Archivos Mensuales: noviembre 2015

Una declaración de voluntad del Parlament

Los medios de comunicación han publicado el escrito de alegaciones del Parlamento catalán ante el Tribunal Constitucional, sobre la Resolución secesionista. Su contenido confirma que el secesionismo no es serio y que carece de arrojo y gallardía a la hora de defender de verdad sus postulados, con bases sólidas y fundamentadas. El separatismo gana por goleada en emoción, pierde sonoramente en razón.

Buena muestra de ello el lugar que ocupan las alegaciones en la prensa secesionista más extrema, como Vilaweb (un recuadrito que pasa desapercibido), Nació Digital (a media página, sin pena ni gloria), Ara (a las 17:52 ni siquiera aparece en portada; EDITO: ESCONDIDA aquí, la he visto en Twitter), Mon.cat (igual que Ara), ElNacional (una reseña sesgada, aunque, eso sí, la segunda noticia ahora mismo) o ElPunt (tampoco he sabido ver mención alguna). Para ser una cuestión tan fundamental e importante, la importancia que le otorgan es más bien poca. Sin embargo, esto es irrelevante frente a la sustancia, es decir, el texto.

Dice la Alegación Novena -y sirva como análisis y comentario global- del escrito presentado por el Parlamento de Cataluña (pdf de El Periódico) ante el Tribunal Constitucional: “La Resolución 1/XI, de 9 de noviembre, solo es, y no es nada más que una declaración de voluntad y de intenciones…“. Sorprende, a la vista de esta afirmación, las muestras de euforia exhibidas el pasado 9 de noviembre por los 72 diputados que votaron a favor de la Resolución y los alegatos y declaraciones que la acompañaron antes, durante y después de su votación.

Es cierto que podría (y sólo podría) resultar controvertida la impugnabilidad de la Resolución y su naturaleza jurídica. Porque en la STC 42/2014 esta impugnabilidad, su naturaleza jurídica y sus eventuales efectos o consecuencias se resolvió la controversia: es impugnable y lo jurídico no se agota en lo vinculante (respecto de esta última frase, una más que convincente argumentación, no exenta de crítica al TC, la encontramos en esta entrada del Blog de Tomás de Domingo). A nadie se le escapa que la Resolución pretendía iniciar la configuración de la secesión, ya sea como Declaración Unilateral encubierta, ya sea como mandato al futuro Gobierno, por mucho que este Gobierno pueda luego separarse de la Resolución. De modo que la fuerza de la Resolución excede de la mera declaración de voluntad para situarse en el marco efectivo de la ruptura del orden constitucional.

¿Qué pasaría si el Gobierno no hubiera impugnado la Resolución? Pues que el futuro Gobierno catalán, amparándose en la fuerza de la Resolución, cumpliría con el mandato que se contiene en la misma. Entre otras cosas, el Parlamento declara el inicio del proceso del estado catalán, proclama la apertura de un proceso constituyente, se considera depositario de la soberanía y del poder constituyente, o, finalmente, dice que adoptará las medidas necesarias para abrir el proceso de desconexión. El contenido -claramente inconstitucional- excede a la forma y tiene toda la voluntad de generar efectos jurídicos, a la espera de su desarrollo.

El texto de la Resolución del 9N expresa, con toda claridad, una voluntad soberana a ejecutar y no una mera aspiración o una simple “declaración de voluntad y de intenciones…” [por ejemplo: “SEGON. Declara solemnement l’inici del procés de creació de l’estat català in­dependent en forma de república. TERCER.- Proclama l’obertura d’un procés constituent ciutadà, participatiu, obert, integrador i actiu per tal de preparar les bases de la futura constitució catalana.“. El proceso ya está abierto (y suspendido); otra cosa es que la ejecución práctica se deje en manos del Gobierno futuro].

Sinceramente, y tomando la perspectiva de quien asuma el ideal separatista, estamos ante argumentos muy endebles e incoherentes con lo expresado públicamente. ¿Quiere decir el Parlament de Catalunya que la Resolución no iba en serio? Uno esperaba que, tomando la cuestión de frente y en toda su crudeza, el Parlament sostendría que estaba expresando una declaración soberana y una legítima acción de secesión unilateral de España. No se atreven a ponerlo por escrito. Su argumento es que la Resolución no es impugnable y que solicitan al TC que revise su doctrina. Ni siquiera niegan la legitimidad del TC. Qué valientes que son.

EDITO: Para incluir dos artículos al respecto. “Lógica del proceso” y “¿Pero no querían desconectar?

Jordi Basté y #Espanyaensroba

El carácter olvidadizo del separatismo es algo que mencioné en mi última entrada: dicen o hacen tantas cosas que luego las olvidan. Es una secuencia parecida a la del que se inventa una trola: al cabo del tiempo, él mismo no recuerda detalles y cae en contradicciones que su interlocutor detecta enseguida porque él sí se acuerda. Algo parecido me pasa a mí con los centenares de mensajes que han lanzado los secesionistas en estos años y algunas entradas del blog así lo demuestran. Con el paso del tiempo, esta faceta inicial de la Cita Falsa se ha desdibujado un poco, pero siempre viene alguien a revitalizarla.

Hoy, nada menos que Jordi Basté, el periodista más escuchado por las mañanas en Cataluña. Durante la tertulia, Xavier Salvador ha apelado a la falta de autocrítica del secesionismo y argumentaba que así surgen luego afirmaciones del tipo “Espanya ens roba“, que tanto hemos escuchado y que, como todos sabemos, se ha negado su existencia por gente como Anna Simó, o se ha dicho que la frase podía ser mucho o poco afortunada, como Vicent Sanchis.

Tras la intervención de Salvador, [enlace al Podcast, Tertulia de 25-11-2015; otro día colgaré el corte] Basté dice (a partir del minuto 33 aproximadamente): “Algun dia també hauríem d’explicar qui ha dit alguna vegada -no “ens mata”, perquè crec que això no s’ha dit mai a la vida-, però si algú ha dit “Espanya ens roba”… també m’agradaria saber qui ho ha dit això… si algú… algun polític ha dit realment Espanya ens roba …és que això és una brama que va corrent i va corrent alhora… “Espanya ens Roba”

TONI SOLER: A mi em sona de l’època de Solidaritat Catalana per la Independència… el partit del sr. López Tena i Uriel Bertran en el Parlament de Catalunya… em sona d’això [VOZ de fondo: és possible] … però  vaja no dic que fossin els únics… no ho sé“.

Vaya, el típico caso de la amnesia con una frase que, como todos sabemos, ha hecho fortuna: “Espanya ens roba“. ¡Si hasta mi madre me ha citado espontáneamente el vídeo -creo que era de JNC, las juventudes de CDC- en que “España”, caracterizada de ladrona, robaba la cartera a inocentes transeúntes “catalanes”!

Aparte de la consabida Anna Simó, Ernest Benach (expresidente del Parlamento catalán, vinculado a ERC) ¡lo dijo en el programa de Basté en 2011! Una relación bastante documentada del tema la podemos encontrar aquí.

Conclusión. ¿Cómo se puede negar que por parte de políticos se ha dicho o promovido la frase Espanya ens roba? ¿Cómo se puede olvidar? No, si aún me la habré inventado yo.

Ir de farol y victimismo (o de causas y consecuencias)

Está un poco revuelto el club de fans del separatismo con las condiciones impuestas por el Gobierno para el acceso al FLA. Y digo “un poco revuelto” y “el club de fans” porque, en primer lugar, no todo el mundo está en condiciones de entender el verdadero alcance de las medidas y, en segundo lugar, el ruido apenas se está generando en los medios secesionistas, aunque sin excesiva convicción.

Recordemos que el tema de los 1.300 y pico millones de euros surge hace un mes, cuando a instancias de Eurostat se obliga a cargar en el déficit de 2015 facturas de 2013. Las versiones de Hacienda y de la Generalitat difieren. Y, ahora, entre unos y, especialmente, los otros, se quiere dar a entender que Hacienda dice que estos 1.318 millones perfectamente identificados (la noticia de EL PAÍS decía “facturas de inversiones en carreteras y centros penitenciarios“) son desconocidos. Así se desprende de la portada de EL PUNT de esta mañana o del editorial de Jordi Basté en Rac1 a las ocho de la mañana, que ofrecen la habitual dosis de victimismo, acompañada de afirmaciones como que estamos ante una intervención encubierta de la autonomía o de la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Las habituales explicaciones pueriles del secesionismo, incapaz de afrontar de cara y con valor las situaciones difíciles y comprometidas. Normal: están acostumbrados a campar a sus anchas sin que nadie les contradiga. Y en cuanto alguien se les opone, el llanto es la solución. Nunca se asumen las consecuencias.

La cuestión real, la que de verdad subyace en todo este tema, la señalé en mi anterior entrada: Se trata de “medidas normales de protección de un Estado frente a pretensiones ilícitas que buscan su destrucción“. O sea: ¿QUÉ ESPERABAN QUE HICIERA EL GOBIERNO FRENTE A UN DESAFÍO DE SECESIÓN? ¿No preveían que se adoptaran medidas? ¿Creían que el Gobierno se quedaría cruzado de brazos? ¿NO PREVEÍAN ALGÚN TIPO DE REACCIÓN? ¿Con qué clase de escenario trabajaban los proponentes de la secesión? ¿Que encima les felicitaran? ¿Que Obama, Merkel, Cameron, Hollande y demás les enviaran un telegrama reconociendo la secesión? [Por cierto, ¿alguien sabe si la carta comunicando la “desconexión” ha llegado a Bruselas? El separatismo es olvidadizo, por eso lo pregunto]

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Aburrido de la secesión

Las tragedias de estos días minimizan la importancia de todo el movimiento secesionista, cada vez más aburrido y parecido al día de la marmota.

La teatral e impostada situación -me refiero a los separatistas- que se vive estos días alcanza niveles impensables de ridículo. Como ya escribí hace unas semanas, la declaración unilateral de independencia encubierta quemó de golpe muchos puentes y naves. No sólo eso: ya nadie les toma en serio al observar la farsa que se llevan entre la CUP y JuntspelSí, acabe como acabe.

Escribiría más, pero está ya todo tan visto… ¡Ah, sí! Que ahora el Gobierno exigirá justificantes de todo. Los medios separatistas hablan de “intervención”, a ver si de ese modo logran encender a la gente. Ni así. Salvo los más radicales, cualquiera lo entiende: se controlará exhaustivamente el destino del dinero para asegurarse de que no se desvíe nada. Medidas normales de protección de un Estado frente a pretensiones ilícitas que buscan su destrucción. No hay gran cosa a discutir.

Como digo: aburrido.

¿Alguna lectura recomendable tipo ensayo, pensamiento, discursos, etc, no muy pesado ni denso? Ahora mismo estoy mirando en Amazon “El fin del nacionalismo”, que recoge discursos y escritos de Adenauer; y “El retorno de los chamanes” de Víctor Lapuente. Se admiten sugerencias, con un límite: 400 páginas máximo. No me propongáis “Causas de la Guerra de España” de Azaña, que ya lo tengo.

Unas rápidas impresiones

Hoy toca exponer impresiones. Opinión. Es decir, el contenido más discutible del blog. Cada uno tiene sus ideas, basadas en hechos interpretables y no objetivos.

Tras la sesión de la fallida investidura de Mas, me quedan las siguientes impresiones:

  1. El desasosiego de los que suelo llamar “los que viven por encima de la Diagonal” (sí, también los hay de la CUP). Por cerrar un poco el círculo, vamos a identificarlos como votantes conservadores, digamos que cercanos a CDC. A raíz de la votación de la resolución del lunes y del desarrollo de los acontecimientos, se ven de rodillas e implorando clemencia a la CUP. La incomodidad por este hecho -y la toma de conciencia de que la resolución constituye un error de cálculo y de procedimiento- es enorme y no sólo se trata del editorial de ayer de La Vanguardia y la nueva orientación que está tomando ese diario. No hay más que escuchar los dos últimos editoriales de Jordi Basté (hoy miércoles y ayer martes) en RAC1 y se detecta, sin tapujos, esa incomodidad. Existe, sin duda, un nutrido grupo para el que el fin justifica los medios y que continúa exactamente en sus mismas ideas, pero incluso así el entusiasmo no aparece.
  2. La investidura de Mas. Me quedo con la interpelación de Baños un tanto abierta y ambigua de “vuelva el jueves“. No sé, quizás me equivoco (en poco más de un día saldremos de dudas), pero me parece una puerta abierta a un giro de guión. La razón residiría en que, tras la suspensión de la resolución del Parlament por parte del Tribunal Constitucional, existirían “motivos” para la CUP que le dieran una justificación y abstenerse en la votación del jueves, ni que fuera con la abstención de dos diputados. Por lo que informan los periódicos, hoy mismo se presentará el recurso al TC, con lo que la suspensión se puede producir esta tarde o mañana, antes de la votación. No sé, veremos cómo se desarrollan los acontecimientos. Por las declaraciones de la CUP, nada indica que pueda suceder. Sin embargo…
  3. La reacción del Estado. Como ya dije (tampoco es un mérito especial) cuando se presentó la propuesta de resolución, su efecto fue el de facilitar futuras actuaciones del Gobierno. Nadie se plantea la conveniencia del recurso (o si se lo plantea, apenas lo discute más allá de los matices), ni su contenido, ni sus consecuencias directas (lo mismo: sólo se cuestiona los matices, en cuanto a los requerimientos y su aplicación directa). La única discusión se centra en lo que vendrá después, lo cual, a mi entender, todavía está en un plano teórico y, ciertamente, indefinido. Ahora mismo, no es el problema acuciante.

A ver qué sucede en los próximos días.

La muerte de la democracia y Artur Mas

Es indiferente si a lo que ha pasado hoy en el Parlamento catalán lo queréis llamar Putsch, el asesinato de Kelsen o la muerte de la democracia. Huelga desarrollar las razones detalladamente, por notorias. Lo del “mandato democrático” para la secesión (¿desconexión?, hasta en eso el lenguaje es infantil) y, con ello, arrogarse la representación de “todos los catalanes” sólo es posible si, como digo, pretendes ejecutar un Putsch, asesinar a Kelsen o matar la democracia.

¿Qué tiene que ver directamente con esos conceptos Artur Mas, aparte de su participación en la votación de hoy? En el discurso de investidura de 2010 (citado en un artículo de El Periódico, que fue donde lo leí), Artur Mas dijo lo siguiente:

“En aquest sentit, el dret a decidir aconsella, i de fet, requereix, que els temes sobre els quals s’exerceixi descansin sobre majories àmplies qualificades o reforçades, amb la finalitat de donar a la decisió tota la legitimitat i la força necessàries. I també d’evitar dividir la societat en dues meitats, amb el risc de fractura social i nacional que això comporta.

Como de ordinario, abandonemos la discusión sobre la inexistencia del derecho a decidir, la ilegalidad, inconstitucionalidad, etcétera. Quedémonos con los postulados del separatismo: mayorías amplias cualificadas o reforzadas; evitar la divisón de la sociedad en dos mitades.

Decidme si cumplen con esos mentirosos postulados que ellos mismos difunden para engañar a la gente. No.  Qué raro. La muerte definitiva de la democracia, sí. La decencia la perdieron hace tiempo.

Rebajas intelectuales y subidas emocionales

En cuanto oigo la cantinela de que el problema secesionista “se trata de un problema político y no jurídico“, automáticamente desconfío de quien lo dice. ¡Claro que es un problema político! ¡Y claro que es un problema jurídico! De dimensiones colosales.

La dichosa coletilla significa: olvidémonos del Derecho y hagamos lo que yo digo. ¿Cómo quiere usted resolver un problema político sin fijar previamente unas reglas? ¿A golpes? Porque, en ausencia de Derecho, se impone la arbitrariedad, asumida vergonzosamente por mentes intelectuales -y no muy lúcidas- que apoyan la secesión. El desprecio a las reglas previas, al Estado de Derecho, y el desprecio a quien no piensa como uno quiere que piensen los demás, lleva a que un sectario (e intelectual) como Salvador Cardús proteste porque le conceden un premio al sr.Bonet, el de Freixenet. La razón de la protesta es que es “antiindependentista”. No es otra cosa más que llamar a la emoción de la gente para que proteste, no porque Bonet atesore más o menos méritos, sino porque no comparte las mismas ideas. Eso tiene un nombre, que no me gusta demasiado repetir en este blog. Por cierto que, para variar y cuando alguien critica a Cardús por su reacción, éste encuentra un par de excusas baratas: que Bonet habría coaccionado a trabajadores y que por eso lo criticaba; y añadía si es que no se podía criticar la decisión de un jurado. Lo que no decía Cardús era que su tuit destacaba el carácter “antiindependentista” de Bonet y nada de lo anterior.

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Forcadell, caverna apesebrada y filibusterismo

Anda la cosa revuelta por la convocatoria de la Junta de Portavoces por parte de la Presidenta del Parlament. Desde una perspectiva puramente objetiva, todo el lío se origina por las prisas de Junts pel Sí y la CUP. Eso no tiene vuelta de hoja, se ponga como se ponga quien quiera.

Si el Reglamento del Parlament concede un término de ocho días para constituir el grupo parlamentario, los promotores de la resolución sabían que, sin necesidad de que el Partido Popular ni nadie lo solicitara, ese período operaba ex lege, es decir, automáticamente. Por eso, cuando se alude al “filibusterismo”, palabra que ahora ha adoptado la caverna apesebrada, se incurre en el típico uso perverso de las expresiones: no se trata de que el Partido Popular haya solicitado que se le conceda una prerrogativa  que le permita dilatar la toma de decisiones, sino que se ampara en una facultad que ya venía otorgada, automáticamente, por el mismo Reglamento del Parlament, sin petición previa de parte. La cuestión es técnica y sutil, dos aspectos que el secesionismo de brocha gorda, que desprecia la Ley, es incapaz de aceptar.

Anoche seguí un rato una tertulia del Canal 324 y los razonamientos vertidos por quienes se decantan a favor de los grupos secesionistas eran del tipo “Como dos grupos parlamentarios han presentado la propuesta de Resolución, el resto de partidos -particularmente el Partido Popular- TIENEN la obligación de constituirse en grupos parlamentarios YA y designar Portavoz para que se pueda tramitar“. Este es el tipo de democracia que propone el secesionismo: o haces lo que yo digo o no eres demócrata.

Intervino una abogada, Anna Boza, y expresó que, desde un punto de vista procedimental, no veía dónde estaba el problema en que el Partido Popular agotara el término legal. Como suele suceder cuando criticas los argumentos de la hegemonía separatista, tuvo que aclarar que “yo no soy del PP“, lo cual ejemplifica qué sucede por aquí cuando discrepas y cómo el secesionismo te sitúa en el “bando contrario”.

Desde otro punto de vista, se alega la existencia de dos precedentes en 2006 y 2010. Según Millo, las fechas se han falseado y no se trataba propiamente de Juntas de Portavoces. Da igual. Que en 2006 y 2010 se hubieran llevado a cabo Juntas de Portavoces irregularmente no convierte en válida la reunión de una Junta de Portavoces que no está constituida. Si quienes participan en un acto irregular o inválido optan por no impugnarlo, es cierto que el paso del tiempo, o la propia aceptación, lo pueden convalidar, purificar o confirmar. Pero no es el caso. Si alguien pone de manifiesto la ilicitud de la convocatoria, porque no la acepta, el “precedente” carece absolutamente de validez. Esto lo entiende cualquiera, salvo quien tiene aspiraciones de pensamiento único y se considere que el Reglamento del Parlament ha quedado derogado en los artículos a los que afecta la convocatoria de la Junta. ¿Me están diciendo eso? ¿Que una parte del Reglamento, entre otros el artículo 35, ha quedado derogada sin que el mismísimo Parlamento se haya enterado?

Valiente democracia, la que preparan.