Archivos Mensuales: octubre 2016

Cuestiones fuera de actualidad (Finlandia)

La rapidez con que se suceden los hechos y noticias provocan que algunos artículos no lleguen a publicarse. Incluso, no da tiempo a esbozarlos porque han perdido actualidad.

Evidentemente, me refiero a ese gran éxito internacional que ha sido el viaje de Romeva a Finlandia: “El conseller Romeva explica el full de ruta del Govern en una compareixença al Parlament de Finlàndia, a Hèlsinki” (“El conseller Romeva explica la hoja parroquial en una comparecencia en una sala anexa del Parlamento de Finlandia, en Helsinki”; notad mis voluntarias omisiones y variaciones en la traducción). Lo de la sala anexa, por cierto, se descubre mediante el complejo método de observar la foto y las sillas en que estaban sentado los asistentes. Romeva en Finlandia

Bueno, como sois unos descreídos y las noticias que publica la Generalitat y la prensa afecta son siempre verdad, os hago partícipes de un documento increíble: una foto de la cámara de debates del Parlamento de Finlandia (la he sacado de aquí). Igualica que la sala de Romeva.

parlamento finlandia

Recibida con gran alborozo por la prensa afecta, la visita de Romeva generó titulares de impacto: “El Parlament de Finlàndia debat el procés català” (El Parlamento de Finlandia debate el proceso catalán; notad que en el texto de la noticia no explican nada del contenido del debate). Había tanta emoción, que en el Ara daban rienda suelta: “Aquest debat al Parlament finlandès ha sigut possible gràcies a les simpaties del diputat del Partit dels Finlandesos, Simon Elo ( @simon_elo) amb Catalunya” (Este debate en una sala anexa del Parlamento Finlandés ha sido posible gracias a las simpatías del Partido de los Finlandeses, Simon Elo con Cataluña“; notad las negritas, que son mías). A estas alturas, no hace falta que explique nada de los true finlandeses…

Como sé que hay quien tiene problemas con vistas cenitales, ahí va otra foto, sacada de La Voz de Galicia, que cita com fuente Wikimedia, del Parlamento de Finlandia.

vozdegaliciafinlandia

El resto de la “visita”, como el think-tank Magma… Ni en la web de la Generalitat publican nota alguna, ni recuerdo haber leído nada más en la prensa afecta. Que tenga que enterarme a través de La Gaceta

Después, como escribió Partal, resulta que se manipula la visita de Romeva y, como apuntó Juanmari, la culpa es nuestra, que vemos el pecado por todas partes…

CONCLUSIÓN. Al divertido episodio titulado Romeva en Finlandia le doy un 9,5. No le doy un diez porque, cuando parece que no se puede hacer mejor, siempre existe un margen para la sorpresa.

¿El Parlament de Catalunya permite órganos paralelos?

El universo separatista pone en marcha estos días la autodenominada “Assemblea de Càrrecs Electes” (Asamblea de Cargos Electos), cuyo objetivo es el de conformar un Parlamento, o incluso Gobierno, paralelo al democráticamente elegido y establecido.

Como de costumbre, los objetivos no son planteados de forma terminante y rotunda, no vaya a ser que la Fiscalía actúe o a alguien se le ocurra impugnar esa “Asamblea”.

Y ese “alguien” debería ser una institución que con toda probabilidad no lo hará: el Parlamento de Cataluña. ¿Alguien se imagina la creación de un organismo paralelo, preparado para “asumir decisiones institucionales“, ya sean parlamentarias o hasta ejecutivas (¡la Generalitat!), como he leído?

¿Quién les ha dado autorización para actuar así? ¿El Parlament de Catalunya les ha delegado alguna función? ¿Ha dictado alguna norma que prevea su sustitución por una asamblea autoconstituida, que se autootorga unos poderes? ¿Nadie se da cuenta del tamaño de semejante despropósito?

Por una vez, estoy “convencido” y “persuadido” de que el Parlament de Catalunya frenará una iniciativa destinada a suplantarlo (da igual que esté supeditada a una condición, el hecho, en sí mismo, es gravísimo) y seguro que personas de bien como Puigdemont (como Jefe del Ejecutivo), Junqueras y Romeva denunciarán el grave ataque a las instituciones catalanas, perpetradas por esta organización paralela, y requerirán a esta Asamblea para que se disuelva a la mayor brevedad. Estoy seguro y convencido de ello.

Me dirigiré raudo y veloz a la página web del Parlament, donde seguro que ya está colgado un comunicado denunciando la creación de esta suplantadora institución paralela, que nadie ha elegido y se postula para sustituir a la cámara legislativa y al mismísimo Ejecutivo. Porque, si no hacen nada frente a la creación de instituciones paralelas, yo creo que Europa no lo entenderá…

Separatismo, cuestión de no ajustarse a la verdad

Esta tarde me ha sorprendido ver un inusitado aumento de visitas en el ya antiguo artículo sobre el supuesto reconocimiento de la autodeterminación en las Constituciones de treinta países. Tras investigar la razón, leo que una parte de la prensa afecta subvencionada se hace eco de un supuesto “zasca (¿enseñan en la Facultad de Periodismo ese lenguaje?) de Romeva al Ministro Margallo.

El resumen del supuesto patinazo (cómo no, Vilaweb), y para ponernos antecedentes, es como sigue:

  1. Se publica en el diario mexicano Milenio un artículo del Ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Don José Manuel Margallo, en el que se afirma: “No hay ninguna Constitución democrática en el mundo que reconozca el derecho de autodeterminación (salvo la de Etiopía y la de San Cristóbal y Nevis, dos islas antillanas que comparten Estado).
  2. Al cabo de unos días, se publica otro del Conseller Romeva, en que dice: “El pasado 19 de octubre, el ministro español de Exteriores, José Manuel García-Margallo, se jactaba de esta negativa en las páginas de este diario, negando no solo la legitimidad sino la consideración del derecho a la autodeterminación dentro de la legalidad y del constitucionalismo democrático.Sin embargo, cabe recordar precisamente aquí que el propio artículo 89 de la Constitución mexicana no solo reconoce este derecho, sino que también es uno de los principios que han guiado la actuación internacional de México durante 100 años.
  3. He ahí, el supuesto “zasca”, basado, cómo no, en la ignorancia. De Romeva y sus palmeros.

Vamos por partes:

PRIMERO.- La Constitución de México, como tantas otras, reconoce el derecho de autodeterminación de terceros, pero no lo reconoce a pueblo, minoría o grupo territorializado alguno dentro del Estado mexicano.

SEGUNDO.- El artículo a que hace referencia Romeva, el 89 de la Constitución de México, dice:

Artículo 89. Las facultades y obligaciones del Presidente, son las siguientes:

(…)

X.      Dirigir la política exterior y celebrar tratados internacionales, así como terminar, denunciar, suspender, modificar, enmendar, retirar reservas y formular declaraciones interpretativas sobre los mismos, sometiéndolos a la aprobación del Senado. En la conducción de tal política, el titular del Poder Ejecutivo observará los siguientes principios normativos: la autodeterminación de los pueblos; la no intervención; la solución pacífica de controversias; la proscripción de la amenaza o el uso de la fuerza en las relaciones internacionales; la igualdad jurídica de los Estados; la cooperación internacional para el desarrollo; el respeto, la protección y promoción de los derechos humanos y la lucha por la paz y la seguridad internacionales;

Hasta el menos entendido en Derecho -salvo Romeva, Vilaweb y Elnacional- es capaz de comprender que México respeta la autodeterminación de los pueblos (no me pongo técnico, porque no dice nada de “derecho”), aplicada en su política exterior.

TERCERO.- En su política interior, la Constitución de México titula su artículo Segundo de manera clara: “La Nación Mexicana es única e indivisible“. Y en cuanto a los derechos de los pueblos indígenas: “El derecho de los pueblos indígenas a la libre determinación se ejercerá en un marco constitucional de autonomía que asegure la unidad nacional.“. Y por acabar con el asunto, más adelante: “A. Esta Constitución reconoce y garantiza el derecho de los pueblos y las comunidades indígenas a la libre determinación y, en consecuencia, a la autonomía para:…

CUARTO.- En consecuencia, ¿dónde ve Romeva reconocido el derecho a la autodeterminación en la Constitución de México, “dentro de la legalidad y el constitucionalismo democrático“? ¿Se pueden independizar los pueblos indígenas? ¿Lo reconoce el artículo 89? La mentira absoluta falta de ajuste a la verdad, apoyada por los afectos subvencionados, es incuestionable.

QUINTO.- No hace falta molestarse en distinguir entre la autodeterminación interna (p.ej., la autonomía) y la autodeterminación externa (entendida como derecho o posibilidad de la secesión o la creación de un nuevo Estado). Todos sabemos que nos estamos refiriendo a la autodeterminación externa y la secesión. Y es incuestionable que ese tipo de autodeterminación la Constitución de México NO LA RECONOCE NI LA AMPARA. Que reconozca la autodeterminación como guía de política exterior, pues me parece muy bien. Felicidades. Pero, señor Romeva, la Nación Mexicana es única e indivisible.

SEXTO.- Por completar el panorama, veamos qué dice Pau Bossacoma (o sea, no cito a constitucionalistas que puedan ser tachados de contrarios a la secesión) sobre la autodeterminación externa, entendida como derecho o posibilidad de secesión en su obra “Justícia i legalitat de la secessió” (cuando tenga un rato, traduciré el texto al castellano; y si no tengo rato o ganas, cualquier traductor sirve bastante bien):

– “La majoria d’ordenaments constitucionals (tant dels Estats unitaris com dels Estats federals) no reconeixen el dret a l’autodeterminació o a la secessió dels seus Estats federats nacions minoritàries o territoris subestatals.851 En detriment del dret de secessió (o d’autodeterminació externa), les constitucions sovint estableixen la unitat, la indivisibilitat i/o la integritat territorial”

– “Malgrat la manca de reconeixement constitucional amb caràcter general del dret d’autodeterminació (externa) i de secessió, existeixen alguns exemples actuals i històrics“. Aquí, para Romeva y la prensa afecta, Bossacoma debía estar a sueldo de Margallo… Lo cierto es que esto lo escribe cualquier constitucionalista.

– A continuación, Bossacoma desgrana los supuestos de previsión de secesión. Omito aquellos que ya no están vigentes y me limito a los que Bossacoma describe, alguno de ellos discutibles. Da igual que sean discutibles. Veamos ese listado, que desmiente a Romeva, formado por:

  • 1. El preàmbul i l’art. 39 de l’actual Constitució de 1994 de la República Democràtica Federal d’Etiòpia preveuen el dret d’autodeterminació, inclosa la secessió, de les nacions, nacionalitats i pobles que componen la Federació.” 
  • “2. L’art. 113 de l’actual Constitució de la Federació de Saint Kitts i Nevis preveu la possibilitat de secessió de l’Illa de Nevis.”
  • “3. L’art. 4.2 de l’actual Constitució de Liechtenstein preveu la possibilitat de secessió dels municipis respecte de la Unió amb el vot favorable de la majoria dels residents municipals.”
  • “4. L’art. 50 de l’actual TUE preveu el dret de secessió unilateral d’un EM si passat un període de dos anys no s’arriba a un acord sobre la secessió. (…)
  • ” 6. L’art. 77 de l’actual Constitució francesa de 1958 inclou el dret de Nova Caledònia a  celebrar un referèndum per a obtenir la plena sobirania.”
  • “7. L’art. 1.4 de l’actual Llei orgànica moldava que regula l’Estatut especial d’autonomia del territori de la Gagauzia li reconeix el dret a l’autodeterminació externa si la República de Moldàvia deixa de ser un Estat independent

Es indiferente que algunos ejemplos sean más que forzados. En el listado de Bossacoma no sólo no aparece México, sino que advierte claramente de que la mayoría de ordenamientos constitucionales no reconocen el derecho a la autodeterminación o a la secesión.

Al separatismo le gusta decir que sí, que se reconoce por todas partes.

Y eso, aunque la Comisión de Venecia, esa que citan cuando les interesa, dijera con relación al referéndum de Crimea: “If the Constitution of Ukraine does not allow a referendum on secession, this does not in any way contradict European constitutional standards. Rather, it is typical for constitutions of Council of Europe member states not to allow secession.“. Y también: “The decision of the Ukrainian constituent power not to grant a right to secession can therefore not be criticised on the basis of European constitutional standards“.

Por si alguien desea discutir a Bossacoma, citemos también a Joan Ridao, que en su libro Dret a decidir (donde construye una más que discutible distinción entre autodeterminación y derecho a decidir, pero otra vez da igual), por ejemplo, explica: “Com hem assenyalat, ni el dret de la UE ni el dret internacional contenen cap disposició que prevegi un procediment reglat i sistematitzat al qual acollir-se en els casos de secessió. Llevat de casos comptats, les constitucions federals no reconeixen el dret a la separació, i el respecte als pactes polítics es presenta sovint com l’argument democràtic per excel·lència (art. 39 de la Constitució d’Etiòpia de 1995 o art. 60 de la Constitució confederal de Sèrbia-Montenegro de 2003).153 Tanmateix, en aquests ordenaments citats (internacional, europeu i intern) hi ha drets i principis que poden reforçar la legalitat i la legitimitat en els casos de secessió, com ara el principi democràtic, tot i que no es preveuen procediments explícits que permetin canalitzar hipotètiques demandes basades en aquests principis.“.

Cómo no, acabo citando, ahora sí, una voz autorizadísima y reconocida como Alberto López Basaguren: “El nacionalismo puede, legítimamente, defender el objetivo político de lograr que se reconozca el «derecho a decidir» como derecho a la libre determinación, a pesar de que a esa pretensión pueda oponerse, en el mismo plano político, su falta de encaje en la configuración del derecho a la libre determinación en el Derecho internacional y la falta de reconocimiento de un derecho a la secesión en los sistemas democráticos —salvo casos aislados y, podemos decir, marginales“. Como nota de página a este párrafo, añade: “Los dos únicos casos a los que se suele hacer referencia son Etiopía y St. Kitts and Nevis, en las Indias Occidentales británicas

CONCLUSIÓN. Separatismo y manipulación se cruzan demasiado a menudo. Que Romeva pretenda hacer creer que en México se permite la secesión, y detrás todos aquellos medios que sienten la necesidad irrefrenable de jalear al de “su equipo” produce hasta vergüenza ajena. Y es que en Elnacional leo: “Margallo explicaba en su artículo al diario Milenio publicado el pasado día 19 que la secesión es inviable, de entrada por una razón legal (…)  La cuestión es, sin embargo, que la Constitución de México sí contempla el derecho a la autodeterminación y así lo señala Romeva en la réplica que ayer publicó en el mismo diario

Como hemos visto, los pueblos indígenas se pueden independizar mañana. Ya. Zasca.

Una carta de Artur Mas que no es para dialogar

Hoy leo una “carta” publicada en La Vanguardia, escrita por Artur Mas. Supuestamente, con la altura y grandeza que corresponde a la dignidad que ocupó en el pasado. Cuando un político que ha ocupado tan altos cargos redacta un artículo serio y cita a Groucho Marx, pierde toda credibilidad. Groucho fue una persona lúcida, brillante y genial. Provocador desde el mismo instante en que aparecía en pantalla. Y todos sabemos que hacer referencia a él es sinónimo de voluntad de ridiculizar al oponente. Como dice el mismo Artur Mas en la carta, en sentido inverso al que dice pretender, lo que hace es: “…dinamitar los puentes de diálogo…“. Si la apuesta para abrir un diálogo pasa por Groucho Marx (de quien aquí se han mostrado fotos de la inolvidable escena de ‘la parte contratante de la primera parte,etc’), poco diálogo quieres.

El texto, a mi entender, refleja pocas dudas sobre la ínfima voluntad de diálogo: “Esta carta al futuro gobierno español parte de dos premisas: la primera, un gobierno del PP con el apoyo de Ciudadanos y del PSOE difícilmente negociará un referéndum sobre la independencia, a pesar de la voluntad catalana de hacerlo. La segunda, el Gobierno catalán y la mayoría soberanista parlamentaria tienen que seguir cumpliendo el mandato recibido hace un año en las urnas para preparar la construcción de un Estado para Catalunya.

Un diálogo que tiene como punto de partida inamovible la celebración del referéndum y que, en caso contrario, el Parlament construirá (lo de ‘preparar’ es un pequeño circunloquio) un Estado, acredita que no se desea diálogo.

En los artículos firmados en Teoría y Realidad Constitucional de Alberto López Basaguren, José Tudela Aranda (si tenéis moral y paciencia, lo recomiendo muy vivamente, por escoger sólo uno) o Víctor Ferreres Comella, estos constitucionalistas concluyen -resumo mucho- que en nuestro ordenamiento jurídico no cabe un referéndum de secesión, ni el derecho a decidir, ni la autodeterminación, ni nada de nada. Ahora bien, de una forma u otra, todos ellos concluyen que si se dan las circunstancias que aconsejan o hacen evidente la necesidad de examinar la demanda de secesión, debe hacerse. Ninguno de ellos es complaciente, flexible o comprensivo, en el sentido de que inmediatamente deba ser atendida esa demanda y mucho menos abogan por soluciones como juridificar la secesión.

Al contrario: todos ellos son exigentes, eso que el secesionismo no es -y aquí sí que es verdad que la absoluta inacción se lo ha puesto fácil-, mostrando que para llegar a un hipotético referéndum, o el mecanismo pertinente, tendrían que aportar muestras y pruebas indudables al respecto. Por poner un ejemplo simple: Ferreres explica que en las elecciones del 27S reportaron a las fuerzas separatistas un 47,8% de los votos, mientras que en las generales bajaron hasta el 31%. ¿Eso es muestra de una fuerza constante y duradera de la demanda separatista? El secesionismo al uso suele poner como excusa que “se vota distinto” o que “no existe el mismo interés”. Es una forma muy extraña de demostrar la voluntad secesionista, sí.

Volvamos. La cuestión, pues, no es referéndum sí o no. La cuestión radicaría en determinar si se dan circunstancias no coyunturales que pudieran justificar un referéndum. Las vueltas atrás del separatismo sobre la cuestión demuestran que no: ¿cómo se pacta un referéndum con quien hace un año decía nous avons gagné?

Artur Mas, y todo el separatismo, hace supuesto de la cuestión: da como innegociable e inamovible la celebración de un referéndum cuya convocatoria ha decidido. Por mucho que se diga, no hay voluntad de diálogo.

Por último, y a la luz de estas reflexiones que otras veces he repetido, una consideración que también se destaca en alguno de los artículos citados y otros que he leído: la ausencia de una respuesta conveniente y adecuada por quien corresponde. Y no necesariamente pasa por el referéndum (reitero: no), ni una reforma constitucional (necesaria, como conviene la práctica totalidad de expertos) cuyo objetivo simplemente fuera una estrategia del contentamiento. Temo que ese “quien corresponde” tampoco lee Teoría y Realidad Constitucional. Quizás ni sabe que existe.

EDITO: Ruego comentarios con relación directa, indirecta o vaga sobre la temática de la entrada. No hay problema si alguien se sale de la temática (hasta yo lo hago), pero después se generan comentarios y discusiones que desvirtúan la conversación general. Dicho queda.

El secesionismo es un compartimento estanco

Una rápida visión de las portadas de la mayoría de medios digitales subvencionados. Tengo la impresión de que el secesionismo se ha convertido en un compartimento estanco, en cuyo interior se amontonan sucesos que en poco me conciernen.

La anulación de la prohibición de los toros, el acto de apoyo a Forcadell, la estatua de Franco en El Born… Estos son los asuntos con que la parroquia secesionista se distrae. Un mundo estanco cuyas tribulaciones identitarias pueden entretener un rato, hasta generar una entrada en un blog, y no acaparar toda la atención, como sucede a diario.

Me voy a leer unos cuantos artículos más de Teoría y Realidad Constitucional. Durante la fase de insomnio de esta noche, me ha parecido muy interesante el de José Tudela Aranda, “El derecho a decidir y el principio democrático“.

Entre las valiosas reflexiones de Tudela, destaco esta: “El independentista persigue una solución abrupta. Considera que la coyuntura puede ser adecuada y que hay que actuar en consecuencia. No hay que esperar porque mañana las cosas pueden haber cambiado. La crisis económica puede haber acabado y un nuevo mapa político ofrecer más ilusión a los ciudadanos. Es ahora. Precisamente, sus argumentos son los que ratifican la necesidad de proyectar una decisión favorable en un tiempo determinado. Declarar una secesión es una decisión sin parangón. Es una decisión sobre decisiones. Si, como se ha recordado, el ordenamiento jurídico muestra toda clase de ejemplos en los que para determinadas decisiones se exigen condiciones adicionales, no parece nada exagerado, ni, por supuesto contrario al principio democrático, demandar un marco excepcional para un referéndum de secesión. Más bien, lo que no parece coherente con el propio principio democrático, es que una decisión que determina la condición de extranjero a muchos de los conciudadanos; que afecta, necesariamente a múltiples derechos individuales; que, por no seguir, provoca una honda fractura social, pueda ser adoptada al albur de una coyuntura, con prisas provocadas porque mañana podría ser diferente.

Teoría y Realidad Constitucional de la secesión

Bajo este nada atractivo título, Teoría y Realidad Constitucional, hace unos días descubrí una revista de Derecho Constitucional cuyo último número (el 37) se dedica a la cuestión catalana. Desde un punto de vista jurídico (o sea, pesadito, aunque a mí esta vertiente del derecho de la secesión se me hace muy amena), intelectual y de fundamento teórico, resulta una publicación muy valiosa porque ahonda en la argumentación jurídica realista de la secesión. Diversos artículos en profundidad, firmados por prestigiosos especialistas (y si no son prestigiosos, sí que son expertos), que reflejan una visión nada amable de la secesión, que tiene muchos requisitos que cumplir y obstáculos a salvar. Todo lo contrario a la versión de la secesión nacionalista, que está tan bien estudiada y preparada, la mejor de la historia, que al cabo de quince días de este magnífico artículo de Salvador Cardús, cambió de guion.

Pero los artículos en profundidad, ya se sabe, no interesan: vende más que Stiglitz diga que, en un determinado contexto, ve “factible” la viabilidad de una Cataluña independiente, aunque no haya estudiado el caso. Con esa frase se quedan más contentos que unas castañuelas y han ganado la secesión. Y si un Catedrático de Derecho Constitucional como Enoch Alberti, bastante permeable a los postulados secesionistas, dice que el derecho a decidir no existe (p.45), tranquilos: yo no lo he leído y vosotros tampoco. (“El llamado derecho a decidir, entendido como la capacidad para que la población de un determinado territorio se pronuncie y decida autónomamente sobre su estatuto jurídico-político, a mi juicio no existe hoy en términos estrictamente jurídicos…“)

Cuesta más leer este artículo doctrinal en Teoría y Realidad Constitucional de Jean-Claude Piris, que no será premio Nobel, pero fue asesor jurídico del Consejo Europeo y del Consejo de la UE y Director General de los Servicios Jurídicos del Consejo de la UE de 1988 a 2010. Consejero de Estado Honorario en Francia y diplomático francés ante las Naciones Unidas y director de asuntos jurídicos de la OCDE. Piris no gusta nada entre el secesionismo y no es de extrañar: mantiene todo lo contrario a esa secesión del “pragmatismo” y encima escribe artículos como el que vuelvo a enlazar titulado “LA UNIÓN EUROPEA, CATALUÑA Y ESCOCIA (Cuestiones jurídicas sobre las recientes tendencias secesionistas en los Estados Miembros de la UE)“. Para los que no os apetezca leerlo entero, os cito los puntos a mi entender más relevantes, que son citas literales (las negritas de cada punto son mías) de su trabajo:

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Entrevistas en que no se hacen preguntas

Mientras espero, ansioso, el borrador de Proyecto de Ley de referéndum de Nicola Sturgeon y lo que pueda decir el Gobierno del Reino Unido, he tenido el placer de leer en Elmon.cat una de esas entrevistas de los medios subvencionados en que a los líderes separatistas, en este caso Artur Mas, no se le formula una sola pregunta incisiva. Ni siquiera se le pide una explicación razonada por el nuevo formato (referéndum) de la secesión, que recupera el antiguo formato (referéndum), olvidando el verdadero formato (el full de ruta del 27-S, ese que ha ido al vertedero de los recuerdos olvidados).

Veamos los apartados concretos de la entrevista y las respuestas:

Hi ha el risc que el referèndum es converteixi en un nou 9-N? No, perquè per tornar a fer un 9-N no es farà cap referèndum. Si es vol fer un referèndum és per resoldre les dues qüestions que no van quedar resoltes amb la consulta: una pregunta binària i vinculació jurídica. Si no es compleixen aquestes dues condicions no seria un referèndum, i no tindria cap sentit tornar a repetir el 9-N.” (¿Existe el riesgo de que el referéndum se convierta en un nuevo 9-N? No, porque para volver a hacer un 9-N no se hará ningún referéndum. Si se quiere hace un referéndum es para resolver las dos cuestiones que no quedaron resueltas con la consulta: una pregunta binaria y vinculación jurídica. Si no se cumplen estas dos condiciones no sería un referéndum, y no tendría ningún sentido volver a repetir el 9-N)

TRADUCCIÓN REAL DE LA RESPUESTA (que no literal): El 9-N fue una pantomima. Si, por una de aquellas casualidades, hubieran podido presentar un resultado arrollador y homologable, hubieran dicho que era la mejor consulta de la historia. De hecho, Artur Mas dijo un día que el 9-N había puesto al Estado contra las cuerdas. Pero las dos cosas a la vez no puede ser: o es una pantomima, o pone al Estado contra las cuerdas.

Per tant, vostè està d’acord amb l’expressió “referèndum o referèndum”. Sí. Però jo estic d’acord en què hi ha d’haver una pantalla democràtica on es compti si els independentistes superen el 50% dels vots o no. Fins que això no passi sempre tenim la sensació que som molts, que estem gairebé a prop del 50%, que tenim majoria absoluta al Parlament, però no hem pogut acreditar que hem passat del 50% dels vots d’una manera clara. Això vol dir una pantalla democràtica, i només n’hi ha dues de possibles: o un referèndum o unes eleccions. El semireferèndum està fet: el 9-N del 2014. Les eleccions estan fetes: plebiscit del 2015. En el full de ruta hi ha previstes unes noves eleccions, constituents. Si al mig s’hi vol posar una pantalla democràtica, com és el referèndum, que ens permeti comptar-nos i acreditar que som més del 50% em sembla bé.” (Por lo tanto, usted está de acuerdo con la expresión referéndum o referéndum. Sí. Pero yo estoy de acuerdo en que debe haber una pantalla democrática donde se cuente si los independentistas superan el 50% de los votos o no. Hasta que esto no ocurra siempre tenemos la sensación de que somos muchos, que estamos casi cerca del 50%, que tenemos mayoría absoluta en el Parlamento, pero no hemos podido acreditar que hemos pasado del 50% de los votos de una manera clara. Esto significa una pantalla democrática, y sólo hay dos posibles: o un referéndum o unas elecciones. El semireferèndum está hecho: el 9-N de 2014. Las elecciones están hechas: plebiscito de 2015. En la hoja de ruta hay previstas unas nuevas elecciones, constituyentes. Si en medio se quiere poner una pantalla democrática, como es el referéndum, que nos permita contar con nosotros y acreditar que somos más del 50% me parece bien.)

Siguiente pregunta a semejante respuesta: “Potser es busca més una reacció que efectivament fer el referèndum?” (¿Quizás se busca más una reacción que efectivamente hacer el referéndum?)

TRADUCCIÓN REAL DE TODO LO ANTERIOR: Hicimos la consulta del 9-N y no nos acercamos al 50% del censo. En las elecciones del 27-S, que dijimos plebiscitarias, no logramos el 50% de los votos emitidos y no te digo ya del censo electoral. Así que vamos a intentarlo otra vez, que tanto va el cántaro a la fuente que al final quizás lo conseguimos por las malas. Y si no lo logramos, diremos que es culpa de Madrit. ¡Ah, por cierto! Os habréis fijado en que Mas dice que se han acercado al 50% (de los votos emitidos, no del censo electoral), que están casi cerca del 50%… Lo lógico (si hay algo lógico) sería que “aceptara” el “resultado” y reconociera que no existe apoyo suficiente para la secesión, ¿no? Ese es su “juego democrático“…

Traducciones aparte, echaréis en falta, como yo, que alguien le pregunte (y eso que la entrevista la hacen entre dos) por el abandono del full de ruta original: ¿qué pasa con la proclamación de la independencia? ¿por qué ya no sirve el formato previsto en 2015?

¿Un periodista como Salvador Cot es incapaz de realizar ese par de preguntas? No lo creo. Quién sabe si Cot temía, al realizar ese tipo de pregunta, comprometer de forma grave el objetivo secesionista, de igual modo que Basté en su día no inquirió a Puigdemont sobre el mismo asunto. Entrevistas sin preguntas, una nueva modalidad.

En la entrevista sí que se pregunta lo siguiente: “El full de ruta del procés contempla unes eleccions constituents. El president Puigdemont ha de ser candidat?” (La hoja de ruta del proceso contempla unas elecciones constituyentes. ¿El presidente Puigdemont ha de ser candidato?). Sin embargo, ya no estamos ante la hoja de ruta original, sino ante una hoja de ruta de la que se ha caído una explícita proclamación de la independencia (esto el separatismo no lo explica abiertamente, pero es el concepto inherente a la llamada Ley de Transitoriedad Jurídica) y las elecciones “constituyentes” que la seguían.

¿Qué clase de entrevistas hace el periodismo nacionalista, que no pide explicaciones por los cambios en el supuesto ‘mandato democrático’ del 27-S? ¿Tan difícil resulta preguntar las razones por las que se apartan de la hoja parroquial de ruta?

¡Ah, claro, cómo no me había dado cuenta! El periodismo nacionalista es más de titulares como el siguiente: “Caldrà que la mobilització sigui persistent i no d’unes hores, haurem d’aguantar un pols” (Será necesario que la movilización sea persistente y no de unas horas, tendremos que aguantar el pulso). Aguantar el pulso. Siempre me chirría el uso de esta clase de términos para alguien de la dignidad que corresponde a un expresidente de la Generalitat de Catalunya.

Si el 9N2014 era un proceso participativo, ¿dónde está su evaluación?

Hoy toca un artículo que se aleja un poco de la actualidad diaria. El punto de partida es el asunto de la convocatoria del 9 de noviembre de 2014, por el que se juzgará a Artur Mas, Irene Rigau y Joana Ortega, y por el que pende causa contra Francesc Homs ante el Tribunal Supremo.

En su día Artur Mas dijo que la ‘consulta’ pasaba a ser un ‘proceso participativo‘, algo que repitió y confirmó en una comparecencia, tras declarar ante el TSJC.

Dicen los artículos 50 y 51 de la Ley 10/2014, de 26 de septiembre, de consultas populares no refrendarias y otras formas de participación ciudadana:

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La alergia a la concreción (y el colosal engaño)

Una de las bases de mi crítica habitual al supuesto referéndum que dice proponer el secesionismo ha sido siempre su ausencia de concreción. Todo eso que ahora Puigdemont dice que está dispuesto a pactar, como el quorum necesario o el tiempo que tardarían en volver a repetir el referéndum. Del apoyo parlamentario necesario para la celebración no dice nada, porque eso ya se da por supuesto: el que le parece oportuno al secesionismo.

En definitiva, lo que tenían que haber planteado y argumentado hace cuatro años, lo empiezan a plantear ahora, con timidez, sin concretar nada de lo que dicen estar dispuestos a pactar. Ello demuestra la pobreza argumental que ha acompañado todos estos años al derecho a decidir y todos los artefactos creados para engañar a quien ha querido creer: ¿más de cuatro años después todavía no son capaces de ofrecerme ipso facto las bases de su referéndum de secesión?

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Puigdemont, el pactista

Tenemos a toda la prensa subvencionada presentando a Puigdemont como el adalid del referéndum. Y están bastante frustrados porque, menuda sorpresa, la respuesta ha sido ignorarlo. O sea: dices que vas a convocar un referéndum en septiembre sí o sí, y esperas además que te reciban para acordar el referéndum que ya has predeterminado.

Pese a todo, para los medios subvencionados Puigdemont muestra unas dotes pactistas incomparables. Nada dicen de deslealtades como el 9N2014 (si era un ‘proceso participativo’, ¿qué conclusiones obtuvieron?, ¿dónde las plasmaron?) o la Resolución 1/XI de 9N2015, de ‘inicio’ del proceso de secesión, aunque ahora mismo la hayan abandonado por completo sin dar la más mínima argumentación.

Pues bien, están ahí, dándolo todo por un referéndum con voluntad supuestamente de pacto, cuando a Quico Sallés (La Vanguardia) le filtran la penúltima deslealtad, consistente en enviar una carta al Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU y del Consejo de Europa en que se presenta una particularísima versión de los hechos y se da traslado de la Resolución 183/XI, en la que entre otras lindezas se decía:

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