Archivos Mensuales: junio 2016

Frases y palabras sueltas

Las especulaciones interpretativas que intentan averiguar las razones por las que el PP ha obtenido 137 diputados, se las dejo a los tertulianos, politólogos y demás adivinos. Me fijaré en algo más prosaico y tangible, como frases y palabras sueltas que se repiten estos días sin reflexión alguna por el secesionismo:

  1. El PP es residual en Cataluña (Junqueras o Rufián, p.ej). Es indiscutible que el PP carece del apoyo existente en otras partes de España. Eso ha pasado siempre. De ahí, a residual… Si es así, entonces Convergència también es residual: el PP ha obtenido el 13,36% de los votos, que son 462.637; mientras que CDC ha obtenido el 13,92 % de los votos, que son 481.839. ¿Los dos son residuales? Según el separatismo, sí. Es probable (según la “lógica” separatista), porque además fijaos que CDC quedó por detrás del PP en votos tanto en Barcelona como en Tarragona, que son las dos provincias de mayor población. Así que ya se sabe, según este periodista de EL PUNT, debe ser que CDC es marginal.
  2. España es irreformable. Significa que como no les gusta lo que ha salido, no vale. Fijaos de nuevo, no obstante, si será también irreformable Cataluña que sale otra vez elegido como Senador una de las personas a las que se atribuye la invención de la cita falsa de La Haya. Alguien que presuntamente se inventa citas falsas de Tribunales, para arrastrar la voluntad de sus votantes. Sé de alguien que diría que “no entiende” que le voten. Pero eso es materia de otro punto, porque resultaría ser -aplicando de nuevo la “lógica”- alguien de ERC.
  3. Borrell vs Junqueras. Esto no es una frase o palabra suelta, pero por algo es mi blog y lo comento. El vapuleo a Junqueras fue tan enorme, y tan grande la vergüenza que sintieron no pocos secesionistas, que han tenido que salir espadachines de la Secesión Redonda (como Sala-i-Martín o Miquel Puig, en un artículo de hoy en el ARA), a rebatir a Borrell. Es lo que se llama un debate en diferido: como uno de tus primeras espadas no sabe ni contesta, tiene que salir a defenderlo un hidalgo, llamado por su sentido de la Justicia. Yo supongo que Junqueras sabe defenderse, aunque Sala-i-Martín o Puig opinen que no, cual Alonso Quijano.
  4. Cataluña es diferente de España. Si se refieren a que salgan personas formadas como Sala-i-Martín o Puig a defender a Junqueras, en lugar de criticar su penoso papel, es verdad. Todo sea por la causa. El sentido crítico, a la papelera de la Historia. Todavía están en esa fase -y no hay señales de que vayan a salir de ella- en que creen que criticar una determinada actuación de un líder es una traición al líder y a la causa. Pues de acuerdo, porque contra eso no hay nada que hacer, ni argumentar o razonar.
  5. Brexit. Dice Junqueras que las consecuencias serán “las menos posibles“. Ya se sabe: dimisión de Cameron; la libra se hunde; Farage reconoce que no eran 350 millones de libras semanales, sino 34 ó 35 ó 40, qué más da; cada vez que leo algo del Brexit en inglés es una entrevista dejando de mentirosos a los políticos del Leave; a Corbyn lo quieren echar;  Gibraltar o Escocia al parecer no están dispuestos a aceptar el resultado; tus hasta ahora socios europeos te apremian para que te vayas… Un exitazo que respalda las palabras de Junqueras, probablemente tan documentadas como el día del debate con Borrell.
  6. Amplitud Estrechez de miras. Leyendo Diari de Girona, me encuentro la entrevista a una senadora de ERC, Elisenda Pérez, que dice: “No puc entendre que algú agafi la papereta del PP i la posi en una urna“. No sé, yo creo que costará más o menos entenderlo, y a la vista de todo lo que ha pasado estos años resulta más que complicado argumentar de forma solvente el apoyo a ese partido (si somos objetivos, cuesta apoyar a (casi) cualquier partido). Ahora que… decir que no lo entiendes demuestra el mundo cerrado y solipsista en que vives. ¿Hay que llegar a ese nivel tan cutre? ¿Acaso podemos entender que se vote a un senador que, al parecer, se inventa citas falsas del Tribunal de La Haya? ¿O a un partido cuyo máximo dirigente se inventaba límites de solidaridad fiscal en Alemania y los ponía por escrito en el Parlamento Europeo? ¿O a ese mismo partido en que otra de sus dirigentes más visibles niega haber dicho jamás que “Espanya ens roba“? Por favor… Pues claro que entiendo que, aun así, les vote mucha gente. O, quizás, será que les votan precisamente por haber dicho o escrito eso. Quién sabe… Por cierto, que la frase de Elisenda Pérez está ya muy vista y gastada: lo mismo se dijo cuando, en las autonómicas del 27-S, C’s obtuvo 736.000 votos. Un poco más de originalidad se agradecería, que se repiten.
  7. El RUI. Algunos habéis llegado hasta aquí esperando que comente algo. Propongo que seleccionemos temas que 1) puedan parecer serios; y 2) dar algo de juego para comentar. El requisito 2 se cumple. El requisito 1 no se cumple. No pasa el corte.

El procés y la mitomanía

Un simple vistazo al prusés nos devuelve como respuesta la tendencia mitómana de sus dirigentes:

1. Preguntas de Xavier Rius a Romeva. Le pregunta sobre las embajadas y Gobiernos europeos que han recibido al Conseller. Remite al periodista a un balance al final, cuando “corresponda” y le contesta diciendo que la relación es fluida e intensa, con una palabrería de charlatán del Far West. Vaya, que si tienes tendencias separatistas, tus opciones son claras: pastilla azul si te crees al Conseller; pastilla roja si piensas que miente.

2. Acto de Convergencia, con Francesc Homs, en el que participan Carles Viver Pi-Sunyer y Joan Rigol. Es gracioso que el Conseller Romeva sugiera “expectativas”, interés e intercambio de información fluida cuando Viver ha dicho: “Ara no tenim aliats [internacionals], però no vol dir que no ens estiguin mirant. Em sembla que no ho tenim gaire en compte. Fem plantejaments endogàmics sense pensar que la comunitat internacional no ens els comprarà. El punt essencial és tenir la majoria clara a casa nostra. Ho hem de fer de manera que la comunitat internacional vegi que serem un soci fiable.“.

No os creáis que hago demasiado caso a Viver (¡nos miran!), quien habría dicho también, según recoge EL PAÍS,  que “seria “un suïcidi” explicar actualment el contingut dels treballs que elabora la Generalitat per iniciar la independència de Catalunya, davant del temor que el Tribunal Constitucional paralitzés aquests documents. Per això, ha assenyalat que “la desobediència s’ha de fer d’una sola vegada i de forma total” i que es produirà “en breu””. Conjuntad este párrafo con lo de “socio fiable” si podéis; yo no lo he logrado.

Pastilla azul si os creéis queréis creer a Viver; el resto, ni pastillas ni nada. El prusés™ y la mitomanía. Con todo descaro.

La Sentencia del TC que anula la convocatoria de la Junta de Portavoces

1. Antecedentes del caso

La Sentencia (son tres, una para cada recurso del PP, PSC y C’s) que anula la convocatoria de la Junta de Portavoces del Parlament y el acuerdo de la Mesa por el que se admitió a trámite la propuesta de resolución que daría lugar a ese tremendo error llamado resolución de 9 de noviembre de 2015, apenas ha generado atención tras la publicación de la nota de prensa del TC. Los argumentos son tan claros y básicos que, pese a lo alambicado de su redacción (52 páginas en total, casi 20 de Fundamentos Jurídicos en la Sentencia del recurso del PP), tienen escasa discusión.

Recordemos los antecedentes de forma somera: se presenta la propuesta de resolución de “inicio” del proceso de secesión; todavía no se había constituido un grupo parlamentario, en este caso el del PP, que no había designado portavoz; el plazo reglamentariamente establecido no había transcurrido; aun así se convoca Junta de Portavoces y se admite a trámite la resolución, a la vez que se desestiman las peticiones de reconsideración formuladas por PSC y C’s, a las que se adhirieron los diputados del PP.

Sin conocimientos jurídicos se podía pensar fácilmente que la tramitación parecía nula (¿una Junta de Portavoces sin que se hayan constituido todos los grupos y, por tanto, sin Portavoz del Grupo del PP?). Con conocimientos jurídicos y un blog ya se anticipaba. ¿Os imagináis si contarais con asesoramiento jurídico especializado de élite en Derecho Parlamentario? Evidentemente, sabían que lo que hacían era nulo.

2. Sobre la convocatoria y celebración de una Junta de Portavoces sin que todavía se hubiera constituido grupo parlamentario por los diputados del PP

El núcleo de la discusión y su respuesta se identifican con claridad: “Lo que se controvierte es, más bien, si su derecho a formar grupo -derecho finalmente ejercido- fue respetado por la Presidencia del Parlamento al convocar el día 2 de noviembre y presidir el siguiente día 3 una Junta de Portavoces, fechas en las que estaba aún en curso el plazo reglamentario para la constitución de los grupos (…) La respuesta constitucional a esta cuestión ha de ser negativa.

En primer lugar, la convocatoria se considera irregular, por prematura, debido a que todavía estaba pendiente de designar uno de los portavoces, dentro del plazo reglamentariamente establecido.

En segundo lugar, la celebración de la Junta resulta asimismo nula porque se llevó a cabo una reunión de “determinados portavoces” (técnicamente, no puede ser Junta si no está correctamente constituida) que asumió los cometidos de la Junta sin la presencia del aún pendiente de designar.

La argumentación es clara: si no se ha consumido el plazo, nada obligaba a constituirse como grupo ni designar portavoz. Y si no se ha formalizado este paso, ni se puede convocar Junta de Portavoces ni se puede celebrar dicha Junta.

3. Sobre el valor de los precedentes

Se había aducido que existían precedentes que darían validez a la convocatoria y celebración de la Junta, puesto que en otras ocasiones (dos) se habían reunido en el Parlamento catalán representantes de los grupos parlamentarios aun cuando todos los grupos no estaban formalmente constituidos. Como cualquier lector medio comprende, una irregularidad no justifica otra irregularidad.

Los razonamientos del TC no reflejan más que sentido común, no hace falta irse al texto legal: “…los precedentes parlamentarios no pueden en general invocarse para disminuir o ignorar los derechos y garantías que el reglamento reconoce a los parlamentarios…

Resuelto el nulo valor de un precedente irregular, es lógico analizar el valor de esas reuniones informales, que es ninguno: “En cuanto a aquellas reuniones no oficiales de portavoces, porque, aunque realizadas sin duda al amparo de la muy amplia libertad de acción interna de que gozan Cámaras, grupos y parlamentarios, nunca podrían arrogarse ni ejercer -como ocurrió, sin embargo, en el caso que nos ocupa- las competencias y atribuciones jurídicas que el Reglamento confiere a órganos determinados y debidamente constituidos de la asamblea (a la Junta de Portavoces, en lo que ahora importa), principio este elemental y de alcance general, por más que la Constitución sólo lo enuncie de manera expresa para las Cortes Generales (art. 67.3)”

¿Qué dice el artículo 67.3 de la Constitución? Pues algo tan sencillo que, como digo, no necesita explicación técnico-jurídica: “3. Las reuniones de Parlamentarios que se celebren sin convocatoria reglamentaria no vincularán a las Cámaras, y no podrán ejercer sus funciones ni ostentar sus privilegios.

4. Sobre la obligación de resolver las peticiones de reconsideración

Si seguisteis el asunto en su día con algo de interés, recordaréis que uno de los argumentos utilizados para celebrar la Junta de Portavoces fue que la misma resultaba obligada a fin de resolver en plazo las peticiones -formuladas por PSC y C’s- de reconsideración de la admisión de la propuesta de resolución.

La respuesta del TC es de las que duelen: “No obstante, incumplir el Reglamento en un caso a fin de respetarlo en otro no constituye argumento válido a los presentes efectos, tanto más cuanto que la Mesa pudo aquí, para armonizar unas exigencias y otras, prorrogar el plazo de resolución de aquellas solicitudes (art. 103 RPC), como consta en las actuaciones que así se solicitó, con reiteración y sin éxito, por algunos miembros de la propia Mesa“.

Este argumento -a mí me pasó por alto en su día, no soy experto en Derecho Parlamentario- es otro claro ejemplo de cómo funciona el secesionismo radical: violentar el propio derecho para conseguir sus fines. Si se hubieran esperado un par de días a que el PP hubiera constituido grupo y designado Portavoz, el TC no habría podido decretar nulidad alguna por razones de procedimiento, como finalmente ha hecho.

El Reglamento del Parlament PERMITE PRORROGAR PLAZOS (el artículo 103: “La Mesa del Parlament pot acordar la pròrroga dels terminis establerts per aquest reglament“), así que la solución era bastante simple. Pero no. La Presidenta del Parlament (y todos los grupos que la apoyaron), que es una radical, prefirió infringir derechos parlamentarios antes que refrenar sus deseos de aprobar la resolución del 9N2015. Así funciona todo en el secesionismo radical, ese tan pulcro y respetuoso… con el que le sigue la corriente, claro.

5. Conclusión

La Sentencia acaba con un resumen que excusa de más razonamientos: “La Mesa, pues, no puede resolver sin antes oír a la Junta de Portavoces, pero en el caso actual esa audiencia no se llevó a cabo. Los portavoces no pueden ser convocados a Junta (art. 35.2 RPC) para el ejercicio de las funciones de este órgano (art. 36 RPC) en tanto no estén, todos ellos, nombrados por sus grupos respectivos (art. 28.1 RPC), (…)  La convocatoria presidencial del día 2 a una “Junta de Portavoces” llamada a ejercer una de las funciones de este órgano (art. 38.3 RPC) fue por ello una convocatoria irregular y la reunión celebrada en su virtud el siguiente día 3 no puede ser vista, por la misma razón, sino como la de unos determinados portavoces de los grupos hasta entonces constituidos, no de la Junta reglamentaria…

De forma sintetizada se ha visto cómo el secesionismo va deprisa, deprisa para contentar a su “público”. A los demás, los que no son su “público”, obviamente, que se aguanten, por muy evidentes que sean las infracciones, que les tiene sin cuidado.

Bien. ¿Y en manos de esa gente se quiere poner un referéndum de secesión? Y qué más.

Más sobre el RUI: Hèctor López Bofill

Esta es otra entrada que iría acoplada a los comentarios y que genera una breve mención para seguir el hilo de esa cosa tan divertida, y aburrida a la vez, llamada RUI. Hace un rato he seguido un par de minutos la tertulia del 324 y creo que volvían a hablar, en este caso, del referéndum “a secas”, de Podemos, En Comú y lo malos que son porque ya no es una línea roja. Es patético ver o escuchar a los de la pantalla pasada, hemos ganado, ya no volveremos más a presentarnos a unas elecciones arrastrándose por el referéndum ¡echándole las culpas a los demás! Repito una y mil veces: los de la pseudoDUI – pseudoinsurrección del 9 de noviembre de 2015 se cargaron cualquier posibilidad (pequeña) ese día. Es su problema.

Volvamos al RUI. Hay variedad de artículos, declaraciones (¡ya se hizo! ¡el 9 de noviembre de 2014!) o entrevistas. Merece la pena leer la que aparece en Vilaweb a Hèctor López Bofill, quien normalmente es muy radical en sus planteamientos y hasta salidos de madre, a la vez combinados con un conocimiento del Derecho muy cercano a la realidad. Ello tiene como efecto algunos (resalto que algunos) comentarios extraordinariamente lúcidos (otros son la misma melodía de siempre) y que me ahorran el trabajo de una entrada:

“PREGUNTA: Els defensors del RUI diuen que serviria per a internacionalitzar l’accés a la independència en termes polítics. No hi esteu d’acord?
HLB—El RUI seria un referèndum de fireta. Tindria una participació baixa perquè l’unionisme no entraria al joc. Ja va passar el 9 de novembre de 2014. I això et deixa sense legitimitat des de la perspectiva democràtica. A més, no crec que la legitimitat democràtica d’un referèndum sigui determinant per a la comunitat internacional, tenint en compte les circumstàncies polítiques. Tot i que som a Occident en un context de democràcies liberals, els exemples que tenim de referèndums unilaterals d’independència són a les repúbliques ex-soviètiques i ex-iugoslaves. I es van fer enmig de la descomposició dels estats respectius. I aleshores les potències mundials estaven interessades que es fessin referèndums d’independència per visualitzar les majories secessionistes.

PREGUNTA—No són situacions comparables…
HLB—Aquest no és el nostre context. Aquests casos no són comparables en cap sentit amb el nostre.(…)”

Comentario: Ya era hora de que alguien desde la perspectiva secesionista dijera que los referéndums de Estonia, Letonia, Lituania, Ucrania, Eslovenia o Croacia (hay que tener valor especialmente para fijarse en estos dos últimos casos y citarlos como si nada) y sus circunstancias no tienen nada que ver con el caso que nos ocupa.

“PREGUNTA—I si s’aconseguís la participació d’organismes internacionals en el referèndum, com diuen els qui ho defensen?
HLB—Ho veieu? Això és un exemple clar del pensament màgic. Com també ho és pensar que hi haurà res diferent del 9-N que farà que els unionistes aniran a votar. Quina condició hi haurà ara que no hi hagués aleshores? Això és esperar un miracle. L’unionisme hi participarà per inspiració divina? La comunitat s’hi implicarà perquè ho diem nosaltres? Això és una confiança absoluta en el pensament màgic. La comunitat internacional tan sols s’hi implica quan ja s’ha produït la ruptura. I aleshores hi intervé per pacificar la situació i per minimitzar el conflicte quan la situació ja s’ha deteriorat molt. Creure que hi haurà una intervenció d’organismes o institucions internacionals és pur pensament màgic.

Comentario: López Bofill tampoco cree que la Comunidad del Anillo internacional vaya a intervenir. Pensamiento mágico. Ya tengo nuevo nombre para el RUI: A kind of magic.

Más allá de la anterior entrevista y recordando otras entradas, lanzo una pregunta. ¿Alguien sabe algo de aquel miembro de la Comisión de Venecia que entre el 7 y el 10 de junio iba a visitar Cataluña, interesándose por el borrador de Constitución (ese que ya ha quedado en el olvido), según Jordi Domingo? Pregunto porque estos días apenas sigo la actualidad digital del secesionismo.

La hemeroteca y el referéndum

Ahora que tenemos a la caverna subvencionada y demás tentáculos del secesionismo intentando inocular la idea de un referéndum unilateral que no se creen ni ellos, me ha parecido oportuno recordar la comparecencia de Josep Rull y Marta Rovira el mes de octubre pasado, en la que anunciaron que CDC y ERC se presentarían por separado a las elecciones del 20 de diciembre.

Según recogía La Vanguardia, en el transcurso de la misma:

“El día 27 de septiembre hubo un referéndum en el que ganó el sí, por tanto ahora toca defender en todos los ámbitos posibles esta voluntad”, ha subrayado Rull, al tiempo que ha explicado que “no tendría ninguna lógica volver a hacer el referéndum que ya hemos hecho y que ya hemos ganado

Por su parte, en Nació Digital:

La número dos d’ERC ha assegurat que “els plebiscits no tenen segona volta. Ara no tenia sentit que repetíssim la mateixa fórmula del 27-S”

O mentían o no sé qué ha pasado. Maldita hemeroteca.

RUI, opinión publicada y opinión pública

Como en el blog se han tratado o comentado tantos temas, empieza a ser difícil que no haya asunto del que no contemos con antecedentes previos cuando el secesionismo dominante (las élites, esas fque se ha dicho que no manejan el prusés™) proyecta hacia la opinión pública una de sus ocurrencias, como el RUI (Referéndum Unilateral de Independencia).

Tras la “idea” que supuestamente ha lanzado la CUP, después de leerse Vilaweb y la comparecencia de Antoni Abat (entrada del blog) o la entrevista a Elisenda Paluzié (otra entrada del blog, por eso digo que es raro que no hayamos comentado algún tema; y en algún sitio hasta mencioné a Tremosa y Arturo Puente, allá por el mes de diciembre de 2015), asistimos entre los medios digitales a una “casual” publicación de numerosos artículos tratando el asunto, ya sea en el Ara (“Un referèndum unilateral tindria un mandat, ara sí, vinculant”; permitidme otra sonrisa autocomplaciente), Vilaweb o Nació Digital (opinión de Xavi Bundó), entre otros.

Antes de seguir, os recomiendo recuperar (o volver a leer, si ya lo hicisteis en su día), esta entrada titulada “La secesión como frivolidad“. Pasados cuatro meses y medio, contrastar lo que dijeron por esas fechas Muriel Casals (q.e.p.d.), Marta Rovira o Gabriel Rufián y lo que se dice ahora resulta hasta gracioso, porque esto del prusés™ (no confundir con un Procés) provoca muchas sonrisas.

No menos feliz resulta lo que dice Guillem Fuster en una entrevista publicada en Vilaweb:

—Unes quantes diputades de la CUP proposen d’incloure el referèndum unilateral al full de ruta per donar confiança a Puigdemont.
—Hi estem totalment d’acord. Hem arribat a un punt que el referèndum unilateral és una prioritat i cal posar-hi data. Hi ha un moment que cal caminar cap a la confrontació amb l’estat. Un referèndum d’aquestes característiques tindrà ressò internacional i tornarà a activar la gent. Això és bàsic. Ha de formar part de l’estratègia.

Hasta aquí la opinión publicada, muy resumida.

¿Y qué dice la opinión pública secesionista, ese ente abstracto e imposible de aprehender? Obviamente, no lo sé. Ahora que, si me tengo que fiar por mis impresiones personales, diría que cada día que pasa los hay más que creen que les están tomando quieren tomar el pelo, aunque se resistan a reconocerlo en público.

Añado. Por cierto, hemos tratado asuntos que para el separatismo pueden resultar hasta novedosos cuando lo sitúan en algún eje de debate. También nos anticipamos (no recuerdo si fue Juanmari, Alex o los dos, o algún otro tertuliano habitual del blog) a algunas conclusiones como las de este artículo en EL PAÍS de Francesc de Carreras: “Vendieron la independencia como algo fácil, rápido, sin problemas. Pasan los meses y se ve claro que esto no es así, que engañaron a los catalanes. Buscan una salida honorable, desde luego no se la merecen. Espero que nadie se la facilite.

[Algún lector habitual del blog habrá echado en falta un análisis del Referéndum Unilateral de Independencia. Llegará No creo que llegue. Primero habría que saber lo que significa porque, como siempre, es muy sencillo decir RUI y mucho más complicado desarrollarlo. Un día recuperaremos artículos antiguos, cuando nombren Lituania (90% participación), Letonia (80%), Estonia (83%) o hasta Eslovenia (93,5%), referéndums que podía haber citado Antoni Abat en el Parlament de Catalunya, ¿no?]

Un prusés™ de pandereta

Hoy no me puedo extender ni dedicarle demasiado tiempo al asunto porque he estado partiéndome de la risa enfrascado en la atenta lectura de la casi absoluta falta de crítica a JxSí (¿gobiernan ellos, no?) desde la opinión publicada por el secesionismo (y el editorial de Basté o Bassas, este último con algún muy tímido reproche, pero poca cosa más, que para algo es un forofo; qué decir de Partal, uno de los favoritos del blog).

Que si culpa de la CUP, que si la “pobre gente ilusionada“, que si “yo ya me lo temía” (muy en boga) o, los mejores, “ahora me he dado cuenta” y su variante “cómo pude pedir el voto indistinto para la CUP“. Sin olvidar a los que elogian la “jugada maestra” de Puigdemont por plantear una cuestión de confianza cinco meses después de ser investido para dentro de tres meses (para someterse a la confianza de la CUP, vaya. Esos diputados que no tienen arrestos de defender su postura cuando toca hacerlo en público -“no nos sentimos culpables, pero sí responsables”, dijo Garriga-). Excelso” me ha parecido Jordi Llompart en su columna en Mon.cat: “Aquelles eleccions, que suposadament havien de constituir un sí o un no al procés cap a la independència, en veritat -ara ho sabem- no van ser tal cosa“. Como decimos por aquí, de traca i mocador (que podemos traducir como de quitarse el sombrero, de bandera o, en lenguaje culto, magistral).

Es penoso que haya tantos opinantes que se “den cuenta” de la realidad nueve meses después y, aun así, continúen azuzando el prusés™, que es algo muy distinto de un Procés que como ente verídico no existe. Y su caída al mundo real se produce por eventos externos a su sana crítica, como este otro artículo en el Ara, de Xavier Roig, que escribe: “Una important periodista em diu que, des de la declaració del 9-N, cap més mitjà estranger li ha tornat a parlar del tema català“. ¿Hacía falta que se lo explicara una “importante periodista” o era suficiente con pensar un poco? De traca i mocador, no. De pandereta.

Sobre la anulación de la Junta de Portavoces y el TC: “yo ya lo dije”

A falta de conocer el texto definitivo de la Sentencia, ya tenemos la nota de prensa del TC sobre la anulación de la Junta de Portavoces, con relación a la tramitación previa a la declaración del 9N2015. Cuando se publique, ya haremos los comentarios pertinentes, así que de momento recupero uno de tantos “yo ya lo dije” (hace unos días Juanmari lo apuntaba), que es una entrada escrita el día 3 de noviembre de 2015, que llevaba por título “Forcadell, caverna apesebrada y filibusterismo“. [No me gustan nada los “yo ya lo dije”, en especial porque siempre tienes alguna afirmación que tragarte sin rechistar, pero las deliberadas infracciones del ordenamiento jurídico son tan evidentes y groseras -del mismísimo Reglamento del Parlamento de Cataluña, ni eso respetan- que esta vez no puedo evitarlo]. Reproduzco entera la entrada, por si os da pereza clicar el enlace anterior:

Anda la cosa revuelta por la convocatoria de la Junta de Portavoces por parte de la Presidenta del Parlament. Desde una perspectiva puramente objetiva, todo el lío se origina por las prisas de Junts pel Sí y la CUP. Eso no tiene vuelta de hoja, se ponga como se ponga quien quiera.

Si el Reglamento del Parlament concede un término de ocho días para constituir el grupo parlamentario, los promotores de la resolución sabían que, sin necesidad de que el Partido Popular ni nadie lo solicitara, ese período operaba ex lege, es decir, automáticamente. Por eso, cuando se alude al “filibusterismo”, palabra que ahora ha adoptado la caverna apesebrada, se incurre en el típico uso perverso de las expresiones: no se trata de que el Partido Popular haya solicitado que se le conceda una prerrogativa  que le permita dilatar la toma de decisiones, sino que se ampara en una facultad que ya venía otorgada, automáticamente, por el mismo Reglamento del Parlament, sin petición previa de parte. La cuestión es técnica y sutil, dos aspectos que el secesionismo de brocha gorda, que desprecia la Ley, es incapaz de aceptar.

Anoche seguí un rato una tertulia del Canal 324 y los razonamientos vertidos por quienes se decantan a favor de los grupos secesionistas eran del tipo “Como dos grupos parlamentarios han presentado la propuesta de Resolución, el resto de partidos -particularmente el Partido Popular- TIENEN la obligación de constituirse en grupos parlamentarios YA y designar Portavoz para que se pueda tramitar“. Este es el tipo de democracia que propone el secesionismo: o haces lo que yo digo o no eres demócrata.

Intervino una abogada, Anna Boza, y expresó que, desde un punto de vista procedimental, no veía dónde estaba el problema en que el Partido Popular agotara el término legal. Como suele suceder cuando criticas los argumentos de la hegemonía separatista, tuvo que aclarar que “yo no soy del PP“, lo cual ejemplifica qué sucede por aquí cuando discrepas y cómo el secesionismo te sitúa en el “bando contrario”.

Desde otro punto de vista, se alega la existencia de dos precedentes en 2006 y 2010. Según Millo, las fechas se han falseado y no se trataba propiamente de Juntas de Portavoces. Da igual. Que en 2006 y 2010 se hubieran llevado a cabo Juntas de Portavoces irregularmente no convierte en válida la reunión de una Junta de Portavoces que no está constituida. Si quienes participan en un acto irregular o inválido optan por no impugnarlo, es cierto que el paso del tiempo, o la propia aceptación, lo pueden convalidar, purificar o confirmar. Pero no es el caso. Si alguien pone de manifiesto la ilicitud de la convocatoria, porque no la acepta, el “precedente” carece absolutamente de validez. Esto lo entiende cualquiera, salvo quien tiene aspiraciones de pensamiento único y se considere que el Reglamento del Parlament ha quedado derogado en los artículos a los que afecta la convocatoria de la Junta. ¿Me están diciendo eso? ¿Que una parte del Reglamento, entre otros el artículo 35, ha quedado derogada sin que el mismísimo Parlamento se haya enterado?

Valiente democracia, la que preparan.”

Razones para no convocar un referéndum: entrevista a Carles Puigdemont

Estos últimos días se ha vivido en el blog la entrada de un usuario, Viure Lliure, que ha roto la tendencia monocolor y casi unánime, lo cual ha permitido contrastar visiones distintas. En algunos puntos nos podemos dar la razón mutuamente o, al menos, reconocer las razones de quien opina de forma opuesta. En otros, las diferencias son totales. En una de mis respuestas a sus comentarios, exponía motivos por los que cada vez soy más reacio a un referéndum. Carles Puigdemont, en una entrevista que publica hoy EL PAIS, los confirma.

El titular es de los que te provoca que el café con leche de la mañana se te salga por la nariz: “Tras el 26-J queremos una propuesta del Estado sobre la consulta“. ¿Cómooooo? Me eximo de reiterar la contradicción con el discurso secesionista. Hay más, claro. Las preguntas son las que cualquiera se hace y las respuestas… bueno, vamos a verlas.

1. Sobre la proclamación de la independencia.

Pregunta: (…) ¿Y cuándo será independiente Cataluña, según usted?

Respuesta: Esta es una decisión que tomarán los ciudadanos de Cataluña después de unas elecciones constituyentes y mediante un referéndum que valide la Constitución catalana.

Como cualquiera puede intuir, unas elecciones constituyentes presuponen la independencia. Así que Puigdemont se salta explicar cómo se logra un Parlamento constituyente.

2. Sobre las mayorías.

“P: (..) ¿Un 47,8% de los votantes es una amplia mayoría?

R. (…) ahora somos 72 [diputados], que es una clarísima mayoría. Aun así, hay una mayoría social que todavía no es suficiente para una declaración unilateral de independencia (DUI).

P: Pero parece que hayan abandonado la idea de las mayorías amplias.

R. No hemos abandonado este concepto. Trabajamos para ir ampliando las mayorías. ¿Esta amplia mayoría es suficiente? Para hacer una DUI seguro que no. (…)“.

Reitero: Parlament constituyente equivale a Parlament con una secesión a cuestas. O sea, con una DUI. Da igual que lo llames DUI, proclamación de independencia o tránsito jurídico de un mundo real a otro ideal. No hay mayorías, no hay DUI, eso dice Puigdemont. Luego no hay elecciones ni Parlamento constituyente. Contradicción de manual con el punto 1.

3. El diálogo y la secesión como amenaza.

P. ¿Qué incentivo pueden tener sus interlocutores para dialogar [se refiere a la consulta] si saben que usted no se moverá de su posición?

R. Porque les interesa al Estado español y a la Unión Europea.”

La respuesta sería igual de válida si hubiera dicho “Porque si no lloverá“. En un orden más serio, esta pregunta nos la hemos formulado en el blog: ¿qué gano yo o en qué me beneficio si se celebra un referéndum? ¿Dónde está el atractivo para mí?

P. ¿El Gobierno catalán está dispuesto a incorporar en la consulta las propuestas alternativas que pueda proponer el Estado?

R. (…) La pregunta siempre tendrá que tener una respuesta binaria, no tres opciones. Y una tiene que ser inexcusablemente la opción de la independencia. La otra es la propuesta que pueda hacer el Gobierno de turno: de reforma de la Constitución, de pacto fiscal o de quedarnos como estamos. (…)

Queda claro que no existe una voluntad real de diálogo: Puigdemont -que, entre otras cosas, se presenta como si fuera la representación de Cataluña, cuando únicamente lo es de los secesionistas- ya predetermina el contenido del referéndum. O dos opciones o nada. Si el “diálogo” (sic) sobre una consulta debe iniciarse sin reglas o contenidos prefijados, Puigdemont demuestra -otra vez- que el secesionismo oficial u oficialista no desea diálogo. De hecho, confirma lo que más de una vez he apuntado y también explicita Joaquín Tornos (Catedrático de Dº Administrativo que he citado alguna vez) en sus escritos: se hacen propuestas para que no sean aceptadas.

Y cuando te presentas con unas bases inamovibles, no buscas diálogo, buscas imponer tu criterio o que no te lo acepten. No hay más.

EDITO: Para añadir, con relación a los puntos 1 y 2, esta reseña de una entrevista en la SER a Carles Mundó, Conseller de Justicia, en que habría dicho que “en el moment en què el Parlament voti la llei de la transitorietat, o del règim jurídic, naixerà de dret l’estat de Catalunya” [a partir del minuto 30 más o menos uno se puede hacer una idea general, escuchando tres minutos]. Intentad encontrar la coherencia entre esta frase y lo que mantiene Puigdemont. Debe ser algo parecido al teorema de Fermat y requerirá, por lo menos, 330 años para ser demostrado, si es que hay demostración.

Lecturas recomendadas: «Sortir de l’atzucac. Reflexions des del socialisme», de Ferran Pedret

Ferran Pedret es diputado del PSC en el Parlamento catalán y recientemente ha publicado «Sortir de l’atzucac. Reflexions des del socialisme», libro que podemos descargar gratuitamente en formato pdf desde la web de la Fundació Campalans, que se autodefine como «think tank del socialisme català». [Cada vez que alguien repite think tank muere un gatito, pero esa es otra cuestión]

En la introducción, Pedret señala que el trabajo (todo el pdf son 88 páginas) representa en gran medida el documento de conclusiones preparado en la anterior legislatura para la Comisión de Estudio del Derecho a Decidir, comisión que feneció sin elevar conclusión alguna por la falta de interés de sus propios promotores y algunos reveses sonados que en el blog ya se comentaron, como la comparecencia del Catedrático de Derecho Internacional Gregorio Garzón Clariana.

El trabajo de Pedret me parece estupendo y de elevadísima calidad, muy trabajado, con una mezcla acertada entre la referencia jurídica y el desarrollo del procés desde el año 2012, con sus hitos más relevantes y las diversas Sentencias del TC que se han dictado como consecuencia de los mismos.

Con un amplio sentido didáctico al analizar y comentar conceptos y sentencias, lo más “arriesgado” de la obra de Pedret son las largas citas de Sentencias del TC, que a veces aburren hasta a quien está acostumbrado a leer resoluciones judiciales.

Por supuesto, las conclusiones de Pedret, o su crítica a alguna de las Sentencias del TC, no tienen por qué ser compartidas, especialmente aquellas que puedan reflejar las inevitablemente aparejadas a su adscripción política, aunque considero que en general mantiene un criterio más que argumentado, con el que incluso puedo coincidir en buen número de ellas (págs.84 a 87).

No comento gran cosa más porque el texto se lee bastante bien, tiene una longitud al alcance de todos y, salvo algunas referencias teóricas necesarias, no se pierde en vericuetos inútiles. A cambio, también señalar que más de un capítulo o epígrafe os lo sabréis de memoria si habéis seguido el prusés con atención. No es un defecto, en absoluto.

En resumen, que si tenéis tiempo y ganas os recomiendo vivamente la lectura del excelente trabajo de Ferran Pedret. «Sortir de l’atzucac. Reflexions des del socialisme». Papers de la Fundació, número 166.