Archivos Mensuales: septiembre 2016

Un incumplimiento tras otro y ‘la voluntat del poble’

Autoindulgencia es una palabra que he escrito varias veces en los últimos días, porque el separatismo es muy proclive a perdonarse sus incumplimientos.

Que el Full de Ruta y el voto de su vida no servían para nada, ya se sabía, y ahora ha quedado certificado. Existe tal grado de autoindulgencia que los más piadosos dicen que con el referéndum se mejora el Full de Ruta. Un año ha costado la mejora, a aplicar supuestamente dentro de otro año. Es innecesario recurrir de nuevo a la hemeroteca: todos sabemos que el separatismo queda retratado y que un año atrás sostenían lo contrario que ahora.

Lo que no se ha comentado demasiado ha sido cómo el nuevo giro del prusés™ comporta un incumplimiento flagranteentiéndase desde la perspectiva de un secesionista, no desde la mía- a la “voluntat del poble” (voluntad del pueblo).

¿Os acordáis de la resolución del 9N de 2015, esa que ‘iniciaba’ la secesión? Entre otros dislates, la resolución decía:

Tercer. El Parlament de Catalunya proclama l’obertura d’un procés constituent ciutadà, participatiu, obert, integrador i actiu per tal de preparar les bases de la futura constitució catalana“.

¿Qué ha sido de ese proceso constituyente?

Es más, ¿para qué ha servido la Comisión del Proceso Constituyente? Sí, esa que, con gran ruido y jaleo, aprobó la Resolución 263/XI, que ratificaba las (también disparatadas) conclusiones, cuyo primer punto decía:

1. Actualment, no hi ha cap marge d’acció per al reconeixement del dret de decidir del poble català dins el marc jurídic constitucional i legal espanyol. L’única manera possible d’exercir aquest dret és per la via de la desconnexió i l’activació d’un procés constituent propi“.

Si eso era así, ¿para qué ahora un referéndum? ¿Trabajaron y redactaron esas conclusiones para nada?

¿No será, acaso, que la mayoría parlamentaria separatista está engañando a su gente incumpliendo el mandato democrático de su electorado? Pregunto, no afirmo.

Quizás alguien que apoye el movimiento secesionista (Viure Lliure, tu no cal 😉) es capaz de explicarme este radical cambio de opinión: el 27 de julio se aprueban unas conclusiones y el 29 de septiembre se otorga la confianza a un Presidente que ignora esas conclusiones.

Si el Full de Ruta y el voto de su vida se han ido a la papelera de la historia, el ‘respeto’ por la ‘voluntat del poble’ se ha perdido fruto de una repentina amnesia.

Conclusión. La ‘voluntat del poble‘, otra manipulación más (y ya he perdido la cuenta) del prusés™.

Leo un titular de e-noticies: “Puigdemont admite ahora que no ve “ninguna opción” de pactar el referéndum“. ¿Queda algo de seriedad?

La secesión, previa al referéndum

Conforme expuse en su día al analizar el Full de Ruta, y repetí ayer con el anuncio de convocatoria de referéndum para el año que viene, mi teoría dice que ese referéndum -o cualquier otro mecanismo unilateral de los muchos que vende el separatismo- sólo es posible previa declaración, o proclamación, de la secesión.

Aparte de mí, en este artículo del Ara lo dicen también Ferran Requejo (defensa que un referèndum només es pot fer un cop ja s’ha proclamat la independència) o Mercè Barceló (s’ha de declarar la independència abans de fer un referèndum per ratificar-la), nada sospechosos de coincidir habitualmente con mis tesis. Lo que no explican es qué pasaría si en el supuesto referéndum no se ratificara la secesión.

De paso, descartad la estrambótica teoría de Josep Costa (un règim “transitori” en què es continuaran aplicant les lleis espanyoles però la “seu del poder” i la “legitimitat” hauran canviat de lloc: del Congrés de Diputats al Parlament). Una cosa es equivocarse, otra tener una idea singular y bien armada a la vez que minoritaria, y otra más este disparate.

Con todo, el único que se hace la pregunta acertada, a la vez que inquietante, es Xavier Arbós: “¿Arribarà el moment en què els Mossos d’Esquadra aniran als ports i aeroports i diran a la Policia Nacional i a la Guàrdia Civil que a partir d’ara ells s’encarreguen dels control de fronteres?”. El artículo dice que de momento no hay respuesta.

Como en tantas otras cosas que, fanfarronada tras fanfarronada, el separatismo no es capaz de responder mirando a los ojos.

Joan Tardà y el referéndum

Una búsqueda aleatoria con Joan Tardà + referéndum en Twitter.

30 de marzo de 2016

tarda referèndum

1 de septiembre de 2016

tardà referèndum

29 de septiembre de 2016

tarda-29092016

Conclusión. Todavía estoy esperando que alguien argumente las razones por las que “El vot de la seva vida” ha ido a la papelera de la historia. Puedo esperar sentado, por supuesto.

El peligro de confundirse con el consumo propio

El esperado anuncio de un referéndum para el año que viene no me ha generado emoción alguna: por una parte, era un secreto a voces a falta de la concreción final; por otra, se trata de otra de las muchas vueltas atrás del secesionismo, incapaz de sostener su propia Hoja Parroquial, digo, folio de ruta. No merece la pena recordar que el voto de su vida no era tan decisivo como tantos quisieron creer, o que el mismísimo Artur Mas escribía en Libération que las elecciones del pasado mes de septiembre de 2015 se transformaban en “«référendum» sur l’indépendance“. Es todo consumo propio.

Ahora bien, no hay que confundirse con el consumo propio. De fondo, algo en bruma, aparece la Ley de Transitoriedad Jurídica, que ya han mencionado muchos políticos (Rovira o Junqueras) y periodistas de la cuerda secesionista. Sin ir más lejos, Antoni Bassas: “I culminar-ho vol dir que d’aquí nou mesos s’hagi aprovat la llei de transitorietat jurídica per passar de la legalitat espanyola a la catalana, i amb aquesta legalitat, convocar el referèndum“.

Pocas veces se escucha (sí que lo dijo Marta Rovira), pero eso de “pasar de la legalidad española a la catalana”, representa un golpe de Estado a la vez que una declaración (o proclamación, como más guste, que a efectos prácticos tiene poca diferencia) de independencia. Lo escribí cuando comenté hace meses la Hoja de Ruta: cualquier referéndum de ‘validación’ de la Constitución era posterior a la proclamación de la independencia.

Lo mismo se explica en esta noticia de hoy 28 de septiembre en el ARA: “Una de les vies estudiades -que no està tancada-és que la norma estigui composta per una declaració de sobirania, la regulació de la convocatòria del referèndum i el règim de transitorietat per no fer salts al buit (les normes espanyoles que se seguiran aplicant l’endemà de la independència)“.

Paradójicamente, quien no lo ha explicado exactamente de esta manera ha sido Puigdemont, quien ha dicho que a finales de julio de 2017 el Parlament aprobará las leyes necesarias para que Cataluña funcione como un Estado independiente y convocará a los ciudadanos a las urnas para que permitan, con su voto, la proclamación de la independencia. Si no es mediante “legalidad catalana”, o sea, declaración de independencia, ¿cómo piensa convocar ‘legalmente’ el referéndum? Hasta para explicar esto el secesionismo es poco claro, la eterna cuestión que nunca se han atrevido a verbalizar de modo directo.

Conclusión. El referéndum en sí mismo es consumo interno, maniobra de distracción. Mucho más peligrosos e inquietantes, en todos los términos, son los preparativos que lo acompañan. Como para tomárselo a broma y confundirse con un referéndum para consumo propio.

Las dieciocho veces que han solicitado un referéndum de secesión

El otro día polemizaba sobre las quincediecisiete o dieciocho veces que el separatismo dice (enlace a vídeo de Marta Rovira) que ha solicitado un referéndum de secesión, afirmación que se ha asumido como uno de los latiguillos con que se suelen redondear los argumentos. Por supuesto, mi escepticismo se pone en alerta: ¿tan poca atención le he prestado al separatismo que sólo recuerdo una petición por el cauce formal adecuado, la planteada en abril de 2014 ante el Congreso de los Diputados?

Llama la atención que nadie haya desglosado de forma clara y detallada esas dieciocho veces. Si se lleva la cuenta, ¿cómo es que no he encontrado una lista?

Hallé una entrevista a Joan Tardà, donde manifestó que los catalanes [lo de “los catalanes” lo dice Elmón, no yo] han intentado acordar un referéndum: “…fins a divuit vegades, una de les quals de forma solemne portant a les Corts del Regne d’Espanya una iniciativa del Parlament de Catalunya que tenia el suport del 80% de la cambra”. (…hasta dieciocho veces, una de las cuales de forma solemne llevando a las Cortes del Reino de España una iniciativa que tenía el apoyo del 80% de la cámara).

Ajá, o sea que se ha pedido dieciocho veces y sólo una de manera solemne o formalmente adecuada. Una forma de contar hasta dieciocho bastante particular.

En línea parecida, Xavier Eritja (ERC): “des de Catalunya ja s’ha demanat divuit vegades al llarg de la història i mai se’ns ha fet cas” (desde Cataluña ya se ha pedido dieciocho veces a lo largo de la historia y nunca se nos ha hecho caso).

Entonces, ¿qué pasa con las otras diecisiete? ¿Eran peticiones serias, o eran simbólicas, o ni siquiera contenían una petición? Veamos qué he encontrado. La lista no llega hasta dieciocho “peticiones”. Tampoco pretendo reconstruir completa la lista, porque si el separatismo no la desglosa, ¿cómo lo voy a hacer yo? Lo que sí veremos es que entre lo que dicen y la realidad parece mediar una cierta distancia.

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La secesión mejor preparada de la historia mundial

Acostumbrados a darnos la razón en el blog unos a otros de forma abrumadoramente mayoritaria, con una sana excepción, uno de los peligros que acechan es el de caer en la autocomplacencia y la burbuja de creerse que lo que uno dice o escribe es la única verdad. Frente a ello, existen (entre otros muchos) dos antídotos: encajar la crítica a lo que se sostiene y comprobar si desde otros ámbitos, sin relación alguna, se llega a conclusiones similares.

Este segundo aspecto es el que he podido comprobar esta mañana al leer el editorial de Diari de Girona, ‘Entre la fe i l’empirisme‘ [Entre la fe y el empirismo]. En la columna se ironiza con este artículo de Salvador Cardús ‘Caldrà molta veritat‘ [Hará falta mucha verdad], en que uno de los referentes intelectuales del separatismo dejó una frase para la historia que Juanmari ya se encargó de reseñar hace unos días: “Aquesta és la independència més ben preparada de la història mundial, com ja reconeixen tots els observadors internacionals“. [Esta es la independencia mejor preparada de la historia mundial, como ya reconocen todos los observadores internacionales]

Es tan honda la impresión que ha causado en Diari de Girona la frase, que el comentario del editorial es el siguiente: “Felicitats. El President Puigdemont va anunciar diumenge una proposta de referèndum i eleccions constituents (sic) en un any. L’endemà va matisar que el referèndum hauria de ser segur i vinculant. I el dia següent, davant la interpretació general de les seves paraules, va negar que estigués refredant res. Obro un parèntesi per recordar que el referèndum ja era pantalla superada.” [Felicidades. El Presidente Puigdemont anunció el domingo una propuesta de referéndum y elecciones constituyentes ( sic ) en un año. Al día siguiente matizó que el referéndum debería ser seguro y vinculante. Y al día siguiente, ante la interpretación general de sus palabras, negó que estuviera enfriando nada. Abro un paréntesis para recordar que el referéndum ya era pantalla superada].

Eso no es todo: sigue con Raül Romeva, del que se dice que hay dudas si es él o un personaje del Polònia, y acaba refiriéndose a Jean Claude Piris (exresponsable de los servicios jurídicos de la UE), siempre ninguneado en Cataluña -recuerdo haber leído alguna vez algo del tipo ‘qué sabrá este individuo’- por escribir artículos como este.

Conclusión. Felicidades por los fantásticos y sesudos preparativos de la secesión, sin parangón en la Historia de la Humanidad. Me sumo a los parabienes. Más todavía cuando otros medios y personas llegan a conclusiones y razonamientos parecidos a los que se expresan a menudo en el blog.

Y, de paso, que alguien aclare quiénes son ‘todos los observadores internacionales’.

El contrapregón (tics del separatismo y II)

A estas alturas, sabréis que el actor Toni Albà tiene previsto llevar a cabo lo que, con absoluta falta de propiedad, se ha llamado pregón ‘alternativo’. De alternativo no tiene nada: es un contrapregón apoyado y alentado por la caverna mediática nacionalista, que le está dando una difusión impagable. Impagable porque parece que eso de la caspa y lo cutre empieza a ser patrimonio exclusivo del separatismo, Sección Tronada, primera puerta a la derecha.

Entre muchos interesantes apuntes, en Notas sobre el nacionalismo, George Orwell escribía esto sobre los nacionalistas: “La menor injuria contra su grupo, o cualquier elogio sobre una organización rival, lo llenan de un desasosiego que solo puede paliar dando puntual réplica.“. Algo así es lo que sucede en este caso, en que la disconformidad con el nombramiento de Javier Pérez Andújar como pregonero de las fiestas de Barcelona ha llevado a la ocurrencia del contrapregón, comandado por Albà.

Si Albà quiere montar un contrapregón, pues mirad, que lo haga. Que yo no lo considere correcto no significa que no pueda hacerlo.

Que, al parecer, vayan a asistir al contrapregón (recalco: contrapregón) dos concejales de CiU y otro de ERC ejemplifica bastante bien -una vez más, otro tic- en qué consiste el pensamiento separatista-nacionalista [empezaré a restringir esta aclaración, que no puedo estar incluyendo en todas las entradas del blog: distingamos separatismo vs secesionismo-independentismo, etcétera].

Y que los medios subvencionados separatistas le hagan la ola, aun siendo esperable, es ridículo. Por ejemplo, hoy Elmon publica un artículo para quitarle carga polémica al contrapregón,  y a la vez justificarlo, aduciendo que los pregones a menudo generan polémica, bajo el título Tots els pregons que han escalfat la Mercè. Yo no sé si se han dado cuenta, pero de ese reportaje se deduce que los pregones más “polémicos” lo han sido por usar el castellano, como el de Elvira Lindo hace 10 años [No viene del todo al caso, pero recupero de esa polémica una frase: “El pregó de La Mercè provoca rebuig” ¿Autor? Saül Gordillo].

Estamos ante otro tic separatista: si no me gusta, no es solo que no lo acepte, es que además tengo que dar réplica para demostrar que el mío es el bueno de verdad. Contrapregonando.

Conclusión. En realidad, mi idea era escribir sobre el referéndum y el folio de ruta del laberinto. Cada noticia que he leído sobre el tema tenía un contenido distinto (ANC, Munté, Artur Mas o Arrufat. Por no decir nada de ese ‘dossier’ del ARA del referéndum, mientras que en Vilaweb parece que mañana sacan artículo sobre elecciones constituyentes imaginarias), así que he llegado a la conclusión de que ahora mismo no valía la pena. Hasta Carod-Rovira está harto. Marear la perdiz, se llama. El día que tengan previsto amagar con la independencia secesión, que avisen.

Y mientras tanto, para distraer al personal, la ‘alternativa’: el contrapregón. La duda estriba en descubrir si esto realmente lo ha preparado el separatismo o es una jugada de un submarino del CNI en la que Toni Albà ha caído…

Tics del separatismo (I)

Dijo Neus Munté hace unos días que el prusés™ no va de levantar fronteras, que no va contra nadie y consiste en el “respeto para las diferentes opiniones, en escucharlas todas”, a la vez que reclamaba “el derecho a ser respetados y escuchados”. Bellísimas palabras que suscribiría… si fueran verdad.

Un comentario escrito por Alex (¡gracias!), que tomo y adapto (con lo que la cita que más abajo hago no es literal; y antes de que entréis con los matices: lo importante es la idea esencial que refleja), expresaba con gran acierto algunas de las razones más poderosas para no creerse a Munté y, por extensión, al separatismo (de nuevo, y no me canso, reitero en mi distinción entre separatismo y secesionismo: el primero es radical; el segundo es diverso):

La primera contradicción -y quizás la más fuerte- que me suscita el nacionalismo catalán es que trate de exorcizar sus demonios aplicando el mismo paradigma, aunque sustituyendo naturalmente la matriz castellana por la catalana.

En este sentido, llama poderosamente la atención en el giro identitario que define el separatismo: 1) Que la respuesta a la negación por parte del nacionalismo español de una identidad catalana propia sea la negación de una identidad española (que vendría a ser simplemente una mentira implantada por derecho de conquista) por parte de la catalana, y 2) que la crítica al Estado español se deba en gran medida a su falta de respeto por la diversidad y su tendencia a la homogenización mientras de puertas para adentro se persigue una renacionalización tan exclusiva como la que estamos viviendo en Cataluña. Quejarse de la incapacidad de España para articularse como ‘Nación de naciones’ mientras se predica la propia en torno a un pueblo y una lengua es para mí algo extrañísimo…

Y ahora el caso práctico con el que en Cita Falsa se suelen ilustrar las entradas.

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Abandonen toda esperanza: no hay voluntad secesionista

Romeva se ha ido a los USA y, además de hacerse fotos ante el monumento a un reconocido antisecesionista como Abraham Lincoln, explica con claridad y franqueza que ni hay una voluntad secesionista, ni rupturista, ni nada de nada. Que ustedes lo disfruten antes de que salga a “aclarar” lo que dijo en la CNN. (Vídeo conocido vía Juanmari, y a la vez el tuitero tonicantona. El corte de vídeo es edición mía)

El separatismo no se aclara

El separatismo es una bendición: incapaz de hilar un discurso reconocible, destruye con gran sabiduría y acierto, de forma lenta y agónica, el movimiento secesionista.

Y es que, ahora, con unas simples declaraciones de Puigdemont a la prensa internacional mediante las que se anunciaba que se iba a intentar otra vez un referéndum “pactado y vinculante” con el Estado, la prensa subvencionada, como por arte de magia, se ha olvidado del RUI. Volatilizado. Durante los tres últimos meses, la parte más ruidosa del separatismo ha intentado convencer a la otra parte ruidosa para que todo el secesionismo se sumara al RUI. Y va Puigdemont y, por lo menos de momento, se lo carga.

No es para nada casual que hace unos días saliera el presidente de la ANC diciendo que nunca han hablado de unilateralidad, demostrando la inexistente separación entre los de “abajo” y las élites. Después tenemos a los que se suman a cualquier ocurrencia mientras queden bien con el poder, como Vicent Partal y su nuevamente impagable editorial: “El referèndum acordat podria ser la gran eina de pressió” (El referéndum acordado podría ser la gran herramienta de presión). Yo creo que Partal se ha sumado a todas las corrientes posibles: la injustamente olvidada vía Claver; también predijo que la suspensión de las conclusiones de la Comisión del Proceso Constituyente daría lugar a las horas más decisivas de la Historia de Cataluña y tantos otros editoriales que ejemplifican lo que Carod-Rovira, robándome la idea de esta entrada, ha calificado como “la empanada mental monumental” del prusés™.

Porque ¿para qué se manifestaban cientos de miles de personas el pasado domingo? ¿Cuál era el objetivo concreto? ¿Qué les ofrecían sus élites de forma más o menos tangible? Pues no se sabe:

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