb? Adaptan el tiempo verbal para titular que: “El ressò internacional dels ‘milers de catalans protestant contra el desafiament legal d’Espanya’” [“El eco internacional  de los [abrimos comillas]’ miles de catalanes protestando contra el desafío legal de España’[cierro comillas]”].

Os habréis dado cuenta, seguro. En Vilaweb no supieron cómo traducir esa dificilísima palabra: ‘separatists‘. Optaron por omitirla, que es lo que hacemos todos cuando no sabemos algo: simular que no lo hemos visto. Toda una carrera profesional de periodismo, soñando con titulares fidedignos y ajustados a la realidad para no saber traducir ‘separatists‘. Lees Vilaweb, te informas de que Associated Press relata la noticia y no te enteras de que en el mundo entero (según la prensa afecta) leen que se han manifestado miles de separatistas catalanes. Como os decía, una clara manipulación, que no dudo es involuntaria, por culpa del inglés y su deficiente enseñanza en el sistema.

Conclusión. Urge mejorar el nivel de inglés. A la primera palabra difícil, fallamos. En este caso, además, la noticia la firmaba toda la redacción de Vilaweb. Signo de que la palabra era complicada y, de ninguna manera, se puede imputar una voluntad manipuladora, adoctrinante o de ocultación de la realidad, aunque salte a la vista. English is not easy.

¿Cuánta gente cabe en la Avenida de la Reina María Cristina?

Enésima movilización “histórica” del “pueblo catalán” (prometo que he leído eso) y la típica guerra de cifras, sin duda exageradas. En primer lugar, aclaremos que en Cataluña no vivimos solamente 80.000 personas. En segundo lugar, aproximémonos a la realidad.

Primero. La foto con mayor panorámica que he visto, vía Twitter de SCC, es esta. He revisado mis digitales preferidos y no he visto nada parecido (sospechoso; pero la sospecha no es una prueba). Si alguien tiene una foto aérea o panorámica mejor, que lo diga y la incluyo.

Avinguda Reina Maria Cristina

Si la clicáis, la veréis con mayor tamaño. Se observa gente en la Plaza de España (al fondo de la fotografía, entre las torres, para quien no conozca las denominaciones), la parte final de la Avenida ocupada por el escenario, unidades móviles y la logística habitual. Se observan algunas hileras de gente en la parte posterior al escenario, pero son irrelevantes para lo que comentaré. Si alguien cree que son relevantes, pues vale.

Segundo. Delimitemos el espacio. A ojo de cubero aficionado y con datos objetivos. El Catastro, que no se le escapa nada. Nos dice que la superficie ocupada por la manifestación, contando la Avenida María Cristina entera y los aledaños de la Plaza de España (con generosidad, no me limito solamente a lo que se ve en la foto), salen 25.793,16 metros cuadrados (si clicáis, foto grande), tomando como referencia el punto en que más o menos se observa que está instalado el escenario (incluido) hasta la plaza.

reina maria cristina completa

Tercero. Empecemos a eliminar espacios claramente no ocupados, como las zonas ajardinadas, además con agua. Zona 1: la más cercana a las torres. Dice que 1.076,59, multiplicado por dos y en números redondos: 2.150 m²

primera zona ajardinada

Cuarto. Zona 2 ajardinada: es más corta y ocupa 745 m². Multiplicado por dos y en números redondos: 1.500 m²zona ajardinada 2

Quinto. Zona ajardinada 3 y rampas de parking: se trata de las zonas adyacentes al escenario. Quizás alguien pretende convencerme de que cuente las dos rampas del parking. Y no sólo eso, sino que se arracimaban cuatro o cinco personas por metro cuadrado, incluso en la boca de acceso inferior. Me da igual, no las cuento. 463,62 m² multiplicado por dos y redondeando: 920 m².ajardinada y rampas

Sexto. ¡No he descontado el espacio que ocupan las torres de entrada a la Avenida! Y supongo que nadie en sus cabales ha seguido el acto justo desde detrás de las torres. Las torres son 60 x 2 = 120. Y el espacio de “seguridad” que arbitrariamente fijo, 50 metros x 2 =100. Si a alguien no le gusta lo puede compensar con parte del espacio que he regalado de la Plaza de España, o con dos construcciones inclasificables cuyo nombre desconozco prácticamente pegadas a las torres que ocupan también algo así como 50 metros cada una = 100 m².

reina-maria-cristina-torres

La construcción (una a cada lado) cuyo nombre desconozco, y que tiene entidad suficiente como para ser descontada es la que aparece en la siguiente imagen, tras la marquesina.

esomarquesina

SÉPTIMO. EMPECEMOS A HACER CUENTAS

AVENIDA REINA MARIA CRISTINA + PLAZA DE ESPAÑA = 25.793 m²

ZONA AJARDINADA 1 = – 2.150 m²

ZONA AJARDINADA 2 = – 1.500 m²

ZONA AJARDINADA 3 + RAMPAS PK = – 920 m²

TORRES ENTRADA AVENIDA + ESPACIO DETRÁS TORRES + OTRAS CONSTRUCCIONES = – 320 m²

RESULTADO = 20.903 metros cuadrados

No he descontado escenarios ni espacios de la organización dentro del aforo. Tampoco el espacio ocupado por televisión o cualquier otro tipo de unidad que necesitara un espacio dentro del aforo. Como mucho, 21.000 m². Si han asistido 80.000 personas, significa que estaban casi aplastados unos contra otros, literalmente pegados a los edificios circundantes, y algunos hasta subidos a las farolas o abrazados a las señales. Porque con cuatro personas por metro cuadrado, uno suele tener la sensación de que alguien le toca el culo constantemente; empujón va, empujón viene, como, snif, en la discoteca (no viene al caso, pero me han dicho que la noche ya no es lo que era). Sí, sumadle todos los que queráis en el espacio detrás de las fuentes. Supongo que a algunos les saldrá que había más gente allí que en la Avenida María Cristina.

CONCLUSIÓN. El esfuerzo desempeñado para esta entrada no tiene demasiada utilidad. Me da igual cuánta gente haya ido. ¿Muchos? Sí, pero no tantos, que ya me sé yo la táctica, que consiste en lo siguiente: el separatismo sabe que tiene capacidad movilizadora, de eso no hay duda. Qué mejor que escoger un espacio que saben con seguridad que se les va a quedar pequeño. Que parezca que ha ido todo el “poble de Catalunya“. Después, quién sabe, quizás de verdad han ido 20 – 30 – 40, no sé, me da igual. Pero, hombre, que los números no dan. No hace falta exagerar.

EDITO: Foto vía Jordi Turull (por favor, es diputado, esas formas). Lo dicho: algunos espacios vacíos, otros ocupados por infraestructuras del evento, otros sitios en que la gente parece un poco más apretada y otras en que parece más ancha. También veo espacios que he incluido en la superficie computable y que probablemente podría excluir (p.ej: parte inferior derecha, zona ajardinada).

jordi-turull

Alberto López Basaguren y el procés

Ya sabéis que en los últimos días me he apartado un poco de seguir la actualidad del prusés™, que sigue dando para muchas risas (y a la vez, pena), así que vuelvo un poco sobre uno de los objetivos principales del blog, que es la argumentación jurídica, a poder ser algo digerible. Un poco aburrido, sí; aplastante, también. El artículo me ha salido más largo de lo que yo querría, pero es lo que hay.

Alberto López Basaguren, Catedrático de Derecho Constitucional, es una de las muchas firmas prestigiosas que, a lo largo del tiempo, se han comentado en Cita Falsa. Ha prestado, además, una especial atención al referéndum de secesión escocés y la cuestión del Quebec, por lo que conoce detalladamente dos procesos supuestamente parecidos al catalán.

Sus tesis y razonamientos son ejemplares y, únicamente, no coincido con él en su diagnóstico final y tratamiento a aplicar frente al secesionismo: de una forma u otra, López Basaguren se abre a la viabilidad de atisbar un referéndum -sea cual sea la fórmula- que permita abordar el asunto de la secesión. En mi opinión -repito, como otras veces, opinión- en la actualidad contemplar como posible un referéndum de secesión obedece más a lo pesados que son los secesionistas que a un cumplimiento previo de las exigencias a requerir para un referéndum de secesión. Es mi opinión.

La de López Basaguren -sin duda, fundada- tampoco es que sea muy distinta a la mía, ya que rechaza esa especie de “derecho absoluto” que esgrime el secesionimo a celebrar un referéndum, cuando la primera cuestión a resolver, sin duda, estriba en determinar qué presupuestos son necesarios para determinar que se puede celebrar un referéndum. Para López Basaguren, esta cuestión deberá resolverse desde una visión global (el Estado, vaya), mientras que yo creo que en primer lugar quien debería resolverlo sería el separatismo (con algo más elaborado que #volemvotar y tuiterías), para, entonces sí, tener que examinarse desde una perspectiva más amplia. Dice LB: “Para tener posibilidades de éxito, España tiene que realizar su propio proceso político, del que deberá surgir la específica forma de afrontar democráticamente las demandas de secesión existentes. España debe encontrar su propia vía, coherente con los fundamentos de su propio sistema constitucional y de sus singularidades“. Y al final del artículo que a continuación comentaré, señala: “En España nos encontramos con el entrecruzamiento de dos errores. El error de los secesionistas, que creen que el principio democrático les otorga un aval suficiente para romper la legalidad si el Estado no accede a sus pretensiones y el error del sistema político, del Estado, que cree que la legalidad es una trinchera infranqueable, por lo que no hay necesidad de afrontar la reforma del sistema autonómico para tratar de dar solución a los problemas que han permitido a los impulsores de la demanda secesionista lograr un apoyo cualitativamente muy importante de la sociedad catalana“.

La opinión diferente, o matizada, de López Basaguren (yo no creo que esos dos “errores” se hallen a un nivel equiparable), no es problema en Cita Falsa. Al contrario. Porque López Basaguren no sólo sabe más que yo, sino que además argumenta, explica y razona. Sé de muchos que gozan de conocimientos más amplios que yo, pero a la hora de argumentar, explicar y razonar flojean. Eso sí que es un problema. Grave.

Repaso su magnífico texto “Demanda de secesión en Cataluña y sistema democrático. El procés a la luz de la experiencia comparada” (del valiosísimo ejemplar de Teoría y Realidad Constitucional, número 37), en el que, una vez más, se confirman gran parte de las tesis que se han mantenido aquí durante los últimos años. Creo que es hora de decir, además, que a estas alturas los textos jurídicos de mayor calidad en España dedicados a analizar la cuestión de la secesión suelen ser aquellos que, con mayor o menor intensidad, argumentan las dificultades, problemas y requisitos que debe superar una demanda de secesión para lograr acercarse al objetivo del referéndum. Se lo toman en serio. O muy en serio. Y no son nada frívolos con una secesión. Frivolidad es abogar por un referéndum y, a la vez, escribir, como José Antich, esto sobre la hipótesis de lo que podría suceder en unas nuevas elecciones en Cataluña: “También porque las esperanzas de unas nuevas elecciones hubiera dejado en el aire -de hecho las encuestas no la garantizan- la mayoría parlamentaria de 72 diputados“. Por supuesto, no seré yo quien se agarre a una encuesta (Artur Mas, digo, Trump podría dar un máster sobre el asunto), pero creo que no es difícil apreciar que Antich admite la (más que probable) inexistencia de una mayoría (social) clara, suficiente y rotunda en favor de la secesión.

Bien, dejémoslo así: en mi opinión, la mayoría de quienes he leído con posturas en contra de la secesión y, a la vez, partidarios de encontrar una vía por la que dar respuesta a esa demanda se la toman muy en serio, mientras que la mayoría de quienes he leído con posturas a favor de la secesión y, por descontado, del referéndum, son mayoritariamente frívolos, a la búsqueda de una votación coyuntural que pudiera serles favorable. (¡Ah! Como algún día comentaré, Catedráticos y académicos de otros países también son exigentes con una secesión. No somos tan raros).

Centrémonos en los interrogantes jurídicos (y de sentido común, que no hace falta siquiera ser Licenciado en Derecho) planteados por López Basaguren, que a continuación explico:

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Mayoría simple para la secesión, cualificada para la Ley electoral

El sueño del secesionismo es llegar a un referéndum ganado por mayoría simple. Es lo máximo a que se aspira.

En cambio, para dejar de ser la única Comunidad sin ley electoral, fíjate tú que en Junts pel Sí se agarran a la mayoría cualificada de dos tercios -y su condición de grupo mayoritario, como si fueran el PP- para ignorar la última propuesta de CSQEP sobre la Ley electoral catalana (después de 37 años aún seguimos como el primer día). Os dejo un vídeo con un fragmento de la intervención de Roger Torrent, que irá muy bien para sacarlo cada vez que alguien diga “referéndum por mayoría simple”.

Por cierto, que para mí que incluso algún periodista de medios afines, como el que firma la crónica en el ARA, se da cuenta de cómo huelen a chamusquina determinados argumentos: “Tot i així, no ha estat capaç d’aclarir amb quin sistema electoral caldria celebrar unes hipotètiques eleccions constituents en cas que s’acabi celebrant un referèndum i guanyi el sí.

Pues nada, sigamos inmersos en el increíble mundo en que aprobar una Ley electoral resulta muchísimo más difícil que alcanzar una secesión. Oír para creer.

Aunque, bien pensado, si en treinta y siete años no se ha aprobado una Ley electoral, ¿qué hace pensar que en unos meses se logrará la secesión? Probablemente, Arcadi Espada tiene razón.

Un prudente silencio

Casi una semana sin publicar nada constituye una novedad en el blog. Dieciséis entradas en octubre y diecisiete en septiembre así lo acreditan.

¿Explicación? En el último artículo, Romeva en Finlandia, apuntaba que la sucesión de hechos, cual torrente, casi impedía elaborar una entrada que no pierda actualidad de inmediato. A eso le añadiría el deslizamiento al ridículo en que ha entrado el separatismo, que se mueve a golpe de tuit con casi cualquier cuestión, por anecdótica que sea o falta de razón que se trate.

Cuando uno lee que el TC acepta convertirse en una sala penal, sabe que no es verdad y quien sostiene tal afirmación debería explicarse, cosa que jamás se hace: ¿puede el TC condenar por delito a Carme Forcadell? NO. Cuando alguien afirma que las atribuciones coercitivas del TC provocan una “situación de extrema gravedad”, no sólo debería justificarlo, sino que también debería leerse este artículo de Enrique Gimbernat Ordeig.

Quien dice el TC, dice el tema de la alcaldesa de Berga, con el que -por poner otro de los muchos ejemplos de la degradación a que ha llegado todo esto- el diari ARA convierte en “noticia” algo que dice la Ley, sólo por azuzar el victimismo:  “Ara bé, el magistrat l’obliga a fixar un domicili i un telèfon de contacte i l’adverteix que si torna a desobeir una nova citació, podria ordenar-ne novament la detenció, “que en el seu cas podria elevar-se a presó”, per garantir que es presenti“. Yo sólo os digo que el artículo 775 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal establece que el Letrado de la Administración de Justicia (antes, Secretario Judicial) “requerirá” al investigado para que “designe un domicilio en España en el que se harán las notificaciones“. Y que pedir un teléfono (¡oh! ¡Dios mío! ¡El Juzgado quiere saber tu número para contactar contigo si es preciso!) es… lo habitual.

O sea, no se trata de que el Juzgado le tenga manía a la alcaldesa, ni de que le imponga unas medidas especiales por separatista. Simplemente, aplica la Ley.

Como digo, existe un determinado separatismo (el de las élites y sus palmeros de los medios) que ha entrado en una fase de muy poca, poquísima enjundia, que apenas vale la pena comentar. Por favor, si hasta los de la CUP hacen gala de poca imaginación: “Mi detención ha sido contra todo el pueblo catalán” [risas – másrisas – codazo- lágrimas de risas]. La alcaldesa de Berga simboliza “todo el pueblo catalán”. Mirad, antes me daba la risa. Ahora, apenas un suspiro de cansancio.

Conclusión. Intentaré seguir ignorando esta pobrísima campaña de propaganda y agitación. ¿Alguien sabe cómo va la activación de la Asamblea paralela de Cargos Electos? Es que no he vuelto a saber nada de ella.